Tres tristes puntos

Terminada la fecha nueve de la Liga Águila Junior ocupa el último lugar de la tabla con tan solo tres puntos.  Si bien es cierto que tiene tres partidos pendientes, equipos como Santa Fe, Nacional y Millonarios también tienen menos partidos jugados y su posición en la tabla es mucho más alentadora.  Ver al equipo en esta situación se ha vuelto costumbre y ya no impresiona a sus seguidores, pero es triste que desde el mes de Marzo los hinchas rojiblancos tengan que estar con calculadora en mano para sumar y restar y saber las, un poco lejanas, posibilidades de por lo menos entrar al grupo de los ocho.

Es cierto que el equipo mostró mejorías en varios aspectos ante Once Caldas: funcionamiento, eficacia y ante todo actitud. Por fin pudimos observar a los jugadores del campo correr los balones, luchar el partido y por primera vez en mucho tiempo ir arriba en el marcador.  Sin embargo, en futbol, eso no es suficiente.  Increíblemente Junior estuvo con la ventaja en el marcador en tres oportunidades – goles de Aponzá, Toloza y Jarlan- y aun así, solo alcanzó para traer un punto de Manizales.  

Hay que mirar con lupa los errores, no es un buen balance cuando anotas tres goles de visitante y solo alcanzas un empate, como en la mayoría de las veces, a Junior le faltó jerarquía e inteligencia para manejar el marcador y a tan solo un minuto del final Sergio Romero aprovechó la pasividad de la defensa Juniorista para cobrar por ventanilla y anotar el gol del empate final.

En comparación con los juegos anteriores claramente hay más cosas por resaltar que por criticar, sin embargo en estos momentos el plantel tiene que tener presente que ya estamos en carrera contra el tiempo y las matemáticas para alcanzar un objetivo básico en un equipo de la envergadura de Junior: entrar en el G8.  

Positivo: Pecoso Correa manteniendo su puesto en la defensa de Junior.  Respetando jerarquías, él da más seguridad y veteranía en esa zona, estuvo certero en los cierres aéreos, pero en el tercer gol se durmió igual que toda la defensa rojiblanca.  Alexis Pérez, con un partido y medio como lateral, se convierte en el mejor jugador de la plantilla en esa posición, ayer proyectó el ataque por su banda y coloco la asistencia para el primer gol tiburón. Jarlan, con su dinámica y creación busco espacios y sociedades cortas para darle más alegría al equipo, por poco anota un gol desde media cancha.

Negativo: Viera sigue en un mal momento futbolístico, si bien es cierto que tuvo dos atajadas importantes, también es verdad que en varias jugadas se vio carente de seguridad y bajo de nivel. ¿Cuándo le podrán dar un partido a Chunga? Ochoa, continua sin mostrar diferencia con el lateral anterior, posición de eterna duda y dolor de cabeza en el equipo.  Serje, lastimosamente tuvo un mal partido y se vio comprometido en todos los goles de Once Caldas, sin embargo lejos estoy de acribillar a quien ha sido el jugador más regular de esta temporada por un mal partido;  en su cara al salir del campo se notaba la decepción y la amargura.  

Agua tibia: Ovelar, no fue su mejor partido, pero tampoco fue malo. Su función fue servir de pivot y aguantar el balón, sin embargo en la mayoría de jugadas su último pase fue errado. Pero le anoto la entrega durante todo el partido.  Toloza, más de lo mismo, entró  y sí, le dio velocidad a Junior, pero tuvo cuatro clarísimas y solo pudo concretar una.  Igualmente me pregunto ¿Cuándo le darán un partido a Cuesta?  Cinismo total de aquellos que hoy crucifican a Serje, pero cobran el gol de Toloza.

Colectivamente a todo el equipo le faltó inteligencia y calma para manejar el resultado favorable que se tenía a tan solo minutos del final del partido, es imperdonable la pasividad de la defensa en el cobro a riesgo de Caldas y se pagó caro.  

Por ahora continuar con calculadora en mano porque lo cierto es que a la fecha estamos como los tres tristes tigres con solo tres tristes puntos. ¿Más cobija para arropar al equipo?

¿Qué te hicieron Junior?

Justo cuando todos pensábamos que las cosas en Junior no podrían ir peor, la plantilla completa se encarga día a día  de sorprendernos con pésimas presentaciones que nos van dejando peor situados a nivel nacional e internacional.

Hablar del partido de Junior ante Huila es más de lo mismo: de atrás hacia adelante un arquero que ya no aporta la seguridad que solía dar, de a poco se ha ubicado como uno de los porteros más goleados en la Liga, es claro que su nivel es bajo actualmente… la pregunta para Gamero ahí seria ¿por qué no darle chance a Chunga?   La defensa continua siendo un desorden monumental, los laterales no apoyan en marca, por el contrario marcan con la vista, los centrales son inseguros y se dejan madrugar en cualquier cabezazo e incluso cualquier juego rastrero que venga de los costados… en este ítem, sinceramente no tengo nada por recriminarle a Gamero, ya probó con todo lo que hay en la plantilla y nada, con decirles que mi lateral seria Alexis Pérez y no los que están inscritos en esa posición. 

En la zona de volantes, tal vez uno de los que se salva de esta debacle es Serje, jugador entregado, sacrificado por el equipo, aplicado en marca. Lamentablemente uno solo no hace la diferencia, a su lado James Sánchez continua perdido, apático, errático en los intentos de cierre, deambulando por la cancha, nivel bajísimo y opuesto al que se le conocía en sus inicios… la pregunta para Gamero seria:  ¿Por qué si estaba tan mal no lo sacó con la expulsión para recomponer la defensa? 

En volantes de creación Gamero ha puesto a todos en todas las posiciones: Hernández, Estrada, Jarlan, incluso Aguirre y Aponzá arrancando desde atrás y la verdad ninguno da “pie con bola” es una apatía generalizada y una dejadez que deja atónito a cualquier espectador. Nadie filtra un balón, nadie hace un cambio de frente, nadie intenta una sociedad, mucho menos colaboran en presión alta o cualquier intento de recuperación de pelota desde la salida del contrario.

Por ultimo en la delantera, por fin pude ver un tiempo desde el inicio para Rangel con Ovelar, solo necesitaron cinco minutos para anotar un gol, pero hasta ahí fue. Después todo se vino abajo con las modificaciones obligadas por la expulsión de Quiñonez. A Rangel le valoro su efectividad y a Ovelar su entrega, intentó e intentó y después de tres palos por fin la metió. Siendo sensato con la realidad que se vive ni siquiera celebró.

Radiografía calcada de los últimos partidos de Junior, nada cambia y si lo hace es para peor. Al principio de año todos recibían con bombos y platillos a Alberto Gamero como el salvador y hoy esos mismos piden su cabeza esperando que eso sea la solución. Es cierto que somos la hinchada más crítica y difícil de Colombia, pero también somos la hinchada a la que calman con cualquier pañito de agua tibia.  ¿Sinceramente la solución es traer a Mourinho, Guardiola, Bielsa o cualquiera al banquillo de Junior? Después de ver la ACTITUD con la que el equipo afrontó el partido ante Envigado (posterior a la vergüenza ante Tucuman) las dudas sobre un “bajón colectivo” empezaron a rondar mi cabeza. Es una gran casualidad que los jugadores con mejor nivel, los referentes del equipo, los de la casta, todos absolutamente todos caigan en su nivel tan desprolijamente.

