Estimada Dimayor....


 Estimada Dimayor, 

Te escribo aunque se que harás caso omiso a mis palabras, pero en el fondo espero que al chocarnos de frente con el presente actual que tengo recapacites y por lo menos, intentes recuperar algo de lo que alguna vez fui.

No se en que momento se invirtieron los papeles y pase a ser el segundo en el orden de prioridades, siendo desplazado por el dinero. He venido agonizando poco a poco y no has querido escuchar los gritos de auxilio que te han mandado desde todas los frentes anunciando el tremendo aterrizaje que vivimos la ultima semana ante los ojos del deporte mundial. 

Pero no es problema de hace una semana, en los últimos años he sido testigo de como mi nivel ha venido en declive,  soy uno de los pocos exponentes que entrega dos estrellas por año y creo, sin temor a equivocarme, que soy el que mas fechas le exige a sus participantes durante el proceso (20 fechas en el todos contra todos).

No siendo poco, llevo con poco orgullo la bandera de pirámide invertida en mi formato: tengo mas equipos en la máxima categoría que en el ascenso (equipos en la A: 20, equipos en la B: 16) y para terminar de ajustar, de estos 20  equipos, solo a unos pocos les importa mantener un nivel alto, o si quiera intentar tratar de competir en las anheladas Libertadores y Sudamericana. 

Ya no soy cuna de grandes jugadores, es mas, en este preciso momento, no creo tener ni siquiera cinco canteranos con proyección dentro de las 20 nominas del país. Atrás quedaron los procesos de jugadores que surgían en las inferiores y las estrellas que se iban a Europa formadas aquí en mi tierra. 

Miro de reojo a mis vecinos y no me queda mas que agachar la mirada, ahora estoy al nivel de Bolivia, Venezuela y Perú.  Me sobrepasó rápido y fácil Ecuador y ni que decir de Argentina y Brasil. Año tras año se llevan los elogios y los títulos.... mientras yo me sigo hundiendo en un pozo sin fondo. 

Esta vez toque fondo, lleve a seis equipos a los torneos internacionales y ni uno solo fue capaz de avanzar de ronda, entre humillaciones y pésimas presentaciones dejamos claro que mi nivel cayó al subsuelo, que ya no vamos a competir sino a participar, que ya no nos importa la gloria sino facturar y saldar cuentas. 

Quedó demostrado que los jugadores pueden ganar uno que otro partido, pero los títulos los ganan los equipos con proceso.... ¿Proceso? Linda palabra, pero ya la eliminé de mi vocabulario, solamente en la liga actual han descabezado ocho técnicos en la A (Boderth, Cruz Real, Arastey, Sanguinetti, Corredor, Artigas, Belmer y Suárez) y en el poco tiempo que queda por lo menos tres están a punto de agrandar la lista. 

Estoy tan desmotivado que no encuentro la forma de salir de esto, nunca había tenido tanta pena de mi existencia.  Atrás quedaron las glorias que me regalaban cuando con orgullo me representaban en el extranjero, ahora cada presentación es una agonía, cada juego es un sufrimiento y cada derrota es ahondar el hueco en el que me encuentro.

Espero que mis palabras te hagan eco, espero que no sigas demorando tu accionar y que hagas un pare en el camino para tratar de enderezar el curso... sino sé que finalmente terminaré muriendo.... ya que ahora mismo estoy agonizando.

