¿Habrá remontada?

Junior se trajo una derrota a casa en el debut en la Copa Libertadores.  Los rojiblancos, dentro de todo, consiguieron un “buen resultado” en su visita a tierra guaraní.  Lo anterior teniendo en cuenta que para una llave de 180 minutos, la diferencia de un solo gol es muy, más aún analizando el poco y limitado nivel de fútbol y el desorden táctico evidenciado en los tiburones, fácilmente la diferencia pudo ser mayor.
Adentrándonos en el encuentro, se puede decir que los primeros 30 minutos del partido, fue un juego parejo.  Junior hacía, casi por completo, la tarea de cortar los circuitos del rival y evitar situaciones de peligro cerca del área de Viera.  Escribo “casi por completo”, porque la banda izquierda nunca pudo controlar a la figura del partido, Mauricio Cuero, el jugador colombiano al servicio de Olimpia hizo lo que quiso por su banda, desnudó y aprovechó al máximo la falencia defensiva y la nula marca de Yonatan Murillo y le armó un carnaval, con varios ochos incluidos, el tiempo que estuvo en cancha.  Justamente fue él quien inicio la jugada que terminaría en el gol de Roque Santa Cruz para la victoria local.
Sin embargo, hay que anotar que en el gol el único que erró no fue Murillo.  El gol fue un cortometraje de errores de la defensa rojiblanca: Murillo pierde la marca, Arias no respalda en marca en la banda y tampoco llega a evitar el cabezazo, Pérez y Piedrahita dejan totalmente suelto y libre a Roque en el área chica y Viera duda en la salida, regalándole espacio y facilidad al delantero guaraní.
A partir de ese momento, gol de Olimpia minuto 31, Junior perdió la brújula del partido.  Todas las líneas del equipo mostraron inseguridad y desorden táctico. Parece que el libreto se olvido o no había uno para estar con el marcador en contra.
Termina el primer tiempo con un mar de errores y un Olimpia encima e inicia el segundo sin modificaciones y con las mismas fisuras.
Lejos de arreglar audaz y rápidamente la situación, Alexis retrasa demasiado los cambios.  Solo hasta el minuto 69 ingresa Jarlan por Díaz y en el 80 Mier por González;  dos cambios que debieron ser de la partida del segundo tiempo.
Para sorpresa y fortuna nuestra, el técnico rival decide sacar del terreno a Cuero en el minuto 71, dándole un gran respiro a la defensa completa, pero mucho más a Yonatan Murillo, quien seguramente tuvo pesadillas con el jugador.  Si bien el ataque de Olimpia disminuyó con ésta modificación y con la salida de Roque Santa Cruz, el equipo en conjunto siempre estuvo encima de Junior, estrelló varias pelotas en el palo y desnudó por completo las falencias rojiblancas.
Cerca del final, Alexis retira a Yimmy Chará para darle paso a James Sánchez… respetable lectura, pero yo, nunca sacaría a Yimmy, si bien ayer no brilló, es el jugador diferente.  Además gran parte de su opacidad en el juego se debió a la ubicación que dieron en el terreno.  Chará no es creador, colocarlo con funciones de diez es restarle potencial, quedó evidenciado cuando volvió a su posición innata e inmediatamente cruza hacia adentro y habilita a Jarlan para una oportunidad clara de gol.
Resumiendo, ayer se evidenciaron fallas grandes en el funcionamiento de Junior:  arquero inseguro, defensa permeable, laterales erráticos y sin marca, falta de creación y falta de eficacia.  A pesar de todos los errores cometidos Junior tuvo oportunidades claras frente al arco que no concretó, las mas claras las de González en el primer tiempo y las de Jarlan y Ruiz en el segundo tiempo.  Ya es tiempo de aprender que en partidos y llaves como ésta, las oportunidades que tienes hay que meterlas.
Que se puede remontar, claro que si, hay plantilla suficiente para remontar un resultado tan corto.  Sin embargo la pregunta es: ¿podrá Junior engranar sus individualidades y potenciar el trabajo colectivo para la vuelta? El cuento de que “En barranquilla es a otro precio” es eso, cuento y palabras, el partido es en el terreno de juego once contra once. 
Lo cierto es que el próximo Jueves, así sea con muletas, Teófilo y Rodríguez tienen que estar sí o sí en la esperada remontada, uno para guiar y el otro para organizar.  Con ellos, creo yo, estaremos mas cerca de remontar y avanzar a la siguiente fase de la Libertadores.

