Mal inicio rojiblanco

 

                                                                   Foto tomada de internet. 


Inicio amargo para el cuadro tiburón, derrota que molesta no por el marcador, sino por la falta de actitud de todos los jugadores y del técnico mismo.

Excusas muchas, primer partido, no están algunos referentes como Mele y Bacca, etc etc. Podría seguir enumerando excusas para poner pañitos de agua tibia y arropar el inicio de semestre, pero no. Lo de ayer fue vergonzoso, ¿cómo es posible que un equipo con uno más por 60 minutos no haya logrado por lo menos empatar?

Es cierto que en el primer tiempo Junior tuvo más el balón, en ocasiones incluso sin profundidad, pero digamos que mientras Hinojoza tuvo tanque, manejó un poco los hilos del partido.  Gravitó en el medio y asistió en varias oportunidades a Titi que tuvo una noche para el olvido. Tanto que se desgarraban las vestiduras pidiendo titularidad para Rodríguez, y ayer teniendo todos los minutos del juego, no pudo meter ninguna de las tres que le quedaron. 

El tanque de Toño se acabó y con el la ofensiva del equipo, los demás jugadores se quedaron con pases seguros atrás y jugando con la "paciencia" que pedía a gritos el técnico, el mismo que quedo con sensaciones positivas del juego ... (?)

El partido fue una extensión de lo vivido en la presentación de Junior, cuando ni al máximo dueño y directivo del club, fueron capaces, al menos por respeto y apariencia, de contestarle una arenga, eso fue una predicción de la ACTITUD de los jugadores para el semestre. 

Poco por rescatar de los 90 minutos, un tiempo de Hinojoza, que también tiene que saber que los partidos duran 90 minutos, que trabaje su parte física porque jugadores de medio tiempo tampoco son aportantes. Resaltar a Carlos Cantillo, él si supo que tenía una oportunidad para mostrarse y dejó todo en el campo, para mí se ganó su puesto por encima de muchas estrellitas de papel que solo desfilan en la cancha. 

Los estandartes de Junior, apagados y apáticos a tocar el balón: Chara, Víctor Cantillo, Enamorado y Fuentes, en un bajón tremendo. El primero ya es costumbre, los otros tres, esperemos que sea efecto de pretemporada. Ni que anotar del gran "10" rojiblanco, una pena la verdad que esa camiseta la porte hoy Luis Cariaco, que jugador frío e intranscendente. Entró literal, a nada, no puso un balón, no rompió una línea, es más, ni siquiera corrió. Una vez más, ratificando el error garrafal que fue renovarle su contrato con el club.

Junior tuvo tres en el primer tiempo y las desperdicio, expulsaron a Castro y más nunca llegó al arco rival, Bucaramanga cerró puertas y Reyes pidió paciencia. Jamás arriesgó a buscar un resultado o a proponer algo diferente, es más creo que no se enteró que tenía un jugador más que su rival porque nunca sacó provecho de eso.

Algo que quedo claro es que la nómina, está bastante corta. Nombres grandes y resonantes, pero que no son suficientes, no falta un solo jugador, faltan varios, más aún si es que se tiene alguna motivación con la Libertadores. Con lo que hay no alcanza ni para ganar en la Liga, ahora que tal a competir a nivel continental. 

Ojo, no estoy diciendo que es una mala nomina, pero sí que no está completa. Y como si fuera poco, los que están a ver si espabilan, si los motivan, si les ponen psicólogo o si arreglan lo que sea que se rompió en el camerino (es evidente que algo pasa) porque, así como vamos, muchachos, será un duro centenario. 




La Copa America, ¿fue buena o mala?

                         Foto tomada de internet 
 

Complicado escribir algo que encierre todos los sentimientos con los que quedamos despues de perder la gran final de la copa America el domingo. 

Fue un partido que desde antes de jugarse estaba plagado de ansiedad, de expectativa, incluso de vergüenza con todo lo ocurrido en el ingreso al estadio. Sin contar con lo desdibujado, el retraso por los desmanes, el entretiempo de 25 minutos, en fin un partido que reunía todos los ingredientes para paralizar un país completo. 

A la cancha salieron los que eran, cero inventos de Lorenzo, que alineó los jugadores de desplegaron el mejor fútbol durante toda la copa America, con excepción del día de la final. Pienso fuertemente, que todo pasó por la cabeza, si bien es cierto que el cansancio pasó factura y que teníamos mas desgaste por minutos jugados y por intensidad de partidos previos, no podemos esconder que desde el pitazo inicial se vio una actitud diferente.