Atentamente, 

Fútbol Profesional Colombiano


Un centavo pal peso



Sin sabor, amargura, como la quieran llamar, todas validas para el resultado final del partido entre Nacional y Junior. Una derrota que duele por la forma y porque nos ubica en el décimo lugar de la tabla comprometiendo bastante el ingreso a los ocho clasificados.
Junior jugó por mucho, el mejor partido del semestre, se vio actitud desde el minuto uno en los jugadores y eso se tradujo en superioridad en la cancha.
Sin embargo, eso no fue suficiente, el remate de Viera, las oportunidades claras de Borja, el gol anulado (por al parecer un centímetro) por fuera de lugar, todas quedan atrás despues del penal de Ditta que terminó en el único gol del encuentro.
Claramente no se puede analizar este partido sin tener que mencionar al VAR y a la terna arbitral.  No pienso discutir contra una máquina que traza líneas de colores, solo anotaré que con esa imagen en diagonal es imposible determinar un milimétro dado por un supuesto codo… se necesitan más cámaras porque nuevamente pasó lo mismo que ante América: un adelanto “milimétrico” que cambió un partido.
Al árbitro le faltó temple para manejar el encuentro, pierna fuerte de ambos lados y reclamos salidos de tonos que por lo menos merecieron amarilla.  Ni que decir del tiempo agregado… se perdieron mal contados 12 minutos y se adicionaron solo 8, de los cuales se fueron 2 en el golpe de Mera. Mucho, pero mucho por reclamarle a los jueces. 
Por otro lado, los dos líderes del equipo, que estaban llamados  a guiar a la victoria, erraron: Teofilo tiro todo a la basura al dejarse provocar por Jarlan Barrera, bien expulsado por irresponsable, ahí el partido se fue al carajo.  En el momento en el que ya Nacional tenía 10, en el momento en el que mejor jugabamos, donde teníamos todo a favor, una infantil actitud de gallito de pelea inclinó el juego a favor del rival. 
Mientras tanto, Borja, desperdiciando oportunidades claras, sí, es el goleador, el que más la mete, pero tambien el que más la erra. Su talante da para exigirle efectividad en este tipo de partidos. Tuvo dos claras para anotar el uno a cero y no siendo suficiente, tuvo la del empate y el remate lo mandó a Plutón.  Yo insisto que su lenguaje corporal no muestra armonía, su cara está desencajada y se le ve ansioso, o incluso hasta desidia. 
A esto, sumele el error groso en el penal, agarrar a un rival en el área, mas aun sabiendo que hay VAR y con todo lo ocurrido y en una jugada que no tenia ningún peligro de nada. Muy mal Ditta.
Tácticamente, siguen los mismos errores, centros malos y desperdiciadosde Hinestroza, entregas erradas de Didier que nos dejan expuestos, exceso de manejo y transporte de balón de Cariaco. Sin embargo, con todo y eso, Junior fue mucho mas que Nacional hasta la expulsión de Teofilo.
Algo fundamental, es que quedó demostrado que el tema no es exclusivo de Amaranto, ayer puso a los mismos y esos jugadores sí quisieron jugar, sí le metieron ganas y eso se notó en el juego. Entonces el tema del mal juego va mas por los once y no por el que dirige la orquesta. 
No me cabe duda, que si se jugara así ante otros equipos el resultado fuera completamente diferente. Ojalá se aprenda la lección y se entienda que no es el rival el que te debe motivar, es el equipo donde juegas el que te debe sacar la mejor actitud partido a partido.
Ahora a remar y bastante, Junior descansa la última fecha y tiene que sumar por lo menos 15 puntos de 24 restantes para entrar a los ocho….escabroso, pero no imposible, para mi, todo pasa porque los jugadores quieran, esta vez fue claro que nuevamente, nos faltó el centavo pal peso.

Triunfo con deuda




Siempre será importante iniciar el camino en un torneo continental con una victoria así sea medio a cero, por ese lado, se cumplió el objetivo e incluso mas, teniendo en cuenta que el triunfo fue como visitante.  

Sin embargo, no nos podemos quedar con el 1-2 y ya, parte de analizar incluye la forma como se llegó a ese resultado, y ahí Junior todavía sigue en deuda y por mucho.

No podemos olvidar que al frente el equipo que estaba era Caracas – con el mayor respeto que merece – un equipo que solo ha jugado DOS partidos en este año por todo el tema de la pandemia, ademas comparando las nóminas, es imposible no pensar y esperar que Junior, aún con las ausencias de Teofilo y Sambueza, debió pasar por encima.

Es momento de dejar de darle rejo a Amaranto por todo, o ¿qué culpa tiene el técnico de las múltiples opciones de gol no concretadas? Siendo honestos, puso la titular que era, sacó y metió a lo que tenía en la banca, así que por ese lado no se le puede criticar. 

Que falta trabajo de semana, sí y bastante, aún me abruma ver como nadie puede centrar de forma decente de forma continua en el partido, pero más me desespera la tranquilidad y parsimonia de los jugadores en el terreno.

Me causa curiosidad la cara de Borja durante todo el partido, metió el gol del empate y nos encaminó al triunfo, pero revisen el partido, no se nota conforme o a gusto en cancha, erró una clarísima a los dos minutos del partido que uno no esperaría que desperdicie. Pienso que le falta rebeldía, es por lejos el mejor de la plantilla, el goleador, pero con una pizca más de hambre … caramba sería algo de locos.

Los mejores del partido fueron Hinestroza y Cariaco, fueron los que mas desequilibraron la defensa rival, los que mas se mostraron e intentaron crear en Junior, de sus pies salieron varias habilitaciones claras que no se convirtieron en gol por falta de definición. 