Primera prueba


Junior estrenó su plantilla en el primer partido del cuadrangular “Bolívar si avanza” enfrentándose a Real Cartagena.
El cuadro barranquillero viajó con cuatro bajas fundamentales para afrontar los compromisos: Sebastián Viera, Teófilo Gutiérrez, Alberto Rodríguez y Jonathan Alvez no fueron tenidos en cuenta por el técnico Alexis Mendoza para la pretemporada.  La ausencia del delantero de la chinita obedece a que aun se encuentra en recuperación de lesión muscular, mientras que los dos últimos y nuevos refuerzos del cuadro tiburón  están en puesta a punto para su debut.
La titular utilizada por Mendoza fue prácticamente la misma que arrastraba del semestre pasado con el uruguayo Julio Comesaña, tan solo se modificó el arquero y capitán, José Luis Chunga, y la inclusión de Luis Carlos Ruiz en el frente de ataque.
Durante los noventa minutos el equipo vino de menos a mas, si bien fue el dueño del balón durante gran parte del encuentro, en la primera mitad permitió que su rival vulnerara la zona uno rojiblanca con oportunidades de gol claras para los locales, hasta el punto que en el minuto 25 Murillo adelantaría al cuadro cartagenero con el primer gol del compromiso.
En el gol rival la defensa rojiblanca se quedó anclada en un pase filtrado por el medio de los dos zagueros centrales quienes se quedaron pidiendo un fuera de juego que no existió. Desconcentración mínima que hasta ese momento nos costaba el partido.
Sin embargo, un par de minutos después Junior no solo igualaría, si no que también remontaría el marcador. 
El empate llegaría con la ejecución de tiro penal de Luis Carlos Ruiz, tras una falta realizada sobre David Murillo.  Aprovecho para destacar la buena labor de ambos laterales: David y Yonatan Murillo aportaron constantemente en el ataque del equipo, a diferencia del semestre pasado, se les vio sueltos en la cancha y con proyecciones interesantes y centros acertados al área rival.
Cinco minutos mas tarde Ruiz nuevamente intervendría en una pared iniciada y terminada con Luis Díaz para anotar el segundo gol. El guajiro, inició la jugada casi en la mitad de la cancha asociándose con el delantero para terminar embocando el balón en el fondo de la red.
Ya en el segundo tiempo el dominio seria casi completo para el cuadro juniorista, por lo que Mendoza aprovechó para incluir a diferentes jugadores y darle descanso a otros.  Ingresaron Mier, González, Serge, Piedrahita, Sandoval y Ditta en reemplazo de Pérez, Ruiz, D. Murillo, Díaz, Chará y Pico.
El tercer y ultimo gol seria justamente de una sociedad de los recién ingresados Mier y González, el uruguayo habilitó en una muy buena jugada al delantero para concretar y redondear la primera victoria del equipo.
El amistoso deja en términos generales buenas sensaciones, jugadores como Ruiz y Mier están demostrando que su nivel esta en alza, el delantero se le vio con personalidad y buenos movimientos cerca al área rival, arrastró marcas cuando así se necesitó;  mientras que al uruguayo se le ve con mejor estado físico, además de estar ocupando otra posición en la cancha, ahora se desprende un poco de la tarea de marcar y recuperar para soltarse mas en la posición de creación mas cerca al área.
Por otro lado, los laterales muestran colaboración en el ataque, están abriendo la cancha por los costados y centrando balones con mayor precisión al área chica.
Obviamente aun hay cosas por afinar, entre esas la defensa y mayor engranaje en el medio,  también es cierto que el rival permitió mayor despliegue en el terreno.  Sin embargo, también se debe anotar que cuatro figuras importantes se quedaron en Barranquilla y son piezas fundamentales de esta plantilla.
Por ahora todo indica que vamos por buen camino, Alexis debe seguir puliendo rápidamente a éste Junior porque en menos de dos semanas tendrá una prueba fundamental en el alcance de sus objetivos: fase dos de libertadores ante un duro rival.

Fracasamos, pero nos levantaremos.


