Buen inicio



Con un sólido 3 – 1 Junior de Barranquilla venció a Patriotas en el primer partido de la Liga Águila, recordemos que en la primera fecha el cuadro tiburón  no jugó porque estaba disputando la Superliga.
Una apuesta algo arriesgada fue la que utilizó el profesor Suarez, en sus convocados se destacó la ausencia de Teófilo Gutiérrez, Luis Narváez y Gabriel Fuentes.  Los dos primeros por decisión técnica que obedece a rotar la nómina y evitar el desgaste en los jugadores y el último por inconvenientes familiares que lo obligaron a salir de la concentración.
Lo cierto es que en la nómina titular el técnico se la jugó con una pareja de cincos mixtos, Cantillo y Hernández fueron los escogidos para estar en el medio campo, recuperando y sacando al equipo de fondo.  Arriesgado, sí, sin embargo la lectura del partido fue correcta, y si bien es cierto que Patriotas no exigió o demandó demasiada marca en el medio (sea por su juego o por la temprana expulsión de uno de sus jugadores, Federico Arbeláez, minuto 8), también es verdad que los jugadores escogidos, respondieron al llamado del técnico y a su intención de juego.
Anoche en el Metropolitano vimos a un Junior que dominó el partido casi en su totalidad, manejó los tiempos en la cancha, abrió los espacios utilizando constantemente las bandas hasta el punto que dos de los tres goles conseguidos fueron anotados por el lateral Marlon Piedrahita.  
Lo anterior también obedece a que estamos viendo como los jugadores se están soltando a disparar desde larga distancia con mayor seguridad, no solo lo hizo Marlon, también lo intentaron Cantillo y Díaz.  Así mismo, la proyección de los laterales fue positiva, el regreso de German Gutiérrez no desentonó en lo absoluto, e incluso estuvo cerca de abrir el marcador en los primeros minutos de juego. 
Por su parte Díaz, sigue demostrando que aún no ha llegado a su techo futbolístico y se mueve con libertad en el frente de ataque, se nota que está jugando con la confianza del técnico, de los jugadores y la suya propia.
En el medio, Sambueza volvió a tener un partido destacado, juega un fútbol corto y rápido, con visión y facilidad para asociarse y habilitar a sus compañeros y apoyado con la claridad de Cantillo le dan color y vistosidad al juego currambero. En otra área, la defensa ya está alcanzando el nivel que le conocíamos, de a poco los muchachos van cogiendo el ritmo de la competencia y con eso aumenta la seguridad en la zona.
En términos generales, fue una buena presentación del cuadro rojiblanco, algunos quedan con la incógnita de quien será el volante de marca neto que utilizará el técnico, sin embargo, cada partido es distinto, cada rival es diferente, y por eso se puede y se debe jugar con la plantilla del equipo.  Anoche es cierto que el rival no exigió en un alto grado a Junior, tal vez por eso no se notó la ausencia de marca en la mitad, sin embargo, la lectura hecha por el cuerpo técnico fue acertada.  Día a día iremos viendo los pincelazos del técnico en el equipo, esperemos que esos ajustes también lleguen en la eficacia de todos los delanteros, aún se ve a Rangel desubicado en el terreno, Hinestroza tampoco ha encontrado el espacio para desplegar su futbol y Ruiz, si bien ya anotó un gol, tiene que enfocarse en hacerlo con continuidad.
Siempre será importante sumar de a tres, mas aún en el primer partido del campeonato en tu casa, mucho más tener un debut soñado como el de Roger Torres, segunda pelota tocada en su primer partido y la metió al fondo de la red.  Lástima que la goleada fue vista por escasas 11 mil personas que asistieron al estadio… sinceramente no sé que es lo que esperan para demostrar  acompañamiento al actual campeón de Colombia.