Todo lo anterior me lleva a preguntarme: ¿No le entienden los jugadores a Gamero? ¿No se da a entender bien el técnico? O ¿No le interesa al técnico darse a entender? O en su defecto ¿No les interesa a los jugadores entenderle? Lo claro es que dentro del camerino algo pasa, la situación está lejos de ser normal para un equipo de futbol. Si me preguntan la solución no es solo cambio de técnico, aunque sé que no hay un solo argumento para sostener el proceso actual. Por cierto, hablando de sus cambios, todos incoherentes: Por la expulsión debe recomponer la defensa, entonces saca un nueve (Rangel) para meter un central (Balanta), después saca un 10 (Jarlan) para meter otro nueve (Toloza) y para cerrar saca un cinco (Sánchez) para volver a meter un 10 (Hernández)… falta de coherencia que demuestra que también está perdido y confundido afuera. Sin embargo, pienso que del bunker las decisiones no solo deben afectar la cabeza visible sino también los implicados dentro del campo (ya me resigné que la dirigencia fue, es y será el mismo circo de siempre).  

Por ahora no queda más que esperar el humo que salga del bunker, pero si debemos comenzar a preocuparnos más que por entrar en los ocho (casi imposible realmente con el presente del equipo) por la ubicación en el descenso. Junior viene de capa caída hace un par de temporadas y el fondo negro seria tocar las puertas de un descenso. Lo cierto es que entre dueños, directivos, técnicos y jugadores han ido de a poco acabando con Junior, hoy solo me pregunto ¿Qué te hicieron Junior querido, que te hicieron? 

Como dueles Junior

¿Cómo plasmar en una página la horrorosa eliminación de Junior ante Tucumán? Tal vez para resumir lo ocurrido lo más cercano puede ser equipo “sin alma”, trillada frase que se aplica a la perfección a la situación.  No existe otra explicación para lo que pasó, un grupo de jugadores que tenían todo por ganar, por alcanzar, pero sin embargo dejaron claro con su pasividad y displicencia que no tenían ningún tipo de interés en jugar el torneo más importante del continente Americano, tal como leí y escuche anoche, la cabeza la tenían en su regreso al carnaval de Barranquilla.  Sinceramente no me extrañaría para nada que en estos cuatro días de festividades las figuritas del equipo sean vistas en carrozas, fiestas y parrandas... Porque sí, en Junior todo es así, folclor, risas, escándalos y salarios altos con poco futbol.

Si empiezo a evaluar uno a uno a los que fueron obligados a jugar en Argentina ninguno supera un uno en calificación, es más, TODOS tienen cero. Desde Viera hasta Ovelar pasando por Gamero, todos mostraron un infra nivel hasta sospechoso.  Viera goles entre las piernas, además sin imprimir actitud al equipo, ni siquiera reclama a la terrible dupla de defensores después de los goles, función de arquero y de capitán. Balanta, ni para que desgastarme, NO TIENE NIVEL PARA UN TORNEO INTERNACIONAL, lo ha demostrado hasta el cansancio, su nivel esta por debajo de un jugador aficionado hace varios partidos y sin embargo Gamero se casó con él sin importar que ha sido el causal de goles específicos y ayer lo demostró en todo el partido.  Alexis ratifica que en la Liga es una fiera, pero en torneos internacionales un cordero, la pasividad de él y Quiñonez en el tercer gol me hacen pensar cosas impensables. Quiñonez, exactamente igual, errático, torpe, nulo en marca y perdido por completo en ataque… pero ese fue el gran refuerzo 2017 para la banda igual que Ochoa, igual de ausente y pecho frio que los demás.

En el área de supuesta recuperación, James y Pico sin ambición, sin compromiso, no ganaron, es mas no buscaron un solo rebote y con manos en la cintura miraban a lo lejos en cada gol del rival. Estrada aislado y sin creación no puso un solo pase que por lo menos asustara o preocupara a los rivales.  Jamás se encontró con Aponzá que supe que jugó por la planilla y no por haber tocado el balón en los 90 minutos. Ovelar, un fantasma, lejos de lo que era sigue siendo sostenido en la titular por el técnico, desperdiciando los buenos momentos de Cuesta y Rangel. 

Los cambios Toloza, Cuesta y Hernández se contagiaron de la dejadez, abonándole a Sebastián el gol de la “honrilla” que afortunadamente no fue suficiente, ¿o es que queríamos pasar a pasar más pena y burla con Palmeiras y Peñarol? Lastimosamente clasificamos a Sudamericana, no siendo suficiente una burla internacional por año, en este 2017 tendremos dos….

Del cuerpo técnico… no se Ernesto, no se… ¿Qué argumento sólido hay para sostener a Gamero? Particularmente no soy de cortar procesos tan rápido, es más sé que va a continuar al frente del equipo, pero en Liga últimos sin puntos y ayer hizo todo, absolutamente todo, para sacarse solito: sostener a Balanta es un error completo suyo, mucho hablo en rueda de prensa de no casarse con jugadores, pero ahí está en un matrimonio largo.  ¿Los cambios? Si en el 1T Junior no tuvo una sola llegada al arco rival, ¿Por qué saca a Estrada para meter a Toloza? ¿No fue el mismo Gamero quien declaró que ante Tucumán no jugaría por arriba porque sus centrales median metro y pico? ¿Entonces? Incoherente en sus declaraciones y en sus acciones. ¿Quién es el encargado de imprimirle actitud a un equipo sino el técnico? ¿Dónde estuvo la mano del técnico en el medio tiempo? La actitud de Junior en el 2T fue igual o peor que en el primero, parece que en el entretiempo los hubieran felicitado y no regañado (por ser cortes y bien hablada).

El panorama no puede ser más negro, pensé que habíamos tocado fondo con las declaraciones de Fuad y la dirección técnica de Giovanni, pero está claro que en Junior la desgracia nos persigue día a día y semestre a semestre. Somos el hazmerreír nacional e internacional, es hora de bajarnos de esa nube de equipo grande y aterrizar a la realidad: eliminados siempre por equipos chicos o en formación en torneos internacionales, aquí les refresco la memoria:

 

 No hay más por decir solo que dueles Junior, dueles y mucho, extraño montones al mágico y grande equipo con actitud y h…os del 93, ese que nos dio la mejor presentación internacional en el 94, ese que no se arrugaba ante el rival y que aunque perdió dejo el alma y la sangre en la cancha, ese que hoy debe sentir lo mismo que yo VERGÜENZA Y PENA del equipo. ¿Qué te hicieron Junior? ¿Ya estás muerto o en algún momento cuando te liberen volverás?


Junior en Carnaval

Una comparsa desordenada y descoordinada fue lo que vimos el Domingo en el estadio Jaime Morón de Cartagena.  Junior en su tercera presentación en la Liga Águila sumó su tercera derrota consecutiva, ubicándose en el último lugar de la tabla de posiciones con cero puntos cosechados.  Los goles del rival fueron anotados por Cesar Arias y Juan Diaz mientras que el empate parcial de los rojiblancos fue anotado por Edinson Toloza.

El partido ante Alianza Petrolera  fue deprimente, iniciando desde la titular escogida por el técnico Gamero hasta lo hecho en cancha por los jugadores.  Sigo sin entender porque tan solo a poco más de 3 días de declarar que no jugaría con dos delanteros el técnico destruye todas sus palabras y alinea a dos nueves puros de área, pero los manda a la guerra desahuciados. Sí, desahuciados, o entonces ¿Cuál era el objetivo de plantar dos jugadores de área netos sin nadie atrás que respalde o que genere alguna oportunidad de gol? ¿Por qué el sacrificio innecesario de Michael Rangel y Bernando Cuesta sin un solo 10 o falso 10 atrás que les surta de oportunidades?

Más increíble aun que en la rueda de prensa el técnico declare “Jugar con dos delanteros se me hace complicado…. Hoy los volví a ver a enredados…no había elaboración de juego cuando teníamos el balón.”  Y ¿Qué era entonces lo que esperaba al alinear a Toloza por una banda, Aguirre por la otra y dos nueves apretados en el área? ¿Cuál era su esquema “generador de juego”? Claro que las cosas cambiaron con el ingreso de Jarlam, si bien viene de un largo periodo de inactividad su ADN es generar juego en el medio y con su presencia en cancha Junior mostró un poquito de intención ofensiva.

