Despacito con ChaTeo
El día que no fue vs el día que será
Las dos caras de Junior
Un triunfo con la mínima diferencia fue suficiente para dejar la casa en orden ubicando al equipo rojiblanco en la tercera posición de la tabla con 28 puntos.
Se vale soñar
Junior selló su paso a cuartos de final de la Copa Sudamericana, que mejor manera de empezar el día y una nota que con esta frase. El equipo barranquillero derrotó con un amplio 3-1 a su rival Cerro Porteño en el Metropolitano y adelantó los carnavales en la arenosa.
Los dirigidos por Comesaña saltaron al campo de juego con una sola consigna: ganar o ganar. La estrategia se dejó ver con el once inicial escogido por el director técnico, una titular bastante ofensiva que prometía espectáculo y buen fútbol. Sin embargo los primeros 45 minutos fueron trabados, los guaraníes montaron un bloque defensivo que desconectaba a las figuras de Junior e impedía cualquier peligro en su área.
No obstante, casi finalizando la primera etapa, llegaría la primera pincelada de la noche, Luis Díaz anotaría el primer gol de Junior con el temple de un jugador de experiencia en la definición: acomodación inalcanzable para el portero Silva y respiro profundo para el cuadro tiburón.
A pesar de ir ganando, para el final del primer tiempo el resumen era un Ovelar errático, un Teo desaparecido, un Chará incómodo, un Pico desconocido y como figuras estaban Cantillo, que era el jugador claro y diferente del partido; Pérez, quien salvó el partido en un monumental cierre cuando el juego estaba cero por cero y obviamente Díaz con el golazo anotado.
El futbol lindo que se esperaba estaba en deuda para la segunda mitad. Por obligación o convicción (se asegura que Ovelar estaba mal con un resfriado) Comesaña mueve el banco e ingresa a Jarlan por Ovelar para la segunda mitad. Punto de quiebre del partido, el ingreso de Barrera le dio un socio a Chará, espacio a Teo y fútbol pleno al equipo. De sus pies salió el magistral y exquisito pase hacia Teofilo para anotar el segundo gol.
Párrafo aparte para la definición de Teofilo Gutierrez, con sutileza, inteligencia y malicia en dos toques sacó a pasear al central y a Silva para anotar un cómodo dos a cero. Calidad técnica innegable para el de la chinita al mejor estilo de juego de barrio, de bola e`trapo confirmando que cuando quiere jugar su nivel es incomparable.
Pero el show de Teo no había terminado, faltaba la pintura final con su socio de siempre: Chará.
En una jugada de ensueño Chará y Teo se van al ataque teniendo en frente a cuatro defensores rivales, pero tranquilos pared y lujo entre los dos terminarían por tejer la mejor jugada del partido – e incluso hasta del torneo – con el puntazo final de Chará para anotar el tercer y definitivo gol. Gol a lo play station, gol de genios, gol de un par de cracks, simplemente gol de CHATEO.
Tres a cero que ponía el ambiente en el estadio a reventar, el ole se escuchaba en la tribuna con un Junior amo y señor del balón y del partido. Sin embargo llegaría el descuento con un golazo del equipo rival a pocos minutos del final del partido, tras un remate desde fuera del área de Oscar Ruiz.
En resumidas cuentas Junior vino de menos a mas, los cambios fueron acertados y a tiempo por parte del cuerpo técnico. El equipo gustó, ganó y goleó y se aeguró su continuidad a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana, siendo el único equipo colombiano con vida en todos los torneos internacionales.
Quedó demostrado que cuando el equipo y sus referentes quieren jugar bien al balón lo ponen como un corozo en el gramado, imposible negar la calidez cuando se juntan Teo y Chará, agregándole clase con el estilo de Jarlan y claridad con la presencia de Cantillo; seguridad con la templanza de Pérez y malicia con el carácter de Pico.
Equipo hay señores, ¿quién no se atreve a soñar con esta plantilla?, con jugadores jóvenes y en formación como Luis Díaz – a quien la inexperiencia le costó la expulsión – con referentes de categoría como los antes mencionados.
Sueñe amigo Juniorista, soñar no cuesta nada, se vale soñar, se vale creer, con los pies en la tierra, pero con un equipo que permite hacerlo. A seguir trabajando con orden y constancia y les aseguro que este fin de año celebraremos vestidos de rojiblanco.
Volvió Papá!
Había pasado un buen tiempo sin que se tecleara en una red social “Buenos Junioristas días” Hizo falta tocar fondo y renacer de nuevo para que al Metropolitano volvieran no solo los hinchas, sino la alegría, el buen futbol y con ellos la ilusión.
