Incomprensible cambio

Medellín hizo su negocio en la caldereta del Metropolitano.  Ante más de 40 mil hinchas Junior de Barranquilla dejo escapar la primera oportunidad para irse arriba en esta gran final.   Los comandados por Alexis Mendoza no supieron contraatacar el esquema defensivo propuesto por Leonel  Álvarez.
El DIM desde el primer minuto dejó ver la que sería su propuesta durante todo el partido, un juego cerrado, con pocos espacios, pero con un alto nivel de orden táctico fue la apuesta hecha por el visitante.  Mientras tanto Junior inició con actitud el partido, con paciencia y secuencia de toques elaboró una de las pocas llegadas al arco de González que terminaría en el gol anotado por Aguirre.
Sin embargo la actitud y la celebración durarían pocos minutos,  en un error colectivo y un par de bloopers de los centrales Cabeza anotaría el empate para los visitantes.  A partir de ese momento Junior sintió un knockout que diluyó la actitud del inicio del partido.  Los visitantes cerraron mucho más sus líneas y con una clara doble línea de cuatro en el fondo organizaron la que fue una muralla durante todo el partido.
Los rojiblancos carecieron de presión alta, los volantes recuperadores estaban como cometas en el campo de juego corriendo de un lado para el otro sin sincronía.  Jarlan fue el más claro de la cancha  pero sus intenciones de ataque se veían frustradas al utilizar siempre la mitad del campo como vía para atacar el área rival.  Los laterales nunca colaboraron  con el ataque, jamás se proyectaron para intentar romper las líneas o estirar el campo de juego, por el contrario Vélez parecía anclado a un campo magnético en el fondo y Domínguez tenía un imán pegado en el zapato, nunca pudo conectar un solo centro certero al área contraria.  Los pocos balones que llegaban cerca al arco rival fueron dilapidados en las piernas del delantero de turno: Ovelar, Toloza y Escalante pasearon sin pena ni gloria en los minutos que estuvieron en el campo de juego.  Nuevamente la falta de definición paso su cuenta de cobro.
Junior por más que tuvo el dominio del balón, no fue quien dominó el partido.  Irónicamente los hilos del juego los manejó el Medellín sin necesidad de tener posesión  del esférico.   Los visitantes hicieron su negocio cómodamente y con la muralla plantada cercaron el arco de David González.
Es incomprensible el cambio de 180° en la propuesta futbolistica de un plantel, ¿Donde quedó el equipo que jugó un partido impecable en Medellín hace cuatro días? ¿Porqué un altibajo colectivo tan notorio siendo que es la misma titular? La unica respuesta coherente tendria que ir ligada con actitu, este mismo equipo ya demostró que cuando quiere juega como lo hizo ante Nacional en Medellin, pero cuando no, juega como lo ha hecho en Barranquilla los dos últimos partidos. 
Realmente el empate fue un justo resultado para estos dos equipos: uno no propuso nada en el ataque y  encontró el gol en una jugada aislada y el otro careció de actitud y de lógica al momento de vulnerar la estrategia rival.
Cabe aclarar que Alexis no fue artífice del desempeño de Junior en este partido, el técnico alineó a los que tenía que utilizar y con lo poco que tenía en banca intentó cambiar la cara del equipo.  Sin embargo las diferencias entre ambos bancos de suplentes eran abismales.  A estas alturas se debe elogiar al profesor Mendoza por tenernos en una final con una plantilla tan altamente limitada, con las uñas ha intentado establecer un estilo de juego, luchando ante desgaste, lesiones y demás.  
Estamos en tiempo de contratación y por Barranquilla no hay noticias, me pregunto si nuevamente pasara el mercado y se contratará lo que sea para enfrentar un torneo internacional… ¿No hemos aprendido la lección al momento de conformar una plantilla?  Temas que son completamente administrativos y que debe ir en  paralelo con la definición del título.  Título que aún no está definido, recordemos que Junior viene de lograr dos resultados favorables como visitante en las últimas series, así que a todos los que ayer se bajaron del bus les refresco la memoria y les digo que a Junior tienes que matarlo!!

2 comentarios:

crónicas dijo...

Una de las cosas que no le he visto a Junior, que por supuesto no se entrena con convicción, es la presión alta. Sus delanteros solo corretean a los defensores rivales que sacan la pelota. Si me llamó la atención es que a los delanteros le cuesta auxiliar a los laterales, lado flaco del equipo y por donde sufre como mendigo en el piso.
Junior demostró ante Medellín que llegó con las fuerzas justas, lo que hace que su efectividad sea baja. Necesita crear muchas opciones para meter una. O meter una para bajar la guardia y recogerse. Medellín cerró las bandas, puso las esposas por el centro y el que mejor llegó a remate con la pierna justa pero sin el temple fue James Sánchez.
En Medellín será otra historia. Los nervios y la tensión pueden cederla al local y con espacio pudiera tener Junior la oportunidad de alcanzar la primera con Alexis Mendoza, que busca igualar a Julio Comesaña, como los dos únicos jugadores y entrenadores campeones con los tiburones.

FUTBOLA dijo...

Tienes toda la razon, Junior necesita crear muchas para meter una y meter una para bajar la guardia. Esperemos se resuelva con un final favorable y ganar la octava.