Preocupante suplencia


Típico partido de Domingo 8 pm… somnífero total. El cuadro rojiblanco, con una nomina alterna, perdió dos por cero en su visita a Pasto. 
Un juego aburrido que dejó muchas interrogantes y demasiadas preocupaciones de cara a lo que se viene en la Liga teniendo en cuenta que éste es el equipo a pelear Liga y Copa local.  
La distancia entre titulares y suplentes es completamente abismal, se vio un equipo partido y fragmentado, no hay cohesión entre líneas ni entre jugadores.  Cada uno juega a su ritmo y se mueve de forma desordenada en la cancha.
Los pocos rescatables son José Luis Chunga y Jonathan Ávila. El primero evitó que la goleada fuera mayor, con varias atajadas espectaculares, demostró que está incluso en un mejor momento que Sebastián Viera;  el segundo comprueba que a pesar de venir de una lesión, brinda enorme seguridad aérea y orden táctico, pronto saldrá de este equipo alterno para hacer parte del equipo de gala en Libertadores.
De ahí en fuera, pare de contar, Jarlan nuevamente perdido totalmente, sin aportar nada en creación, lejos de aquel jugador que alguna vez nos emocionó con ser el sucesor del gran 10, su tío el mono.
Sebastián Hernández lento y sin ritmo a causa de su recién vuelta a las canchas, no fue el soporte en recuperación ni el socio en creación, esperemos que con un par de días mas retome rápidamente su nivel.
James Sánchez y Luis Narváez continúan en un profundo bajón futbolístico, pocas recuperaciones y entregas erradas del balón hacen dudar de esta dupla.  Se extraña el Narváez líder y el Sánchez brillante, aquél que aportaba en salida y generaba juego con balón pegado al piso, ¿dónde están?
Los laterales, ni para qué me desgasto, resumo todo con el hecho que Michael Ortega le anotó un gol a Junior de cabeza en las narices y con la “marca” de Murillo.  Ya lo demás queda a imaginación de cada uno, lo cierto es que no aportan nada en ataque y en defensa ni siquiera estorban.
Preocupante el panorama de este equipo, aun no se ve la mano de Alexis Mendoza en defensa.  El equipo atrás es una gelatina y adelante es un signo de interrogación.  El loco Alvez se intenta rebuscar, pero le filtran muy pocas pelotas limpias, por no decir que ninguna.  Positivo que en las que encuentra intenta enseguida un disparo certero al arco, aunque aun no ha sido efectivo.
El tren ya está en marcha, para nadie era un secreto el apretadísimo calendario que tendríamos, mas aun sabiendo que este semestre todo debe terminar a tiempo por el mundial. Entonces, ¿cuál será la solución del cuerpo técnico?
Por lo pronto el Jueves inicia otra final de 180 minutos, esta vez ante Guaraní, pero mientras se tiene a los paraguayos en la mira, la Liga no da espera y a pesar de que se aplazó el juego del miércoles, el fin de semana Junior tendrá que enfrentar, otra vez con los suplentes, al rival de turno de la Liga, el Atlético Huila.

Poco tiempo, mucho trabajo. Esa es la realidad que tiene que enfrentar el cuerpo técnico y toda la plantilla de Junior, no se como van a lograr establecer armonía en el juego en titulares y en suplentes.