El domingo por la tarde Junior inició su nueva etapa en la Liga Águila de la mejor manera: ganó, goleó y gustó. Con un contundente tres a cero sobre La Equidad Seguros el cuadro tiburón cumplió las expectativas de los mas de 30 mil hinchas que estaban en el Coloso de la Ciudadela.
El partido dejo muchas anotaciones por comentar, el equipo que saltó a la cancha tenia en su línea titular a Chará y a Teo, así mismo Escalante hizo parte del once tras una lesión sufrida por el paraguayo Roberto Ovelar. Debo reconocer que soy de las que en su momento estuvo en desacuerdo con la titularidad de Escalante, siendo coherentes era mejor que estuviera Jarlan que venía de hacer un gran partido en el ultimo encuentro; por otro lado sigo sin comprender porque Piedrahita – de los primeros refuerzos en llegar – sigue en la banca, implicando esto, que el titular sea Murillo.
Evidentemente el resultado fue ampliamente positivo, los dos refuerzos mas nombrados de FPC debutaron como titulares y cada uno con un gol respectivo. Empecemos por ahí, Teófilo ratifica que es el jugador diferente, no solo de Junior sino de Colombia. Todo balón que pasa por sus pies termina con un toque de magia y de improvisación exquisita de ataque. Ayer él y Chará jugaron libres en la zona ofensiva, rotaron su posición a su antojo entorpeciendo y obstaculizando la marca de los rivales. Chará, que inició por derecha, aprovechó su rapidez para recorrer el campo a lo ancho y para asociarse con diferentes jugadores: Teo, Hernández, Escalante y Sánchez.
Sería hasta el minuto 18 cuando en una sociedad Teo –Chará – Escalante llega el primer gol del partido. Sí, justamente el mas criticado de la titular nos ponía a celebrar. Tan solo iniciando la segunda parte al minuto 47 Teo le quema las manos al portero Bonilla, el rebote cae en Sánchez que remata al arco y desvía en Chará para anotar el segundo de la tarde. El partido pudo complicarse cuando tras un error del lateral, Avila comete infracción y penal al minuto 64, sin embargo, volvió Viera y atajó el tiro penalti para continuar con el arco en cero. El último gol sería autoría de Teófilo tras cobrar un penal sobre Chará al minuto 88 para dejar el marcador completo 3 – 0.
Mucho para analizar: los refuerzos cumplieron, sí. Fueron las figuras del encuentro, se puede decir incluso que contagiaron a sus compañeros en el juego ofensivo y de sociedades, ha sido de los mejores, sino el mejor partido que le he visto jugar a Sebastián Hernández y a Leiner Escalante. Con el juego móvil que propone Junior todos los jugadores de arriba tienen que entrar en el circuito del movimiento constante, como ayer nadie debe quedar anclado en su puesto dentro del campo de juego, lo que le da un plus al ataque: la improvisación. El rival no podrá ubicar con facilidad por donde entrará cada uno de los jugadores gracias al movimiento constante.
En el medio campo, Pico sigue sorprendiéndome gratamente, con un juego silencioso, aguerrido pero seguro brinda la estabilidad que se extrañaba en el medio. Además, con su juego permite que James Sánchez se suelte en su juego y tenga mayor libertad en sus movimientos, volviendo a ser el Sánchez de la Autónoma y del primer semestre con los rojiblancos. En el partido de ayer estuvo bastante ofensivo y con varios remates directos al arco que pusieron en aprietos a Bonilla.
Atrás la historia es otra, es la línea mas endeble de este equipo, afortunadamente es el fuerte de Comesaña: la defensa. El único que me brinda seguridad es Ávila, serio y concentrado, además con buenos desdoblamientos cubre de buena forma su posición de central. Sin embargo requiere, como cualquier jugador, el soporte de los laterales y de su pareja de central, cuando Arias regrese de su lesión esa será la dupla escogida.
Los laterales son la deuda pendiente, ni Murillo ni Gutiérrez están a la altura para está nomina. Ninguno aporta en ataque, retroceden muy mal sin cubrir los espacios y en defensa dan demasiadas ventajas al rival. Basta con volver a ver el partido de ayer para ver que fue por ahí por donde los aseguradores hicieron mas daño.
Realmente no tengo información certera del porque sigue Murillo siendo titular por sobre Piedrahita, pero si lo trajeron como refuerzo, fue de los primeros que debió jugar porque estas posiciones han sido las mas complicadas para el equipo.
Para cerrar, Viera fue otro que también se contagió del buen momento, respondió cuando se le exigió y como un plus, atajó el penal.