Caracas con muy poco, pero con algo mínimo, nos puso contra las cuerdas con el 1-0, todo nace de una terrible entrega de Fuentes en salida que dejó al equipo mal parado atrás para empezar a remar contra la corriente.

Por supuesto que aplaudo el triunfo, más aún en Libertadores, vuelvo y repito, en este torneo no hay que ganar bonito, sino ganar. Pero pensando más allá, yo si espero que este equipo haga algo mas que participar en el torneo, espero que compita y que llegue a instancias decisivas, no quiero “caer” en Sudamericana con la frente en alto como estamos acostumbrados, sino avanzar de forma decorosa en Libertadores, o es que acaso no podemos soñar con más?

Creo que así como se le exige a Amaranto desde la raya, hay que exigirle a los que están en la cancha mas actitud y mas rebeldía. Junior tiene que competir y no participar en Libertadores, ayer sumamos tres y los celebro, pero en juego sigue en deuda y por mucho.


Inició el ciclo Rueda


Empieza un nuevo año y con él un nuevo ciclo en la selección colombiana de fútbol, donde hoy fue presentado oficialmente Reinaldo Rueda como director técnico.

La llegada de Rueda a la tricolor se da en un momento tenso, precedido por muy malos resultados de Queiroz al frente de Colombia, quien entregó a la selección en el puesto siete de la eliminatoria con tan solo cuatro puntos.

Sin embargo, esos mismos cuatro puntos son los que también alcanzó Rueda con Chile en la misma eliminatoria sudamericana, por lo que para muchos, surgen interrogantes como ¿cuál es la diferencia en rendimiento entre ambos? ¿qué hace diferente a Rueda del resto, e incluso del propio Queiroz?

Obviamente las diferencias abundan entre ambos técnicos: su juego, estilo, el conocimiento de esta “idiosincrasia” sudamericana es mucho mayor para el cafetero….pero en tema rendimiento, podría decirse que están en tablas.

Lo cierto es que entre los supuestos opcionados que tanto sonaron para la selección, el mejor era Reinaldo.  Un técnico serio y trabajador, con mucha preparación y dos clasificaciones a mundiales: Honduras y Ecuador. Dicho sea de otro modo, hoja de vida tiene de sobra para el cargo.

Ahora bien, un comentario poco popular y muy personal, me parece que su llegada no se dio de la mejor forma y tampoco en el mejor momento. ¿Porqué? Sencillo, cuando la federación le empezó a coquetear a Rueda, él aún tenia su contrato activo con Chile, dirigiendo en la misma sudamerica donde jugará ahora con Colombia.  En temas de ética profesional, faltó tacto.  Por mucho que su relación estuviera rota con La Roja, aun estaba ligado laboralmente con esa federación.  Si mal no recuerdo, muchos de los que hoy voltean la mirada, le dieron buen palo y critica a Osorio por hacer algo similar con Paraguay.

Pero, listo, a lo hecho pecho y Rueda llegó con dos objetivos claros: clasificar a Colombia al mundial de Qatar y buscar el titulo, léase bien, el título de la Copa América. 

¿Le alcanzará el tiempo para reagrupar a un camerino que está distanciado, partido y cabizbajo? ¿Podrá imprimir su idea de juego en el poco tiempo que hay previo a la fecha eliminatoria? 

Muchas interrogantes que de a poco se empezarán a disipar, ¿serán los mismos jugadores, le dará oportunidad a otros del medio local? ¿Volverá la rosca?y ojo, no me refiero de jugadores, sino mas bien en el periodismo… 

Lo cierto es que desde hoy, cambió el capitán del barco y sus tripulantes, a su lado estarán Bernando Redin como asistente, Nestor Lotartaro como preparador de arqueros, Carlos Velasco como preparador físico y Gilberto Román como asistente analista de videos.

La primera prueba, y durísima, será el próximo 25 de Marzo en Barranquilla (si el covid permite) ante nada menos que Brasil. 

Desde ya, las mejores energías y toda la fe del mundo en este nuevo proyecto, que si bien, a mi parecer empezó forzado, puede que nos sorprenda y traiga consigo muchos resultados positivos. 

Espero equivocarme, y que el profe Rueda cambie mi pensamiento de que a esta selección y en este país solo le caminan y respetan al que viene de afuera…porque usualmente, aquí en Colombia al de la casa se le pordebajea. 


Nuevas caras



Con pie derecho inició Junior su participación en la Liga BetPlay 2021 al derrotar en casa al DIM por la mínima diferencia.  Con un solitario gol de Teofilo Gutierrez el cuadro rojiblanco se aseguró los primeros tres puntos del torneo.

