La semana empieza y América tiene un nuevo campeón,
Chile. Los australes lograron el primer
titulo en su historia al derrotar desde tiros del punto penal a la selección Argentina.
El gol del campeonato fue un exquisito cobro del Chileno
Alexis Sánchez engañando por completo al
guardameta gaucho, con su ejecución se cerró la tanda de tiros desde los doce
pasos dejando un abultado 4-1 para los rojos.
Por el lado albiceleste el único en convertir su lanzamiento fue Lionel
Messi, mientras que Higuain y Banega erraron los propios.
Adentrándonos en el partido, ambos equipos sorprendieron con
su planteamiento táctico, se esperaba un juego vertiginoso y con ataque de lado
y lado, pero contrario a eso, fue un juego con pocas llegadas – teniendo en
cuenta las estadísticas de cada uno de los equipos en los partidos previos – Chilenos
y Argentinos jugaron con prudencia y sus técnicos basaron el esquema en esperar
al rival y más que nada no regalar espacios para las potentes delanteras
contrarias. Sin embargo, aunque los dos
jugaron antagónicamente a lo ejecutado durante el desarrollo de la copa América,
hay que anotar que el equipo que más buscó e intentó abrir el marcados durante
los noventa reglamentarios fue Chile, para mí, un justo ganador de este partido; sin decir lo mismo de las victorias
anteriores.
Con el triunfo Chileno, Argentina suma una nueva derrota en
finales, Lionel Messi, Mascherano, entre otros prueban nuevamente el amargo sabor
del subcampeonato en poco mas de un año, primero con Alemania en el mundial de
Brasil y ahora con Chile en su casa.
Como si fuera poco, en su país son tildados de pecho frio para arriba y
la plantilla y el cuerpo técnico están en el ojo del huracán. Está comprobado que no solo en Colombia somos
excesivamente críticos con la selección, al parecer es un mal generalizado.
Mientras Chile celebra, también lo deben hacer selecciones
como Perú, Paraguay y Bolivia, equipos que superaron notablemente el nivel de
las eliminatorias pasadas evidenciando la mano de técnicos nuevos con ideas y
proyectos que estoy segura, darán sus frutos en las próximas eliminatorias. Caso contrario a Brasil y Colombia, que a mi
parecer, fueron las dos selecciones que quedaron en deuda en esta copa América,
o mejor aún, no mostraron progreso en comparación al mundial y/o las
eliminatorias al mismo.
Lo cierto es que quedó demostrado que el nivel de Suramérica
es superlativo, aquí no hay cenicienta ni partido fácil, en los partidos de las
eliminatorias no se va a ganar ni un solo
punto por nombre o historia.
La puerta quedo abierta para un tremendo espectáculo futbolístico
que tendrá inicio en el mes de octubre; un largo, difícil y complicado camino
para diez selecciones con un mismo objetivo.

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