Decepción e impotencia pueden ser las dos palabras que recojan el sentir de cualquier Juniorista después del primer partido jugado por las semifinales ante Atlético Nacional.
Un repaso técnico y táctico le propinó Reynaldo Rueda a su pupilo Alexis Mendoza en Barranquilla. Un equipo que llegó con bajas sensibles por los convocados a la Copa América fue ampliamente superior al cuadro local. Las explicaciones - que retumban más como excusas – que presentó Alexis en rueda de prensa dejan numerosas incógnitas en muchos aspectos: Si bien es cierto que hubo un desgaste físico en Bogotá, ¿Por qué alineo entonces prácticamente la misma titular (Murillo y Gutiérrez únicos cambios)? ¿Por qué no les dio prioridad a jugadores que no jugaron ante Millonarios, caso Jarlan Barrera? Ahora, jugadores como Toloza, Murillo, Vélez y Sánchez no jugaron los 90 minutos en la altura, entonces ¿Por qué tanto desgaste o más bien porque tanta pasividad anoche? Respeto profundamente a Mendoza, ratifico que ha dado identidad de juego y ha roto tabúes históricos, pero ayer sus declaraciones no fueron acertadas, así como tampoco lo fueron sus cambios. Nuevamente estuvo lento al momento de realizarlos, esperar hasta el minuto 60 para ingresar a Jarlan cuando todos estaban siendo espectadores en la cancha, eso no tiene explicación. No sé realmente a que se refirió cuando declaró que se “quitaba el sombrero ante la entrega de los jugadores” claramente vimos dos partidos opuestos.
Particularmente no vi entrega en los jugadores, por el contrario vi un equipo sin alma, un primer tiempo displicente, carente de carácter, parecía que estuvieran jugando cualquier partido del semestre y no una semifinal ante Nacional. Ninguno presionaba, nadie achicaba, no había marca y dejaron que Sherman, Ibargüen y Macnelly hicieran fiesta a placer en la ofensiva verdolaga. Para la muestra el gol de Bocanegra, sin esfuerzo alguno Ibarguen rompió – como lo hizo todo el partido – la banda derecha y habilito a Bocanegra que sin ningún tipo de estorbo o sombra de marca entro solitario al área para liquidar a Viera.
Me quedo con la imagen de Viera que intentó sacudir al equipo después del gol, es el único que tuvo un partido digno y de altura, estuvo cerca de anotar nuevamente de tiro libre y gracias a él Nacional solo anoto un gol y arañamos un empate que en el papel nos deja con vida para ir a Medellín.
En el segundo tiempo la actitud fue la misma, afortunadamente algunos jugadores recapacitaron e intentaron contagiar al equipo: Alexis Pérez, Jorge Arias y Vladimir Hernández quisieron empujar al equipo y entre ellos tres trataban de generar algo de juego en el Metropolitano. Irónicamente Arias en varias ocasiones tuvo que transportar el balón de área a área para intentar buscar el gol o al menos pellizcar a los volantes y delanteros. Justamente de su cobro de tiro libre nació el gol de Vladimir que le dio un aire de 10 minutos al equipo local.
El tardío ingreso de Jarlan cambió un poco la cara de apatía del equipo, el 10 se echó el equipo al hombro y corrió por el medio campo, filtró los pases que pudo, pero desafortunadamente Ovelar y Escalante no dieron para parar un solo balón. Es aquí cuando recalco ¿Para qué fue o qué buscó Alexis con el cambio de Escalante por Toloza? Es cierto que Toloza jugó desastroso, se recrimina aún más porque no tuvo desgaste en Bogotá, pero si algo tenía antes que ya no tiene ahora son las ganas, rapidez y entrega, ayer modelaba por la cancha y miraba por donde iba el malón, pero jamás lo buscó. Sin embargo ¿Cuál fue el cambio que imprimió Escalante? ¿Corrió, marcó, remató al arco? Yo no lo vi, ah sí mentira, una opción clarísima que desperdició ante Armani fue la única jugada que se le anota.
Por otro lado, partido para enterrar de Sánchez, perdido, impreciso, retardado en los cierres y ¿Cuál fue la causa? Tampoco desgaste físico, recordemos que solo jugó 45 minutos ante Millonarios porque lo estaban cuidando para este partido…
En conclusión véase por donde se vea la presentación de Junior ni siquiera fue discreta, fue mala, un empate que termino maquillando lo que debió ser una derrota abultada. Recarga de culpabilidad nuevamente compartida, Alexis pasivo y errático y los jugadores estáticos y displicentes. Crónica de algo anunciado, se sabía que así sería el cierre del torneo, partidos cada tres días, sin embargo no se armó plantilla para ello, no hay recambio ni plan B en el equipo. Pero esto es Junior, es un sentimiento, es agonía y es sufrir y morir creyendo, no está muerto quien pelea y como dijo el gran Edgar Perea “A Junior tienes que matarlo” y aún no está muerto, ayer parecían zombis en la cancha, pero hoy todavía late una esperanza.
¿Se podrá lograr la hazaña? ¿Conseguiremos el pase a la final? Si se quiere, se puede, todo depende de la ACTITUD que tengan los jugadores y la astucia y audacia que tenga el cuerpo técnico.

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