Un triunfo con la mínima diferencia fue suficiente para dejar la casa en orden ubicando al equipo rojiblanco en la tercera posición de la tabla con 28 puntos.
Las dos caras de Junior
Un triunfo con la mínima diferencia fue suficiente para dejar la casa en orden ubicando al equipo rojiblanco en la tercera posición de la tabla con 28 puntos.
Se vale soñar
Junior selló su paso a cuartos de final de la Copa Sudamericana, que mejor manera de empezar el día y una nota que con esta frase. El equipo barranquillero derrotó con un amplio 3-1 a su rival Cerro Porteño en el Metropolitano y adelantó los carnavales en la arenosa.
Los dirigidos por Comesaña saltaron al campo de juego con una sola consigna: ganar o ganar. La estrategia se dejó ver con el once inicial escogido por el director técnico, una titular bastante ofensiva que prometía espectáculo y buen fútbol. Sin embargo los primeros 45 minutos fueron trabados, los guaraníes montaron un bloque defensivo que desconectaba a las figuras de Junior e impedía cualquier peligro en su área.
No obstante, casi finalizando la primera etapa, llegaría la primera pincelada de la noche, Luis Díaz anotaría el primer gol de Junior con el temple de un jugador de experiencia en la definición: acomodación inalcanzable para el portero Silva y respiro profundo para el cuadro tiburón.
A pesar de ir ganando, para el final del primer tiempo el resumen era un Ovelar errático, un Teo desaparecido, un Chará incómodo, un Pico desconocido y como figuras estaban Cantillo, que era el jugador claro y diferente del partido; Pérez, quien salvó el partido en un monumental cierre cuando el juego estaba cero por cero y obviamente Díaz con el golazo anotado.
El futbol lindo que se esperaba estaba en deuda para la segunda mitad. Por obligación o convicción (se asegura que Ovelar estaba mal con un resfriado) Comesaña mueve el banco e ingresa a Jarlan por Ovelar para la segunda mitad. Punto de quiebre del partido, el ingreso de Barrera le dio un socio a Chará, espacio a Teo y fútbol pleno al equipo. De sus pies salió el magistral y exquisito pase hacia Teofilo para anotar el segundo gol.
Párrafo aparte para la definición de Teofilo Gutierrez, con sutileza, inteligencia y malicia en dos toques sacó a pasear al central y a Silva para anotar un cómodo dos a cero. Calidad técnica innegable para el de la chinita al mejor estilo de juego de barrio, de bola e`trapo confirmando que cuando quiere jugar su nivel es incomparable.
Pero el show de Teo no había terminado, faltaba la pintura final con su socio de siempre: Chará.
En una jugada de ensueño Chará y Teo se van al ataque teniendo en frente a cuatro defensores rivales, pero tranquilos pared y lujo entre los dos terminarían por tejer la mejor jugada del partido – e incluso hasta del torneo – con el puntazo final de Chará para anotar el tercer y definitivo gol. Gol a lo play station, gol de genios, gol de un par de cracks, simplemente gol de CHATEO.
Tres a cero que ponía el ambiente en el estadio a reventar, el ole se escuchaba en la tribuna con un Junior amo y señor del balón y del partido. Sin embargo llegaría el descuento con un golazo del equipo rival a pocos minutos del final del partido, tras un remate desde fuera del área de Oscar Ruiz.
En resumidas cuentas Junior vino de menos a mas, los cambios fueron acertados y a tiempo por parte del cuerpo técnico. El equipo gustó, ganó y goleó y se aeguró su continuidad a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana, siendo el único equipo colombiano con vida en todos los torneos internacionales.
Quedó demostrado que cuando el equipo y sus referentes quieren jugar bien al balón lo ponen como un corozo en el gramado, imposible negar la calidez cuando se juntan Teo y Chará, agregándole clase con el estilo de Jarlan y claridad con la presencia de Cantillo; seguridad con la templanza de Pérez y malicia con el carácter de Pico.
Equipo hay señores, ¿quién no se atreve a soñar con esta plantilla?, con jugadores jóvenes y en formación como Luis Díaz – a quien la inexperiencia le costó la expulsión – con referentes de categoría como los antes mencionados.
Sueñe amigo Juniorista, soñar no cuesta nada, se vale soñar, se vale creer, con los pies en la tierra, pero con un equipo que permite hacerlo. A seguir trabajando con orden y constancia y les aseguro que este fin de año celebraremos vestidos de rojiblanco.
Volvió Papá!
Había pasado un buen tiempo sin que se tecleara en una red social “Buenos Junioristas días” Hizo falta tocar fondo y renacer de nuevo para que al Metropolitano volvieran no solo los hinchas, sino la alegría, el buen futbol y con ellos la ilusión.
El domingo por la tarde Junior inició su nueva etapa en la Liga Águila de la mejor manera: ganó, goleó y gustó. Con un contundente tres a cero sobre La Equidad Seguros el cuadro tiburón cumplió las expectativas de los mas de 30 mil hinchas que estaban en el Coloso de la Ciudadela.
El partido dejo muchas anotaciones por comentar, el equipo que saltó a la cancha tenia en su línea titular a Chará y a Teo, así mismo Escalante hizo parte del once tras una lesión sufrida por el paraguayo Roberto Ovelar. Debo reconocer que soy de las que en su momento estuvo en desacuerdo con la titularidad de Escalante, siendo coherentes era mejor que estuviera Jarlan que venía de hacer un gran partido en el ultimo encuentro; por otro lado sigo sin comprender porque Piedrahita – de los primeros refuerzos en llegar – sigue en la banca, implicando esto, que el titular sea Murillo.
Evidentemente el resultado fue ampliamente positivo, los dos refuerzos mas nombrados de FPC debutaron como titulares y cada uno con un gol respectivo. Empecemos por ahí, Teófilo ratifica que es el jugador diferente, no solo de Junior sino de Colombia. Todo balón que pasa por sus pies termina con un toque de magia y de improvisación exquisita de ataque. Ayer él y Chará jugaron libres en la zona ofensiva, rotaron su posición a su antojo entorpeciendo y obstaculizando la marca de los rivales. Chará, que inició por derecha, aprovechó su rapidez para recorrer el campo a lo ancho y para asociarse con diferentes jugadores: Teo, Hernández, Escalante y Sánchez.