No sé si fue exceso de respeto, usualmente suele pasarnos que miramos hacia arriba a equipos con camiseta celeste y blanca o verde amarela, pero no vi la confianza, la fuerza y la seguridad en la mayoría de jugadores de la selección.  

Algunos como James y Lucho, pasaron inadvertidos durante la final, desconozco si el tanque de gasolina llego muy bajo, o si esta vez, les ganó la ansiedad de lograr la hazaña en el partido mas importante de los últimos tiempos de la selección.

Otros por el contrario, dejaron sensaciones ganadoras y luchadoras, Rios y Lerma fueron el eje principal en el medio del equipo, es mas, con su salida del terreno, pedida por ellos mismos según las declaraciones de Nestor, empezó el declive del equilibrio y aguante de la tricolor.

Si me preguntan el balance de la copa America, es algo muy cambiante, incluso para una misma persona las sensaciones pueden ser positivas, pero negativas. Sí, así como lo leen, en la incoherencia más grande, eso es lo que dejó este torneo para el equipo. 

Cosas positivas, por su puesto, fuimos sin lugar a dudas el equipo que mejor jugó el torneo, fútbol alegre, propositivo, con sostenimiento de balón, con orden táctico, incluso hasta antes del partido de la final, con recambios que brindaban opciones con su ingreso.  Un juego aéreo prometedor en ataque y seguro en defensa, y un camerino unido, alegre construido por un técnico que hasta ese ultimo partido, supo mover las fichas con la eficacia de un jugador de ajedrez. 

Ahora, en contra parte, cosas negativas... tambien. Lease bien, y no piense que se destruye el proceso, para nada, pero quedó en evidencia que en la cita fundamental, nuevamente nos faltó la conexión entre cabeza y piernas. El domingo primó la ansiedad y no hubo juego propositivo, se priorizaron entregas seguras (hacia atrás) y no diagonales que rompieran lineas o ataques incisivos por bandas. Eso denota que no había la suficiente confianza para avanzar y proponer. No hubo eficacia adelante para concretar, ni malicia atrás para cortar y detener al rival. 

Faltó el centavo pal peso, como suele pasarnos siempre, por eso estoy en contra de las declaraciones tipo "fue mas lo que se ganó y se construyó que lo que se perdió". Si bien, el proceso continua y tiene todo para seguir creciendo, la oportunidad de lograr ese titulo era tangible y posible, no quiero seguir conformándome con "que buen proceso, que gran equipo, fuimos los que mejor jugamos, tenemos el jugador del torneo", la verdad yo quiero decir  "somos campeones"y mas nada.

Obvio que me gusta que se juegue bien, que elogien el fútbol colombiano, pero al final, ¿quién escrituró su nombre otra vez en esa copa? Argentina!! Sí,  la misma que jugó terrible ante Chile, que sufrió con Ecuador, que entrenó con Canada. Desde el domingo todo eso pasó a segundo plano y el único titular mundial es y será Argentina campeón. 

¿Es muy malo querer ser campeón? ¿Es terrible sentir dolor por no conformarme con el segundo puesto? No lo creo así, creo que en detalles está la mejoría de la cabeza, un jugador expulsado por un codazo, no puede estar perreando en un palco,  debió estar concentrado a la par con sus compañeros detrás del banco de suplentes. Un suplente no puede entrar desconectado del partido, en gran parte, en eso recayó el resultado final, los tres que entraron en Argentina, gestaron el gol, los tres que entraron en Colombia, tardaron en entrar en la exigencia del juego o nunca lo hicieron. 

Ya nada podemos hacer, seguir apoyando, pero me pareció acertado que no hubo un "gran recibimiento" a la selección, no porque no lo haya hecho bien, sino porque por lo que tenemos, esperábamos más. Eso tambien es un mensaje para los jugadores, la hinchada sabe sus capacidades y sus condiciones, y por eso cada vez es más exigente.  La verdad, yo nunca había sentido ni visto tanta expectativa o fe en lograr un titulo como en esta ocasión, por eso la tusa y el guayabo ha sido durísimo. 

El proceso debe y va a continuar, Lorenzo conformó un grupo diferente, con personalidad, pero le falta impregnarle todavía algo mas, le falta la mentalidad de campeón, le falta enseñarnos a ganar, le falta convencernos que el triunfo no va en la sangre, sino en la actitud y la cabeza.