Supercampeones



Se fueron los fantasmas que rondaban por la plantilla de Junior de Barranquilla, los fantasmas de temor a una tanda de penales quedaron en el olvido después que el cuadro rojiblanco se consagrara campeón de la Superliga 2.019 tras derrotar en la serie de cobros desde el punto penal al deportes Tolima 0 - 3.
Los encargados de terminar de expulsar cualquier indicio de vulnerabilidad ante los rivales fueron Sebastián Hernández, Víctor Cantillo y Rafael Pérez, con tres cobros contundentes, seguros y con potencia, como decimos coloquialmente “le pegaron con el alma y corazón.”  
Por su parte, Sebastián Viera ratifica una vez mas que es un ídolo consagrado en esta institución, el uruguayo detuvo los tres tiros desde el punto penal cobrados por Mosquera, Robles y Gordillo.  De esta forma el cuadro tiburón engalanó su palmares con el trofeo que hacia falta en sus filas, uniéndose a un selecto grupo de clubes que han logrado alzar todas las copas nacionales.
Sin embargo, antes de llegar a la definición desde el punto blanco tuvimos que sufrir un poco más de lo necesario. Con la inclusión de Sambueza en el once titular el equipo aumentó su producción, generando nuevamente varias oportunidades claras de gol en el arco rival, el chino se asoció con facilidad a Teófilo, Cantillo y a Díaz, pero estas sociedades y paredes carecían de la eficacia para terminar la jugada.  
Finalizarían los primero cuarenta y cinco minutos sin que existiera modificación alguna en el marcador.  Los locales jugaban un partido estratégico y con mucho orden táctico, sin embargo, renunciaron a organizar un bloque de ataque… en todo el partido no se contabilizó una opción clara de gol a su favor.
Para la segunda mitad se movería el banco, ingresó Daniel Moreno por Freddy Hinestroza, posteriormente Ruiz por Sambueza  y cerca del final lo haría Hernández por Narváez. La intención clara del cuerpo técnico era ir a buscar, por lo menos, el gol que diera el pase a los puntos penales. Gol que llegaría en el ocaso del partido, transcurría el minuto 92 cuando Sebastián Hernández cobra un tiro libre, Fuentes cabecea para bajar la pelota y de media chalaca, el resistido y criticado por muchos, Luis Carlos Ruiz anota el golazo del triunfo y empata la serie para dar paso a los penales que ya mencionamos.
Cosas para analizar y mejorar… muchas, pero por favor, enfóquense en el presente, hoy hay  que celebrar, o ¿existe alguna mejor forma de cerrar un año y de empezar otro que siendo supercampeones? ¿O algún mejor inicio de ciclo con el profesor Suarez?
Para los incrédulos y los que ya teclearon en ocasiones el "#FueraSuaréz" les recomiendo ver la repetición de ambos partidos, se nota claramente la mano del técnico en la línea defensiva, la forma de marcar a los delanteros rivales cambió, como también la forma de ejecutar los tiros penales. Es el segundo partido oficial y contamos con la fortuna de tener desde ya un título ganado.  
Hasta ahora el juego desplegado por el equipo es alegre y ofensivo, afortunadamente se conservó casi toda la plantilla con inclusiones importantes a ella, sumado a tener a uno de los mejores técnicos del FPC en la actualidad.
Junior promete, su juego despierta interés en cada rincón del país, sería bueno que en su casa, su misma hinchada lo respaldara. 
Vamos campeón, vamos que vamos, esto apenas comienza y este semestre los objetivos son claros.  Gracias muchachos!