Sería hasta el minuto 18 cuando en una sociedad Teo –Chará – Escalante llega el primer gol del partido. Sí, justamente el mas criticado de la titular nos ponía a celebrar. Tan solo iniciando la segunda parte al minuto 47 Teo le quema las manos al portero Bonilla, el rebote cae en Sánchez que remata al arco y desvía en Chará para anotar el segundo de la tarde. El partido pudo complicarse cuando tras un error del lateral, Avila comete infracción y penal al minuto 64, sin embargo, volvió Viera y atajó el tiro penalti para continuar con el arco en cero. El último gol sería autoría de Teófilo tras cobrar un penal sobre Chará al minuto 88 para dejar el marcador completo 3 – 0.
Mucho para analizar: los refuerzos cumplieron, sí. Fueron las figuras del encuentro, se puede decir incluso que contagiaron a sus compañeros en el juego ofensivo y de sociedades, ha sido de los mejores, sino el mejor partido que le he visto jugar a Sebastián Hernández y a Leiner Escalante. Con el juego móvil que propone Junior todos los jugadores de arriba tienen que entrar en el circuito del movimiento constante, como ayer nadie debe quedar anclado en su puesto dentro del campo de juego, lo que le da un plus al ataque: la improvisación. El rival no podrá ubicar con facilidad por donde entrará cada uno de los jugadores gracias al movimiento constante.
En el medio campo, Pico sigue sorprendiéndome gratamente, con un juego silencioso, aguerrido pero seguro brinda la estabilidad que se extrañaba en el medio. Además, con su juego permite que James Sánchez se suelte en su juego y tenga mayor libertad en sus movimientos, volviendo a ser el Sánchez de la Autónoma y del primer semestre con los rojiblancos. En el partido de ayer estuvo bastante ofensivo y con varios remates directos al arco que pusieron en aprietos a Bonilla.
Atrás la historia es otra, es la línea mas endeble de este equipo, afortunadamente es el fuerte de Comesaña: la defensa. El único que me brinda seguridad es Ávila, serio y concentrado, además con buenos desdoblamientos cubre de buena forma su posición de central. Sin embargo requiere, como cualquier jugador, el soporte de los laterales y de su pareja de central, cuando Arias regrese de su lesión esa será la dupla escogida.
Los laterales son la deuda pendiente, ni Murillo ni Gutiérrez están a la altura para está nomina. Ninguno aporta en ataque, retroceden muy mal sin cubrir los espacios y en defensa dan demasiadas ventajas al rival. Basta con volver a ver el partido de ayer para ver que fue por ahí por donde los aseguradores hicieron mas daño.
Realmente no tengo información certera del porque sigue Murillo siendo titular por sobre Piedrahita, pero si lo trajeron como refuerzo, fue de los primeros que debió jugar porque estas posiciones han sido las mas complicadas para el equipo.
Para cerrar, Viera fue otro que también se contagió del buen momento, respondió cuando se le exigió y como un plus, atajó el penal.
En conclusión Junior promete, es cierto que era un equipo sin muchos pergaminos, pero sirvió para evaluar el funcionamiento táctico del equipo. A favor tenemos la polifuncionalidad de Teófilo, lo cual le da a Comesaña juego variado en sus figuras y posibilidad de rotar titulares acorde a su posición utilizada.
Por ahora solo puedo decir que la banda promete e ilusiona, hay un nuevo idilio con la hinchada y con el futbol en sí. El mejor refuerzo no fue Teo, ni Chara, el mejor refuerzo fue la actitud colectiva del equipo!! Ahora hay que ratificarlo paso a paso, aceitar las sociedades y mejorar la defensa.
Volvió papá señores, volvió papá!
El día cero
Junior equipo que mueve tantas pasiones, amores, rabias y lamentos. En estos últimos días, semanas y meses en el ojo del huracán por diferentes motivos: escándalos internos, chismes de camerino, pésimo juego y nueva eliminación temprana de los ocho. Traigo esto a colación para formularnos una pregunta…. ¿Qué hemos aprendido de todo esto? ¿Ha quedado alguna moraleja?
Por lo que se vive actualmente diría que no. En cuanto a los directivos y dueños, uno se atreve a pensar que todo sigue igual: tratan el tema en pocos minutos y por ende los resultados son evidentes, lugar dieciocho en la tabla, eliminados del G8 prácticamente desde Marzo (oficializado el Miércoles) y un equipo sin veleta y sin norte futbolístico.
Es cierto que el partido ante Nacional fue sin lugar a dudas, no el mejor, sino el menos malo que se ha visto en un largo periodo de tiempo al equipo tiburón. Pese a las dudas y criticas Comesaña montó por fin un equipo defensivamente ordenado y aplicado tácticamente casi que a la perfección. Lo anterior le alcanzó para desdibujar al líder único y solitario de la Liga y cortarle casi que todos los circuitos de juego, hasta el punto que solo llegó un par de veces al arco de Viera. Lamentablemente para nosotros dos errores muy puntuales y personales de los dos zagueros centrales nos costaron la derrota… no es que con el punto clasificáramos a las finales, pero si hubiera sido un envión anímico el lograr cerrar una buena presentación con un resultado medianamente acorde a lo esperado. Pienso que le faltó malicia indígena a un experimentado como Comesaña, un cambio en el noventa no es pecado.
Para rescatar del juego: cuando se quiere se puede, cuando hay un libreto y un trabajo de semana se nota en la cancha durante los noventa minutos. Insisto, la nómina de Junior no será la mejor del país, pero nombre a nombre, en el papel es mucho más que muchas de las plantillas de los otros 17 equipos que hoy por hoy están por encima de Junior.