El cuadro local mostró en sus lineas dos de sus nuevas incorporaciones, Fabian Sambueza y Juan David Rodriguez fueron desde el inicio del partido.  El chino le dio mayor movilidad y en el medio fue el socio de todos, cuando se adelantó y se juntó a los de arriba el equipo mostró un poco mas de profundidad.  Seguramente con el pasar del tiempo y con mayor numero de entrenamientos la fluidez será mayor y mejor.

Por su parte, Juan David Rodriguez tampoco decepcionó, con un 92.3% de efectividad en sus entregas le dio mayor seguridad en el medio campo al cuadro tiburón.

Sin embargo, la figura del partido, y por mucho, fue Fabian Angel.  El joven talento del cuadro rojiblanco cada vez se afianza más en su posición, tiene una personalidad de juego arrolladora y es el bastión del equipo en el medio recuperador. 

En el fondo, la defensa mejoró notablemente en comparación con el partido anterior.  Aunque hay que anotar, que no se puede medir de la misma forma, teniendo en cuenta que los visitantes jugaron gran parte del partido con un equipo mixto y muy joven.

Dicho lo anterior, el juego de Junior aun está muy lejos de lo que se espera, la nómina de los rojiblancos es, por escándalo muy superior a la de muchos de sus futuros rivales en la Liga, y si bien no a todos se les va a golear y a pasar por encima, si se espera mayor profundidad y verticalidad en su juego al tener en el campo figuras como Teo, Borja, Sambueza, Pajoy etc.

Es entendible, que apenas es el primer juego del torneo, pero no podemos olvidar, que la mayor parte de esta plantilla ya se conoce y viene de un proceso, debería tomar muy poco tiempo que las pocas nuevas caras del equipo, que serán fundamentales en su engranaje, se adapten al estilo que quiere proponer el técnico y con eso se mejore la profundidad de juego.

Por otro lado, es importante destacar la rebeldía de Borja arriba, el cordobés se inventó opciones y remató en varias oportunidades con gran potencia al arco, destacando la actuación del arquero rival.  Lastimosamente erró un tiro penal que pudo aumentar la diferencia, pero que cabe aclarar, no había sido falta sobre el central rojiblanco. 

Teofilo, a pesar de haber anotado el gol, aun está lejos del nivel que se le conoce y que puede darle al equipo.  Se espera que que el tridente SABOTEO se asocie con mayor facilidad y rapidez para vulnerar las defensas rivales. 

Primer partido, primeros tres puntos, buen punto de partida para la Liga y el año, arrancó una nueva temporada con pie derecho, pero sin desconocer que la exigencia debe aumentar para todos y cada uno de los jugadores.  

Mal cierre, nuevo inicio.


Empezó un nuevo año para Junior de la peor forma, con una derrota no esperada y que no estaba en los planes de nadie. 

¿Era probable?....por supuesto que si, pero dada todas las variantes que habían entre ambos equipos, no estaba en la cuentas de ninguno terminar de cerrar la campaña 2020 con otra eliminación.

Fracaso... palabra temida por muchos, pero que en realidad solo encierra el resumen de un cúmulo de metas no logradas en un año en el que la directiva invirtió sustancialmente en el equipo con miras a cuatro cuatro objetivos que no se alcanzaron: Libertadores, Sudamericana, Liga y Copa.

Sin embargo, el apoyo y el espaldarazo para el cuerpo técnico ya se dio, ayer solo se cerró el primer ciclo de la era Amaranto y se debieron aprender varios errores para que en este nuevo 2021 los resultados sean diferentes. 

En el partido se vio un poco más de lo mismo, un equipo totalmente dependiente de un jugador.  Si Teofilo no aparece, Junior no tiene ideas, no tiene creación y se desconecta por completo.  Quedamos en manos de lo que Borja pueda inventarse solo arriba o de alguna jugada aislada como la del gol.

Independiente Medellín no superó en juego a Junior, el local con muy poco tiempo de trabajo (técnico y jugadores nuevos) simplemente se ciño al orden táctico en el fondo para con paciencia y algo de sagacidad lograr el objetivo de avanzar.   

El partido fue parco y corto de ideas, jugadas aisladas se convirtieron en goles, pero nunca hubo  superioridad marcada de ningún equipo en la cancha.  Por eso retumba aun más la derrota rojiblanca al tener en cuenta que la nomina prácticamente fue la misma con la que jugó el semestre pasado.  Un solo cambio, Pajoy, daba para pensar que su propuesta futbolística iba a ser mejor que la de su rival, ya que apenas tienen un par de semanas conociéndose entre sí.

