Silenciador marca Junior

Un corazón de roble mezclado con hierro es lo que tenemos en el pecho  todos los hinchas del equipo tiburón.  Es lo único que nos sostiene durante los agónicos partidos de nuestro equipo, si bien sufrimos como nadie más, también gozamos como ninguno.

Fue un partido en el que dominó el cuadro visitante, con la titular perfecta los alineados por Alexis Mendoza no se dejaron amilanar en la capital de la montaña. Por el contrario impusieron su ritmo y sus condiciones desde el primer minuto jugando un primer tiempo casi que perfecto.  Lo único que le faltó para la perfección fue concretar uno o varios goles, porque oportunidades hubo a lo largo de los noventa minutos: dos de Aguirre, dos de Ovelar, dos de Arias y una de Vladimir.  Esta vez la actitud de toda la plantilla fue la de un equipo guerrero, un equipo que tenía una herida en su ego y que con amor propio y respeto por la camiseta lograron conseguir el objetivo. 

El destino estaba marcado para repetir la dosis de tiros desde el punto penal, tanto así que minutos antes de que finalizaran los 90 reglamentarios Henríquez tuvo en su cabeza la más clara opción de Nacional estrellando en el ángulo el balón después de un cabezazo en el área.  En ese momento todos pensamos “la suerte del campeón”.  Sinceramente hubiera sido injusto un gol agónico de los locales en ese momento, Nacional fue un equipo desdibujado, desordenado y sin creación.  Los que en Barranquilla manejaron el partido se vieron diminutos ante la jerarquía del visitante, no estuvieron claros en defensa y nunca aparecieron en ataque.

Junior fue un equipo organizado en todas las líneas, los centrales nuevamente ratificaron que atraviesan un momento estupendo, empujando al equipo desde la primera línea dieron seguridad y tranquilidad durante todo el partido.  Esta vez Carachito y Vélez estuvieron acertados por sus bandas, además de aportar en el ataque, tuvieron retornos rápidos que mantuvieron la figura defensiva intacta. 

Narváez y James se comieron el medio campo, el primero con la tranquilidad y la calma que lo caracteriza en este tipo de partidos y el segundo fue el estandarte de equilibrio en la mitad.  Entre los dos borraron a MacNelly y opacaron a Sherman, los hicieron lucir desesperados y desacertados en los pocos balones que les llegaban.

La figura de la cancha fue Jarlan, premio merecido que su penal nos diera la clasificación.  El 10 tiburón se puso el overol de creador, se echó el equipo al hombro y fue quien dirigió los hilos del partido.  Fue un Barrera ecuánime, concentrado, calmado y con mucha personalidad.  Siempre se movió a lo ancho del terreno pidiendo el balón y en más de una ocasión habilitó con precisión a sus compañeros en jugadas clarísimas de gol.  Este es el fútbol que se le pide a Jarlan, este es el fútbol que todos sabemos que tiene en sus pies, este es el fútbol que lo puede hacer llegar muy lejos en su carrera profesional. 

Por otro lado Vladimir enloqueció a las torres de Nacional, aprovechando su estatura y su perfil escurridizo fue un dolor de cabeza constante para la línea defensiva.  Tuvo una oportunidad clarísima para anotar un gol en los noventa reglamentarios que infortunadamente se fue desviada. Vladimir es uno de los pocos jugadores que nunca ha dejado de correr, su carta de presentación es la entrega constante en cada uno de los partidos.

Aguirre y Ovelar no estuvieron finos en la definición, en sus pies se dilapidaron varias opciones de gol claras, sin embargo guardo la esperanza y la Fe que la puntería será certera en la llave final.  Es necesario castigar con goles en estas instancias y ambos tienen el potencial para hacerlo.

En la tanda de penales nuevamente solo diré: Gracias Sebastián Viera, gracias totales!  El arquero uruguayo atajó un tiro desde los doce pasos, a mi modo de ver, una atajada espectacular, no es fácil sostenerse en el medio del arco sin decidir tirarte a un costado.  El capitán ha sido la piedra angular de este equipo, con atajadas y goles claves en los partidos importantes.

Glorioso triunfo, espectacular silenciador de estadios marca Junior de Barranquilla, esa mística sensación de dejavú en el que nos dan por muertos, pero que al final nuevamente en su casa hacemos una fiesta a distancia. Junior eliminó con argumentos al segundo y al tercero en la tabla de clasificación, ahora la final será ante el primero.  Momento de revancha para Alexis, es el tiempo de sacarse la espinita de  los cuatro extranjeros, es el tiempo de llorar de alegría como lo hizo en Medellín.  