El debut 2.019




Primer partido del semestre, de la temporada y de la era Luis Fernando Suarez al frente de Junior. Lastimosamente quedará en los registros como una derrota, aunque si analizamos y depuramos el partido, cabe a cabalidad la expresión: “Junior no mereció perder”
Ahora bien, sabemos que esto es fútbol y aquí nada es de merecimiento, se jugaron los primeros noventa minutos de esta Superliga, que sin lugar a duda enfrenta a los dos mejores equipos del año inmediatamente anterior, dejando varias sensaciones.  
No creo que quepa duda alguna del nivel táctico y de la categoría individual y colectiva de ambos conjuntos después de los excelentes noventa minutos que nos regalaron anoche en el estadio Metropolitano, donde los visitantes se llevaron la ventaja con un doblete de Marco Pérez.
Adentrándonos en el juego de Junior, me gustó lo ejecutado. Es cierto que seguimos careciendo de finalización de las jugadas en gol, pero también hay que advertir, que es el primer partido oficial de Suarez al frente del equipo, además de forma inmediata utilizó los refuerzos (algo que no se veía con frecuencia, siempre los que llegaban tardaban meses en “adaptarse” al equipo y al clima), Fredy Hinestroza le brindó mayor movilidad al frente de ataque y se supo incrustar en la figura que viene sosteniendo el equipo desde la dirección de Comesaña.
Sin embargo, faltó equilibrio. Junior tiene dos facetas demasiado marcadas: una es cuando tiene el balón, es ahí donde despliega un fútbol alegre, con pases a un solo toque, los jugadores se conocen prácticamente de memoria y aprovechan eso, rotan el esférico por toda la cancha, pero al final siempre quieren entrar por el centro, achicando la cancha o convirtiéndola en un embudo, donde el rival posesiona su defensa con facilidad.
Mientras tanto, la segunda es cuando pierde el balón, el retroceso del equipo no es ordenado, justamente como a la mayoría de jugadores les gusta ir al ataque, en el fondo quedamos desprotegidos muchas veces con un solo marcador posesionado en el medio y los centrales, quienes por cierto anoche no tuvieron una noche acertada, y eso sumado a un juego rápido del rival deja frecuentemente mano a mano a los delanteros con el arquero… y con un killer como Pérez no se pueden dar espacios ni ventajas, porque concreta tal como lo hizo anoche.
En términos generales e resultado fue negativo, pero el funcionamiento del equipo como tal fue positivo, vimos a un frente arriba que se entiende de memoria, la facilidad entre Diaz, Teofilo y Cantillo es notoria, por otro lado los laterales siguen en ascenso, Fuentes seguro se proyectó y hasta tuvo una oportunidad clara de gol, mientras que Piedrahita continuó aportando arriba, Ruiz se engrana bien en el juego del tridente, pero le falta tomar ritmo para finalizar y aportar goles al equipo.  Atrás, Gómez y Pérez deben reencontrarse con su mejor version y no regalar espacios, con un medio campo tan abierto, los centrales deben tener plena seguridad.
¿Hay cosas por mejorar? Sí, muchísimas: orden en el fondo, finalización, disparos al arco, apertura de cancha, etc.  Pero también hay bastantes por reconocer, intención de juego siempre al ataque, paredes y sociedades, calidad individual en varios jugadores, etc.
Insisto, primer partido y me agradó lo visto, falta trabajo de semana, ese mismo que apenas está iniciando y también retomar el estado físico en todos los jugadores.  
Suarez es un técnico trabajador, ayer debió tomar nota para las correcciones obvias que saltaron a la vista, téngale Fe a esta plantilla, ya verán que este Junior nuevamente dará mucho de qué hablar.

Sonrió la suerte.