Complicado escribir, analizar e incluso  debatir después de un balde de agua tan frio como el vivido posterior a la eliminación frente al América de Cali. Nuevamente ratifico que nuestra idiosincrasia nos lleva a posiciones extremas: o acribillamos a la persona detrás del uniforme de jugador o nos vendamos los ojos y sacamos pecho con las frases de cajón “es un proceso, soy hincha, apoyo en las malas”
¿Por qué no podemos ser críticos con respeto siendo hinchas y/o periodistas? Respetando todas las opiniones escuchadas y leídas, compartiré la mía.  Soy del grupo de personas que piensa que tras la derrota en cuartos de la Liga Águila el semestre se encasilla bajo el rotulo de fracaso. Es un fracaso porque sencillamente no se consiguieron los objetivos trazados acorde a la inversión realizada en el equipo. Se inició un semestre con propósitos y metas claras, para eso se contrataron refuerzos de calidad y de alto costo, para eso se repatrio a un técnico de experiencia y andamiaje y gracias a todo lo anterior se reconstruyó la relación entre el equipo, la hinchada y los directivos.
Los objetivos eran claros, el equipo participaba en tres campeonatos y si bien el sueño latente era el triplete, con una doble corona se hubiera podido decir que se pasaba con honores el semestre, es más, con solo alcanzar la Liga la sensación hubiera sido distinta. Sin embargo no se pudo, la plantilla completa se rajó finalizando el semestre y de tres puntos para aprobar, solo alcanzó el más pequeño.  Si bien es cierto que la Copa Águila era uno de los objetivos a alcanzar, también es verdad que en relevancia era el menos importante para todos.  Rebobinando un poco en el tiempo, esa misma Copa fue alzada por un equipo que estaba olvidado por sus directivos, sin inversiones millonarias y sin expectativas altas como el actual. Entonces, no se puede esperar que hoy celebremos únicamente la misma copa con la inversión realizada y con el apoyo recibido.
Claro que entiendo que ninguno de los jugadores o nadie del cuerpo técnico quiso que esto pasara, asumo sin miedo a equivocarme que toda la institución tenía la intención de lograr no uno sino tres títulos este semestre, sin embargo fue evidente la curva descendente que vivió el plantel. Del equipo efectivo y goleador que tuvimos a principio de semestre pasamos a uno sin efectividad al momento de concretar goles y que por ende dejaba con vida a sus rivales.  Ejemplos de eso justamente lo son Flamengo y América, en ambas llaves Junior tuvo más de una opción de sentenciar la serie y no la aprovechó, situaciones que fueron aprovechadas por los rivales que no perdonaron y en las oportunidades que generaron liquidaron las series.  
Aterrizando comentarios al partido ante América, ¿cuántas opciones de gol dilapidamos? ¿Por qué aun sabiendo del desgaste en algunos jugadores se esperó hasta el minuto 87 para hacer el primer cambio? ¿No se practicaron tiros desde el punto penal para estas instancias (la cara de los jugadores antes de la serie decía todo)? ¿No se corrigió en entrenamientos la falla constante en el juego aéreo del equipo? ¿Dónde estaba la rebeldía de cada jugador para conseguir con un triunfo ante los escarlatas solapar la eliminación ante Flamengo?  Preguntas e inquietudes hay miles, cosas que se pudieron hacer y no se hicieron también, el punto es ¿Por qué nos sigue costando tanto en las instancias definitivas?
¿Desgaste físico? ¿Exceso de confianza? ¿Falta de manejo? Tal vez un poco de todas, pero lo primordial y lo que quedó demostrado es que a Junior le falta tener JERARQUÍA. Eso es lo que diferencia a los grandes de equipos de los equipos triunfadores. Los equipos que ganan títulos y quedan en la historia son los que tienen jerarquía en los momentos decisivos, son los que tienen templanza en sus jugadores y en su cuerpo técnico en los momentos de mayor presión, asignatura pendiente en Junior no en este semestre, sino en toda su historia. O sino, recordemos ¿cuántas veces hemos perdido partidos claves, incluso finales en los dramáticos minutos de reposición? La misma piedra de tropiezo una y otra vez. Al juniorista siempre le toca decir “estuvimos tan cerca de lograrlo”… pienso que es momento de cambiar de mentalidad, el equipo es grande y como grande debe sumar títulos, no intentos. Y con todo esto no estoy poniendo en tela de juicio mi apoyo incondicional a la institución, claro que estaré ahí el próximo semestre, es más, ya tengo mi abono listo. El hecho de criticar y exigir, no se mezcla con el apoyo y amor por los colores, son dos cosas separadas y distintas, pero como hincha tengo todo el derecho a exigir títulos y copas y como periodista en formación tengo el deber de analizar y enumerar los errores cometidos con respeto y critica.
Afortunadamente todo parece indicar que la disposición de los dueños y directivos del equipo se mantiene con el mismo norte: conformar un equipo competitivo para la Libertadores y para por fin alcanzar la esquiva octava estrella.  La salida de Comesaña – lo doy por hecho- no me sorprende porque era un tema ya hablado al interior de la institución, su pase al costado obedece a una condición de salud y no está marcado por las eliminaciones de los dos torneos.  Llegará una nueva cabeza y nuevos jugadores, es cierto que deben “iniciar” un proceso, pero no por eso ésta será la excusa a la orden del día para no alcanzar títulos.  Esta institución, el equipo y la hinchada merecen ya celebrar algo más que la copa águila.
A Julio Avelino y a todos los integrantes de esta versión de Junior 2017 les estaré eternamente agradecida porque, a pesar de no darnos el triplete, hicieron posible algo que estaba complicado, lograron reconciliar al hincha con el equipo, lograron avivar la llama juniorista en cada corazón rojiblanco, lograron hacernos soñar y tener muy cerca la gloria continental, lograron demostrar que si hay una organización desde arriba los resultados se pueden dar. Esperemos aprender de esta versión y corregir rapidito los errores para que la gloria venidera sea mayor.
Siempre estaremos con Junior, en las buenas y en las malas, pero no por eso hay que vendarse los ojos ante los hechos. Con respeto y argumentos claros y eso sí, todos remando para el mismo lado, pronto haremos historia.