Con eso quiero dejar claro que no toda la responsabilidad de esta debacle es de los jugadores, ¿Qué tienen un papel fundamental en todo esto? Pero por supuesto, finalmente son los encargados de ejecutar el plan, serían los encargados de por lo menos, a punta de garra, corazón y profesionalismo dejar todo en la cancha y sudar la camiseta. Parece tonto y clichudo decirlo, pero lamentablemente la imagen que han reflejado en muchos partidos de esta temporada ha sido la de dejadez.
Ahora, los jugadores tocan la partitura, pero quien la escribe y la diseña es el cuerpo técnico. ¿Qué esperábamos en la versión séptima de Julio Avelino? Refresquemos memoria: Capítulo uno 1991, clasificó a cuadrangulares, pero por problemas internos fue retirado por parte de las directivas. Capítulo dos 1992, su mejor presentación, coronó al mejor Junior de la historia como campeón en el 93 y nos guió hasta la semifinal de la libertadores en el 94. Capitulo tres 1996, campaña con malos resultados que llevó a su salida del equipo. Capítulo cuatro 2002, nuevamente malos resultados que ubicaron a Junior en el penúltimo lugar de la tabla por lo cual nuevamente salió del equipo. Capítulo cinco 2008, campaña salvadora de Julio, con Junior en el abismo de la lucha por el descenso, logró una campaña excelente sacándolo del fondo y reubicándolo en las posiciones altas de la tabla, en el siguiente año quedó subcampeón en el apertura y llegó a finales en el finalización, sin embargo por críticas y problemas con las directivas decidió dar un paso al costado. Capítulo seis 2014, malos resultados lo sacaron sin cumplir un año, no llegó a las finales.
Con esto quiero recalcar que si bien Julio es de la casa, conoce el ambiente, conoce a los dueños, etc, ya ha tenido suficiente experiencia y rodaje con Junior como técnico y los resultados son ampliamente conocidos por dueños e hinchada. Él diseña el estilo de juego, pero ya sabemos a qué y cómo juega. Trabajo es trabajo, entonces ¿quién peca, él por aceptar o los directivos por ofrecer?
Tercera parte de la debacle y a mi parecer eje fundamental de todo: los dueños y directivos. Más que conocida la tensa relación que existe entre los dueños y la hinchada del equipo, tiempos buenos y organizados existieron en estos 92 años, pero es claro como desde hace unos 15-20 años el manejo ha sido insostenible, ¿Cuándo será el día que por fin decidan iniciar y SOSTENER un proyecto serio por tiempo estipulado? ¿Cuándo será el día que no se metan a defender jugadores de la plantilla por razones personales? ¿Cuándo manejaran Junior realmente como un negocio y no como un hobby que cambia de mando año tras año? Me aferro con Fe a que en algún momento esto cambie, mientras tanto el que sufre las consecuencias es el equipo, cada vez más resquebrajado por dentro, cada vez con más chismes de camerinos, ahora con bandos en pro y en contra de jugadores e ídolos, cada vez menos hinchas en el estadio y más hincha en los estaderos. Lo más triste cada vez con menos fútbol y menos imagen positiva como institución en Colombia y en el mundo.
Algo tiene que cambiar, el día cero tiene que llegar…. el problema tiene tres claras aristas: jugadores, cuerpo técnico y directivos. Cambiando una o dos de ellas no se conseguirá nada, se necesita una directiva seria que monte y respalde un proyecto estructurado, un cuerpo técnico con la capacidad y la responsabilidad total de manejarlo y unos jugadores profesionales que sepan ejecutarlo.
Anemia colectiva
Escribir, analizar y debatir sobre fútbol… palabras y verbos que hace mucho se extinguieron de Barranquilla. Este semestre ha sido uno de los peores en la historia del equipo y al paso que vamos seguirá igual o peor.
Anoche fue más de lo mismo, dejavu de partidos anteriores con algunos nombres nuevos en cancha y en la titular, pero un mismo nivel paupérrimo generalizado. Lamentable, vergonzoso y falto de carácter el técnico Avelino Comesaña al tener el nervio de posterior a unos noventa minutos indefendibles declarar: “A mí me gustó el equipo hasta los cambios” Es ahí cuando además del bajísimo nivel, además de la displicencia de la plantilla se agrega la falta de respeto y la burla.
Creo que tendré que ir a algún partido y verlo desde la mística raya del técnico, porque al parecer hay algún limbo paranormal en esa área que permite imaginar cosas y ver espejismos. Señor técnico, ¿Qué fue lo que le gustó del juego? ¿Fue acaso la entrega de sus jugadores? ¿O tal vez el orden táctico desplegado en la cancha? ¿De pronto la efectividad en el último cuarto de cancha o la seguridad en el área defensiva? Ya sé, justamente debió ser la solvencia y claridad en el medio cambio para recuperar el balón y proponer juego ofensivo.
Por mi parte, yo ni siquiera desde la tribuna, sino desde el televisor vi algo completamente opuesto. Vi un equipo sin sangre, sin alma y sin ganas en el terreno. Pueden decir misa, pero los jugadores de fútbol profesional no hablan ante cámaras y micrófonos sino con el balón en la cancha y ayer más que jugadores parecían modelos de New Balance. Iban sin pena ni gloria caminando la cancha del Metropolitano, la imagen que quedó ante la ciudad y el país es la de un equipo anémico que “juega o trabaja” porque les toca por un sueldo y ni siquiera por profesionalismo.
Vi un equipo que desde antes de empezar el partido iba en desventaja con los inventos de su cuerpo técnico, realmente ¿esperaban que Cañaveral, Carrascal y González se convirtieran en héroes de la noche? Supongo que la explicación callada a gritos es que las directivas tienen que buscar ubicarlos en algún equipo y por eso les deben dar minutos en los partidos. Lo cierto es que si ayer costaban 10 pesos hoy hasta regalados son caros. Pero no solo ellos, TODO el equipo esta desvalorizado y nivelado por lo bajo, o que decir de las opciones de Ovelar en el arco rival, o de los pases errados de James en el medio? No entregó un solo balón seguro hacia adelante, ni que hablar de la ausencia de laterales y de la gelatina de centrales.