Sinceramente si a la derrota de ayer se le debe colocar algún responsable el primero es Alberto Gamero, así como destaque su coherencia en los argumentos expresados en partidos anteriores, hay que reconocer que lo del Domingo careció de la misma. 

En segunda instancia es necesario un “hasta aquí” para algunos jugadores del plantel, ¿Quién puede explicar la displicencia, falta de ritmo, falta de técnica y hasta falta de sentido común de Félix Noguera? ¿Es acaso un nuevo activo pasivo en Junior? Inexplicable su desempeño en cancha y la cantidad de minutos que le otorgo el cuerpo técnico.

De Toloza ni hablaré, irreal que algunos “cobren por ventanilla” el gol que anotó ayer, ¿será que se les olvidó que le pagan por eso? ¿Qué su obligación y trabajo es anotar goles? En fin, es un tema que no se agotará jamás.

Lo rescatable de la negra tarde de Junior fue el juego serio y ordenado de Enrique Serge, la inclusión del Pecoso Correa y el regreso de Jarlam.  Todo lo demás para el olvido y para tomar correctivos.

Lo cierto es que hasta hoy, jugada la cuarta fecha de la Liga Águila, Junior es un carnaval que no suma un solo punto y se hunde cada vez más en el fondo de la tabla…. ¿Alcanzará una victoria ante Tucumán para sopesar el tsunami de malos resultados en el torneo local? En caso de avanzar en la Libertadores ¿Qué piensa hacer Gamero para afrontar Libertadores, Liga y Copa? Complicada situación…. Esperemos haya un buen desenlace a corto, muy corto plazo.  

Apretada victoria

Complicado partido jugó Junior en la ciudad de Cartagena, era sabido que la sinfonía que se vio ante Carabobo pasaba también por las bajas exigencias del rival.  Sin embargo el objetivo principal que era ganar e ir con la ventaja a Argentina se logró. Que es una distancia muy corta sí, pero tampoco podemos asegurar que fue un mal resultado.

Del funcionamiento del equipo hay muchas cosas por depurar. Claramente el equipo que tuvo la posesión del balón durante el 85-90% del partido fue el cuadro rojiblanco, pero esto no quiere decir que haya sido dominador e incisivo. Lejos de esto, se vio errático y corto de ideas con el esférico. 

La estrategia de Gamero sigue siendo apostar por un 4-2-3-1, siendo ese uno solitario Ovelar. Nuevamente reitero mi pensamiento, Roberto es un excelente jugador técnico y jamás lo pondré en duda, pero es evidente que no se está aprovechando todo su potencial.  En la noche del Jueves se vio muy retrasado, saliendo constantemente del área para buscar el balón y  por ende nunca estaba en posición clara de gol.  Lo anterior se debe también a que la producción detrás de el jamás estuvo, Sebastián Hernández nuevamente ratifica que esta pidiendo la banca a gritos.  Camino la cancha durante todo el tiempo que estuvo dentro de ella, es más terminado el primer tiempo no le contabilice un solo pase hacia adelante en el terreno de juego… y se supone que es el encargado de la creación.  Es increíble como Estrada se quiere comer la cancha con movilidades individuales de lado a lado, pero no encuentra el engranaje en el medio del campo. 

Por la otra banda pasa igual, Aponzá con mas gambeta y encare intenta sobrepasar las líneas rivales, pero Tucumán sumó muchos hombres en defensa y nunca encontró, mientas estuvo Hernández en cancha, un socio que rompiera las líneas con paredes y toques rápidos.

La cuestión cambió radicalmente con el ingreso de Aguirre y Cuesta, el primero le dio la movilidad que no tenia el equipo y además fue el apoyo y el anclaje para devolver jugadas cortas con Estrada, así como también fue clave en la apertura de la cancha por los costados.  Justamente en una linda jugada en la que participaron Estrada, Aguirre y Cuesta llegó el centro que remataria Aponzá para el gol de la victoria.

En mi opinión Gamero tiene dos opciones en el frente de ataque:

1.     Mantener el 3-1, pero ahí tiene que rotar a Hernández por Aguirre y dejar a Estrada por el medio y así mismo rotar a Ovelar por Cuesta que le da mas diagonales y se queda como centro delantero de área.

2.     Cambiar la figura y jugar 2-2 ó 3-1 siendo la línea de tres Ovelar, Estrada y Aponzá y el punta Cuesta o Rangel.

Jugando a ser Gamero en Argentina, con un Tucumán que saldrá a buscar la victoria, me iría por la primera opción que me brinda mayor aporte en marca sin balón y mayor rapidez en el ataque.

Cambiando de frente de ataque a defensa, resaltar que Balanta a pesar que inició dubitativo y lento fue mejorando con el pasar de los minutos, tuvo varios cierres importantes que nos salvaron en la ultima línea;  por su parte Alexis como siempre serio, seguro y empujando al equipo desde el fondo. 

En el medio recuperador, Pico claro y doblándose en esfuerzo ya que Sánchez tuvo uno de los peores partidos que se le ha visto con la rojiblanca, errático en los pases en salida dejó mal parado en varias ocasiones al equipo hasta el punto que esto obligó a su sustitución por Roa en la segunda mitad.

En líneas generales fue un partido duro y complicado como se preveía ante un rival ordenado que presiona alto y no te deja avanzar con el balón.  Lo que se viene en Argentina es bravo, ya demostraron en la llave anterior que alma y ganas de avanzar tienen y de sobra.  Junior tiene que aprovechar la mínima ventaja que tiene en el marcador y jugar un partido inteligente, eso sí, aprovechar las oportunidades que tenga con una alta eficacia…un gol de visitante nos daría la tranquilidad necesaria para avanzar de fase.

En manos de Gamero esta la estrategia y la táctica que quiera y crea mas conveniente usar en tierras gauchas, así como también decidir quienes serán los encargados de llevar a la practica la idea de juego que escoja.

Vamos junior carajo, cada vez mas cerca!

Una serie de eventos desafortunados

Desazón es el sentimiento generalizado después de la abultada, pero inmerecida derrota tres por uno ante el América de Cali.  Complicado plasmar en unas líneas el buen juego de Junior porque no está acompañado por un resultado que así lo soporte.

Para los que solo leen o ven los resultados de los partidos la consigna será: “Reviviendo un muerto o volvemos a lo mismo”, pero para los que analizamos el cómo se llegó a ese resultado hay una serie de análisis que en el fondo nos dejan algo tranquilos.

Hablando con hechos Junior fue mucho mas que América durante la mayoría del partido, es más hasta el minuto 34 fue ampliamente superior. Manejó los tiempos del partido e incluso estuvo arriba en el marcador con el gol anotado de cabeza por Alexis Pérez a los dieciocho minutos después de un centro de Estrada. Fue un equipo compacto que ejerció presión alta con las líneas adelantadas y que nuevamente jugó a buscar el arco rival.  La consigna de Gamero sigue siendo muy clara, este Junior no se va a esconder en ninguna plaza y por el contrario intenta proponer con balón al piso un futbol vistoso y agradable.

Todo iba perfecto y acorde a los planes hasta que Balanta inició una noche personal de terror, para iniciar comete un claro primer e infantil penal sobre el Tecla Farias que sirvió para que Martínez Borja anotara el primero de su triplete de la noche. Tan solo un par de minutos después Balanta nuevamente se equivoca y suelta la marca dentro del arco dejando libre a Martínez Borja para que anotara el segundo en su cuenta personal.