Ecos de un sueño


Una amarga derrota en casa 0 – 2 ante Flamengo dio por terminado el sueño continental del equipo Junior de Barranquilla en la copa Sudamericana.  El cuadro rojiblanco dejó escapar una cita con la historia al no lograr remontar la serie ante el cuadro brasilero.
Es complicado escribir sin herir susceptibilidades, no entiendo porque las posiciones que se toman acerca de Junior tiene que ser tan radicales: o se destruye por completo el trabajo del equipo hecho hasta hoy o se hacen los de la vista ciega con un “no ha pasado nada”.  Pienso que todo en la vida debe estar mediado por el equilibrio, el hecho que a continuación enumere errores evidentes que se cometieron ayer no quiere decir que olvide lo que se ha hecho y lo que se ha obtenido hasta ahora en la construcción de un proceso.
Empezaré por anotar que no me gustó desde el principio la lectura que le dio Julio Comesaña al partido, segundos después de leer la alineación titular trine en mi cuenta de twitter una pregunta que aun ronda en mi cabeza: ¿Por qué Pico no fue titular? ¿Por qué va Mier en vez de Jarlan? Ojo que todas estas preguntas las formule antes del pitazo inicial, así que no estoy comentando con el resultado en la mano.
Especulaciones hay muchas, algunos para justificar dicen que Leo tenía problemas físicos – sin embargo si era así, ¿por qué lo enlista en la banca de suplentes? – otros argumentan que fue por búsqueda de mayor juego aéreo.  Lo cierto es que el técnico en rueda de prensa no dio explicaciones al respecto, lo cual lleva a concluir que fue por decisión técnica.  Todo apunta a que, debido a lo ocurrido en el juego en el Maracaná, Avelino cambio su modo de juego y se preocupó más por contrarrestar el juego aéreo del rival que por proponer un juego ofensivo propio. Se puede decir que prefirió altura antes que calidad, por eso sacrificó a Pico y no uso a Jarlan para dejar en campo a los altos: Narváez, Mier y González.
Es cierto que a Julio todo le venía saliendo bien, titulares, cambios, juego posicional, sin embargo ayer no fue el día. Muy respetuosamente le diría que una semifinal de Sudamericana no era el momento para ensayar una titular que nunca había usado antes en el semestre.  El técnico y los jugadores debieron serle fiel al estilo de juego que venían desplegando a lo largo del semestre y no variar por el rival, finalmente el que tenía la necesidad de buscar un resultado era Junior y no Flamengo.
Evidentemente los visitantes así lo entendieron y se dedicaron esperar muy ordenadamente en su campo, siempre estuvieron los once por detrás de la línea del balón apelando a un contragolpe que le diera el gol de la tranquilidad.  Gol que llegaría justamente en un contragolpe mortal con error puntual de Pérez en marca y la libertad de Cantillo sobre Vizeo desde la mitad de la cancha. Faltó malicia en Víctor para cortar ese avance así hubiera tenido que cometer una infracción, era mejor una amarilla que un gol en contra, sin embargo son segundos para tomar una decisión para un jugador.
Con el gol el golpe anímico fue notorio, la muralla brasilera se creció y cerró mucho más los espacios, haciendo casi impenetrable su área. Desespero evidente en Junior, movimientos de la banca que no dieron efecto: Ovelar por Mier, Díaz por González y tarde, muy tarde Barrera por Gutiérrez.
Para cerrar una noche para el olvido Vizeo anota el segundo para Flamengo y  el que nunca falla ... falló, Chará erra un penal sobre el final de los noventa reglamentarios y se sepulta cualquier ilusión que pudiera existir. Junior cae eliminado ante su público y cierra su paso por el torneo internacional en el 2.017