En el primer tiempo, Junior fue efectivo: una llegada y un gol. Gran jugada por la banda izquierda con precisión entre Fuentes e Hinestroza, para que este último metiera un centro perfecto a la cabeza de Borja y adentro. 

Pero, se esperaba mas. El equipo continuó lento en el terreno de juego y esto le pasó factura.  Justamente un exjunior, German Gutierrez, fue el artífice del gol del empate cuando prácticamente cabalgó dejando atrás a mas de uno de la defensa de Junior para centrar perfecto a la cabeza de Vuletich y así anotar la paridad. 

El equipo no despertó de su letargo, antes bien se salvó del segundo en dos ocasiones tras dos errores de Viera en salida y varias pelotas perdidas.  Amaranto movió la banca y apostó a ganar, para muchos erró al arriesgar con una línea de tres, pero pienso que el equipo no le copió el mensaje. A pocos minutos del final, con esa propuesta desde el banco, el juego no era retrasar el balón, era apostar e ir a buscar el triunfo, pero las cosas no salieron y por el contrario, se pagó caro el espacio atrás.

Leo Castro anotó despues de un balón filtrado finamente desde el medio para sepultar cualquier aspiración para pasar raspado el semestre. ¿Fuera de lugar? No sé, no hubo VAR, no hubo una cámara idónea para comprobarlo, pero al final fue gol. Gol y nueva eliminación que cerró un nefasto 2020 en cuanto a logros. 

Borrón y cuenta nueva, empieza una nueva campaña y otra vez con una gran plantilla.  No se engañen pensando que falta un 10, falta un central, no. La plantilla de Junior es amplia, es jugosa y muy costosa y está para lograr y exigirle títulos.  

Jugadores como Pajoy y Rodriguez pueden darle variantes importantes al juego que quiere Amaranto, ayer se pudieron ver destellos de su juego, pero hay que tener mayor compromiso por parte de todos y cada uno en la cancha.

Se cierra el capitulo de la Copa, se cierra la campaña 2020, no queda nada en la estantería, pero espero que si en el aprendizaje del equipo. ¿Proceso? si, se está armando un proceso y por eso le dieron continuidad a Amaranto, por eso renovaron a Borja y por eso sumaron caras nuevas e importantes como Sambueza. 

No pidamos más, uno a uno esta nómina está muy por encima que la mayoría de Colombia, con eso deberíamos tener para pasar por encima en La Liga y en La Copa y espero haber aprendido la lección, nuevamente, en los torneos internacionales. 

Vamos que vamos, apenas empieza, a recomponer porque..... la verdad, hay con qué.   




Estruendoso fracaso.