La conclusión la misma, el equipo no tiene nada, no hay trabajo táctico, no hay individualidades. ¿Qué es lo que se hace entre semana en los entrenamientos? Un equipo profesional, aun con ausencia de estrellas, debería mostrar alguna idea de juego en la cancha, pero aquí no se ve nada, son once que ni siquiera corren atrás del balón, sino que lo ven pasar por el lado sin hacer nada, dirigidos por un técnico con delirios de buen juego y problemas de visión.
Es triste tener que teclear lo mismo cada vez que juega Junior, es triste ver como no queda nada de un equipo que fue grande, es triste ver que la mejor imagen que lo identifica es el escudo a lado de una cinta negra, es triste ver el Metro vacío, es triste hablar con hinchas a los que ya no les importa la suerte del equipo, pero más triste es saber en el fondo que el siguiente partido será peor que el que ya terminó y que la única solución que hay …es una utopía.
Somos últimos
Escribir acerca de Junior en cualquier aspecto se ha convertido en una tarea tediosa por lo repetitivo, ¿qué tanto mas se puede describir la situación actual de un plantel que ocupa el último lugar de la tabla y que no muestra ni un ápice de mejoría en todo el semestre?
Pueden declarar misa ante los micrófonos, que jugaron bien, que tienen actitud, que no hay cama, que no hay complot, que sienten los colores, en fin, todo se resume a excusas, frases y mas nada.
Lo único cierto es que hoy por hoy no hay ni siquiera vergüenza por parte de algún miembro de la plantilla. Desde dueños y directivos hasta jugadores, pasando por cuerpo técnico son incapaces de reconocer que el equipo en estos momentos es la burla nacional, es el último en la tabla y que además, sinceramente no se ve por donde darle vuelta a la situación.
Ya se hizo la de siempre, ya se cambió el técnico porque se suponía que era “culpa de Gamero” el bajísimo rendimiento del equipo… grosso error, simplemente fue un pañito de agua tibia buscando enmascarar la situación actual. Ahora ¿cuál será el movimiento a seguir? Ya está a cargo Comesaña, para muchos más de lo mismo y una burla de la directiva a los hinchas, para otros salvador y apaga incendios que nos sacaría de esta situación… ni lo uno ni lo otro. Aquí la situación sigue oscura, Junior sigue perdiendo y lo peor es que no se vislumbra una idea o al menos un intento de modelo de juego en el equipo.
La presentación ante Tigres fue paupérrima, noventa minutos penosos para cualquier plantel que se haga llamar profesional. La imagen que dejaron ante los espectadores fue la de un equipo de barrio o un equipo amateur donde simplemente entran once jugadores con el mismo uniforme regados en una cancha y buscando meter un gol al arquero rival. Nada de estrategia, modelo de juego, técnica y mucho menos táctica. Es incomprensible e inexplicable lo que ocurre dentro del terreno de juego, incomprensible como el mejor generador de juego en los últimos partidos es Edinson Toloza teniendo a supuestos creadores como Jarlan, Hernández y Estrada. Insostenible la carencia de fútbol de Murillo y Gutiérrez, ¿son realmente peores Ochoa, Noguera, no se cualquiera? ¿cuál es la razón para seguir sosteniendo en la titular a un limitadísimo Sánchez, a Correa con errores infantiles de colegio?
En fin ejemplos puedo citar miles, lo cierto es que no se salva ninguno, esto ya está mas negro que el ébano y es la consecuencia de lo pésimo que se maneja la institución. Contratos a tres y cinco años por millonadas, acoholitamiento a sin números de desordenes extrafutbolisticos, jugadores que no se cuidan en su vida personal, directivos que solo cuentan con minutos para intentar resolver estos y otros problemas.
La misma historia de hace varios meses y lo peor es que aun no se escribe el final, al paso que vamos Junior en los próximos semestres se tendrá que preocupar por no descender y no por ganar un título. Los ahorros se acabaron hace rato, pero aquí en Barranquilla no parece importarle a nadie, los únicos que sufrimos somos los hinchas, porque a los jugadores les interesa cobrar, al técnico también y a los directivos, sinceramente no les interesa nada. Hace rato dejamos de ser un equipo de respeto y nos convertimos en el comodín y en los tres puntos seguros de todos los equipos de la Liga.
Si Junior quiere retomar el camino y en algún momento volver a ser lo que fue por alla en el 93 se tiene que armar un proceso serio a largo plazo. Desde ahora les anticipo que la solución no es traer a Teo en Junio. Sí, es un gran jugador, pero con eso no se va a quitar todo lo podrido que hay en Junior. Se necesita gente de experiencia en los cargos importantes, gente que cuente con horas y no minutos para escoger refuerzos, para elaborar contratos serios, para exigir resultados. Se necesita planificación y por supuesto materia prima de nivel o que al menos muestren actitud de superación. En Junior se necesita mucho mas que el barrejobo que pide nuestro ídolo, en Junior se necesita sencillamente: SENTIDO DE PERTENENCIA.
Carta abierta a Fuad Char
Brillante baile tricolor
Brillante, esa puede ser la palabra que mejor encierra lo hecho por la selección Colombia ayer ante Ecuador en Quito. En uno de los momentos más incómodos y con mayor presión de la eliminatoria y ante un rival directo, la tricolor sacó la casta y con un impecable juego sumó tres puntos con autoridad y jerarquía.
El triunfo se empezó a gestar desde la dirección técnica, un planteamiento táctico inteligente y una puesta en escena e interpretación perfecta por parte de los jugadores fueron los ingredientes necesarios para volver a bailar con la selección. Esta vez el argentino atinó en la figura dúctil escogida y en los once elegidos, así mismo dentro de la cancha los jugadores interpretaron de forma excelente el guion para darnos la mejor perfomance de esta eliminatoria.