Criticado y resistido, Alexis calladito tiene en su primera dirigencia como técnico tres finales y una Copa, merece levantar el título de la Liga y merece sentir que lo respalda TODA una hinchada. 

Hoy bailemos como Narváez y saltemos como el Pibe porque este sentimiento tan lindo solo lo entendemos los que somos hinchas del Papá, del silenciador, del que tienes que matarlo, porque si lo dejas vivo, te daña la fiesta en el último minuto, sencillamente lo entendemos los que llevamos en el corazón a una institución tan grande y única como  Junior de Barranquilla!

Sin alma

Decepción e impotencia pueden ser las dos palabras que recojan el sentir de cualquier Juniorista después del primer  partido jugado por las semifinales ante Atlético Nacional. 
Un repaso técnico y táctico le propinó  Reynaldo Rueda a su pupilo Alexis Mendoza en Barranquilla.  Un equipo que llegó con bajas sensibles por los convocados a la Copa América fue ampliamente superior al cuadro local.  Las explicaciones -  que retumban más como excusas – que presentó Alexis en rueda de prensa dejan numerosas incógnitas en muchos aspectos: Si bien es cierto que hubo un desgaste físico en Bogotá, ¿Por qué alineo entonces prácticamente la misma titular (Murillo y Gutiérrez  únicos cambios)? ¿Por qué no les dio prioridad a jugadores que no jugaron ante Millonarios, caso Jarlan Barrera? Ahora, jugadores como Toloza, Murillo, Vélez y Sánchez no jugaron los 90 minutos en la altura, entonces ¿Por qué tanto desgaste o más bien porque tanta pasividad anoche?  Respeto profundamente a Mendoza, ratifico que ha dado identidad de juego y ha roto tabúes históricos, pero ayer sus declaraciones no fueron acertadas, así como tampoco lo fueron sus cambios.  Nuevamente estuvo lento al momento de realizarlos, esperar hasta el minuto 60 para ingresar a Jarlan cuando todos estaban siendo espectadores en la cancha, eso no tiene explicación. No sé realmente a que se refirió cuando declaró que se  “quitaba el sombrero ante la entrega de los jugadores” claramente vimos dos partidos opuestos.
Particularmente no vi entrega en los jugadores, por el contrario vi un equipo sin alma, un primer tiempo displicente, carente de carácter, parecía que estuvieran jugando cualquier partido del semestre y no una semifinal ante Nacional. Ninguno presionaba, nadie achicaba, no había marca y dejaron que Sherman, Ibargüen y Macnelly hicieran fiesta a placer en la ofensiva verdolaga. Para la muestra el gol de Bocanegra, sin esfuerzo alguno Ibarguen rompió – como lo hizo todo el partido – la banda derecha y habilito a Bocanegra que sin ningún tipo de estorbo o sombra de marca entro solitario al área para liquidar a Viera.
Me quedo con la imagen de Viera que intentó sacudir al equipo después del gol, es el único que tuvo un partido digno y de altura, estuvo cerca de anotar nuevamente de tiro libre y gracias a él Nacional solo anoto un gol y arañamos un empate que en el papel nos deja con vida para ir a Medellín.
En el segundo tiempo la actitud fue la misma, afortunadamente algunos jugadores recapacitaron e intentaron contagiar al equipo: Alexis Pérez, Jorge Arias y Vladimir Hernández quisieron empujar al equipo y entre ellos tres trataban de generar algo de juego en el Metropolitano. Irónicamente Arias en varias ocasiones tuvo que transportar el balón de área a área para intentar buscar el gol o al menos pellizcar a los volantes y delanteros.  Justamente de su cobro de tiro libre nació el gol de Vladimir que le dio un aire de 10 minutos al equipo local. 
El tardío ingreso de Jarlan cambió un poco la cara de apatía del equipo, el 10 se echó el equipo al hombro y corrió por el medio campo, filtró los pases que pudo, pero desafortunadamente Ovelar y Escalante no dieron para parar un solo balón.  Es aquí cuando recalco ¿Para qué fue o qué buscó Alexis con el cambio de Escalante por Toloza? Es cierto que Toloza jugó desastroso, se recrimina aún más porque no tuvo desgaste en Bogotá, pero si algo tenía antes que ya no tiene ahora son las  ganas, rapidez y entrega, ayer modelaba por la cancha y miraba por donde iba el malón, pero jamás lo buscó.  Sin embargo ¿Cuál fue el cambio que imprimió Escalante? ¿Corrió, marcó, remató al arco? Yo no lo vi, ah sí mentira, una opción clarísima que desperdició ante Armani fue la única jugada que se le anota.
Por otro lado, partido para enterrar de Sánchez, perdido, impreciso, retardado en los cierres y ¿Cuál fue la causa? Tampoco desgaste físico, recordemos que solo jugó 45 minutos ante Millonarios porque lo estaban cuidando para este partido…
En conclusión véase por donde se vea la presentación de Junior ni siquiera fue discreta, fue mala, un empate que termino maquillando  lo que debió ser una derrota abultada. Recarga de culpabilidad nuevamente compartida, Alexis pasivo y errático y los jugadores estáticos y displicentes.  Crónica de algo anunciado, se sabía que así sería el cierre del torneo, partidos cada tres días, sin embargo no se armó plantilla para ello, no hay recambio ni plan B en el equipo.  Pero esto es Junior, es un sentimiento, es agonía y es sufrir y morir creyendo, no está muerto quien pelea y como dijo el gran Edgar Perea “A Junior tienes que matarlo” y aún no está muerto, ayer parecían zombis en la cancha, pero hoy todavía  late una esperanza.  
¿Se podrá lograr la hazaña? ¿Conseguiremos el pase a la final? Si se quiere, se puede, todo depende de la ACTITUD que tengan los jugadores y la astucia y audacia que tenga el cuerpo técnico. 