En conclusión Junior promete, es cierto que era un equipo sin muchos pergaminos, pero sirvió para evaluar el funcionamiento táctico del equipo. A favor tenemos la polifuncionalidad de Teófilo, lo cual le da a Comesaña juego variado en sus figuras y posibilidad de rotar titulares acorde a su posición utilizada.
Por ahora solo puedo decir que la banda promete e ilusiona, hay un nuevo idilio con la hinchada y con el futbol en sí. El mejor refuerzo no fue Teo, ni Chara, el mejor refuerzo fue la actitud colectiva del equipo!! Ahora hay que ratificarlo paso a paso, aceitar las sociedades y mejorar la defensa.
Volvió papá señores, volvió papá!
El día cero
Junior equipo que mueve tantas pasiones, amores, rabias y lamentos. En estos últimos días, semanas y meses en el ojo del huracán por diferentes motivos: escándalos internos, chismes de camerino, pésimo juego y nueva eliminación temprana de los ocho. Traigo esto a colación para formularnos una pregunta…. ¿Qué hemos aprendido de todo esto? ¿Ha quedado alguna moraleja?
Por lo que se vive actualmente diría que no. En cuanto a los directivos y dueños, uno se atreve a pensar que todo sigue igual: tratan el tema en pocos minutos y por ende los resultados son evidentes, lugar dieciocho en la tabla, eliminados del G8 prácticamente desde Marzo (oficializado el Miércoles) y un equipo sin veleta y sin norte futbolístico.
Es cierto que el partido ante Nacional fue sin lugar a dudas, no el mejor, sino el menos malo que se ha visto en un largo periodo de tiempo al equipo tiburón. Pese a las dudas y criticas Comesaña montó por fin un equipo defensivamente ordenado y aplicado tácticamente casi que a la perfección. Lo anterior le alcanzó para desdibujar al líder único y solitario de la Liga y cortarle casi que todos los circuitos de juego, hasta el punto que solo llegó un par de veces al arco de Viera. Lamentablemente para nosotros dos errores muy puntuales y personales de los dos zagueros centrales nos costaron la derrota… no es que con el punto clasificáramos a las finales, pero si hubiera sido un envión anímico el lograr cerrar una buena presentación con un resultado medianamente acorde a lo esperado. Pienso que le faltó malicia indígena a un experimentado como Comesaña, un cambio en el noventa no es pecado.
Para rescatar del juego: cuando se quiere se puede, cuando hay un libreto y un trabajo de semana se nota en la cancha durante los noventa minutos. Insisto, la nómina de Junior no será la mejor del país, pero nombre a nombre, en el papel es mucho más que muchas de las plantillas de los otros 17 equipos que hoy por hoy están por encima de Junior.
Con eso quiero dejar claro que no toda la responsabilidad de esta debacle es de los jugadores, ¿Qué tienen un papel fundamental en todo esto? Pero por supuesto, finalmente son los encargados de ejecutar el plan, serían los encargados de por lo menos, a punta de garra, corazón y profesionalismo dejar todo en la cancha y sudar la camiseta. Parece tonto y clichudo decirlo, pero lamentablemente la imagen que han reflejado en muchos partidos de esta temporada ha sido la de dejadez.
Ahora, los jugadores tocan la partitura, pero quien la escribe y la diseña es el cuerpo técnico. ¿Qué esperábamos en la versión séptima de Julio Avelino? Refresquemos memoria: Capítulo uno 1991, clasificó a cuadrangulares, pero por problemas internos fue retirado por parte de las directivas. Capítulo dos 1992, su mejor presentación, coronó al mejor Junior de la historia como campeón en el 93 y nos guió hasta la semifinal de la libertadores en el 94. Capitulo tres 1996, campaña con malos resultados que llevó a su salida del equipo. Capítulo cuatro 2002, nuevamente malos resultados que ubicaron a Junior en el penúltimo lugar de la tabla por lo cual nuevamente salió del equipo. Capítulo cinco 2008, campaña salvadora de Julio, con Junior en el abismo de la lucha por el descenso, logró una campaña excelente sacándolo del fondo y reubicándolo en las posiciones altas de la tabla, en el siguiente año quedó subcampeón en el apertura y llegó a finales en el finalización, sin embargo por críticas y problemas con las directivas decidió dar un paso al costado. Capítulo seis 2014, malos resultados lo sacaron sin cumplir un año, no llegó a las finales.
Con esto quiero recalcar que si bien Julio es de la casa, conoce el ambiente, conoce a los dueños, etc, ya ha tenido suficiente experiencia y rodaje con Junior como técnico y los resultados son ampliamente conocidos por dueños e hinchada. Él diseña el estilo de juego, pero ya sabemos a qué y cómo juega. Trabajo es trabajo, entonces ¿quién peca, él por aceptar o los directivos por ofrecer?
