Un día que estaba destinado a ser todo
alegría termino siendo una tarde oscura en el estadio Metropolitano. Junior de Barranquilla dejó escapar la
posibilidad de cerrar su clasificación al grupo de los ocho tras perder nuevamente
en casa, esta vez ante el Huila.
No hay que ser brujo o adivino para saber
cual es la principal falla del equipo rojiblanco. Desde inicio del campeonato, incuso desde el
semestre pasado, se viene toreando el tema del tan anhelado goleador. Para suplir esas necesidades los dirigentes
han traído jugadores que si bien son delanteros, no son goleadores. Y es que son dos cosas completamente
diferentes, delanteros hay muchos, pero goleadores pocos, y con todo el respeto
que me merecen los seis jugadores que están en la plantilla para esa posición,
ninguno es goleador. Todos, - Ovelar, López,
Toloza, Aguirre, Escalante y Mena -
meten y han metido goles importantes, pero ninguno es un killer de área
como lo era Valenciano o Bacca en su momento.
La gran diferencia radica en que los delanteros están en el área, pasean
por ella y una que otra vez anotan goles importantes o decisivos; mientras que los goleadores aprovechan una
sola oportunidad para anotar, que también se equivocan, si es cierto, pero su
tasa de efectividad es mayor al 90% por lo que generan preocupación en la
defensa rival y lo mas importante, seguridad en el ataque del equipo. En resumidas cuentas un delantero común pasa
a ser un goleador cuando su trabajo (goles) reflejan una efectividad alta, cosa
que escasea en Junior.
Dicho lo anterior, queda explicito que
tanto el partido del Huila, como el de Tolima y me atrevería a decir que todos
los partidos del semestre se han perdido o empatado por falta de
efectividad. No es posible que con un
medio como el que tiene el cuadro tiburón, comandado por MacNelly, se dejen
escapar goles que conllevan a puntos importantes para el posicionamiento del
equipo en la tabla.
Por otro lado, con todo el aprecio y el
respeto que le tengo al técnico Alexis Mendoza, debo decirle que el error no
estuvo en sacar a Cuellar y dejar a Narváez, el error estuvo antes de iniciar
el partido en la conformación de la banca de suplentes. Personalmente cuando se acabo el primer
tiempo pensé “ Hay que mover la banca”…… pero coge uno la lista de suplentes y
sinceramente no había un jugador idóneo para arreglar la situación. Aun hoy me sigo preguntando porque no estaba
Ortega en esa banca? Por muy bajo nivel que trajera por su lesión, su aporte
iba a ser mucho mas que el que nos dio Mena o Escalante.
En conclusión, Junior dejo ir una
oportunidad de oro al no aprovechar los seis puntos que tuvo en casa para
cerrar su clasificación, de esos seis en el Metropolitano solo pudo alcanzar
uno … irónico después de haber traído cuatro de seis de Medellín, pero como me
dijo un gran amigo, esto es futbol.
Ahora solo nos queda a los jugadores, dejar
el alma en Tunja y con un gol así sea de Viera lograr una victoria que nos
asegure entrar en el G8; a los hinchas
apoyar hasta el ultimo segundo de ese partido contra Chico; y a los dirigentes buscar DESDE YA un
goleador!

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