Objetivo logrado

Colombia consiguió uno de los objetivos trazados para esta Copa América al ser el primer clasificado a los octavos de final del torneo continental. 
Fue un partido que dejo ver dos caras casi que opuestas de la tricolor, un primer tiempo con gran dominio de balón, jerarquía en la cancha, y avances verticales contrastado con un segundo tiempo en el que cedió la posesión del balón y por momentos se vio superado por su rival. 
Primeramente hay que destacar la cohesión futbolística encontrada entre los once jugadores en la primera mitad, desde Ospina hasta Bacca estaban completamente compenetrados, con una coordinación y concentración envidiables que daban como resultado un total dominio del partido.  Colombia jugaba a su antojo, las bandas eran explotadas con salidas permanentes que estaban acompañadas de un retorno rápido y ordenado de sus laterales.  Arias como siempre organizado y seguro en sus dos funciones;  por otro lado, el partido de Faryd Díaz fue fenomenal, el lateral Vallenato estuvo certero en sus cierres y relevos , además fue una carta fundamental en el ataque colombiano, con sus proyecciones por la banda derecha se convirtió en un constante dolor de cabeza para los Paraguayos.
El esquema táctico utilizado por Pekerman dio la mejor de las respuestas, Torres siendo el anclaje en un 4-1-4-1 estuvo certero, seguro y efectivo  ubicándose detrás de la línea de cuatro volantes: Cuadrado, Pérez, James y Cardona.  Acierto total del estratega argentino quien sacó el máximo provecho a la figura dándole mayor movilidad a James asociándolo  con Sebastián y Cardona. Durante esos 30 minutos Colombia fue quien puso los términos y la velocidad de juego, cuando se juntaron los cuatro crearon espacios y rompieron fácilmente la defensa rival abriendo oportunidades claras para Carlitos.
Sin embargo fue por medio de la pelota quieta que nuevamente la selección encontró el gol tempranero, de un modo poco usual Carlos Bacca se levantó y en un cabezazo incómodo pero ubicado envío la pelota al fondo de la red.  Posteriormente seria James David el que anotaría el segundo gol, dándole una mayor tranquilidad al plantel y vaticinando una goleada…. Goleada que no se hizo realidad porque vimos la otra cara del equipo.
Modificando a algunos  jugadores y cambiando la estrategia Ramón Díaz puso a sufrir a Colombia.  Pekerman, en mi concepto poco asertivo con el cambio, ingresó a Guillermo Celis por Sebastián Pérez.  Hubiera pensado que al verse encima a los guaraníes se requería de mayor corte en el medio con Sánchez.  A lo anterior hay que sumarle que infortunadamente el Sincelejano no entró conectado y no estuvo preciso en los cortes y entregas de balón.  
Por otro lado Cuadrado pedía a gritos una sustitución, estuvo siempre sobre revolucionado e impreciso y  en el partido no fue el jugador desequilibrante que sabemos es, por el contrario amarró el balón buscando jugadas individuales e invadió los espacios de sus compañeros en la cancha.  Sin embargo Pekerman prolongó más de lo requerido su presencia en la cancha y solo hasta el minuto 86 decidió sustituirlo para ingresar a Marlos Moreno. El tercer cambio se vio obligado por un golpe de Cristian Zapata que saldría al minuto 90 para que ingresara Yerry Mina.
En síntesis el partido fue favorable para Colombia: ganó, clasificó y dio muestras de cuál es el equipo base de esta selección para lo que se viene en el torneo y en las eliminatorias.  No podemos olvidar que esta Copa América más allá de ser un torneo competitivo es la oportunidad de oro para que le cuerpo técnico trabaje con la plantilla completa por más de una semana, es la oportunidad de ensayar movimientos y sociedades.  Claramente se nota la mano del técnico en los partidos jugados: los goles conseguidos han sido trabajo de pelota quieta, ha hecho variantes en los módulos utilizados y ha encontrado reemplazos a ausencias y vacíos en los esquemas.  
Por otro lado falta mejorar el juego aéreo en defensa, todas las pelotas levantadas desde los costados han sido un dolor de cabeza, pero también una oportunidad para que Ospina se luzca y muestre su categoría. El guardameta colombiano dice presente cada vez que es exigido. 
Estamos clasificados y somos los primeros en estar en la siguiente fase, en manos de Pekerman está decidir si le da descanso a los titulares – James está golpeado – dándole oportunidad a otros jugadores, o si quiere afinar y seguir generando memoria colectiva.  Por ahora a disfrutar que tenemos un conjunto de jugadores con talento y nivel mundial que están liderados por un crack que hasta cojo jugaría por la selección nacional.