Tercera parte de la debacle y a mi parecer eje fundamental de todo: los dueños y directivos. Más que conocida la tensa relación que existe entre los dueños y la hinchada del equipo, tiempos buenos y organizados existieron en estos 92 años, pero es claro como desde hace unos 15-20 años el manejo ha sido insostenible, ¿Cuándo será el día que por fin decidan iniciar y SOSTENER un proyecto serio por tiempo estipulado? ¿Cuándo será el día que no se metan a defender jugadores de la plantilla por razones personales? ¿Cuándo manejaran Junior realmente como un negocio y no como un hobby que cambia de mando año tras año? Me aferro con Fe a que en algún momento esto cambie, mientras tanto el que sufre las consecuencias es el equipo, cada vez más resquebrajado por dentro, cada vez con más chismes de camerinos, ahora con bandos en pro y en contra de jugadores e ídolos, cada vez menos hinchas en el estadio y más hincha en los estaderos. Lo más triste cada vez con menos fútbol y menos imagen positiva como institución en Colombia y en el mundo.
Algo tiene que cambiar, el día cero tiene que llegar…. el problema tiene tres claras aristas: jugadores, cuerpo técnico y directivos. Cambiando una o dos de ellas no se conseguirá nada, se necesita una directiva seria que monte y respalde un proyecto estructurado, un cuerpo técnico con la capacidad y la responsabilidad total de manejarlo y unos jugadores profesionales que sepan ejecutarlo.
Anemia colectiva
Escribir, analizar y debatir sobre fútbol… palabras y verbos que hace mucho se extinguieron de Barranquilla. Este semestre ha sido uno de los peores en la historia del equipo y al paso que vamos seguirá igual o peor.
Anoche fue más de lo mismo, dejavu de partidos anteriores con algunos nombres nuevos en cancha y en la titular, pero un mismo nivel paupérrimo generalizado. Lamentable, vergonzoso y falto de carácter el técnico Avelino Comesaña al tener el nervio de posterior a unos noventa minutos indefendibles declarar: “A mí me gustó el equipo hasta los cambios” Es ahí cuando además del bajísimo nivel, además de la displicencia de la plantilla se agrega la falta de respeto y la burla.
Creo que tendré que ir a algún partido y verlo desde la mística raya del técnico, porque al parecer hay algún limbo paranormal en esa área que permite imaginar cosas y ver espejismos. Señor técnico, ¿Qué fue lo que le gustó del juego? ¿Fue acaso la entrega de sus jugadores? ¿O tal vez el orden táctico desplegado en la cancha? ¿De pronto la efectividad en el último cuarto de cancha o la seguridad en el área defensiva? Ya sé, justamente debió ser la solvencia y claridad en el medio cambio para recuperar el balón y proponer juego ofensivo.
Por mi parte, yo ni siquiera desde la tribuna, sino desde el televisor vi algo completamente opuesto. Vi un equipo sin sangre, sin alma y sin ganas en el terreno. Pueden decir misa, pero los jugadores de fútbol profesional no hablan ante cámaras y micrófonos sino con el balón en la cancha y ayer más que jugadores parecían modelos de New Balance. Iban sin pena ni gloria caminando la cancha del Metropolitano, la imagen que quedó ante la ciudad y el país es la de un equipo anémico que “juega o trabaja” porque les toca por un sueldo y ni siquiera por profesionalismo.
Vi un equipo que desde antes de empezar el partido iba en desventaja con los inventos de su cuerpo técnico, realmente ¿esperaban que Cañaveral, Carrascal y González se convirtieran en héroes de la noche? Supongo que la explicación callada a gritos es que las directivas tienen que buscar ubicarlos en algún equipo y por eso les deben dar minutos en los partidos. Lo cierto es que si ayer costaban 10 pesos hoy hasta regalados son caros. Pero no solo ellos, TODO el equipo esta desvalorizado y nivelado por lo bajo, o que decir de las opciones de Ovelar en el arco rival, o de los pases errados de James en el medio? No entregó un solo balón seguro hacia adelante, ni que hablar de la ausencia de laterales y de la gelatina de centrales.
La conclusión la misma, el equipo no tiene nada, no hay trabajo táctico, no hay individualidades. ¿Qué es lo que se hace entre semana en los entrenamientos? Un equipo profesional, aun con ausencia de estrellas, debería mostrar alguna idea de juego en la cancha, pero aquí no se ve nada, son once que ni siquiera corren atrás del balón, sino que lo ven pasar por el lado sin hacer nada, dirigidos por un técnico con delirios de buen juego y problemas de visión.