Por fin, después de no sé cuantos años, la suerte le sonríe al equipo tiburón. Jugamos mal, terrible, nada rescatable, sin embargo, terminado los 180 minutos, el equipo que avanzó a las semifinales de la copa sudamericana fue Junior de Barranquilla.  Y empiezo por aquí, porque cuantas veces “no merecíamos perder” y sin embargo la suerte nunca estuvo de nuestro lado.  Anoche, por primera vez – sin exagerar – experimenté la sensación donde la suerte en el fútbol me sonriera.
Ahora bien, la sensación es bastante agridulce, la alegría y el descanso de haber avanzado, contrastado con la vergüenza y la impotencia del pésimo partido disputado. Lo único rescatable de estos noventa minutos, fue el gol de Díaz.  San Díaz, en una baldosa remato con el alma para conseguir el milagro.
Por lo demás, serie de errores consecutivos que van desde el planteamiento táctico inicial donde involucro la elección de los once titulares, hasta la anemia total e inexplicable de todos y cada uno de los jugadores en el terreno de juego. 
Actitud que es totalmente opuesta a la mostrada por los rivales argentinos, claro que era de esperarse que salieran a comerse la cancha y a buscar un resultado, pero lo que no vaticinó ni el mas pesimista juniorista, fue que los jugadores caminarían la cancha de principio a fin, así como tampoco que el técnico se durmiera, otra vez, en los laureles para meterle mano al compromiso.
Me auto explico, el planteamiento fue errado, no porque no eran “los mejores” en la nómina de Junior para afrontar este partido, sino porque no eran los que la situación y la serie pedía.  Con un resultado a favor por dos goles y revisando los partidos anteriores, ¿no era mejor algo más de equilibrio en el medio campo para contener a los rivales? ¿Porqué sostener a Hernández que viene en mal momento como titular, porqué no aumentar la marca con un cinco neto teniendo en cuenta que Pico tampoco viene bien? Y más aun, ¿Para qué escoger cinco jugadores que no tienen la marca en su estilo de juego, cuando era lo que mas íbamos a necesitar?
No siendo suficiente, la actitud de los jugadores, todavía hoy me tiene abrumada.  ¿cansancio?¿falta de compromiso?¿Miedo escénico? Lo cierto es que no hubo rebeldía, ni carácter ni ganas y mucho menos futbol durante esta vuelta de serie.  Me quedé esperando a los líderes e ídolos que se supone tenemos en el terreno… no hubo Teo, no hubo Viera, nadie tomó la batuta de capitán para cambiar por lo menos, la forma y las ganas de jugar.
Para cerrar el ciclo de horrores, Avelino decidió que esperaría estar completamente eliminado para hacer los cambios, no fue sino hasta que marcaron el tercer gol (ojo, el que sí valió) para que mandara al campo a James Sánchez y a Yoni González.  ¿Es necesario ir perdiendo todo para que el director técnico reorganice al equipo?
Afortunadamente para nosotros, a pesar de toda esta rueda de horrores, san VAR se apiadó de Junior y eliminó un gol a Defensa y Justicia por una tenue, pero existente falta sobre Leonardo Pico.  Ojo, cabe anotar, que incluso después de la ayuda divina, continuó la apatía generalizada.
Posiblemente lo único bueno de toda la noche en Junior fue la efectividad al mil por ciento, una sola llegada bastó para que Luis Díaz le diera la clasificación al equipo.
¿Feliz? Sí, ¿Celebrando? No.  Alguien que por favor me explique la apatía del equipo en instancias definitivas, ejemplos hay miles: Flamengo, Boca, Jaguares, Chapecoense, etc, etc. Creo que ya es algo psicológicamente patológico, al ver una gran oportunidad tan cerca, TODOS se vuelven estáticos …. Sin embargo una cosa es jugar mal y otra totalmente diferente es no jugar.
Ayer, la suerte sonrió, pero necesitamos algo mas que suerte para seguir avanzando, ahora sigue SantaFe, ¿jugaremos  a la suerte otra vez?

¿Dónde está la hinchada?