Pero, así no queda todo, yo si tengo preguntas como ¿por qué sostener a González durante tanto tiempo? Los que estábamos en el estadio éramos testigos de cómo el jugador no aportaba nada en ataque y menos en defensa, estaba estático, como anclado a la grama y no proponía ningún tipo de juego con sus compañeros. ¿Por qué aguantar a Jarlan hasta el punto de solo darle 15 minutos para el milagro?
Ojo, con esto no desconozco lo que logró el equipo hasta hoy, pero tampoco puedo cerrar los ojos ante el partido de ayer, el nivel de futbol que desplegó el equipo no fue el esperado, no para estas instancias, ayer era el todo para la gloria y para la historia y nos faltó algo más.  Destaco a Teófilo, se jugó un partido aparte, se echó el equipo al hombro y se cansó de filtrar balones al área rival sin encontrar un nueve que terminara la jugada.  Destaco a Chará, por errar ese penal no perdimos, no se puede desconocer que fue uno de los que más intentó y luchó en el campo a pesar de siempre tener tres y cuatro rivales encima.
Pero así como destaco, también anoto lo perdido y lento que estuvo Mier, siempre lo anticiparon y hasta ahora no entendí cuál fue su función en el campo, ¿era enganche? ¿Era media punta? El uruguayo no fue engranaje y tampoco fue eficiente en la marca. Anoto también que Narváez no fue el jefe que suele ser en partidos determinantes, no se vio seguro en su zona.  Y como lo venía anotando en escritos anteriores, el desgaste en los centrales es evidente… lastimosamente ahí no hay nada que hacer porque no hay recambio. Por ultimo anotar que Ovelar… nada de nada, la pólvora del paraguayo no está mojada sino ahogada en un mar profundo hace mucho tiempo.
Sé que para muchos “estoy destruyendo el equipo” respeto su opinión, pero no la comparto. Como periodista comento lo que observo y como hincha apoyo sin final. A los que se fueron antes del pitazo final: mejor no hubieran ido, a los que nos quedamos y aplaudimos con lágrimas en los ojos, felicitaciones, así se apoya un equipo. 
Al equipo completo y a toda la plantilla, gracias totales, gracias por ponernos a soñar con un titulo continental y por llevarnos hasta la semifinal.  Faltó un pasito mas para lograrlo, pero la revancha viene el otro año con la Libertadores. Hay que seguir trabajando para encontrar la jerarquía  que tanto nos hace falta en estas instancias decisivas.  Caerse está permitido, levantarse es obligatorio!
Yo sigo soñando, ahora vamos por la ocho.... La sudamericana era un sueño, la Liga es una obligación. 

Arenero por Junior


Con un polémico arbitraje para ambos equipos el cuadro rojiblanco logró traerse un importante empate para Barranquilla.  Ya se está volviendo costumbre que después de cada partido del cuadro tiburón se levante un respectivo “arenero”.

Anoche en Santiago de Cali o fue la excepción. Lastimosamente hay que iniciar tocando el tema extrafutbolístico, fue un partido que se le salió por completo de las manos al central del compromiso.  Pierna fuerte, faltas seguidas y muchos reclamos fue la tendencia durante los noventa minutos.  Se puede decir que el punto de quiebre fue la grosera falta – porque sí, fue grosera e innecesaria – de Holmes sobre Yonathan Murillo.  Jugada que derivó en atención médica para el lateral juniorista, reclamo airado de Viera, Hernández, Narváez, entre otros y manotazos que iban y venían de ambos lados. A partir de ese momento los ánimos en el partido subieron para nunca bajar y el árbitro no hizo nada por controlar la situación.  En mi concepto debieron ser expulsados: Holmes, Elkin Blanco y Teófilo Gutiérrez. Cada uno con faltas descalificadoras que pusieron en riesgo la integridad del rival.  No hizo falta una roja sino tres, y también agreguemos la simulación de Martínez Borja en el área…. que no nos den, pero tampoco nos quiten, ¿o no?