Es triste tener que teclear lo mismo cada vez que juega Junior, es triste ver como no queda nada de un equipo que fue grande, es triste ver que la mejor imagen que lo identifica es el escudo a lado de una cinta negra, es triste ver el Metro vacío, es triste hablar con hinchas a los que ya no les importa la suerte del equipo, pero más triste es saber en el fondo que el siguiente partido será peor que el que ya terminó y que la única solución que hay …es una utopía.
Somos últimos
Escribir acerca de Junior en cualquier aspecto se ha convertido en una tarea tediosa por lo repetitivo, ¿qué tanto mas se puede describir la situación actual de un plantel que ocupa el último lugar de la tabla y que no muestra ni un ápice de mejoría en todo el semestre?
Pueden declarar misa ante los micrófonos, que jugaron bien, que tienen actitud, que no hay cama, que no hay complot, que sienten los colores, en fin, todo se resume a excusas, frases y mas nada.
Lo único cierto es que hoy por hoy no hay ni siquiera vergüenza por parte de algún miembro de la plantilla. Desde dueños y directivos hasta jugadores, pasando por cuerpo técnico son incapaces de reconocer que el equipo en estos momentos es la burla nacional, es el último en la tabla y que además, sinceramente no se ve por donde darle vuelta a la situación.
Ya se hizo la de siempre, ya se cambió el técnico porque se suponía que era “culpa de Gamero” el bajísimo rendimiento del equipo… grosso error, simplemente fue un pañito de agua tibia buscando enmascarar la situación actual. Ahora ¿cuál será el movimiento a seguir? Ya está a cargo Comesaña, para muchos más de lo mismo y una burla de la directiva a los hinchas, para otros salvador y apaga incendios que nos sacaría de esta situación… ni lo uno ni lo otro. Aquí la situación sigue oscura, Junior sigue perdiendo y lo peor es que no se vislumbra una idea o al menos un intento de modelo de juego en el equipo.
La presentación ante Tigres fue paupérrima, noventa minutos penosos para cualquier plantel que se haga llamar profesional. La imagen que dejaron ante los espectadores fue la de un equipo de barrio o un equipo amateur donde simplemente entran once jugadores con el mismo uniforme regados en una cancha y buscando meter un gol al arquero rival. Nada de estrategia, modelo de juego, técnica y mucho menos táctica. Es incomprensible e inexplicable lo que ocurre dentro del terreno de juego, incomprensible como el mejor generador de juego en los últimos partidos es Edinson Toloza teniendo a supuestos creadores como Jarlan, Hernández y Estrada. Insostenible la carencia de fútbol de Murillo y Gutiérrez, ¿son realmente peores Ochoa, Noguera, no se cualquiera? ¿cuál es la razón para seguir sosteniendo en la titular a un limitadísimo Sánchez, a Correa con errores infantiles de colegio?
En fin ejemplos puedo citar miles, lo cierto es que no se salva ninguno, esto ya está mas negro que el ébano y es la consecuencia de lo pésimo que se maneja la institución. Contratos a tres y cinco años por millonadas, acoholitamiento a sin números de desordenes extrafutbolisticos, jugadores que no se cuidan en su vida personal, directivos que solo cuentan con minutos para intentar resolver estos y otros problemas.
La misma historia de hace varios meses y lo peor es que aun no se escribe el final, al paso que vamos Junior en los próximos semestres se tendrá que preocupar por no descender y no por ganar un título. Los ahorros se acabaron hace rato, pero aquí en Barranquilla no parece importarle a nadie, los únicos que sufrimos somos los hinchas, porque a los jugadores les interesa cobrar, al técnico también y a los directivos, sinceramente no les interesa nada. Hace rato dejamos de ser un equipo de respeto y nos convertimos en el comodín y en los tres puntos seguros de todos los equipos de la Liga.
Si Junior quiere retomar el camino y en algún momento volver a ser lo que fue por alla en el 93 se tiene que armar un proceso serio a largo plazo. Desde ahora les anticipo que la solución no es traer a Teo en Junio. Sí, es un gran jugador, pero con eso no se va a quitar todo lo podrido que hay en Junior. Se necesita gente de experiencia en los cargos importantes, gente que cuente con horas y no minutos para escoger refuerzos, para elaborar contratos serios, para exigir resultados. Se necesita planificación y por supuesto materia prima de nivel o que al menos muestren actitud de superación. En Junior se necesita mucho mas que el barrejobo que pide nuestro ídolo, en Junior se necesita sencillamente: SENTIDO DE PERTENENCIA.