Pekerman sorprendió a muchos con la titular, alineando a solo dos volantes netos de marca: Sánchez y Aguilar, dejando a James flotando arriba en el medio campo y abriendo la cancha por las bandas con Cardona y Cuadrado y en punta con muchísima movilidad Borja. Todo salió a pedir de boca, Colombia maniato completamente a Ecuador, se defendió de la forma más práctica que hay en el futbol: le quitó completamente el balón al rival. Los locales nunca encontraron el camino para llegar a los predios de Ospina, es mas no lograban hilar una jugada con más de tres pases seguidos. Virtud completica de Colombia y de sus jugadores que hicieron un sacrificio y un doblaje en marca para enmarcar, caso Cardona, Borja, Cuadrado e incluso James.
Tácticamente Colombia fue un equipo compacto, se cumplió aquella teoría poco aplicada del bloque ofensivo y defensivo con transiciones rápidas de defensa-ataque. Fue un equipo con líneas cortas y con relevos impecables. Lo ejecutado por Cardona y Diaz por la banda izquierda fue para aplaudir, anularon nada menos que a Valencia (no vio una en todo el partido); mientras que por la otra banda Arias y Cuadrado hicieron lo propio. En ambos casos siempre contaron con el apoyo gigante de la mejor pareja de recuperadores de la selección: Sánchez y Aguilar.
Uno a uno todos los jugadores merecen una calificación por encima de 9: Ospina muy pocas intervenciones, por no decir nula por el gran trabajo de sus compañeros, ni siquiera se ensucio su uniforme blanco. La pareja de centrales no tiene discusión alguna, Mina y Zapata estuvieron claros, seguros en juego aéreo y rastrero, hicieron relevo a las bandas y al medio cuando se necesitó, no hay duda que deben ser los titulares indiscutibles de la selección. Arias, señor partidazo, calladito y trabajador cerró su banda y estuvo certero en la entrega de la pelota, siempre le resguardó la espalda a Cuadrado. Por la otra banda Diaz anuló a Valencia, concentrado en el juego protegió su puesto y no permitió que un solo balón pasara filtrado por ese costado.
Más adelante, el de siempre, Carlitos Sánchez, columna vertebral y eje inmejorable de esta selección. Junto con Abel Aguilar se pusieron el overol e impusieron el orden en la mitad, ahí justamente empezaba la defensa de Colombia, se “tragaron” la cancha a todo lo ancho y desbarataron cualquier intento de acercamiento al área de Colombia. Abel respondió al espaldarazo de Pekerman en la selección y Sánchez ratificó que es el jugador más regular y continuo de la misma, quien estuvo además clarito para el pasesote a Borja en el primer gol.
James, en el ojo del huracán por su juego y demás temas extradeportivos, fue el James que todos esperamos, el James del mundial, el que se asocia con todos, el que pide el balón, el que siempre busca un pase hacia adelante, el creador. Este es el nivel que se espera del “10” y capitán de la selección. Cabe anotar que esta vez lo pusieron donde él despliega su mejor futbol, libre y gravitando todo el medio campo del terreno de juego. Sus principales socios fueron Cardona y Cuadrado. Partidazo de ambos, lo de Edwin para enmarcar, claridad en el juego ofensivo, ratificada con pases como el que le hizo a James para el segundo gol, pase de genio. Sumado a su gran sacrificio defensivo por esa banda, tapono junto con Diaz por completo uno de los fuertes ofensivos de Ecuador. Cuadrado por su parte también tuvo un sacrificio notable en marca, dejó absolutamente todo en el terreno de juego hasta terminar fundido. Su premio el gol, siempre atento estuvo en el momento preciso para embocar el balón al fondo de la red.
Por ultimo Borja, partidazo, su mayor atributo fue la movilidad por todo el frente de ataque abriendo la cancha y un gran aporte en marca, no solo arriba, cerca del minuto 70 recuperó un balón a escasos metros del área de Ospina. Colocó un magistral pase para James en el primer gol, infortunadamente no pudo vencer las estadísticas de delanteros sin gol en la selección y desperdició una oportunidad clarísima para el 3-0.
En conclusión fue un partido brillante de todos, técnico y jugadores, así como cuando juegan mal se dice y se critica fuertemente a TODOS, cuando se hace bien se exalta lo realizado manteniendo los pies en la tierra. Me gustaron las declaraciones postpartido de Pekerman, parafraseándolo declaró que aún no hemos clasificado al mundial, estamos en las eliminatorias más cambiantes y duras del mundo, empezamos esta fecha como sextos y saltamos al segundo lugar. Matemáticamente los del octavo y séptimo puesto están en carrera (Perú y Paraguay)… Argentina (referente) está en zona de repechaje, Uruguay se desplomó y Ecuador agoniza…. Resumiendo del octavo al segundo hay solo seis puntos de diferencia, entonces a trabajar estos seis meses de receso, en la próxima fecha nos toca una Venezuela eliminada y un Brasil clasificado para poder pensar en comprar el tiquete a Rusia 2018.
¿Tres puntos para bailar?
En un equipo de fútbol serio hay que compartir las culpas, esos cuentos que cuando ganan lo hacen los jugadores y cuando pierden es el técnico están mandados a recoger. Si hay victoria es de todos y si hay una derrota la culpabilidad también es compartida.
Siguiendo con esa directriz, el partido de la Selección Colombia en Barranquilla ante Ecuador fue terrible, sacando como único valor positivo y muy importante que se consiguió, de suerte y chiripa, un triunfo que nos otorgó tres puntos que nos ubican en el cuarto lugar de esta ambiante eliminatoria.
Para empezar a analizar, hagamoslo con el técnico y su planteamiento técnico. Particularmente su once inicial me parecio acertado, tomando como base que Colombia viene en un largo periodo de no generación de juego colectivo, por lo tanto apostar ofensivamente con variantes tácticas en nombres específicos en las posiciones de lateral (Cuadrado), volante mixto (Uribe) y buscar una sociedad entre los creativos James y Macnelly era una opción oportuna, mas aun conociendo las claras limitantes del rival de turno. Momento preciso para darle continuidad al delantero titular (Bacca) para que se reencontrase con el gol y exponer por fin un juego similar al que se tuvo alguna vez en el mundial de Brasil.