Ya metiéndonos al tema pelota y fútbol, la alineación de Comesaña fue lógica y acertada. Con el partido de vuelta ante Flamengo a la vuelta de la esquina era casi que mandatorio darle un respiro a los jugadores que viajaron a Brasil y jugaron, exceptuando a Viera y a los centrales por el tema lesiones.  No queriendo decir que se está entregando un torneo, por el contrario, muy distante a esto, la nómina alterna de la plantilla rojiblanca jugó un muy buen partido.  Resaltemos la actuación de los dos laterales, Marlon Piedrahita y Yonathan Murillo.  Cada uno por su banda hizo respetar su espacio y taponó de forma segura y continua cualquier intento de ataque rival.  Piedrahita por su parte, aportó durante los 90 minutos intención de ataque por su banda, colocó más de un centro preciso al área que infortunadamente no se concretaron en gol, fue un constante dolor de cabeza para Iván Vélez quien no pudo detenerlo en todo el partido.  Mientras que Murillo dejó todo en el terreno, a pesar de los fuertes golpes sufridos hizo respetar su posición y su camiseta hasta que tuvo que ser sustituido tras un fuerte choque con un trauma en la cabeza que requirió de sutura posterior.

Los centrales me dejaron algo preocupada, se siente el desgaste en Rafael Pérez, por lo que está cometiendo errores en salida que deja el equipo mal parado ante el rival.  Afortunadamente Viera y sus compañeros han estado atentos para corregir sin que pase a mayores.  Es importante que el cuerpo técnico busque la manera de reforzar esta línea o de potenciar a los únicos dos centrales que tenemos disponibles para el apretadísimo calendario que se viene.  Adelante Sánchez y Narváez al lado de Hernández y Mier con labor de obreros. Gran partido nuevamente de Sebastián Hernández, calladito cumple una doble función encomendada, quita más balones que cualquier volante con el plus de darle manejo al balón y pases correctos… sinceramente el trabajo de Avelino sobre Sebastián es para aplaudir. Un jugador con las características que hoy por hoy muestra él son sumamente necesarias cuando se quiere cerrar un partido sin echarse para atrás, es decir dominando y teniendo posesión de balón.

Arriba Luis Díaz y Ovelar no estuvieron finos en la culminación de algunas jugadas. El guajiro con su rapidez rompía con facilidad la línea defensiva de los americanos, sin embargo al momento de definir, tanto a él como a Roberto, siempre les faltó el centavo para el peso.  Es claro que Luis tiene todo el talento del mundo y sabiéndolo llevar será un crack descomunal, sin embargo, puede ser hasta contraproducente darle la responsabilidad de fusilar compromisos de esta magnitud.  Tal como lo dije, hay que llevarlo paso a paso, enseñarlo a controlar la ansiedad y a jugar inteligente, a no regalar faltas innecesarias y menos amarillas comprometedoras.  Pero todo es un proceso, ojala lo lleven bien y logre alcanzar la madurez necesaria para ser todo un crack!

Los cambios de Julio le dieron resultado, aunque me sorprendió que metiera a Teo.  En un partido caliente y fuerte, por todo lo que evidentemente mueve Teófilo, era mejor dejarlo guardadito en la banca.  Sin embargo entró Chateo por Díaz y Mier y el plan de datos llegó al Pascual.  Inmediatamente ingresaron iniciaron las jugadas de fantasía de esta magnífica sociedad, aprovechando los espacios que regalaba el local atrás por poco logran concretar una victoria a domicilio. Sin embargo, tal como lo declaró Julio posterior al partido, lo importante era ganar o empatar, la serie se cierra en casa y aquí es a otro precio. 

Todavía es muy pronto para saber con qué nomina recibirá Junior a los escarlatas en Barranquilla.  Lo cierto es que en el primer partido de cuartos, la nómina alterna de Junior fue mucho más, futbolísticamente hablando, que la titular de América.

Desde el momento que el nefasto juez pitó el final del partido el objetivo cambió, enseguida y estamos modo Copa Sudamericana ante Flamengo este jueves.  Espero, sin ninguna disculpa, Metropolitano a reventar.  Equipo, nómina y fútbol hay para revertir el resultado e instalarnos en la final.