Fracaso, papelón, humillación internacional, póngale el rótulo que mejor le parezca a la paupérrima presentación de Junior de Barranquilla en la Copa Libertadores de América.
El equipo dirigido por Luis Fernando Suárez toco fondo al caer estruendosamente ante un muy superior Palmeiras en Brasil. 
Lejos de las declaraciones del técnico colombiano, quien afirma que el resultado fue muy amplio para lo visto en el partido, la realidad  es que la derrota y la goleada pudo ser mucho mayor de no haber sido por la buena actuación, del único jugador rescatable del plantel, Sebastián Viera.
El uruguayo con sus atajadas evitó que la humillación fuera por al menos 6 goles.  
Lo cierto es que Junior es el peor equipo en el todo el torneo continental, no ha conseguido anotar un solo gol  y en consecuencia carece de puntos.
El cuadro rojiblanco llegó con altas expectativas para esta edición de la Libertadores, en contraste se encuentra ejecutando la peor campaña de su historia en el mismo. Su terrible presentación solo se compara y/o se iguala a la Deportivo Táchira (1980), Sport Boys (1985), Sporting Cristal (2001) y Universitario de Deportes (2014), quienes también iniciaron el torneo con cuatro derrotas consecutivas sin anotar gol (dato de MisterChip).
¿Quiénes son los responsables? TODOS! Iniciando por la cabeza, el cuerpo técnico de Junior se nota sin brújula, sin norte, sin tener una idea de juego clara y sin tener alguna variante que ofrecer. Ese mismo cuerpo técnico que fue elogiado en su llegada, hoy es vituperado por gran parte de la hinchada Juniorista. Y es que no es para menos, Suarez fue traído y nombrado por la directiva por su amplio recorrido nacional e internacional, sin embargo sus decisiones erróneas empezaron desde el momento que solicitó a dedo quien debía ser el refuerzo estrella del equipo (Matías Fernández).  A esto, sumémosle que no presenta variantes en las lecturas de partido, con excepción de un único cambio hecho ayer en la titular, siempre repitió nomina y táctica ante todos los rivales sin importar que el resultado seguía siendo el mismo: falta de fútbol, falta de profundidad y falta de gol.  Como si fuera poco, el manejo intrapartido también deja mucho que desear, cambios tardíos en todos los partidos, siempre espero ir abajo en el marcador para mover la banca. Sinceramente, sigo sin comprender la pasividad extrema que refleja.  Como gota que rebosa el vaso, están sus equívocas declaraciones, lejos de esperarse una fuerte autocrítica, tanto técnico como jugadores cierran el ciclo con frases como “jugamos bien” o “el resultado es muy amplio para lo que se vio en cancha.”  ¿En serio? ¿No podemos encontrar al menos algo de vergüenza propia o de humildad y autocrítica en los responsables?
Pero no toda la culpa es de Suarez, los jugadores tienen un 50% de responsabilidad en esta catombe. O es que ¿dónde están los llamados referentes del equipo? ¿qué paso con los dos reyes de América que venían a brillar en la Libertadores? Teófilo no pudo con la responsabilidad de liderar un equipo que era favorito internacionalmente, la carga en sus hombros para aparecer en los momentos de verdad fue muy alta para él.  Otros que llegaron para sumar, como Fernández, lo que han hecho es restarle al equipo.  Desde su llegada más se conoce sobre su astronómico sueldo que sobre su fútbol, ese fútbol jamás pisó el Ernesto Cortissoz.
De los que se esperaba una mayor respuesta como Díaz y Cantillo, se cayeron a pedazos. Uno se quedó en Japón con la selección Colombia  y ya solo piensa en su próximo destino fuera del país, mientras que el otro, se concentró en ejecutar “pases correctos” hacia atrás, hacia los lados, pero nunca hacia adelante. El que se estaba proyectando como el mejor lateral de Colombia, Gabriel Fuentes, no pudo con la presión y simplemente se desmoronó. 
La mala suerte estuvo con los centrales, siempre había uno lesionado y en sus retornos todavía no están al nivel esperado.
Y así puedo enumerar a todos y cada uno de los jugadores de la plantilla, cada uno con grandes falencias individuales que terminaron con un resultado colectivo terrible.
Sin embargo, mas allá de los bajones en los niveles aptitudinales de cada uno, hay algo que no es negociable: la actitud.
¿Dónde están las ganas de un profesional de hacerlo bien en su trabajo? ¿dónde está el hambre de gloria de un deportista? Parece que todos (jugadores y técnico) estuvieran bastante conformes con lo obtenido, diera la impresión que están en una zona de confort y que poco les importara la inversión hecha por los dueños y/o la ilusión de toda una hinchada.
Yo no pedía o exigía un titulo de Libertadores, es obvio que si soñaba con ella, por lo hecho en el semestre anterior, por lo que se sostuvo, por lo que se trajo, había material para soñar.  Pero jamás y nunca imaginé que estaríamos eliminados tan temprano y de una forma tan nefasta, nunca pasó por mi cabeza ser el último equipo en todo el torneo o llegar a jugar cuatro partidos sin poder gritar, por lo menos, un solo gol de honrilla.
Terrible panorama, internacionalmente pareciera que ya todo está perdido, incluso el pase a Sudamericana. ¿Es tiempo de concentrarnos solo en la Liga? Si sigue el “invicto de empatitis” fácilmente nos quedamos también afuera de los ocho. 
¿Será que Suárez se juega la continuidad en los próximos partidos? Particularmente, no soy promotora de rescindir de su contrato en este momento, mucho menos para traer otra vez a Comesaña.
Muy jodidos, y perdónenme la palabra, estamos si el único técnico que puede con los jugadores y con la supuesta a idiosincrasia de esta ciudad es Avelino. Agradecida con él sí estoy por lo obtenido en su último ciclo, pero pienso que ya ese ciclo se cerró y de la mejor forma. Volver atrás, sería más de lo mismo, más de la rueda de siempre, y por eso es que Junior no tiene jerarquía internacional.
Los dirigentes que hagan su acostumbrado cónclave y que ahí pellizquen y hagan los respectivos llamados de atención. Los millones no compran jerarquía, pero tampoco están para tirarse a la basura.  A los jugadores y al técnico se les debe exigir, como mínimo, una actitud competitiva acorde a los estándares de la institución.