Un paso mas cerca


Con una gran muestra de jerarquía el cuadro Barranquillero dio su primer paso en el camino a conseguir la clasificación definitiva a la fase de grupos de la Copa Libertadores.
El partido ante Olimpia fue un juego no apto para cardiacos, los 90 minutos se vivieron como en una montaña rusa, altibajos en desempeño y resultado dejando a mas de uno, de los 15 mil que estuvimos en el estadio, sin uñas, sin aliento y sin corazón.
Como era de esperarse los visitantes plantaron su equipo en propia cancha, cerraron el acceso por el medio y con un fuerte bloque defensivo cortaban  las opciones de ataque que desde el principio intentó Junior.  Un palo en el poste derecho del arco rival fue la primera alerta para los guaraníes, sin embargo lograr crear opciones concretas de gol no era nada fácil ante la muralla establecida.
Tanto así, que el gol llegó por un tiro de esquina ejecutado por Yimmy Chará y un soberbio cabezazo de Yony González que se levantó varios metros sobre el césped y con una técnica perfecta envió el balón al fondo del arco.
Pero con Junior se sufre siempre, justo el que hasta ese momento era el mejor hombre en cancha del equipo, Victor Cantillo,  comete un error garrafal en la salida, perdiendo el balón con Cuero que habilita a Camacho, quien sobrepasa fácil a Pérez y con un zurdazo potente liquida a Sebastián Viera para la igualdad sobre el final del primer tiempo.
Estadio en silencio, caras largas y preocupación durante el entretiempo porque se necesitaban dos goles para avanzar.
El chateo estaba sin wifi, en Teo se evidenciaba la falta de ritmo que arrastraba por la lesión de la cual acababa de salir, mientras que Chará seguía sin afinar puntería y juego colectivo con sus compañeros.  Al frente un equipo que estaba consiguiendo su resultado y que jugaba con el tiempo y el resultado a favor.
Por su parte, Alexis siguió confiando en los once elegidos, no hizo cambios y saltaron los mismos para la segunda mitad. Ninguno bajó los brazos y habría recompensa para, el que a mi modo de ver fue la figura indiscutible de la cancha: Luis Carlos Ruiz.  El samario anotaría el segundo gol de Junior después de un saque de banda largo de Piedrahita que deja el balón en el área, en el rebote Ruiz fusila al arquero rival prendiendo una luz de esperanza en el camino a la clasificación. 
Sin embargo, el resultado aun no era favorable a Junior, faltaba un gol más. El estadio se prende en una sola voz de aliento, los 15 mil presentes gritaban como si fueran 45 mil almas.
Alexis se dispone a sacar a Teo, pero el de la chinita sabia que le faltaba dar algo de magia y le pidió dejarlo en cancha unos minutos mas.  Sale entonces Pico e ingresa Luis Díaz. 
Tan solo dos minutos después del espaldarazo del técnico se frota la lámpara mágica, jugada antológica o como declaró Daniel Garner, técnico de Olimpia: “El último gol fue una cosa de locos, fue una jerarquía tremenda de esos dos jugadores” Ruiz y Teo  hacen una pared perfecta y quien mas sino él, el gran Don Teo con un minuto de inspiración termina la jugada a su manera, a lo crack y manda el balón a lo más profundo de la red. 
Locura total en el Metro y el que estaba en deuda, saldó la cuenta con el gol de la clasificación.  Acto seguido, inicia el ya conocido trabajo de parto de todos los Junioristas, durante quince minutos finales y los casi seis minutos de adición que tuvo el encuentro el equipo pudo cortar y rechazar cualquier balón que llegaba al área.  El técnico ingresa a Narváez y a Ávila para mayor recuperación y mas presencia aérea.
Victoria con alto grado de jerarquía del equipo, algo que siempre se le pedía a Junior y estaba pendiente: saber sostener un resultado favorable. 
Para trabajar, claro que hay muchas cosas, los laterales si bien mejoraron notablemente, aun tienen asignaturas pendientes. Murillo no se dejó bailar como en Paraguay, esta vez neutralizo a Cuero y no le permitió explotar la banda. Piedrahita unas de cal y otras de arena, si bien aportó algo en salida, sus centros no están del todo bien dirigidos y todavía le falta mas seguridad en defensa.
Los centrales mejoraron muchísimo en comparación con el partido en Paraguay, el equipo completo aportó en el juego aéreo y aunque no fue perfecto, fue suficiente para obtener el resultado.  Incluso Viera, quien se vio comprometido en el gol, tuvo mal contadas, seis atajadas importantes en los noventa minutos.
Los recuperadores GIGANTES, Pico y Cantillo cada vez se consolidan mas en el medio campo.  El lunar fue la pelota perdida en el gol de Olimpia, pero en general su trabajo es para aplaudir, Pico recupera y organiza todo en la mitad, mientras que Cantillo es mas libre en el terreno y trabaja además como creador, distribuye balones a lo ancho de la cancha abriendo espacios y siendo el socio de todos.
La figura y párrafo aparte para Luis Carlos Ruiz, resistido desde siempre, está callando a críticos en la cancha.  Premio merecido a quien dejó todo en el terreno, no soló aportó en marca, bloqueó salida de defensas y arquero, sino que también anotó gol y asistió de forma magistral para el tercero y definitivo.      
En conclusión, amigo juniorista celebre y disfrute, no todos los días nos damos el lujo de eliminar a un tricampeón de Libertadores en un partido tan entretenido y sufrido como el de anoche. 
Ahora los pies en la tierra y la mira en Guaraní, nuevamente Junior tendrá que visitar tierras paraguayas para sellar por fin su pase a grupos.  La llave inicia en Barranquilla y cerrará en Asunción, esta vez con a presencia de una cara rojiblanca mas: el Loco Alvez.

