Así es la vida y así es el futbol, claramente el que gana es el que goza y los que perdemos tenemos que agachar cabeza, llorar y corregir el camino. Hay que felicitar la organización administrativa del rival, desde los inicios de la temporada se evidenció inversión económica confeccionando un equipo para ganar una estrella, pocas veces el futbol es justo y retribuye los esfuerzos, esta vez lo hizo.
Perder duele, y mas de la manera como perdimos esta final. Junior no hizo un mal partido, pero tampoco hizo uno bueno, con lo que hay se hizo una presentación aceptable que termino con el final que muchos vaticinamos desde inicio de temporada: sin goles.
El equipo incluso jugó mejor en Medellín que aquí en Barranquilla, con un equipo ordenado supo pararse en el terreno de juego y estaba realizando el objetivo – arco en cero- hasta el error garrafal entre Vélez y Viera. La falta de comunicación en esa precisa jugada marcó el rumbo final, solo ellos dos saben de quien fue el error. ¿Fue Viera que se quedó callado y no pidió el balón? ¿O fue Vélez que se metió en la mitad en un balón controlado? Lo cierto es que ahí cambió todo, Medellín encontró con Marrugo un golazo de otro partido que modificó las reglas de juego, el local que estaba obligado a buscar el resultado inteligentemente retrasó las líneas para esperar a un Junior necesitado.
Si analizamos el resumen del partido mayor opciones de “intentos” de ataque tuvo Junior, esta vez Viera no fue el héroe – como siempre lo fue en las ultimas series, no lo olviden – y no lo fue porque Medellín tampoco propuso nada. El segundo gol simplemente fue un riesgo tomado, a expensas de un minuto yo hubiera hecho exactamente lo mismo que Sebastián, ir a buscar un gol para forzar los penales. No se dio y DIM aprovechó para sentenciar, nada que reprochar al capitán.
Perdimos, por tercera vez consecutiva se escapa la posibilidad de la octava estrella, ¿no creen que es momento de reflexionar y atacar el problema de raíz? ¿Qué mas tiene que suceder en esta institución para que sus directivos la tomen en serio? ¿Estamos destinados a amar a un equipo que es manejado como una tienda?
Si me preguntan el sentimiento que mas me embarga ahora es la impotencia, es ver como algo tan grande como Junior se vuelve diminuto por malas administraciones y por terribles decisiones. No quiero ahondar en el partido perdido, quiero ahondar en el semestre desperdiciado.
¿Hace cuanto se escucha en el ambiente que no hay delanteros? ¿Es justo y es justificable que solo hasta ayer y después de perder la tercera final consecutiva el señor presidente de Junior acepte dicha falencia? Esto es lo que duele señores, Junior no es un equipo pobre, no es un equipo sin hinchada, para demostrarlo está la asistencia al estadio, la compra masiva de abonos. Entonces ¿Por qué lo “refuerzan” como equipo chico, porqué llenan espacios en las inscripciones con cualquier nombre? Revisando la plantilla hay siete delanteros, siete, y no hay un solo recambio para Ovelar…..no hay un solo goleador.
Es aquí cuando se confirma que el mayor problema en Junior es la falta de organización. Con mucho respeto me permito dirigirme a la parte administrativa, a toda la junta completa, ¿qué hay que hacer para que cambien las cosas? Si es cuestión de competencia entreguen el equipo a alguien que la tenga, les aseguro que si el equipo tiene una buena campaña lo verán reflejado en sus bolsillos. Esta hinchada pide respeto, yo pido respeto, yo que voy siempre al estadio, que todos los años compro mi abono y espero un refuerzo de categoría, yo que sigo creyendo exijo respeto. Desde lo mas sencillo como lo son las instalaciones administrativas hasta lo mas elemental como lo es la contratación de jugadores.
Junior está catalogado como uno de los grandes equipos de Colombia, es hora que lo manejen y administren como tal. Las sedes del equipo dan vergüenza, por dentro y por fuera son de un equipo de segunda o tercera división, ni que hablar de la sede deportiva, un potrero, un bosque que no provee el ambiente necesario para los jugadores y cuerpo técnico. ¿Necesitan plata? Gestionen!! Les aseguro que hay miles de inversionistas de la región que tienen el mismo concepto que aquí describo, dejen que la gente potencie al equipo, suelten al equipo y déjenlo surgir, no lo maten maltratándolo como equipo de barrio.
Inicien la labor con una modificación extrema de la plantilla, es mas que justo que algunos jugadores tengan la valentía de dar un paso al costado. Si son ecuánimes hoy mismo debería haber una fila para que por lo menos 10 jugadores estén pasando su carta de renuncia: Mena 1, Mena 2, Domínguez, Vélez, Toloza, Escalante, Noguera, Vásquez J, entre otros.
A algunos de ellos se les debe agradecer porque en su momento le dieron todo al equipo, sin embargo la institución está por encima, varios ya cumplieron su ciclo y deben reconocer que su permanencia solo ancla al equipo al no mejoramiento.
A otros se les dejó pasar mucho por alto, nunca rindieron como se esperaba dejando su armario lleno de gorras para la celebración que jamás llegó.
Por último quiero dedicar un ultimo párrafo a agradecerle al señor Alexis Mendoza, criticado y resistido por muchos, con altibajos, ha tenido errores, como también ha tenido aciertos. Este señor, además de caballero ha demostrado que es un buen técnico, no cualquiera lleva a un equipo tan limitado a jugar la final, no cualquiera con una nómina tan escasa y corta elimina a Nacional y a Millonarios en las instancias finales. ¿Qué mas le podemos exigir si cuando al mira al banco de suplentes no ve nada? Malabares y milagros hizo Alexis con esta nomina, espero que le armen un equipo completo, es mas no uno sino varios, se vienen tres torneos simultáneos, uno de ellos internacional, y si ahora no alcanzaba ni siquiera para un torneo, no quiero pensar que ocurrirá ahora que sean tres. A Alexis solo le pido carácter para exigir un plantel de altura, sino profe por su bienestar y por el progreso de su carrera, busque un equipo donde le den elementos óptimos para trabajar. De mi parte estaré eternamente agradecida porque usted creyó, porque tumbó el tabú de que Junior no conseguía resultados de visitantes y porque con lo poco que tuvo buscó darle identidad de juego al equipo.
Yo no elegí ser hincha de Junior, yo nací siendo hincha del mejor, es un sentimiento que llevo en el alma y me corre por la sangre, un sentimiento que me ha hecho llorar y me ha hecho reír. Por esa sencilla razón exijo un cambio palpable en la institución, estamos a quince días del nuevo torneo y aun no hay contrataciones ¿para cuándo?

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