Junior prácticamente se despide de la Libertadores.




Duro golpe recibió Junior al ser tempranamente eliminado de la Copa Libertadores tras una nueva derrota en el certamen, esta vez a manos del equipo peruano Melgar de Arequipa.
Con este resultado, Junior acumula tres derrotas en línea en el torneo continental, lo que lo ubica en el último lugar de la tabla de posiciones con cero goles a favor, colocando en riesgo incluso la posibilidad de clasificarse a la Sudamericana como sucedió el año inmediatamente anterior.
La presentación del equipo rojiblanco fue pobre y parca de principio a fin, errores desde lo táctico, lo colectivo y lo individual hasta errores gruesos en la lectura y el manejo del partido por parte del director técnico.
Lo anterior se puede comprobar al aceptar que la única opción clara de gol del partido fue al minuto 86 con el remate de larga distancia de Sebastián Hernández. 
¿Culpables? Todos, jugadores y cuerpo técnico. No creo esa teoría del supuesto cajón a LFS, o acaso ¿alguien lo obligó a escoger la titular, a insistir en el mismo planteamiento o a demorar los cambios? Ahora bien, los jugadores tampoco son exentos de culpa, ¿dónde está la actitud ganadora? ¿Dónde quedó la ambición internacional?
Hoy hay muchas interrogantes para Luis Fernando Suárez: ¿por qué siguió insistiendo con una titular que no ha podido despegar local ni internacionalmente?, ¿por qué dio tanta espera para mover el equipo cuando era evidente que el rival estaba siendo ampliamente superior? Es claro que los once elegidos no eran los que debían ser titulares, el nivel de Matías Fernández aun no le da para ser titular, sus pases siguen siendo lateralizados y carentes de profundidad, su presencia en el campo no brinda claridad y por el contrario enlentece mucho mas el juego de Junior.
Sumado a eso, Víctor Cantillo parece estar en un bache gigante en su nivel futbolístico, lejos quedo el jugador que con pases claros y limpios sacaba el balón y se asociaba con los jugadores ofensivos del equipo.  Igualmente Teofilo sigue escondido en los partidos claves, perdido arriba entre defensas rivales, su aporte fue prácticamente nulo para las aspiraciones del equipo.
A los laterales parece que se les terminó el aire antes de tiempo, Piedrahita errático en los pases, impreciso en la marca e inefectivo en los intentos de centros desde los costados, su banda es una invitación al ataque rival. Por su parte Gutiérrez, fue uno de los dos jugadores con mejor presentación en el juego, intentó sin éxito desbordar por su banda, por lo menos se le abona la actitud durante los 90 minutos.
La defensa… un desastre, Pérez no ha regresado a su nivel después de la lesión, Ditta sigue siendo muy joven y novato para afrontar estas responsabilidades y Viera fue quien nos salvó de un ridículo mayor, aunque se vio comprometido en la acción del gol.
En términos generales fue un partido desastroso que terminó con la derrota que redondea un fracaso estruendoso del cuadro tiburón. Sí, fracaso, no hay otro rótulo para la situación.  La apuesta hecha por las directivas no surtió efecto, la inversión económica hecha en jugadores y cuerpo técnico tenia un norte claro: avanzar y pelear por el titulo de la Libertadores, en contraste quedamos eliminados después de tan solo tres fechas de juego, donde perdimos dos partidos como locales ante nuestro verdugo internacional Palmeiras y ante el último de Argentina, San Lorenzo y uno como visitante ante el equipo ubicado en la posición 14 de esa Liga.
La evaluación en la línea de tiempo de este semestre de Junior no es positiva, inicialmente se creo una gran expectativa por los destellos de buen fútbol que habían, después se disminuyó a posesión y oportunidades sin gol, luego a posesión sin oportunidad de gol y ahora a no tener posesión ni oportunidad de gol.
Ya el tiempo se acabó, se le dijo muy temprano adiós a la libertadores, ahora queda pelear por intentar un paso a Sudamericana y/o lograr un nuevo título en la Liga, lo cual parece ser el contentillo de muchos con el “invicto mentiroso” que ostenta el equipo en Liga.
Mentiroso, porque mas allá de estar invictos, hay que analizar y entender que es una seguidilla de empates con sabor a derrota, que afortunadamente para nosotros, nos alcanza para ser líderes de un mediocre torneo FPC.