Con el resultado en contra terminaría el primer tiempo, sin embargo lejos de cualquier recriminación, en el segundo tiempo Junior salta al campo de juego en busca de el empate parcial.  Aponzá tuvo en sus pies tres oportunidades clarísimas de gol que no supo concretar desperdiciando así la posibilidad, no solo de igualar, sino de remontar el marcador. 

Para terminar con una serie de eventos desafortunados Balanta nuevamente comete otro claro e innecesario penal que le costó la roja y además la tripleta de Martínez Borja.

Obviamente el resultado es abultado y claro, pero al mismo tiempo se puede decir que es mentiroso. Junior fue quien manejó el balón y quien creó oportunidades para obtener un resultado favorable, lastimosamente Aponzá se contagió de la ya conocida falta de definición que ronda por el equipo y esta vez los goles se necesitaba, ya que no eran para una goleada sino para una remontada que no se dio. 

A Gamero solo le criticaría el seguir insistiendo con Toloza como primera opción de cambio, mas aun teniendo en la misma banca a jugadores como Rangel y Cuesta.  Día a día me pregunto que es lo que hace Toloza en los entrenamientos que lo hacen merecedor de semejante premio… porque durante los partidos no hace ningún merecimiento, el Sábado paseo la cancha como correcaminos sin pena ni gloria. 

En conclusión puedo decir que Junior NO JUGÓ MAL, esta vez podemos usar el conocido cliché “nos falto suerte”, se juntó una noche para el olvido de Deiby Balanta con una de desperdicio de Aponzá.  Si Correa estaba esperando una oportunidad para retomar su puesto de titular, se la sirvieron en bandeja de plata, no queriendo decir con esto que hay que desechar a Balanta, pero la banca se la ganó mucho mas allá de la forzada por la expulsión.

Otro que sigue mas intermitente que la luz de electricaribe es Sebastián Hernández, en Cali estuvo lejos y distante del 10 que jugó ante Carabobo.  Es increíble como Estrada con muchísimo menos tiempo de estar en el equipo se ha acoplado de mejor manera y se ha convertido en el socio de todos en el terreno de juego.  Hernández tiene que despertar, el semestre no está para esperarlo nuevamente y eso es algo que debe exigir el técnico.

Este equipo me sigue gustando, el estilo de Gamero es claro y definido, hay herramientas individuales importantes para engranar un conjunto completo y competitivo. 

Así como con el triunfo ante Carabobo no se tenia que sacar el carro de bomberos, ahora tampoco hay que colocar la lapida al proceso. Con trabajo – y de eso sabe el técnico – y organización Junior promete una buena campaña, eso si, no hay que quedarse dormidos sino atacar las falencias puntuales que nos costaron este duro e inmerecido resultado.

Junior Bakano

Excelente demostración de futbol nos regaló ayer Junior de Barranquilla en Cartagena en su contundente triunfo tres por cero ante Carabobo Fc.  Si bien es cierto que el rival de turno no le opuso resistencia, no hay que desmeritar ni un segundo el fútbol alegre y llamativo que desplegaron los rojiblancos. 

Durante los primeros minutos Carabobo intentó replegar en su propia cancha a los locales ejerciendo una presión alta continuada, sin embargo fue cuestión de 8-10 minutos para que Junior se plantara con comodidad en el terreno de juego y deslumbrara con juego vistoso que incluía variantes de todo tipo: cambios de frente precisos, salidas con sus laterales por las bandas, pases a un toque entre los creadores, relevos completos, juego aéreo eficaz… en conclusión un Junior bakano, que juega con el balón pegado al piso y juntando individualidades en sociedades de forma productiva.

Difícil escoger una sola figura del partido de anoche, por un lado la defensa y el arquero nuevamente sacaron el arco en cero, dejándolo limpio en esta primera serie.  Regresó el Alexis Pérez de siempre, seguro, rendidor y responsable en el fondo acompañado de otro cerrojo, Deiby Balanta. Juntos estuvieron certeros atrás dejando casi sin posibilidad a cualquier atacante Venezolano.  

A los centrales hay que sumarle el apoyo de los laterales, tal como lo mencioné previamente, entre sus posiciones se hicieron relevos completos que taparon cualquier hueco en marca durante el desarrollo del partido.  Por fin volvemos a ver salidas por los costados en el equipo, hace pocos meses no podíamos ni soñar con proyecciones por las bandas, mucho menos con centros efectivos.  Ochoa y Quiñonez mejoraron radicalmente su presentación y le aportaron no solo marca al equipo sino oportunidades de ataque por sus bandas, abriendo la cancha al máximo y regularmente con cambios de frente que tenían enloquecidos a los rivales.

Para seguir en orden, la pareja de recuperadores brillante, silenciosos pero aplicados, James Sánchez como en sus mejores momentos, oportuno e inteligente con el balón, fue el apoyo que se pedía a gritos para los creadores;  por su parte Pico ordenado y aplicado se comió el medio campo… me gustaría tener la estadística de balones entregados correctamente por este par de jugadores durante los noventa minutos.

Llegamos a la línea de la magia, por fin se juntaron los que saben, Hernández, Estrada y Aponzá manejaron los hilos del partido a su antojo.  Abrieron espacios, rompieron la defensa una y otra vez con paredes a un toque entre líneas, se mantuvieron activos durante todo el juego buscando y pidiendo el balón para jugadas rápidas y precisas. Va poco tiempo y ya saben dónde se ubica cada uno en las jugadas, lo que les permite jugar rápido y al espacio… me ilusiona pensar lo que pueden seguir mejorando cuando con el tiempo memoricen y automaticen mucho más cada uno de sus movimientos.  Los tres se complementan fácilmente: Hernández da la pausa, Estrada la movilidad y Aponzá la gambeta y el encare.

Para cerrar la estrategia Gamero, la punta la tiene Ovelar.  Gratificante que se haya reencontrado con el gol, y más aun de la manera como lo hizo: a la paraguaya, sostenido en el aire clavó el balón en la esquina baja del palo derecho del arquero dejándolo sin ninguna posibilidad.  Claramente después de anotar se le vio mucho más confiado y buscando el arco desde distintas perspectivas, parece que se acabó la pólvora mojada y ahora vienen los juegos pirotécnicos propios de él.

Durante los noventa minutos Gamero movió la banca en tres oportunidades: Toloza por Hernández, Rangel por Ovelar y Correa por Ochoa.   Con el ingreso de Toloza se buscaba abrir las bandas  y generar opciones – lo cual se hizo – en tan solo tres minutos Edinson tuvo tres clarísimas oportunidades de gol que infortunadamente no pudo concretar.  A favor diré, que genera espacios y oportunidades fácilmente, pero en contra anotar que no sabe cómo definir;  ¿será que le pueden sacar de la cabeza que es delantero y ubicarlo como volante o lateral? Por su parte Rangel aprovechó la primera que tuvo y convirtió el tercer gol que firmaba la goleada de la noche.  Mientras que el último cambio fue obligado por un golpe que recibió Ochoa, dejando a Correa en una línea de tres al lado de Pérez y Balanta.

Me gustó mucho este equipo, así es que nos gusta el juego en Barranquilla y Gamero lo sabe, con el despliegue futbolístico mostrado demuestra que hay nomina para competir con decoro en los torneos que se están enfrentando y que los refuerzos traídos están respondiendo a las expectativas.  Me agrada ver que, a pesar de ir ganando ampliamente en el resultado, Gamero siempre estuvo parado en la línea dando indicaciones y nunca se vio un movimiento de “cuidar el marcador” siempre sus indicaciones y sus movimientos tácticos fueron ofensivos.  