Muy distante a lo propuesto, Colombia fue un equipo nuevamente sin ideas, sin creación y sin futbol, es aquí donde critico al técnico. No es posible esperar hasta casi la mitad del segundo tiempo – el primer cambio fue OBLIGADO por lesion de Muriel – para recomponer una idea que no se dio. La tarea de un técnico es cambiar las fichas en el momento oportuno y cambiarlas con algo de suspicacia. ¿Qué busco Pekerman con el ingreso de Quiñonez por Muriel? ¿No era mas sencillo adelantar a Cuadrado a su posición natural y retrasar a Uribe como lo hizo posteriormente y asi se ganaba un cambio? Parco, muy parco Pekerman en sus modificaciones, además de lento y confuso. Desde hace rato se le perdió el equipo y a falta de 5 fechas no lo logra encontrar.
Sin embargo como lo dije al inicio, no todo es el técnico, su propuesta fue acertada, pero la puesta en escena de los jugadores fue terrible. Excluyendo al rombo defensivo: Ospina, Zapata, Mina y Sanchez que tuvieron poca responsabilidad por la nula exigencia del rival y sacando también a Muriel, que al parecer fue el único que le entendio el libreto a Pekerman y lastimosamente se lesiono muy temprano, todos los demás jugadores tuvieron una terrible presentación. Basta ya de justificarse con el estado del gramado, el clima y el sol. ¿Por qué en sus clubes, la mayoría, brilla y rinde y cuando vienen a la selección su nivel es muy por debajo del habitual? Es incomprensible como teniendo jugadores de la calidad y categoría de MacNelly, James, Cuadrado y Uribe en el terreno de juego recaiga sobre Sanchez la responsabilidad de generar opciones de ataque. Colombia se volvió un equipo aburrido y repetitivo que se estrella con la misma pared una y otra vez. El balon no pasa verticalmente sino de un costado a otro porque no hay quien guie al equipo en el área ofensiva. ¿Cuántos pases de gol generaron los volantes en todo el partido? CINCO!!! Solo cinco oportunidades claras de gol hubo: dos en el primer tiempo (remate de Muriel después del centro de Armero y remate de Uribe desde el centro) y tres prácticamente en la misma jugada del segundo tiempo (remate de James, rebote que toma Bacca y desvia el arquero rival al tiro de esquina del cual llega el cabezazo de Mina).
¿Es justificable que ante la peor defensa de la eliminatoria solo se llegue cinco veces en tu propia casa? Es cierto que Bacca no está en su mejor momento, pero aparte del rebote, ¿Cuál otro balón llego limpio a las proximidades del área? Estamos de acuerdo que con Duvan se vio mayor movilidad en el área, pero sigo insistiendo, pueden traer al propio Luis Suarez a jugar con nosotros, pero sin que le llegue por lo menos el balón, muy difícil.
La verdad es que ningún jugador tiene justificación alguna, el nivel de toda la selección esta en el punto mas bajo y si estamos cuartos ahroa mismo es porque hemos tenido bastante suerte, repasen cuantos goles en el ultimo minuto se han hecho, cuantos partidos se han ganado jugando horrorosamente. Sin embargo, para el referente y capitan de la selección “no hay nada que mejorar para jugar ante Ecuador, porque se hizo un buen partido ante Bolivia” POR DIOS!! Era Bolivia en el Metropolitano, no era Brasil, no era Argentina, ni siquiera Chile. Deprimente que el estadio coreara en la agonía del ocaso del segundo tiempo un “si se puede” ante la reserva del penúltimo equipo de la eliminatoria. Preocupante y hasta molesto que después de errar un penal y anotar un gol tipo carambola por el rebote del mismo en el minuto 83 se baile y se celebre como se hizo, eso se deja para el hincha que esta en la tribuna y que solo goza el resultado, el mismo hincha que los 7 minutos finales coreo un “ole” mentiroso.
Falta mucha autocritica dentro y fuera de la cancha, los jugadores tendrían que hablar con juego en el campo y no con palabras necias en los micrófonos; asi mismo los periodistas deberían separarse de sus nexos personales y amistosos con los jugadores y exigirle a los convocados con respeto. Recuerden que en los partidos la gloria en la victoria y la culpa en la derrota son compartidas para jugadores y cuerpo técnico.
Apartes de la Selección
Como es costumbre estamos en días donde llueven amores y odios en torno a la selección Colombia. Desde el momento en que se entregó la convocatoria, tarde y al final como siempre, opiniones a favor y en contra de los elegidos y de quien los eligió.
Como primer tema y saliéndonos del tema futbolístico, totalmente de acuerdo en la errada convocatoria de Armero. No por su nivel futbolístico, el cual está con mejoría y continuidad (en la liga que sea), sino por su comportamiento extrafutbolistico. Si en este mismo país dieron látigo y castigaron duramente a Bolillo Gómez por maltratar a una mujer, ¿por qué voltear la vista cuando lo hace Armero? La verdad no me impresiona, siempre hemos sido un país de doble moral que se acomoda acorde a las circunstancias que mejor convengan.
Siguiendo esa misma línea así como Armero no debió ser convocado, Luis Quiñonez nunca ha merecido portar la tricolor. Repetidas muestras de indisciplina y mala conducta en todos los clubes donde ha estado tachan cualquier intento por ser un representante de Colombia y un ejemplo para los niños y jóvenes de este país. ¿Qué mensaje se envía al país y a otros jugadores en cuanto a ítems a cumplir para merecer un llamado a selección?
