Junior cumplió, claramente el norte y el objetivo fundamental del partido en Barranquilla era ganarle a Millonarios para ir con alguna ventaja a Bogotá. Sin quedarse satisfecho con el uno a cero, Junior (Viera) anotó un segundo gol que le dio tranquilidad a la hinchada rojiblanca y a todo el plantel.
Fue un partido equilibrado en el que por fin Junior supo cómo mantener un nivel ecuánime durante los 90 minutos, desde el principio del juego los locales se mostraron con jerarquía en el campo de juego. Sin embargo los embajadores plantearon un esquema defensivo, esperando en su área por momentos y espacios para contraatacar, la línea de cuatro puesta por los visitantes en el fondo se superpoblaba hasta confeccionar una línea de cinco defensores con la inclusión de Rojas, pero ni siquiera eso pudo detener la avanzada tiburona que siempre estuvo manejando los hilos del partido.
Con una cancha pesada por la lluvia y un clima con el 100% de humedad el equipo local supo administrar el balón creando varias – numerosas e incontables – oportunidades de gol, sacando como figura al guardameta uruguayo Vikonis. Previo al primer gol de Junior, Toloza, Ovelar y Sánchez habían tenido opciones claras ante el marco rival repitiendo la historia que tanto nos aqueja: la mala definición.
Afortunadamente en el último suspiro del primer tiempo un remate desviado de Toloza se convirtió en asistencia para Aguirre, quien de cabeza anotaría un importante gol para irse con la ventaja al entretiempo.
Para la segunda mitad Alexis movería su banco e ingresaría a Jarlan Barrera al terreno de juego. Durante los primeros minutos Millonarios intentó sorprender a Junior pero el “Ángel” estaría seguro e inspirado bajo los tres palos. Las oportunidades de gol para Junior seguirían a la orden del día, paredes y habilitaciones de Jarlan dejaban mano a mano a los delanteros sin que estos pudieran dar la puntada final.
Solo sería hasta el minuto 78 cuando Sebastián Viera atravesaría toda la cancha con el balón en sus manos y pediría a sus compañeros el cobro de tiro libre para decretar un espectacular GOLAZO incrustando el balón en el ángulo derecho de la portería de Vikonis que solo pudo seguir el esférico con la mirada. Tembló el Metro, los 20 mil aficionados que acompañamos al equipo presenciamos un hecho histórico en Junior al ver al segundo arquero en su historia convertirle un gol al rival ( Milton Patiño 2003 y Sebastián Viera 2016).
El gol fue un envión anímico para el equipo estando muy cerca de sentenciar la serie con un tercer gol, sin embargo Vikonis sería el responsable de mantener con vida a los embajadores en esta serie.
Junior demostró que puede jugar noventa minutos completos, que no es un equipo de medio tiempo. Ademes la línea defensiva ratificó que está en un gran nivel, la pareja de centrales estuvo milimétricamente sincronizada en los cierres . Los laterales quedaron en deuda, si bien Vélez mejoro su nivel, aún dista del que le conocemos. Particularmente no me gustó el trabajo de Carachito, ayer tuvo autopista libre por su carril y no le vi la explosión que acostumbra por su banda, estuvo errático en los centros, aunque reconozco que en la labor defensiva siempre cumplió.
Los recuperadores ordenados y de gran sacrificio, se adelantaron a las líneas albiazules y no permitieron que Millonarios generara juego desde el centro del campo, cortaron numerosas jugadas y recorrieron a lo ancho la cancha para estorbar a los visitantes. Vladimir sin hacer un gran partido se filtró en la defensa de Millonarios cuando quiso, con su movilidad mantuvo ocupados a los defensores abriéndole espacio a los delanteros tiburones. Aguirre rendidor, puede ser su mejor cualidad, silencioso pero laborioso y además de todo fundamental estando en el momento indicado para anotar el gol que abrió la senda del triunfo, fue uno de los jugadores con más desgaste en el partido.
Infortunadamente sigue la pólvora mojada en Ovelar y Toloza, ambos tuvieron más de una opción clara ante Vikonis que no pudieron resolver favorablemente. Asignatura pendiente para el cuadro tiburón la definición en los pies de sus delanteros, estas instancias finales son el momento perfecto para afinar la definición, se necesita más trabajo en la semana solo para rematar al arco.
Por último, la gran figura, Sebastián Viera y su partido de once puntos, además de estar soberbio bajo los tres palos – atajó tres claras en el primer tiempo y dos en el segundo – fue el encargado de decretar el dos a cero. Nervios de acero del capitán para tomar el riesgo de cobrar ese tiro libre dejando el arco vacío, evidentemente practicó durante más de una semana en los entrenamientos.
Nada se ha ganado, es cierto, pero se dio un paso importantísimo para alcanzar el primer objetivo, ahora hay que esperar el partido de vuelta en Bogotá. Sera de vital importancia la lectura que le de al encuentro el estratega rojiblanco: saldrá a esperar a Millonarios o saldrá a proponer para encontrar el gol que le dé la tranquilidad? Afortunadamente el Junior de Alexis se ha caracterizado por sacar buenos resultados como visitante, esperemos continúe manteniéndose la tendencia.

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