Cortesía: @giovanicolella
Desolado y triste se vio ante el continente entero el estadio Metropolitano, ese mismo que hace poco, con votos por redes, estaba ubicándose en los lugares importantes de un ranking de estadios a nivel mundial.
Sin embargo, ese mismo estadio, el que se llena cuando juega la selección, el que se llenaba cuando jugaba Junior y convertía la casa y la localía en algo valioso para el equipo tiburón, ayer y hace bastante tiempo parece una casa de espantos.  Es lamentable como se deja pasar por alto algo tan fundamental como lo es la localía, tristemente Junior tiene que jugar prácticamente dos partidos de visitante en cada llave, porque la presión de jugar en casa es un ítem a favor para el rival de turno.
Es vergonzoso que en cuartos de final del segundo torneo mas importante del continente, solo ingresen al estadio 13.331 aficionados, de los cuales solamente 6.351 pagaron boleta y 1.210 eran abonados. Afortunadamente muchos de los asientos vacíos se llenaron con niños que entraron GRATIS, porque solo así es que deciden llevar a los pequeños al estadio para inculcarles amor por el equipo y los colores.
Cortesia: @giovanicolella
¿Dónde esta la hinchada del equipo? Esa misma que al minuto de terminar cualquier partido inundan las redes con comentarios, si ganamos se montan al bus y si perdemos, lluvia interminable de insultos para los jugadores, cuerpo técnico y parte administrativa.
¿Esa es la única "hinchada" a la que tiene derecho Junior? Nos pasamos la vida discutiendo y argumentando que Junior es un equipo grande, que es el grande de la costa, sin embargo, ¿cuál es la diferencia de esta hinchada con la del Unión o la del Cartagena? Llegamos al colmo que ni siquiera en finales llenamos el estadio, o ¿ya olvidaron que ante Nacional en una final, tampoco llenamos el estadio?
Para hacer grande al equipo no solo se necesita jugadores, plata, técnico, no. También se necesita hinchada que respalde, siempre hay una excusa para no ir:  "No voy al estadio porque dirige Comesaña. No voy al estadio porque no hay un proceso. No voy al estadio porque no hay parqueo. No voy al estadio porque está lejos.  No voy al estadio porque Fuad me mando a una cantina"
Mientras tanto, Junior jugando cuartos de final en torneo internacional ante 13 mil personas.
¿Qué creen que puede pasar por la cabeza de los jugadores? Saltan al campo con la expectativa de tener un respaldo en la tribuna, de contar con el jugador 12, ¿y? Resignación y olvidarse de la gente es lo que les toca al ver el triste escenario.
Cortesía: @giovanicolella
Me disculpan, pero lo que abunda en el supuesto hincha de Junior es una parranda de acomodados que solo son hinchas de redes, hace un par de años decían, lo que pasa es que no hay torneo internacional .... ¿y ahora?, despues que los rivales son muy malos ... ¿y ahora? Pensé que el acompañamiento iba más de la mano con resultados del equipo que con si te gusta o no el estilo del técnico, los jugadores o el rival.
Al estadio se va a apoyar a TU EQUIPO, no a ver al rival!!  Es irrisorio estar en cuartos de final y no tener ni siquiera 15 mil personas en las tribunas. Exigimos títulos y copas, exigimos refuerzos y miles de cosas más, pero ¿qué damos a cambio?... es que ¿creen que se sostienen solas?
Las comparaciones son tediosas y horrorosas, pero aquí les dejo unas imágenes del Campín y del Atanasio en el mismo torneo (Copa sudamericana), en la misma instancia (cuartos de final), juzguen ustedes mismos y respóndanse ¿Es esta la hinchada que merece Junior?