Nueva derrota en Libertadores



Una nueva derrota sumó Junior de Barranquilla en la Copa Conmebol Libertadores, esta vez ante un pobre y limitado San Lorenzo, que dejó muy mal ubicado al cuadro colombiano en la tabla de posiciones.
Tal vez es por esa misma razón que la derrota es mas dura e inesperada que la obtenida ante Palmeiras. Si bien, la primera fue actuando como locales, se podía esperar o estaba en las cuentas ese resultado ante uno de los claros candidatos al título del certamen. 
Mas no es igual con San Lorenzo, el equipo Argentino venía de una racha de 16 partidos sin ganar, desde el mes de Octubre no conocía la victoria, estando contra las cuerdas todo su cuerpo técnico.  Lastimosamente, Junior nuevamente revive a un “muerto” , está vez en un torneo internacional, dejándolo ubicado en una cómoda segunda posición en el grupo, mientras que los rojiblancos se encuentran en el fondo de la tabla con cero puntos de seis disputados, con tres goles en contra y cero a favor.
El partido estaba dado para alcanzar una victoria como visitante y posicionarnos en un cómodo segundo lugar del grupo, la titular escogida por el profesor Suarez estaba ejecutando en el campo el trabajo preparado durante la semana. 
Junior era mucho más que los locales, manejaba el balón y los tiempos del partido y era cuestión de minutos para que el resultado estuviera a favor de los rojiblancos. Sin embargo, pasaría lo inesperado y una tonta e infantil acción de Gabriel Fuentes termina con la expulsión sin necesidad del jugador al agredir sin balón a un rival. Roja directa, clara y sin derecho a objeciones, echando por la borda cualquier planteamiento táctico trabajado y pateando el tablero del director técnico.  Y no es que esté “crucificando” al jugador, pero tampoco se puede alcahuetear o “arropar” una conducta repetitiva en el jugador y en la institución, no es la primera vez que por una acción individual el equipo se descompone y pierde el norte.  No olvidemos, que justamente en el partido anterior, el de la acción infantil y la roja innecesaria fue Teófilo Gutierrez, no pudiendo estar en un partido trascendental como fue el de San Lorenzo.
Después de la expulsión, todo cambió. Un partido que estaba dado para dar un golpe de autoridad y traer una victoria, se convirtió en una pesadilla. El equipo no pudo manejar la situación y el rival rápidamente aprovechó el hombre de mas en el terreno de juego y ataco el carril vacío dejado por Fuentes. En respuesta a eso, Suarez tuvo que sacrificar a Matías Fernández para darle ingreso a David Murillo.  Sacrificio entendible, a pesar de que era el mejor partido hasta el momento del chileno, se necesitaba una doble tarea para los que quedaban en el campo.
De esa forma, se intentó reacomodar el equipo para enfrentar a un crecido San Lorenzo que rápidamente encontraría la grieta para anotar el gol de la victoria.
A partir de ahí Junior solo pudo elaborar escaramuzas de ataque, los jugadores nuevamente fallaron en el intento de asimilar el golpe de la expulsión, a pesar de haber redoblado esfuerzos para “aguantar” el juego, la intención no surtió efecto y se sumó una dolorosa e inesperada derrota ante el colero de Argentina
El panorama, es bastante complicado en el certamen internacional, es cierto que aún no estamos eliminados, que quedan varios partidos en los que todo puede pasar, pero tampoco podemos vendarnos los ojos ante la realidad: la clasificación está bastante comprometida.  Para soñar con un avance de ronda, la campaña tiene que ser casi perfecta en los partidos que quedan como locales y como visitantes.
Quedan muchos interrogantes en el aire: ¿Qué es lo que ocurre con los jugadores del equipo? En partidos importantes y trascendentales suelen haber errores individuales que comprometen el funcionamiento del equipo. ¿Tomarán cartas en el asunto las directivas con los responsables? ¿Lo hará el técnico? ¿Seguirán las rotaciones para la Liga? ¿Se enfrentarán ambos frentes con el equipo gala?
Ambiente repleto de dudas es el que tenemos ahora en Junior, el tiempo es corto, las competiciones siguen su curso y las acciones de mejora no se deben hacer esperar. Pegándonos a los números, Junior en esta copa libertadores tiene mas rojas que goles y en ambos torneos, en los últimos cinco partidos tan solo ha concretado un solo gol, lo que habla de un sequía importante en el área ofensiva por corregir.
Aquí estamos, aquí seguiremos, pero ojalá no se seguir repitiendo la misma historia, estamos en un buen sendero para cambiarla, pero el compromiso debe ser de todos y no de solo algunos.