Es cierto que Carabobo fue, con el respeto que merecen, un rival liviano, se viene en Copa un debutante que juega con el alma: Atlético Tucumán; y en Liga un dolido y necesitado América. Bonita oportunidad para demostrar que el juego de Junior no depende del rival sino de sus capacidades propias. Este es el Junior lindo, este es el Junior bakano!

Debut y triunfo


Con pie derecho inició Junior su semestre, mejor aún su presentación en el torneo internacional más importante del continente.  Un soberbio y espectacular remate de Aponzá al minuto 31 de juego le bastó al cuadro tiburón para traerse la victoria y ventaja para Colombia.

Si bien es cierto que el juego ante Carabobo no fue vistoso ni de exportación, tan bien hay que tener en cuenta que Junior en estos momentos está en proceso de formación.  No se debe olvidar el hecho que tan solo en la titular Gamero alineó cinco jugadores oficialmente debutantes: Ochoa, Quiñonez, Pico, Aponzá y Estrada.  A lo anterior sumarle que dos de los tres cambios realizados también eran nuevas caras: Carrascal y Ávila.   En total anoche pudimos ver siete jugadores nuevos con la camiseta rojiblanca y además conocer mejor la visión y el estilo que Gamero, también debutante oficial, le quiere imprimir al equipo.

Dejando un poco de lado todo el tema de nuevos jugadores y adentrándonos en el funcionamiento del equipo me gustó la propuesta del técnico, claramente no es de los que se casa con una sola figura táctica durante los noventa minutos y por el contrario va modificando su estrategia acorde con las exigencias del partido. Con la titular plantó un claro 4-2-3-1 pero fue variando el dibujo durante los noventa minutos a 4-2-2-2 e incluso con el ingreso de Toloza marcó una línea de tres para taponar la salida rival.   Sus cambios nunca enmascararon un deseo de “guardar el marcador” dejando claro que su intención es jugar bien a la pelota y buscar el arco rival.

Claramente ayer el jugar bien a la pelota se vio ensuciado por una terrible cancha que no permitía desplegar ningún tipo de fútbol de altura, me impresiona que permitan jugar un torneo internacional en una cancha con esas condiciones.  Si bien la condición fue para los dos equipos por igual, Junior se vio más afectado al no estar acostumbrado a esta superficie y más aún, en el  estado en el que se encontraba.  De los jugadores, el que más sufrió el cambio de superficie, fue Alexis Pérez, quien se vio incomodo durante todo el partido, incluso se resbaló en varias oportunidades y en consecuencia la zaga defensiva del equipo no estuvo ordenada.

Los laterales siguen estando en deuda, pero confío en que su trabajo será mejor a medida que se engrane el equipo.  Entre los dos tuvo un mejor desempeño Ochoa que Quiñonez, éste último tuvo varios errores personales en rechazos, marcas y entregas de balones en la salida que dejaron mal parado y en situación de desventaja al equipo.  Afortunadamente Viera no perdió la costumbre de ser figura y por el contrario mejoró notablemente sus atajadas dando menos rebotes.

Hernández debe buscar y pedir más el balón, adueñarse de su rol de “10” y tomar las riendas del equipo, buscar sociedades que abran caminos de ataque y generar pases ofensivos y no devolver tanto la pelota (recuerdo las palabras del Pibe en su entrevista, el 10 genera pases hacia adelante, no le devuelve el balón al seis o al ocho). 

Me preocupa que Sánchez se ha convertido en jugador de cristal, se ha vuelto costumbre tenerlo lesionado, lo cual desvaloriza al jugador y además vuelve imposible el generar una continuidad o un trabajo táctico completo para el equipo. Tema para revisar con los preparadores físicos y con el jugador. 

Sigo pensando que el hombre de punta no debe ser Roberto Ovelar, igual que en los partidos anteriores ayer jugó de espaldas al arco y aguantando el balón… esperaré a ver si Gamero me hace el milagro de verlo jugando al lado de Rangel y/o Cuesta.

En términos generales no se puede dar un concepto final del funcionamiento del equipo con un solo partido, quedaron explícitas las intenciones de juego del técnico, como también las falencias en defensa, juego aéreo y demás anotaciones por mejorar.  Me gustó su declaración donde coherentemente dijo “claramente hay que mejorar”

Siempre sostendré que es mejor revisar y mejorar cuando se tiene el marcador a favor, más aun cuando se obtuvo un triunfo como visitante en el primer partido del semestre que además fue en la Copa Libertadores.  Le tengo Fe al equipo, cuando es evidente el trabajo se generan expectativas.  Se viene el debut en la Liga Colombiana para después cerrar la primera pre – fase Libertadores en Cartagena ojalá con un avance a la siguiente ronda.

Vamos que vamos Junior!

La Fe sigue, pero no intacta.

Sextos… el lugar que ahora ocupamos en la tabla de posiciones.  Después de haber permanecido durante toda la eliminatoria dentro de los parcialmente “clasificados” la suerte se nos acabó y el mal funcionamiento de la tricolor nos ubica en un puesto que está más acorde a nuestro desempeño en la cancha: sextos, parcialmente fuera de Rusia.

Cierto era el pensamiento que se sentía en el país: “Tenemos más puntos que fútbol” Sin embargo, la suerte siempre estuvo de nuestro lado y los demás equipos jugaron para nosotros hasta ayer.  Se puede decir que fue crónica de una muerte anunciada -  aunque aun no estamos muertos – Pekerman viene sumido en un mar de dudas y confusiones que desde el planteamiento táctico y técnico de los partidos hacen que arranquemos los mismos con una clara desventaja.

Para nadie es un secreto que las titulares se han vuelto un laboratorio de experimentos que hasta ahora no han dado resultados.  En tan solo las dos últimas fechas rotó a más de la mitad del equipo, puso a debutar a jugadores tirándolos al escarnio público y como si fuera poco en posiciones no propias.

Pasó con Brasil, pasó con Chile y ahora con Argentina, titulares sacadas de un invento, módulos tácticos errados que conllevaron a resultados adversos que hoy nos tienen dubitativos ante la clasificación a Rusia.  La Fe está, pero no está intacta.  Si la cabeza del equipo está mal, evidentemente todo lo que desde ahí se gesta y despliega estará igual de mal.

A Pekerman le preguntaría: ¿Para qué convocó a Fabra? Si tan limitado le parece, hasta el punto de preferir improvisar con un debutante como Balanta en esa posición, ¿para qué gastó un cupo de la convocatoria en él? ¿Por qué relega a Macnelly, jugador que le cambió la cara a Colombia ante Chile, a la banca? ¿Por qué pormenorizó al que fue su mejor jugador en la doble fecha anterior a la suplencia (Muriel)? ¿Por qué no le dio continuidad a su mejor jugador ante Chile, Abel, para contener a una Argentina herida? ¿Qué ganó con enlistar a Berrio (desaparecido), Barrios (perdido y errático), Balanta (improvisado y sin seguridad) todos debutantes, por encima de jugadores con trayectoria?

Esas serian  algunas de mis interrogantes para el cuerpo técnico, sin embargo no toda la repercusión y culpa es para él.  Los jugadores tienen la misma responsabilidad que el cuerpo técnico. No es posible que siendo jugadores internacionales y con experiencia desplieguen un nivel tan bajo de juego. Es irracional que él 10 del Real Madrid no haya podido concretar un solo pase habilitador en 180 minutos, increíble que los laterales de turno no hayan podido generar una aproximación de peligro por las bandas, indefendible que un central como Murillo juegue a la gallinita con un tal Lio Messi…  En fin, si bien es cierto que el técnico falló en su propuesta, también es verdad que los jugadores están viviendo otra realidad.  Los tratamos como estrellas, viven y levitan como tales fuera de la cancha, pero adentro se transforman en jugadores normalitos que ni siquiera juegan como equipo.