Cerrado el tema personal, la convocatoria está hecha y con base en ello hay que pensar en los partidos que vienen ante Bolivia y Ecuador. Con algunas inquietudes que nunca se responderán porque hoy más que nunca la selección está más lejos que Plutón de todo el país, los periodistas y la hinchada. Seguirá la eterna duda de ¿por qué convocar a Medina por encima de Bocanegra?, ¿por qué dejar por fuera a Quintero (no estaba lesionado en el momento de la convocatoria)?, ¿Por qué, si aun con un solo partido oficial jugado, llamaron a Fabra y a Barrios no hicieron lo mismo con Teo? Dudas, interrogantes que nuevamente quedaran en el tintero para Pekerman.
Ya hablando de Bolivia, discrepo completamente de aquellos que piden a gritos y critican el no haber armado un equipo alterno de Colombia para enfrentar a Bolivia en Barranquilla y dejar a las estrellas en Bogotá preparándose para enfrentar a Ecuador. Pertenezco a la tendencia en la que no se puede almorzar sin desayunar y no se puede correr sin trotar. ¿Qué pasaría si el cuerpo técnico intenta esa estrategia y por cosas del fútbol Colombia empata o pierde con Bolivia? No solo habría masacre generalizada en su contra y en contra de la selección y jugadores, sino que también prácticamente sepultaríamos la clasificación a Rusia. A Bolivia hay que ganarle, estamos claros que es una OBLIGACIÓN, pero para hacerlo hay que jugarle con respeto y seriedad, no se le gana ni al deportes tapita por camiseta o nombre…
De la alineación titular, dejando claro que si están ya convocados hay que utilizarlos, la mía seria:
Respetando a Bolivia, no le colocaría dos volantes netos de marca a un equipo que solo ha anotado un gol como visitante en lo que va de la eliminatoria, equipo que además tiene un rendimiento como visitante de 0% y en general un rendimiento de 19% con tan solo dos partidos ganados de doce jugados y 31 goles en contra! El fútbol, como el equema propuesto con la alineación mencionada es móvil y cambiante en el partido, inicialmente seria un 4-1-3-2 con balón y en ataque que pasaría a ser un 4-2-3-1 sin el esférico. Esto funcionaria, claro está, dándole funciones de marca a Cuadrado y a James, tal como las tienen en sus respectivos clubes.
Importante tener presente que hay ocho jugadores advertidos con amarilla: Sánchez, James, Cuadrado, Diaz, Arias, Aguilar, Muriel y Medina. Algunos serían bajas sensibles para el juego en Quito, donde la historia será completamente diferente, pero eso quedará para otros apartes de la selección en Futbola, por ahora enfocarnos en el Jueves y no en el Martes. La tricolor tiene a pedir de boca la jornada Fifa: Argentina y Chile se quitan unidades, los dos de la punta hacen lo propio y esperar algún milagro en Asunción. Sumando tres puntos el ante los del altiplano nuestro equipo vuelve a entrar en carrera sin depender de nadie. Pies en la tierra, seriedad y respeto y a anotar muchos goles porque en esta eliminatoria más de un cupo a Rusia será definido por gol diferencia.
Tres tristes puntos
Terminada la fecha nueve de la Liga Águila Junior ocupa el último lugar de la tabla con tan solo tres puntos. Si bien es cierto que tiene tres partidos pendientes, equipos como Santa Fe, Nacional y Millonarios también tienen menos partidos jugados y su posición en la tabla es mucho más alentadora. Ver al equipo en esta situación se ha vuelto costumbre y ya no impresiona a sus seguidores, pero es triste que desde el mes de Marzo los hinchas rojiblancos tengan que estar con calculadora en mano para sumar y restar y saber las, un poco lejanas, posibilidades de por lo menos entrar al grupo de los ocho.
Es cierto que el equipo mostró mejorías en varios aspectos ante Once Caldas: funcionamiento, eficacia y ante todo actitud. Por fin pudimos observar a los jugadores del campo correr los balones, luchar el partido y por primera vez en mucho tiempo ir arriba en el marcador. Sin embargo, en futbol, eso no es suficiente. Increíblemente Junior estuvo con la ventaja en el marcador en tres oportunidades – goles de Aponzá, Toloza y Jarlan- y aun así, solo alcanzó para traer un punto de Manizales.
Hay que mirar con lupa los errores, no es un buen balance cuando anotas tres goles de visitante y solo alcanzas un empate, como en la mayoría de las veces, a Junior le faltó jerarquía e inteligencia para manejar el marcador y a tan solo un minuto del final Sergio Romero aprovechó la pasividad de la defensa Juniorista para cobrar por ventanilla y anotar el gol del empate final.
En comparación con los juegos anteriores claramente hay más cosas por resaltar que por criticar, sin embargo en estos momentos el plantel tiene que tener presente que ya estamos en carrera contra el tiempo y las matemáticas para alcanzar un objetivo básico en un equipo de la envergadura de Junior: entrar en el G8.
Positivo: Pecoso Correa manteniendo su puesto en la defensa de Junior. Respetando jerarquías, él da más seguridad y veteranía en esa zona, estuvo certero en los cierres aéreos, pero en el tercer gol se durmió igual que toda la defensa rojiblanca. Alexis Pérez, con un partido y medio como lateral, se convierte en el mejor jugador de la plantilla en esa posición, ayer proyectó el ataque por su banda y coloco la asistencia para el primer gol tiburón. Jarlan, con su dinámica y creación busco espacios y sociedades cortas para darle más alegría al equipo, por poco anota un gol desde media cancha.
Negativo: Viera sigue en un mal momento futbolístico, si bien es cierto que tuvo dos atajadas importantes, también es verdad que en varias jugadas se vio carente de seguridad y bajo de nivel. ¿Cuándo le podrán dar un partido a Chunga? Ochoa, continua sin mostrar diferencia con el lateral anterior, posición de eterna duda y dolor de cabeza en el equipo. Serje, lastimosamente tuvo un mal partido y se vio comprometido en todos los goles de Once Caldas, sin embargo lejos estoy de acribillar a quien ha sido el jugador más regular de esta temporada por un mal partido; en su cara al salir del campo se notaba la decepción y la amargura.