Mal juego, buen resultado.

Con un triunfo por la mínima diferencia Junior inició su camino en la Liga Águila 2018.  El técnico Alexis Mendoza decidió utilizar al equipo alterno en su totalidad para enfrentar, en el primer partido del año, a los leopardos de Bucaramanga.
Los rojiblancos lograron la victoria con un único y agónico gol del guajiro Luis Díaz al minuto 87, sin embargo lo demostrado en cancha fue bastante limitado futbolísticamente y permitió mas de un bostezo en la escasa hinchada juniorista que acompaño al equipo en el estadio.
Fue un partido con poco ritmo de juego y poca vistosidad para el cuadro local, se hizo evidente la falta de engranaje en todas las líneas del equipo y la falta de continuidad propia del primer partido de la temporada para muchos jugadores.
En primera línea, uno que siempre ha estado cuando se requiere no falló, Jose Luis Chunga además de titular, fue el capitán del equipo y desde el fondo trató de imprimir seguridad con atajadas notables las pocas veces que fue exigido.
Delante de él, la pareja de centrales conformada por Balanta y Ávila regresaba después de un largo periodo de inactividad con muchísimo mejor rendimiento del segundo. Jonathan demostró porque fue el titular durante buena parte de la campaña anterior y con seguridad por arriba y por abajo recuperó varios balones que se filtraban al área;  por su parte Balanta no tuvo una buena tarde, cierres a destiempo y falta de marca fue la constante en su juego.
En las bandas sigue el problema eterno del equipo, si bien los “titulares” utilizados ante Olimpia fueron inconsistentes, Murillo y Gutiérrez tampoco mostraron nivel necesario para ser los reemplazantes.  Lentos en defensa y con poco o nulo aporte en el ataque siguen siendo (los cuatro) el lunar mas grande de esta plantilla.
La línea de recuperación trajo a dos viejos conocidos, Narváez y Sánchez eran los llamados a ser la cuota de experiencia y orden en el medio.  Sin embargo, se les vio erráticos en las entregas y con mal timing para las recuperaciones.
Adelante Matías Mier ratificó que es un jugador de 45 minutos, el primer tiempo corrió y recuperó en marca varios balones, intentó mostrarse y buscar sociedad con la ofensiva, pero para el segundo tiempo el agotamiento era evidente y tuvo que ser rápidamente sustituido por el técnico.   Por su parte Sandoval no desentonó en su primer partido en el futbol profesional, tuvo un par de jugadas donde desequilibró a los rivales, pero como es de esperarse hay que llevarlo con calma para que pueda explotar su potencial a cabalidad.
Jarlan… montaña rusa, unas de cal y otras de arena, primer tiempo perdido completamente y un segundo tiempo mucho mas activo. Todos seguimos esperando que “explote” la calidad del 10 … ¿si llegará ese momento? ¿o será que ya llegó al techo y no lo hemos aceptado? Ojalá tenga mas futbol por dar, pero que lo demuestre ya, es el único con calidad para ser 10 por lo que nadie le discutiría su titularidad, pero debe merecerla con hechos y no con promesas a futuro.
En punta el loco Alves mostró destellos de su talento, le filtraron pocos balones, pero en esos pocos mostró su calidad con buen desmarque y buena proyección hacia el arco con remates directos al mismo. Sus movimientos sin balón fueron muy interesantes, justamente en uno se retrasó para asociarse en pared con Aladesamni en la jugada que terminaría en el gol de Díaz.  En términos generales, demostró que tiene olfato goleador, que merodea el área con peligro y hace ilusión imaginarlo con la maquina productora de Chará y Teo atrás.
En conclusión fue un mal partido con un excelente resultado, el juego lo salvaron y lo ganaron los canteranos que vinieron de la banca: Kevin Aladesamni y Luis Díaz cambiaron en un jugada un amargo empate a un triunfo agridulce.

Bastante trabajo tiene por delante el profesor Alexis, tanto la nomina titular como la alterna esta carente de sincronía y armonía de juego.  Lo cierto es que en tan solo tres días se enfrentará a una durísima prueba en la vuelta ante Olimpia y el tiempo de trabajo es bastante corto.   

¿Habrá remontada?