Los llamados a ser referentes brillan por su ausencia y no por su juego, incluso brillan más por sus declaraciones erróneas que por sus jugadas con el balón. ¿Dónde quedo el James que se echaba la selección al hombro y luchaba todos los balones? Ahora el 10 camina la cancha y discute con el árbitro… ¿Dónde están los delanteros a los que les bastaba una oportunidad para anotar? ¿Dónde quedaron los centrales que hacían respetar el área y eran los estandartes de la defensa? ¿Dónde está el estratega que me deslumbró con sus brillantes lecturas de partido?

Al mundial no se llega por ayudas externas o por resultados ajenos favorables, si la selección  – JUGADORES Y CUERPO TÉCNICO – no se pellizca y cambia radicalmente, será una espectadora por televisión del mundial. Quedan cuatro meses para el próximo partido… ¿se hará algún trabajo en ellos? ¿Los amistosos serán con Islas Fiji y Haiti? O por el contrario ¿habrá un trabajo de fondo y forma para tratar de darle vuelta a esto?

El camino por recorrer es escabroso, digamos que los únicos puntos medio seguros que tenemos en el papel son ante Bolivia y Paraguay.  Brasil aquí complicado y las visitas a Venezuela, Ecuador y Perú siempre han sido difíciles.

Lo bueno es que aun dependemos de nosotros, de nuestro desempeño y de los resultados que alcancemos, ¿quedará gasolina en el bus de Pekerman para Rusia?  Espero mayor autocritica por parte de cada uno de los integrantes de la selección, tienen cuatro meses para autoevaluarse, ¿de verdad creen que dieron todo en estos 180 minutos? Sencillamente hay que salir a jugar serios y a ganar sin importar la cancha, el árbitro, la falta, etc.   Rusia está a la vuelta de la esquina, es nuestra decisión si queremos ir o no.  En nuestras manos, bueno en nuestros pies y juego está el tiquete a Rusia… ojala no desaprovechemos esta oportunidad, como lo dije antes la Fe está, pero no está intacta.


Sin brújula

Un equipo desorientado y perdido en el terreno de juego fue la conclusión del pálido empate ante la selección Chilena.  No es exagerado asegurar que éste ha sido el juego mas discreto de la Selección en lo que va de esta eliminatoria.

Claramente atravesamos un mal momento que inicia desde la cabeza del grupo, el técnico argentino perdió la brújula y se quedo sin norte en el estilo de juego.  Lo anterior se comprueba con las constantes variantes en las titulares utilizadas para cada juego que se afronta, si bien es cierto que cada partido exige unas características y una táctica de juego especifica, también es verdad que un equipo debe tener una idea de juego establecida con una columna vertebral determinada.  Es claro que a Pekerman se le extravió la titular hace tiempo y desde entonces esta divagando para poder encontrarla nuevamente.

Para todos fue una gran sorpresa la línea titular que saltó al gramado del estadio Metropolitano, a pesar de haber sostenido el 4-2-3-1 la selección no encontró el engranaje requerido para manejar los hilos del partido.  

Particularmente, la alineación de Berrio y Borja fue una decisión desacertada, no porque no tengan las condiciones técnicas, sino porque no tuvo en cuenta primero, la presión del publico y la plaza – tener a Falcao en la banca era algo arriesgado y contradictorio – y segundo, no tuvo en cuenta la memoria futbolística, era evidente el riesgo que se corría al modificar de un solo golpe todo el ataque nacional, jugadores que no habían interactuado entre sí y que estaban prácticamente debutando con la selección serían los encargados de conducir el ataque tricolor.

A todo lo anterior debemos agregarle el excelente planteamiento táctico de Chile, durante los primeros 30 minutos se adueñaron del balón y explotaron la banda de Faryd Diaz a su antojo, afortunadamente para nosotros sin riesgo sobre el arco de Ospina que fue prácticamente un espectador mas.  Después de los minutos de reposición el clima “ayudó” a Colombia que pudo recuperar el balón pero sin ningún tipo de profundidad.  Desde ese momento hasta el final de partido los australes se posicionaron en el fondo de la cancha dejando a Vargas como único punta en busca de alguna sorpresa en contraataque. Razón por la cual siempre me sobró un volante de marca, ¿cuál era la necesidad de tener dos contenciones con un equipo que estaba totalmente replegado? ¿No era mas necesario un creador como Macnelly para ayudar a James y a Cardona?

No obstante, Pekerman espero hasta el medio tiempo para empezar con la modificaciones, pero solo hizo cambio de nombre y mantuvo el esquema, Borja por Falcao, sin resolver el eterno problema: falta de creación. Siguiendo la línea de cambios ingresó a Muriel por Berrio – de discretísimo partido- sin que esto ayudara a la situación.

Tan solo hasta el minuto 82, después de una lesión de Yerry Mina, el estratega Argentino decidió arriesgar al ingresar en su lugar a Macnelly Torres, jugador que debió estar en el terreno de juego desde el primer minuto.  Con su ingreso al partido Colombia mejoró un poquito en creación, con pausa y toques cortos, intentó romper la doble línea defensiva rival, sin embargo el tiempo no fue suficiente y al final Colombia no ganó un punto, sino que perdió dos.

Si se trata de buscar responsables, el que debe encabezar la lista esta vez es Jose Nestor, su planteamiento estuvo errático y por estar buscando enredar o confundir al rival, termino confundiéndose él y confundiendo a los jugadores.  Sus cambios tampoco fueron asertivos y fueron demasiado demorados.

Ahora bien, los jugadores también tiene su cuota de responsabilidad, James brilló por su ausencia y no por su juego, Cardona se vio lento y pesado en el terreno de juego.  Los dos encargados de generar fútbol, estuvieron ausentes y erráticos en la entrega de pases, jamás lograron asociarse entre sí y cuando tenían el balón buscaban transportar de forma individual es esférico.   Los laterales ratificaron que carecen de apoyo en el ataque y al menos por la banda izquierda Díaz fue una autopista en materia defensiva.  Todo eso confluyó en el sacrificio del delantero de turno, quedó nuevamente demostrado que la culpa no era de la Bacca.  Sea Falcao, Borja, Bacca, o quien sea que este solo en punta no podrá anotar goles si el balón no le llega limpio, el problema de la selección es la generación de juego.  El jueves, en 90 minutos el equipo solo tuvo dos opciones claras de gol, ambas de pelota quieta…. CERO opciones de juego colectivo.

El problema está identificado, falta la resolución del técnico.  Si bien todos los equipos jugaron para nosotros en esta fecha y quedamos ubicados en el tercer lugar, la siguiente fecha puede ratificar nuestra posición o saltar al sexto lugar.  Nos espera una Argentina dolida, preocupada, desesperada y al borde del abismo…. ¿Seremos capaces de desahuciarla? ¿O nuevamente seremos los encargados de revivirla? La suerte esta echada, los deficiencias identificadas …. ¿jugaremos bien o seguiremos dando como excusas la cancha, lesiones, etc?


Desolada clasificación

Un estadio vacío fue el marco para que Junior lograra una desolada clasificación, aún siguen haciendo eco las desacertadas declaraciones del dueño del equipo de un par de meses atrás.

En contra de eso, y a pesar del mal juego, Junior de Barranquilla consigue por segundo año consecutivo instalarse en la final de la Copa Águila.  ¿Ganamos y clasificamos? Lo primero no, con éste se suman once partidos sin conocer el significado de una victoria en los 90 minutos en la casa rojiblanca;  lo segundo, sí.  Por supuesto que siempre será bueno avanzar y más aún llegar a la final, sin embargo no se trata de ver solo el resultado, se trata de analizar e interpretar la forma y el fondo de lo realizado en el partido.

