Complicado escribir algo que encierre todos los sentimientos con los que quedamos despues de perder la gran final de la copa America el domingo.
Fue un partido que desde antes de jugarse estaba plagado de ansiedad, de expectativa, incluso de vergüenza con todo lo ocurrido en el ingreso al estadio. Sin contar con lo desdibujado, el retraso por los desmanes, el entretiempo de 25 minutos, en fin un partido que reunía todos los ingredientes para paralizar un país completo.
A la cancha salieron los que eran, cero inventos de Lorenzo, que alineó los jugadores de desplegaron el mejor fútbol durante toda la copa America, con excepción del día de la final. Pienso fuertemente, que todo pasó por la cabeza, si bien es cierto que el cansancio pasó factura y que teníamos mas desgaste por minutos jugados y por intensidad de partidos previos, no podemos esconder que desde el pitazo inicial se vio una actitud diferente.
No sé si fue exceso de respeto, usualmente suele pasarnos que miramos hacia arriba a equipos con camiseta celeste y blanca o verde amarela, pero no vi la confianza, la fuerza y la seguridad en la mayoría de jugadores de la selección.
Algunos como James y Lucho, pasaron inadvertidos durante la final, desconozco si el tanque de gasolina llego muy bajo, o si esta vez, les ganó la ansiedad de lograr la hazaña en el partido mas importante de los últimos tiempos de la selección.
Otros por el contrario, dejaron sensaciones ganadoras y luchadoras, Rios y Lerma fueron el eje principal en el medio del equipo, es mas, con su salida del terreno, pedida por ellos mismos según las declaraciones de Nestor, empezó el declive del equilibrio y aguante de la tricolor.
Si me preguntan el balance de la copa America, es algo muy cambiante, incluso para una misma persona las sensaciones pueden ser positivas, pero negativas. Sí, así como lo leen, en la incoherencia más grande, eso es lo que dejó este torneo para el equipo.
Cosas positivas, por su puesto, fuimos sin lugar a dudas el equipo que mejor jugó el torneo, fútbol alegre, propositivo, con sostenimiento de balón, con orden táctico, incluso hasta antes del partido de la final, con recambios que brindaban opciones con su ingreso. Un juego aéreo prometedor en ataque y seguro en defensa, y un camerino unido, alegre construido por un técnico que hasta ese ultimo partido, supo mover las fichas con la eficacia de un jugador de ajedrez.
Ahora, en contra parte, cosas negativas... tambien. Lease bien, y no piense que se destruye el proceso, para nada, pero quedó en evidencia que en la cita fundamental, nuevamente nos faltó la conexión entre cabeza y piernas. El domingo primó la ansiedad y no hubo juego propositivo, se priorizaron entregas seguras (hacia atrás) y no diagonales que rompieran lineas o ataques incisivos por bandas. Eso denota que no había la suficiente confianza para avanzar y proponer. No hubo eficacia adelante para concretar, ni malicia atrás para cortar y detener al rival.
Faltó el centavo pal peso, como suele pasarnos siempre, por eso estoy en contra de las declaraciones tipo "fue mas lo que se ganó y se construyó que lo que se perdió". Si bien, el proceso continua y tiene todo para seguir creciendo, la oportunidad de lograr ese titulo era tangible y posible, no quiero seguir conformándome con "que buen proceso, que gran equipo, fuimos los que mejor jugamos, tenemos el jugador del torneo", la verdad yo quiero decir "somos campeones"y mas nada.
Obvio que me gusta que se juegue bien, que elogien el fútbol colombiano, pero al final, ¿quién escrituró su nombre otra vez en esa copa? Argentina!! Sí, la misma que jugó terrible ante Chile, que sufrió con Ecuador, que entrenó con Canada. Desde el domingo todo eso pasó a segundo plano y el único titular mundial es y será Argentina campeón.
¿Es muy malo querer ser campeón? ¿Es terrible sentir dolor por no conformarme con el segundo puesto? No lo creo así, creo que en detalles está la mejoría de la cabeza, un jugador expulsado por un codazo, no puede estar perreando en un palco, debió estar concentrado a la par con sus compañeros detrás del banco de suplentes. Un suplente no puede entrar desconectado del partido, en gran parte, en eso recayó el resultado final, los tres que entraron en Argentina, gestaron el gol, los tres que entraron en Colombia, tardaron en entrar en la exigencia del juego o nunca lo hicieron.
Ya nada podemos hacer, seguir apoyando, pero me pareció acertado que no hubo un "gran recibimiento" a la selección, no porque no lo haya hecho bien, sino porque por lo que tenemos, esperábamos más. Eso tambien es un mensaje para los jugadores, la hinchada sabe sus capacidades y sus condiciones, y por eso cada vez es más exigente. La verdad, yo nunca había sentido ni visto tanta expectativa o fe en lograr un titulo como en esta ocasión, por eso la tusa y el guayabo ha sido durísimo.
El proceso debe y va a continuar, Lorenzo conformó un grupo diferente, con personalidad, pero le falta impregnarle todavía algo mas, le falta la mentalidad de campeón, le falta enseñarnos a ganar, le falta convencernos que el triunfo no va en la sangre, sino en la actitud y la cabeza.

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