Karma eterno: los minutos de adición


Junior de Barranquilla dejó escapar un triunfo y se tuvo que conformar con un empate ante Nacional tras dormirse en los minutos finales del encuentro que se llevó a cabo en el estadio Roberto Meléndez. Sí, Junior no ganó un punto, sino que perdió dos.  Lo anterior se sostiene con base a como se llevaron a cabo las acciones en el juego.
Partiendo de la base que ambos equipos convocaron un equipo mixto, sin sus mayores referentes – aunque en Junior estaban Teo, Rodríguez y Alvez – era sabido que el espectáculo futbolístico no iba a ser de primer nivel.  Sin embargo, tampoco se esperaba una ausencia tal de fútbol como la que se vio en el primer tiempo, donde no hubo una sola oportunidad de gol para ningún equipo.
En Junior jugadores como Matías Mier, James Sánchez, Luis Narváez y el mismo Teófilo Gutiérrez, llamados a marcar la diferencia y ser la cuota de experiencia pasaron totalmente desapercibidos en los primeros 45 minutos. Avelino, se dio cuenta y para el inicio del segundo tiempo sacó a Mier para darle paso a Jarlan y con eso buscar mayor tenencia del balón, seguidamente retira del campo de juego a Sánchez para ingresar a Hernández y si bien el cambio no fue notorio e inmediato, las modificaciones surtieron efecto y justamente con una habilitación tremenda de Sebastián, Teófilo anota un golazo espectacular para poner a Junior adelante en el marcador.
En ese momento todo era alegría, a pesar de no estar ejecutando un buen partido, se estaba consiguiendo el objetivo, sumar tres puntos con la nómina mixta y además recibiendo el favor del Palmeiras que le ganaba dos por cero a Boca en la bombonera, como quien dice, era una noche redonda para Junior.
Pero llegaría el karma eterno, los cuatro de adición de siempre y la falta de jerarquía, manejo, malicia, suerte o como lo quieran rotular. Último minuto de juego, Junior tiene la posesión del balón con una falta a favor, el balón lo toma Jarlan y decide cobrar al arco rival.  Balón que se va muy lejos del arco, saca el arquero, el balón llega a nuestra área y los defensas (Balanta y Rodríguez) se quedan estáticos y mirándose, mientras que un jovencito de 18 años – Sarmiento – anota un golazo ante la pasividad de TODO el equipo.
¿De quién es la culpa? De todos, de cada jugador que estaba en el campo. Lastimosamente siempre nos falta el centavo pal peso, ¿cuántos partidos, incluso títulos se nos han escapado mientras el árbitro se llevaba el pito a la boca? Es en esos momentos cumbres donde más se exige la experiencia de algunos jugadores, ¿no se le ocurrió a ninguno sostener la pelota, buscar un saque de banda, jugarla con el arquero, etc?  
Duele y mucho que te empaten de esta manera, a segundos de terminar el juego y más aún, que haya sido por falta de atención de los jugadores.  Un partido que ya estaba liquidado, tres puntos que estaban asegurados se esfumaron y con eso se coloca en riesgo la clasificación al grupo de los ocho.
Ahora Junior está obligado a ganar el Domingo ante Alianza Petrolera para seguir en la carrera de la Liga, pero primero tiene que ganar hoy si o si a Alianza Lima para después buscar un triunfo el miércoles ante Boca.  Lo fácil que hubiera sido todo ganando ayer, utilizando la titular hoy y la suplencia el domingo para tener al primer equipo pleno para jugar ante Boca.
Pobre Avelino, le tocará ingeniarse la forma de estirar esta nómina, que a pesar de tener grandes nombres y parecer amplia, en la práctica es corta por el bajísimo nivel de jugadores de renombre que actualmente no cumplen con los requisitos para jugar en un plantel profesional.
En cambio, aplausos notorios para el debutante Gabriel Fuentes, con personalidad, seguridad y confianza, se puso la camiseta de Junior y ejecutó un muy buen partido.  Serio en defensa y comprometido en el ataque, parece ser que se encontró una respuesta a una debilidad que aqueja por varios semestres a Junior.
No puedo terminar sin dedicarle unas líneas a la Dimayor y su desorden total, un partido que por historia siempre ha sido atractivo, dos planteles con nominas poderosas económicamente hablando y que además están representando actualmente a Colombia a nivel internacional, se ven perjudicados hasta el punto de afrontar dos juegos en 24 horas.  Como leí jocosamente en la web, por lo menos ahora los partidos son en dos días y no el mismo día como ocurrió en una ocasión anterior. Lamentable hecho señores de la Dimayor, lamentable que acaben con el espectáculo de esta forma, se nota que ninguno de los que está ahí ha jugado o tocado, por lo menos una vez en su vida, un balón de fútbol.

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