Empecemos por la titular, es muy fácil después de terminado el partido, aplaudir la inclusión de Escalante en la titular; pero, antes del pitazo inicial la mayoría nos preguntábamos que intentaba Giovanni al dejar en la banca a Rangel y a Sebastián Hernández para colocar a Domínguez – con función mixta, incluso más de ofensiva por la figura y los nombres alineados – y a Escalante.

Afortunadamente uno de los dos resulto siendo una buena apuesta, Escalante fue una de las figuras del encuentro. Con un gol y un pase gol fue el encargado de incursionar en el área rival por todo el frente de ataque.  Increíblemente a pesar de lo hecho, el técnico consideró oportuna su salida del campo a quince minutos del final para ingresar a Sebastián Toro y “parquear” el bus en búsqueda de sostener el marcador a favor que hasta ese momento se tenía. Literalmente, le salió el tiro por la culata y como bien saben, terminamos con gol en contra y sufriendo desde los tiros penales.

La otra apuesta de Giovanni en la titular fue la inclusión de Juan Guillermo Domínguez como volante mixto, claramente éste no le resulto para nada.  Nuevamente improvisa al jugador en una posición no natural para él, luciendo perdido en ataque y nulo en defensa durante todo el partido.  Sigo preguntándome, ¿Por qué improvisar una posición con un jugador teniendo otro de corte neto para esa posición? Por mucha crítica que tenga Sebastián Hernández, indiscutiblemente siempre será mucho más volante que Domínguez, siempre habrá una mayor probabilidad con él de un pase filtrado o una habilitación…Pero bueno, donde manda capitán, no manda marinero, ¿cierto?

La mayor de las interrogantes que hay en el ambiente es ¿Qué hizo Michael Rangel para no ser tenido en cuenta nunca jamás? No quiero hacer conjeturas, pero claramente es algo extrafutbolístico. La decisión no pasa por lesión física ni malas presentaciones en los escasos minutos que ha estado en cancha, es más, estando en racha de gol por partido lo mando a la banca indefinidamente. La inquietud es aún más arraigada teniendo en cuenta que fue uno de los dos refuerzos traídos para el semestre y no juega en ninguno de los tres torneos, como lo evidenciamos ayer,  no es ni siquiera la segunda opción, incluso peor, ni siquiera para los penales fue tenido en cuenta… la razón solo la conoce el cuerpo técnico, podría decirse que ese es el misterio de la Libélula.

Por otro lado, además de la clasificación, hay que destacar el trabajo de tres jugadores: Alexis Pérez, James Sánchez y Enrique Serje.  De los dos primeros ya conocemos el nivel y el talento que tienen,  afortunadamente en el juego de anoche desempolvaron su fútbol y nuevamente están intentando recobrar su nivel habitual. Me quiero concentrar el Serje, jugador silencioso, pero aplicado, poco a poco ha ido adueñándose de la posición con cortes precisos y recuperaciones efectivas en el medio.  Es un diamante en bruto para ser trabajado por Junior, tiene todo el potencial para convertirse en columna vertebral del equipo en el medio campo.

Uno que anda con la pólvora mojada es Ovelar, está divorciado con la red, y si bien es cierto que tiene que recoger el balón por detrás de la línea del medio campo, también es cierto que ha dilapidado opciones claras de gol.  Seguiré insistiendo en una dupla Ovelar/ Rangel, con el juego actual de Roberto, jamás se pisarían sus áreas y se aprovecharía a un centro delantero como lo es Michael.  Sin embargo aquí seguimos dándole largas a las definiciones inexistentes de Toloza, la de ayer fue la mejor en toda su carrera… Pero para ser justos Rangel debería tener oportunidad, más aun cuando sus competencias actuales son un Roberto apagado y un Toloza, bueno siendo Toloza.

No puedo dejar de mencionar a la otra figura del partido: José Luis Chunga.  Pacientemente ha esperado su oportunidad y esta vez no hubo lesión que se lo impidiera, ayer no solo atajo el penal que nos dio la clasificación, sino que también durante los noventa tuvo un par de atajadas que ahogaron el gol pijao. Merecido momento para un gran jugador.

En conclusión, Junior sigue con sin mostrar un estilo o identidad de juego clara, sin embargo con el pasito tun tun de G10 nos instalamos en la final de la Copa con más sufrimiento y suerte que otra cosa. ¿Alcanzaran las oraciones y las suplicas para concretar el titulo?  ¿Tapa una final, o incluso un posible titulo la ausencia de fútbol en el equipo y la palpable eliminación del G8? Cada uno saque sus propias conclusiones… 

Cuatro de seis

Se puede decir que el empate a dos entre Colombia y Uruguay fue un justo marcador en un partido complicado, fuerte y además pasado por la intensa lluvia que cayó en el estadio Metropolitano.

Si empezamos por el principio debo respaldar el planteamiento táctico de José Pekerman, particularmente no me pareció errado.  El técnico modificó la figura táctica utilizada en Paraguay, obviamente en Barranquilla era impensable repetir una línea de tres volantes;  no obstante, el rival de turno era una de las mejores selecciones del continente y que además cuenta con la mejor pareja de delanteros a nivel mundial. Con base en lo anterior, fue coherente y prudente al alinear un 4-2-3-1. 

A los jugadores, antes que nada y más allá del resultado,  hay que aplaudirles la entrega y la actitud, esa que muchas veces exigíamos. Ayer todos, sin excepción dejaron el alma en la cancha, razón por la cual me parecía injusta una derrota.  Ahora bien, el rendimiento de algunos en la parte técnica no está en su mejor nivel.

Iniciemos por la figura, Abel Aguilar, después de ser la convocatoria más resistida y criticada de estas dos fechas, se convirtió en la figura de ambos partidos.  Su nivel con la selección es excelente, aporta seguridad y jerarquía y además goles y marca aérea. Nombramiento especial para Yerry Mina, quien igual que el anterior, destacó en ambos partidos por su seguridad defensiva y como cereza del postre, anotó el gol del empate ante Uruguay, ratificando que con trabajo serio se ganó la titular.  Cabe anotar, que la inclusión de ambos jugadores en la convocatoria y además el voto de confianza de colocarlos y sostenerlos titulares en ambos partidos fue de Pekerman.

Pero como evidentemente no tuvimos una “buena presentación” y como buenos colombianos siempre buscamos lo malo y él o los responsables desglosemos algunas individualidades:

Carlitos Bacca, no es un secreto que no está en un momento estelar con la selección, coincido con muchos cuando anotan que esta divorciado del gol.  Por esa razón no discutí su cambio el día de ayer por Roger, pero con ese mismo cambio quedó demostrado que si bien no está en su nivel, no hay un jugador que lo reemplace eficazmente. Es cierto que la disposición táctica no es la más favorable para su tipo de juego, el porteño es finalizador y no pivot, su máximo rendimiento es de frente al arco y no de espaldas al mismo;  sin embargo la ansiedad por la falta de gol es evidente en sus movimientos técnicos. Ahora, a no ser que reencarne el Falcao de las eliminatorias pasadas, no veo un reemplazante que supere a Bacca.

Edwin Cardona, jugador que le dio vida al equipo, con su ingreso Colombia se vio más activa e impulsó a un apagadísimo Macnelly que encontró en él un socio para intentar proponer algo más de futbol ofensivo.  Como todos pudimos ver, las condiciones del campo tampoco favorecían un juego rastrero de sociedad por lo que su juego se vio limitado, además le faltó confianza para rematar al arco. Con un terreno y balón mojados, la primera opción debió ser la media distancia.

Faryd Diaz jugó el peor partido con la selección, estuvo implicado en los dos goles recibidos, en el primero comete una falta innecesaria y peligrosa y en su ejecución  cabecea hacia atrás en vez de rechazar y en el segundo nuevamente por arriba pierde el balón.  Lo que era su mayor virtud, la marca defensiva, fue su mayor error.  Sin embargo, igual que con Bacca, no visualizo un reemplazante que lo supere.