Junior se trajo una derrota a casa en el debut en la Copa Libertadores.  Los rojiblancos, dentro de todo, consiguieron un “buen resultado” en su visita a tierra guaraní.  Lo anterior teniendo en cuenta que para una llave de 180 minutos, la diferencia de un solo gol es muy, más aún analizando el poco y limitado nivel de fútbol y el desorden táctico evidenciado en los tiburones, fácilmente la diferencia pudo ser mayor.
Adentrándonos en el encuentro, se puede decir que los primeros 30 minutos del partido, fue un juego parejo.  Junior hacía, casi por completo, la tarea de cortar los circuitos del rival y evitar situaciones de peligro cerca del área de Viera.  Escribo “casi por completo”, porque la banda izquierda nunca pudo controlar a la figura del partido, Mauricio Cuero, el jugador colombiano al servicio de Olimpia hizo lo que quiso por su banda, desnudó y aprovechó al máximo la falencia defensiva y la nula marca de Yonatan Murillo y le armó un carnaval, con varios ochos incluidos, el tiempo que estuvo en cancha.  Justamente fue él quien inicio la jugada que terminaría en el gol de Roque Santa Cruz para la victoria local.
Sin embargo, hay que anotar que en el gol el único que erró no fue Murillo.  El gol fue un cortometraje de errores de la defensa rojiblanca: Murillo pierde la marca, Arias no respalda en marca en la banda y tampoco llega a evitar el cabezazo, Pérez y Piedrahita dejan totalmente suelto y libre a Roque en el área chica y Viera duda en la salida, regalándole espacio y facilidad al delantero guaraní.
A partir de ese momento, gol de Olimpia minuto 31, Junior perdió la brújula del partido.  Todas las líneas del equipo mostraron inseguridad y desorden táctico. Parece que el libreto se olvido o no había uno para estar con el marcador en contra.
Termina el primer tiempo con un mar de errores y un Olimpia encima e inicia el segundo sin modificaciones y con las mismas fisuras.
Lejos de arreglar audaz y rápidamente la situación, Alexis retrasa demasiado los cambios.  Solo hasta el minuto 69 ingresa Jarlan por Díaz y en el 80 Mier por González;  dos cambios que debieron ser de la partida del segundo tiempo.
Para sorpresa y fortuna nuestra, el técnico rival decide sacar del terreno a Cuero en el minuto 71, dándole un gran respiro a la defensa completa, pero mucho más a Yonatan Murillo, quien seguramente tuvo pesadillas con el jugador.  Si bien el ataque de Olimpia disminuyó con ésta modificación y con la salida de Roque Santa Cruz, el equipo en conjunto siempre estuvo encima de Junior, estrelló varias pelotas en el palo y desnudó por completo las falencias rojiblancas.
Cerca del final, Alexis retira a Yimmy Chará para darle paso a James Sánchez… respetable lectura, pero yo, nunca sacaría a Yimmy, si bien ayer no brilló, es el jugador diferente.  Además gran parte de su opacidad en el juego se debió a la ubicación que dieron en el terreno.  Chará no es creador, colocarlo con funciones de diez es restarle potencial, quedó evidenciado cuando volvió a su posición innata e inmediatamente cruza hacia adentro y habilita a Jarlan para una oportunidad clara de gol.
Resumiendo, ayer se evidenciaron fallas grandes en el funcionamiento de Junior:  arquero inseguro, defensa permeable, laterales erráticos y sin marca, falta de creación y falta de eficacia.  A pesar de todos los errores cometidos Junior tuvo oportunidades claras frente al arco que no concretó, las mas claras las de González en el primer tiempo y las de Jarlan y Ruiz en el segundo tiempo.  Ya es tiempo de aprender que en partidos y llaves como ésta, las oportunidades que tienes hay que meterlas.
Que se puede remontar, claro que si, hay plantilla suficiente para remontar un resultado tan corto.  Sin embargo la pregunta es: ¿podrá Junior engranar sus individualidades y potenciar el trabajo colectivo para la vuelta? El cuento de que “En barranquilla es a otro precio” es eso, cuento y palabras, el partido es en el terreno de juego once contra once. 
Lo cierto es que el próximo Jueves, así sea con muletas, Teófilo y Rodríguez tienen que estar sí o sí en la esperada remontada, uno para guiar y el otro para organizar.  Con ellos, creo yo, estaremos mas cerca de remontar y avanzar a la siguiente fase de la Libertadores.