Hoy más que nunca: “CONTRA TODO Y CONTRA TODOS, VAMOS MI JUNIOR”

El mejor malo



Sentimientos encontrados y sensaciones opuestas se generan dentro de cada hincha juniorista después del resultado “adverso” obtenido en el mítico Maracaná.  Adverso entre comillas porque dentro de todos los malos resultados posibles, el 2-1 fue el mejor malo.  Recordemos que estas llaves son partidos de 180 minutos, apenas se jugó el primer gran tiempo de esta semifinal y el equipo si bien perdió, mostró grandes puntos a favor y anotó un valioso gol visitante.
Sin embargo, a pesar de ser un “buen resultado”, se evidenciaron grandes falencias durante el transcurso de los noventa minutos. Empecemos por analizar la alineación titular y la conformación de la banca.  Pienso que esta vez a Avelino le falto la malicia que tanto lo caracteriza, mandar a Jarlan y Sebastián a la tribuna fue un error.  La titular no se la discuto, el uruguayo ha trabajo a Mier y a González para que le rindan en las posiciones que ayer ocuparon y durante el primer tiempo lo hicieron perfectamente.  Ahora bien, si examinamos la conformación de la banca, faltaba un jugador de tenencia de pelota, un jugador que bajara las revoluciones en un partido vertiginoso tal como fue el segundo tiempo. De haber tenido ahí a Barrera o a Hernández, ese habría sido el cambio perfecto ante la salida de Mier.  El que debió ir a la tribuna fue Enrique Serge, más aun teniendo a Narváez en la suplencia que es un jugador de iguales características.
El equipo jugó un primer tiempo exquisito, fue un equipo extremadamente organizado tácticamente y con un alto nivel de concentración.  Ejerció presión alta empezando desde el propio Teófilo lo cual daba una recuperación rápida de balón. Yony González y Matías Mier cumplieron labor de obrero y se pusieron el overol en la mitad, taponando al lado de Cantillo y Pico y desarticulando cual escaramuza de Flamengo. Tanto así, que durante el primer tiempo, los locales solo tuvieron una llegada clara ante el arco de Viera… justamente un centro desde el costado para un cabezazo que pasó rozando el vertical izquierdo del uruguayo.
Premio al buen trabajo colectivo completo, llegaría el gol de Junior, sociedad perfecta entre Teófilo – que inicia y termina la jugada – Mier y González para anotar el uno por cero. Reconocimiento al equipo que fue más en el terreno de juego. Con este resultado favorable terminaría el primer tiempo. 
Para la segunda mitad la historia fue diferente, tal como ha pasado en algunos partidos del equipo, las revoluciones bajan y se empieza a sentir el desgaste de un calendario apretado.  Sin embargo el equipo no desentonó.  Los cambios, aplaudidos por unos y renegados por otros, se sintieron en el equipo.  Particularmente la salida de Mier desequilibró el medio campo, al salir quedó un espacio vacío porque en su reemplazo Díaz no ocupó la misma posición. Que si Díaz hubiera anotado uno de los tres que tuvo hubiéramos dicho que perfecto cambio… tal vez sí, pero ahí hubiera preferido un poco más de calma e inteligencia de malicia indígena para manejar un resultado favorable.  Un Serge o un Narváez, o hasta el mismo Sánchez apoyaba más la contención en el medio. No había necesidad de ir por el segundo sino de resguardar el primero.
Por otra parte, ¿sacar a Teo en una semifinal continental? Lo respeto, mas no lo comparto. Recuerden la famosa frase del mismo Julio: “Acuérdenme y acuérdenme siempre, nunca nunca sacar a Teo” Al sacar al de la chinita le haces un favor al rival, le quitas un dolor de cabeza de encima y se pierde una chispa que puede aparecer en cualquier segundo.
Ahora, dejemos claro que los goles de Flamengo y las oportunidades que tuvieron, TODAS fueron por el juego aéreo. Nos mataron con los centros desde los costados.  Quedó altamente evidenciado que es nuestra mayor falencia seguida por la falta de definición. Cada centro que se levantaba desde las bandas era una oportunidad clara.  Punto álgido por mejorar en muy pocos días de cara a lo que se viene.
Como decía un buen amigo, el que vio el partido quedó con la satisfacción de un muy buen partido que sinceramente no merecimos perder, para el que no lo vio y para la estadística solo quedara el resultado adverso en el Maracaná. 
La llave está más que abierta, un gol de Junior nos pone en la final, un gol de Flamengo nos obliga a hacer dos para ir a penales.  Hay que salir a buscar el resultado en Barranquilla con orden.  El equipo tiene que sacar la casta, tiene que aprender jerarquía y contundencia.  En estas instancias – Liga y Sudamericana- las oportunidades de goles se tienen que concretar, sino pasa lo que ocurrió ayer y te cobran por ventanilla.