Oscar Murillo tuvo una tarea complicadísima, encargado de anular a Luis Suarez.  Tarea que cumplió en un 99%, solo tuvo un error que el uruguayo transformó en gol. Hay que resaltar que durante los 90 minutos Suarez tuvo una sola oportunidad clara, lo cual fue merito del central colombiano, sin embargo el futbol es así y con una sola bastó para cobrarnos.

Macnelly, como lo mencioné anteriormente, apagado, sin ideas y con un campo en contra de su juego careció de ideas para empujar el equipo hacia adelante.  El momento donde debió aparecer como líder del equipo, con el gol de Aguilar, fue cuando más opaco estuvo. Quedo en evidencia que para que su juego sea efectivo necesita un socio como James o Cardona al lado.

Muriel se dedicó a cumplir la tarea de marca encomendada por el técnico y por momentos olvidó que su posición en el campo es de atacante;  Arias, sin pena ni gloria, jugador normalito, pero que al igual que otros no tiene un reemplazo inminente, se perfila Bocanegra y porque no, al menos de local, regresar al Cuadrado lateral.

De este último, en discordancia con los que lo azotan por un terrible partido. En el primer tiempo fue quien más instigó a los rivales y quien intentó echarse el equipo al hombro ofensivamente.  Su pecado capital es el mismo de siempre, ser individualista, el día que entienda que con una gambeta es suficiente, aprenderá a soltar el balón en pro del equipo.

Lo cierto es que a todos y a cada uno se les agradece y reconoce el esfuerzo realizado, corazón y compromiso hay de sobra en este equipo, falta afinar la fase ofensiva para redondear la propuesta. 

Mal o bien, en las dos fechas se lograron cuatro puntos de seis posibles, solo fuimos superados por el nuevo Brasil con seis e igualados por Ecuador y Uruguay.  Chile y Paraguay revivieron sumando tres y Argentina sorprende con un solo punto.  Por su parte Perú, Bolivia y Venezuela se despidieron oficialmente de cualquier posibilidad.

No hay que sacar pecho por el cómo ni el cuánto, pero tampoco hay que masacrar porque mal no nos fue. Estamos acostumbrados a exigir resultados como si Colombia tuviera el palmarés y nivel de Brasil, y miramos por encima del hombro y con triunfalismo a equipos poderosos como Uruguay;  le restamos valor a triunfos ante Paraguay por ser “débiles” pero olvidamos que ese mismo rival, dejó destrozado a la gran Argentina.  

No faltará el que desde ya exija seis puntos en la próxima fecha (Chile y Argentina)  o sino catalogará como fracaso, al igual que ahora, haber sumado cuatro puntos en la eliminatoria más difícil del mundo.  Recordemos que hoy por hoy somos cuartos en la tabla, mesura y objetividad, Rusia está cerca, la Fe sigue intacta.


Triunfo inteligente

La camiseta amarilla se llenó de aire con el triunfo de la tricolor en Paraguay.  Colombia fue el único equipo visitante en lograr un triunfo en la novena fecha de las eliminatorias a Rusia 2018 en Sudamérica, dejándolo ubicado en el cuarto lugar de la estrecha tabla de posiciones.

Si hay que utilizar una palabra para describir el juego ante Paraguay esa sería “inteligencia”.   Desde el planteamiento táctico utilizado por el técnico hasta lo ejecutado por los jugadores en cancha lo que más se evidenció fue inteligencia futbolística.  Claramente Pekerman aprendió la lección del error en la lectura de juego ante Brasil, esta vez, estudió cuidadosamente al rival y así mismo lo hizo con Colombia, supo cómo manejar la ausencia de un referente como James Rodríguez hasta el punto de modificar su esquema táctico y variar el ADN colombiano para plantar un 4-1-4-1 que desvirtuó por completo a los guaraníes.

Disto de los que opinan que Paraguay jugó mal, simplemente fue eficazmente sometido bajo los términos que impuso la selección Colombia.  No fue que Paraguay no propuso o no intentó, fue que Colombia no lo dejó. Con la figura táctica planteada los cambios constantes en el circuito hicieron que la selección se adueñara del medio campo, causando un cortocircuito en la generación del juego guaraní. Plantar tres volantes de marca en el medio, apoyados con una extraordinaria labor defensiva de Muriel y Cuadrado por las bandas,  le dieron a Colombia el dominio en todo lo ancho del campo en la zona dos de la cancha, taponando cualquier intento de salida de los locales, para corroborarlo está el hecho que Ospina, por primera vez en los últimos  partidos, no fue el héroe ni la figura, sin demeritar que estuvo fino y seguro en las dos únicas llegadas que tuvieron los paraguayos en el segundo tiempo, pero en el trámite general del partido no fue exigido como en ocasiones anteriores.

Para destacar también el trabajo, de quien a mi juicio fue la figura del partido, Carlos Sánchez.  Fue el eje central de la propuesta táctica de Pekerman, estuvo preciso en los cortes y con una actitud avasalladora en todas las disputas del balón. Además, sus movimientos sin el esférico demostraron que era el encargado de organizar el equipo en la cancha, en varias ocasiones vimos cómo se metía entre los dos centrales soltando a Arias y a Diaz para que se fueran por los carriles en sociedad con Cuadrado y Muriel respectivamente. 

Del mismo modo hay que destacar la labor defensiva  colectiva e individualmente.  El equipo tenía sus líneas tan pegadas que los desdoblamientos que se hicieron entre laterales y centrales fueron perfectos.  Acierto total la inclusión en la titular de Yerry Mina, jugador al que no le pesó para nada su primera actuación con el equipo mayor de Colombia, por el contrario ratificó el porqué de su llamado y respondió a la confianza entregada por el cuerpo técnico al colocarlo en los once iniciales.  Se tumbó el cliché de no alinear jugadores sin “memoria futbolística”, Oscar Murillo y Yerry Mina se entendieron y se complementaron a la perfección como pareja de centrales…. Creería que a Jeison le espera una buena temporada en la banca.

Digamos que la tarea defensiva de Colombia fue prácticamente perfecta y para darle gusto a los que siempre ubican el punto negro, digamos también, que ofensivamente no se propuso tanto juego como se quería.  Sin embargo, hay que tener claro que el planteamiento utilizado no fue ofensivo, por eso, el gran sacrificado del equipo fue Carlos Bacca.  Solo en punta, estirando al equipo y dejando anclados a los defensores paraguayos, el delantero colombiano cumplió su labor. Es claro que dilapidó la más clara del primer tiempo, pero también es verdad que con la pared y la habilitación a Cardona pagó con creces al equipo.

Lo cierto es que el trabajo colectivo que tanto se le exigía a la selección fue evidente en Defensores del Chaco.  Ésta vez la malicia de Pekerman fue determinante  para conseguir tres puntos de oro ante un rival directo y que al mismo tiempo sirvieron para distanciarnos un poco de Chile y del mismo Paraguay.  Sus cambios me parecieron un poco demorados, pero acertados. El discutido ingreso de Mejía fue en el momento en que Paraguay incluyó a Derlis González, el 10 paraguayo generó más fútbol en el medio y por ende le quitó el balón a Colombia.  Inteligentemente el argentino coloca a Mejía para recuperar el esférico y minutos después ingresa a Cardona para darle manejo y buscar el gol que finalmente llegó.

La Fe sigue intacta, Rusia está cerca.  Llevamos cinco triunfos en los últimos seis partidos.  A la fecha de hoy, Colombia estaría clasificada al próximo mundial,  se viene una durísima prueba ante un aguerrido Uruguay comandado por Cavani y Suarez…. En Barranquilla los esperamos!