Paso lento pero seguro



Medio pie en la semifinal de la Copa Sudamericana tiene Junior tras su importante victoria 2-0 sobre el cuadro argentino Defensa y Justicia.
El valor de los goles conseguidos se refuerza con el arco en cero alcanzado en el Metropolitano.  Ante una pobre asistencia - no llegó a los 15 mil asistentes -  el cuadro tiburón tuvo que armarse de mucha paciencia para romper el arco rival.  Sería tan solo hasta el minuto 74 cuando Luis Diaz conseguiría el gol que abriría el camino, tras una linda asistencia de Moreno.  Cabe anotar, que el gesto técnico en el control de balón del delantero fue perfecto, el movimiento para matar el balón en el pecho y luego definir potentemente para vencer al arquero rival fue para aplaudir.
El segundo gol llegaría en los pies de Rafael Perez, uno de los pocos jugadores que se armaron de valor y de forma muy decidida agarró el balón para cobrar el tiro penal en el minuto 92.  Perfecta ejecución para un merecido marcador, que claramente le da una ventaja importante al cuadro barranquillero.
En el análisis global del partido no podemos ocultar que se extrañó la pausa y la claridad de Jarlan en el medio campo, esta vez, el encargado de ser el socio de todos fue Teofilo.  Papel que asumió con orden y responsabilidad en el terreno de juego. Pese a la fuerte presión alta ejercida por el rival, Teofilo tuvo buena movilidad y busco hacer paredes y sociedades con sus compañeros.
A lo largo del partido, Junior fue ampliamente superior a su rival, aunque los visitantes tuvieron varias opciones claras de gol en las que fue exigido Sebastian Viera con muy buena respuesta en cada una de ellas.
Sin embargo, el volumen de ataque rojiblanco fue mucho más alto que el de los argentinos, mal contadas el cuadro juniorista gestó unas 8 opciones claras de gol a lo largo de los noventa minutos.  No obstante, hay que  corregir la definición y la finalización de las jugadas, en estas instancias definitivas, la posibilidad que se gesta y es clara, hay que embocarla.
Pero tambien hay que destacar la calma y la tranquilidad que tuvo el plantel completo antes de anotar el primer gol, no fue fácil acceder al área de Defensa y Justicia, mas aún en la segunda parte, cuando el rival se instaló por completo en su campo y en la mayoría del tiempo organizaba una doble linea de cinco en el fondo.  La balanza solo se inclinó a favor de los curramberos despues de abrir la cancha por los costados y a través de un centro perfecto encontrar una inspiración de Luis Diaz.
En el tema defensivo, Junior mejoró en el juego aéreo, por primera vez en mucho tiempo los balones levantados fueron rechazados por los centrales y en los tiros de esquina la defensa estuvo atenta y actuó antes que los rivales.
En términos generales la sensación es muy positiva, resultado a favor y arco en cero así lo corroboran.  Es cierto que nos falta afinación en la delantera y ajustar el medio campo para la recuperación.  Jugadores como Leo Pico, se notan agotados fisicamente y particularmente hoy, Sebastian Hernandez se vio deslucido y errático. Sin embargo, se logró el objetivo, triunfo, ventaja y cero goles en contra, combinación perfecta en estas llaves finales.
Por ahora, disfrutar y recuperarse para el fin de semana, cambiar el chip y pensar en América y la Liga y despues retomar la vuelta ante Defensa y Justicia, porque todavía no se ha ganado nada.  Un paso importante y firme dio hoy el tiburón, pero seguimos paso a paso y día a día.
No puedo cerrar la entrada sin antes recriminarle a la aclamada "hinchada" de Junior, es inconcebible y ademas vergonzoso que en cuartos de final de un torneo internacional el acompañamiento que le damos al equipo sea tan solo con 13 mil personas en el Metropolitano. Nos la pasamos el año entero pidiendo y exigiendo a los jugadores entrega y a la administración compromiso, pero ¿dónde está el respaldo del jugador numero 12? ¿Es justo que el plantel juegue en un estadio tan desolado? ¿Cuál es la imagen que estamos dejando a nivel continental? Por la razón que sea, no es excusa para no ir a apoyar. Recuerde, mientras usted se queja del técnico, de los jugadores y de los directivos, el equipo esta a 90 minutos de una semifinal continental, ¿vale o no la pena ir a acompañarlo?