La Fé sigue intacta, yo sigo soñando. Equipo hay, calidad y futbol tenemos, pero hay que ajustar las tuercas para que no se nos dañe el caminaó! Vamos papá más fuerte que nunca, contra todo y contra todos vamos que vamos mi Junior del alma. 

Inteligencia y dosificación


Un empate a cero fue suficiente para sellar el paso a semifinales de la Copa Sudamericana. Los dirigidos por Julio Avelino Comesaña rompieron la sequía de 23 años sin lograr estar en instancias definitiva en torneos internacionales y se aseguraron su casilla en la semifinal ante el Flamengo brasileño.
Si bien es cierto que Junior no fue ofensivo, ni tampoco fue la tromba que esperaba la hinchada, también es cierto que jugó un partido inteligente.
Tal como lo declaró Comesaña en la rueda de prensa posterior a la clasificación, el equipo supo dosificarse, jugaron acorde a lo propuesto por el rival.  Propuesta que fue prácticamente nula, el Sport Recife vino solo a cumplir un calendario a Barranquilla.  Siempre estuvo con sus once jugadores en campo propio y nunca intentó por lo menos intentar quitarle el balón a los locales.
Por su parte los rojiblancos, ayudados por el rival, realizaban presión alta efectiva, entre Cantillo y Pico recuperaban casi inmediatamente el esférico una vez era perdido.  Las pocas veces que no lo hicieron o que hubo desacierto en la salida tiburona Rafa Pérez y Jonathan Ávila estuvieron atentos para impedir cualquier susto en el arco de Viera.
Es cierto que el plan de datos de Chateo está pidiendo recarga.  A Chará se le nota desgastado fisicamente en el campo de juego, no está fino en los pases y tampoco en la definición.  Era de esperarse que al jugar prácticamente todos los partidos el agotamiento físico iba a pasar su cuenta de cobro, daría por sentado que no será ni siquiera convocado para el partido ante Tolima el fin de semana. 
Por su parte Teofilo sigue en deuda con su nivel, ayer se vio distante de la calidad que sabemos que tiene en sus pies, por el contrario, estuvo alegando con sus compañeros y recriminándoles en cada jugada que no terminaba acorde a sus deseos.  A él le aconsejaría manejar esas cosas en el camerino y no ante cámaras que están siendo vistas por todo el continente.
En términos generales el equipo no se acerco siquiera al nivel esperado, sin embargo, sin que me llegase a gustar el fútbol desplegado en el Metropolitano, pienso que fue una propuesta válida, ¿cuál era la necesidad de realizar un mayor desgaste ante un equipo que no lo exigía? Junior jugó un partido medido por la dosificación y la inteligencia, aprovechando que tenia un resultado a favor supo manejar los tiempos dentro del terreno de juego sin poner en riesgo su clasificación.  Eso tambien requiere concentración y jerarquía.
Tal como lo dijo Comesaña: “a esta hinchada nada le basta, quieren ataque, ataque y ataque, sin embargo el objetivo se cumplió.”  Sabias palabras de un estratega veterano que sabe que tiene al frente tres torneos con posibilidades.
Usted que me esta leyendo, si usted hincha juniorista, no critique hoy, tómese un tiempo para celebrar y festejar, pasaron 23 años para estar en una semifinal continental.  Jugaremos ante uno de los equipos con mas opciones al titulo en el Maracaná. En tan solo un par de días estaremos a 90 minutos de alcanzar el primer titulo este semestre…. Entonces, pare, deténgase un momento y disfrute este éxtasis que estamos viviendo.
Para alcanzar la gloria no hay que golear en todos los partidos, a veces un solo gol es suficiente, siempre y cuando se sepa tener jerarquía para manejar un resultado, sino revise la historia y constatara que es así.

Seguimos soñando, hoy mas cerca del triplete…Gracias mi Junior querido, gracias por este semestre de alegrías, dame el Diciembre mas feliz de la historia Juniorista.