Ubicado y sepultado en el fondo de la tabla con cero puntos,
cuatro goles en contra y cero a favor está Junior en su grupo de la copa
libertadores. Si bien sabíamos que era
un grupo complicado y difícil, con un alto nivel de exigencia por los equipos
que lo conformaban, nadie se esperaba que tan solo en la segunda fecha, el
equipo currambero estuviera prácticamente eliminado. Sí, eliminado, por más que
aún exista una posibilidad matemática, la posibilidad y la realidad futbolística
es lejana y casi que utópica.
No es ser negativo, es ser realista y coherente, ayer Junior
mostró más de lo mismo, un equipo sin norte, sin brújula, sin idea de juego y
peor aún sin alma y sin hambre de gloria.
Tal como lo enmarcaron algunos diarios argentinos un conjunto de
jugadores con alma errante en el terreno de juego.
Es cierto que hasta el minuto 27 Junior sorprendía, no por
su gran despliegue futbolístico, pero siendo objetivos, cumplía con la tarea básica
y sacaba un empate en la bombonera. Sin ser dueño del balón, porque siempre fue
posesión de los xeneixes, Junior con algo de aplicación cerraba los espacios y
le dificultaba el avance a un limitadísimo Boca Juniors, es más, tuvo un par de
oportunidades en el arco de Rossi que lastimosamente no se concretaron.
Sin embargo, un error colectivo y también al final personal,
terminó por acabar con la pequeña ilusión rojiblanca. Un balón que sin ningún tipo de dificultad
atraviesa la cancha de lado a lado, seguido tan solo por la mirada de Chará,
Pico, Cantillo, etc es recibido por Pavón, quien muy fácilmente sobrepasa a un
tímido Murillo y saca un remate cruzado que termina en el fondo de la red, ante
el que Viera pudo hacer mucho más.
Lo cierto es que un Boca parco, limitado y con poco juego,
terminó por aplastar las ilusiones de un pobre y como siempre desdibujado
Junior. Claramente lo hecho hasta hoy
está mucho más cerca del fracaso que del éxito. Con la inversión millonaria que
se hizo en un equipo que jugaba rápido, alegre, vertiginoso y que tenía una
alta producción de goles, una dupla efectiva (Chateo), una defensa ordenada y
un medio campo versátil – el Junior de Comesaña – se esperaba potenciar la
plantilla y ponerla a la altura del nivel de un torneo internacional. No obstante, los resultados han sido
completamente opuestos, el Junior de hoy – el de Mendoza – es parco, lento, sin
profundidad, sin efectividad, sin sociedades, con una defensa permeable, un
medio campo estático y lo más preocupante sin ganas y sin actitud.
¿Dónde está el corto circuito? No sé si existen problemas
internos y algo pase dentro de la plantilla, pero lo cierto es que el técnico erra
sus preparaciones previas para los partidos, en varias ocasiones equivoca la
titular y en casi todos los partidos erra también los cambios. Ayer no era el día para sacar a tus dos
referentes, no porque estuvieran jugando bien, porque es claro que tanto Chará
como Teofilo fueron dos fantasmas en la cancha, sino por la opción que ingresas
al campo de juego. ¿Qué buscó Mendoza al sacar a Teofilo y meter a Alvez, quien
por cierto nada de nada … Será que le damos 4 partidos en línea a ver si
despega o se entierra más? En ese orden de ideas Alvez y Ruiz hacían la misma función
y se pisaban espacio en el campo, si salía Teo, el candidato a entrar era
Barrera, para buscar conectar un equipo partido en el medio. Y por la forma como se
presentaba el partido y los rendimientos de todos los jugadores, el primer
cambio era Hernández por Jarlan, Ruiz por Alvez o Díaz y esperar algún milagro.
Pero no, Mendoza sigue creyendo en el limitado González, que nada hizo en el
terreno de juego, estamos muy mal si en un partido de Libertadores en la mismísima
Bombonera tu opción de salvación es él, más aún cuando tienes una nómina que se
gana miles de millones.
Por otro lado, no todo es el técnico, a los jugadores
alguien les debe recordar, porque al parecer se les olvidó, que están jugando el
torneo continental más importante de América. Era increíble y hasta
desesperante ver como caminaban la cancha, como estaban anémicos en el partido.
Los que aspiraban a selección ni se mosquearon al saber que estaba parte del
cuerpo técnico en la tribuna. Particularmente pienso que Teo enterró Rusia y
Chará lo sigue en caída libre, se salva solo Cantillo que fue el que con más
ganas intentó hacer por el equipo.
Para cerrar con broche de oro, no puedo dejar de opinar
sobra las paupérrimas y mediocres declaraciones de Alexis Mendoza, es inconcebible
que todavía hoy por hoy siga con su libreto aprendido en las ruedas de prensa, afirmando que está orgulloso y contento con la actuación de su equipo, que los
cambios que hizo fue para buscar el empate y que no ganamos porque Boca hizo
gol y nosotros no. Llegamos al límite máximo de la mediocridad en celebrar que
perdimos por un gol y no por goleada. Triste y lamentable.
La pregunta que les dejo abierta es: ¿Seguimos intentado con
la Libertadores o ya damos por sentado la eliminación y nos enfilamos a buscar
la estrella en la Liga? Por lo pronto esperaría uno que el Domingo ante Tolima
juegue la titular, pero no me sorprendería que salgan con el cuento del
descanso y el desgaste y veamos al equipo suplente en Ibagué.

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