A usted Carlos A. Vélez


Hoy saco unos minutos de mi agenda para escribirle unas líneas a usted señor Carlos Antonio Vélez, usted que ha sido el líder y el abanderado de una guerra frontal en contra del cuerpo técnico de la selección Colombia desde sus inicios.  Lleva ocho años lleno de amargura detrás de un micrófono, vociferando como si fuera el dios del fútbol o como si fuera el único poseedor de la verdad absoluta.
Primero permítame recordarle que el fútbol es un deporte muy subjetivo, por eso se hacen necesarios e interesantes los debates acerca de él, eso sí, debates con altura y con argumentos.  Bien recuerdo cuando en los tres tenores, al lado de Hernán Peláez y de Iván Mejía, tenía usted la oportunidad de debatir y de confrontar ideas en el programa de mayor rating en su momento…. Rating que, según las encuestas publicadas, tiene hoy por el piso.
Lastimosamente su orgullo y su ego lo han llevado a atacar como un caníbal a José Néstor Pekerman.  Le pregunto ¿qué es lo que tanto le molesta del técnico? ¿Es el hecho que el argentino hasta el día de hoy no le ha dado ninguna entrevista o no le ha pasado ninguna titular en los ocho años que lleva al frente de la selección?  ¿Es eso lo que lo hace atacar diariamente con la tullida frase “con los jugadores a muerte… Si se levantan bien ganaremos, porque de táctica no hay nada”? ¿O se limita al hecho que Pekerman muy seguramente ni siquiera sabe quién es usted?
Su odio interminable hacia el cuerpo técnico lo ha llevado al punto de jamás aceptar o por lo menos reconocer partidos que se han ganado desde el banquillo por excelentes directrices de Pekerman.  Es cierto que el argentino ha tenido malos y regulares partidos, pero también es verdad que desde que inició su ciclo, Colombia volvió a entrar en el radar internacional de futbol. ¿O es que ya olvido que desde el año 1998 la tricolor no lograba clasificarse al torneo más importante del mundo? No siendo poco con llevarnos de vuelta, nos ha dado la mejor y más decorosa presentación en un mundial como lo fue en Brasil 2014. 
Pero no, para usted todo es por los jugadores, son tan cracks que no necesitan un director técnico en la raya que los dirija o que realice entrenamientos de preparación. Me pregunto entonces, si todo es tan cierto y una selección puede vivir de individualidades, ¿Por qué no opinó lo mismo con Argentina y con España por ejemplo? En el segundo ejemplo, España, usted mismo afirmó que no llegó más lejos porque dejaron a la selección sin técnico a un día del inicio del mundial, ¿o no? Si su teoría es correcta equipos con estrellas y sin técnico podrían ganar la copa del mundo…. ¿me podría citar un ejemplo por favor?
Me parece triste y deplorable que una persona con el amplio recorrido profesional que tiene usted pueda opinar tan sesgadamente y con tan poca objetividad sobre el desempeño de Colombia en el mundial. Por favor escuche las declaraciones de los jugadores de la selección después de la eliminación, muchos de ellos pidieron la continuidad del argentino… por algo será, ¿no?
Simplemente lo invito a que se escuche en sus programas de forma aleatoria durante los últimos 8 años y encontrará que siempre inicia con veneno el día detrás del micrófono. ¿Dónde está el código de un periodista profesional de ser imparcial y brindar la información? Se está notando que no es periodista de oficio, se está notando que su oficio es ser abogado… al parecer litigante. Se está aprovechando de la trayectoria recorrida y la popularidad ganada para envenenar a un país por odios personales, pero sabe algo, afortunadamente somos más los que sí tenemos memoria. Somos más los que sabemos que a ese argentino que rezó y sufrió como un colombiano más en esa tanda de penales, le debemos la alegría de volver a los mundiales. Somos más los que le agradecemos por llevarnos a dos mundiales seguidos, somos más los que le agradecemos por habernos dado identidad y por habernos hecho creer en nosotros mismos. Somos más los que nunca tendremos como pagarle el habernos dado la esperanza, el habernos puesto en el radar mundial del fútbol…. Somos más los que no olvidaremos lo bueno y lo pondremos siempre por encima de lo malo.
Su odio y su veneno lo terminarán consumiendo y sabe que muy probablemente terminará su carrera como periodista y crítico de la selección y tal vez no logre ver a otro técnico que nos lleve tan lejos como este, tal vez no logre ver a otro técnico al cual respeten tanto los jugadores como a este, tal vez no logre ver como todo lo que está dejando Pekerman servirá para las generaciones siguientes.
Si hoy ha de terminar el ciclo de Don José al frente de la selección, no me cabe la menor duda que el saldo es más que positivo durante su dirección.  Así exista gente desagradecida como usted, nunca serán lo suficientemente poderosos para hacernos olvidar todas las emociones que vivimos con este grandioso grupo de jugadores liderados por un gran técnico, el mejor en la historia de Colombia hasta hoy.
Atte.
Una colombiana orgullosa de su selección.