Agua tibia: Ovelar, no fue su mejor partido, pero tampoco fue malo. Su función fue servir de pivot y aguantar el balón, sin embargo en la mayoría de jugadas su último pase fue errado. Pero le anoto la entrega durante todo el partido. Toloza, más de lo mismo, entró y sí, le dio velocidad a Junior, pero tuvo cuatro clarísimas y solo pudo concretar una. Igualmente me pregunto ¿Cuándo le darán un partido a Cuesta? Cinismo total de aquellos que hoy crucifican a Serje, pero cobran el gol de Toloza.
Colectivamente a todo el equipo le faltó inteligencia y calma para manejar el resultado favorable que se tenía a tan solo minutos del final del partido, es imperdonable la pasividad de la defensa en el cobro a riesgo de Caldas y se pagó caro.
Por ahora continuar con calculadora en mano porque lo cierto es que a la fecha estamos como los tres tristes tigres con solo tres tristes puntos. ¿Más cobija para arropar al equipo?
¿Qué te hicieron Junior?
Justo cuando todos pensábamos que las cosas en Junior no podrían ir peor, la plantilla completa se encarga día a día de sorprendernos con pésimas presentaciones que nos van dejando peor situados a nivel nacional e internacional.
Hablar del partido de Junior ante Huila es más de lo mismo: de atrás hacia adelante un arquero que ya no aporta la seguridad que solía dar, de a poco se ha ubicado como uno de los porteros más goleados en la Liga, es claro que su nivel es bajo actualmente… la pregunta para Gamero ahí seria ¿por qué no darle chance a Chunga? La defensa continua siendo un desorden monumental, los laterales no apoyan en marca, por el contrario marcan con la vista, los centrales son inseguros y se dejan madrugar en cualquier cabezazo e incluso cualquier juego rastrero que venga de los costados… en este ítem, sinceramente no tengo nada por recriminarle a Gamero, ya probó con todo lo que hay en la plantilla y nada, con decirles que mi lateral seria Alexis Pérez y no los que están inscritos en esa posición.
En la zona de volantes, tal vez uno de los que se salva de esta debacle es Serje, jugador entregado, sacrificado por el equipo, aplicado en marca. Lamentablemente uno solo no hace la diferencia, a su lado James Sánchez continua perdido, apático, errático en los intentos de cierre, deambulando por la cancha, nivel bajísimo y opuesto al que se le conocía en sus inicios… la pregunta para Gamero seria: ¿Por qué si estaba tan mal no lo sacó con la expulsión para recomponer la defensa?
En volantes de creación Gamero ha puesto a todos en todas las posiciones: Hernández, Estrada, Jarlan, incluso Aguirre y Aponzá arrancando desde atrás y la verdad ninguno da “pie con bola” es una apatía generalizada y una dejadez que deja atónito a cualquier espectador. Nadie filtra un balón, nadie hace un cambio de frente, nadie intenta una sociedad, mucho menos colaboran en presión alta o cualquier intento de recuperación de pelota desde la salida del contrario.
Por ultimo en la delantera, por fin pude ver un tiempo desde el inicio para Rangel con Ovelar, solo necesitaron cinco minutos para anotar un gol, pero hasta ahí fue. Después todo se vino abajo con las modificaciones obligadas por la expulsión de Quiñonez. A Rangel le valoro su efectividad y a Ovelar su entrega, intentó e intentó y después de tres palos por fin la metió. Siendo sensato con la realidad que se vive ni siquiera celebró.
Radiografía calcada de los últimos partidos de Junior, nada cambia y si lo hace es para peor. Al principio de año todos recibían con bombos y platillos a Alberto Gamero como el salvador y hoy esos mismos piden su cabeza esperando que eso sea la solución. Es cierto que somos la hinchada más crítica y difícil de Colombia, pero también somos la hinchada a la que calman con cualquier pañito de agua tibia. ¿Sinceramente la solución es traer a Mourinho, Guardiola, Bielsa o cualquiera al banquillo de Junior? Después de ver la ACTITUD con la que el equipo afrontó el partido ante Envigado (posterior a la vergüenza ante Tucuman) las dudas sobre un “bajón colectivo” empezaron a rondar mi cabeza. Es una gran casualidad que los jugadores con mejor nivel, los referentes del equipo, los de la casta, todos absolutamente todos caigan en su nivel tan desprolijamente.
Todo lo anterior me lleva a preguntarme: ¿No le entienden los jugadores a Gamero? ¿No se da a entender bien el técnico? O ¿No le interesa al técnico darse a entender? O en su defecto ¿No les interesa a los jugadores entenderle? Lo claro es que dentro del camerino algo pasa, la situación está lejos de ser normal para un equipo de futbol. Si me preguntan la solución no es solo cambio de técnico, aunque sé que no hay un solo argumento para sostener el proceso actual. Por cierto, hablando de sus cambios, todos incoherentes: Por la expulsión debe recomponer la defensa, entonces saca un nueve (Rangel) para meter un central (Balanta), después saca un 10 (Jarlan) para meter otro nueve (Toloza) y para cerrar saca un cinco (Sánchez) para volver a meter un 10 (Hernández)… falta de coherencia que demuestra que también está perdido y confundido afuera. Sin embargo, pienso que del bunker las decisiones no solo deben afectar la cabeza visible sino también los implicados dentro del campo (ya me resigné que la dirigencia fue, es y será el mismo circo de siempre).
Por ahora no queda más que esperar el humo que salga del bunker, pero si debemos comenzar a preocuparnos más que por entrar en los ocho (casi imposible realmente con el presente del equipo) por la ubicación en el descenso. Junior viene de capa caída hace un par de temporadas y el fondo negro seria tocar las puertas de un descenso. Lo cierto es que entre dueños, directivos, técnicos y jugadores han ido de a poco acabando con Junior, hoy solo me pregunto ¿Qué te hicieron Junior querido, que te hicieron?