Dejavú tiburón

Difícil, complicado e inexplicable partido, así se puede resumir el juego entre Millonarios y Junior que terminaria clasificando a los rojiblancos.  Un claro dejavú vivimos ayer todos los hinchas del cuadro currambero cuando despues de tener un partido controlado con una ventaja clara de tres goles a favor una a una se fueron cayendo las fichas y se iba apagando la ilusión tiburona.
Fue un partido que inició con el árbitro como protagonista, incluso desde antes de su inicio hubo altercados por la indumentaria utilizada por Viera, la cual se supone es revisada mucho antes del pitazo inicial por la terna arbitral, o no?  Sin embargo, con algo de retraso por opiniones de moda se inició el partido en la capital del país. Como era de esperarse Millonarios intentó buscar el arco rival para acortar distancias, pero nuevamente desde muy temprano se vislumbraba quien iba a ser la gran figura de la tarde: Sebastian Viera muy seguro bajo los tres palos ahogó en varias oportunidades el grito de gol capitalino.  Mientras tanto la marca en el medio campo de Junior estaba muy desprotegida, camisas azules hacían  superioridad numérica y con toques rápidos  rompían la doble linea de cuatro planteada por Mendoza.  
Aunque se veía apretado Junior en el campo, nunca desistió ni abandonó la idea de atacar, diferente a otras ocasiones el equipo no salió a esperar al rival, por el contrario intentaba buscar el gol que le diera la tranquilidad que suponía un tres a cero a favor.  Resultado que se consolidaría despues de una brillante jugada de Jorge Aguirre, quien tomó el balón desde el medio campo y eludió la marca de varios jugadores de Millonarios – ayudado por la cortina y la apertura de camino que le hizo Vladimir – quedando mano a mano con Vikonis para sentenciar el que hasta ese momento era el golpe de knockout para los embajadores. 
Con esa diferencia se terminaría el primer tiempo y se daría inicio a la segunda mitad….. mitad para el olvido de todo el plantel.  Siendo coherentes, el desbalance inició por la cabeza, Mendoza en aras de “guardar” a James Sanchez para el partido contra Nacional realizó la sustitución que cambio el partido, ingresando a Jhony Vasquez, quien no tuvo la mejor de las tardes.  Al retirar a Sanchez del campo de juego el equipo claramente perdió la marca que tenia el medio, Millonarios se adueño del balón y en tan solo trece minutos revivió una de las peores pesadillas vividas por Junior… claro dejavú de lo vivido aquel mitico 2.004 en Medellin, cuando llegamos con tres goles de ventaja que serian revertidos, la historia cambiaría hasta el glorioso gol agónico de Walter Ribonneto…. Casi de manera calcada Vladimir Hernández se vistió de héroe y se convirtió en el Ribonneto de hoy al anotar el gol que daba la igualdad para ir a los disparos desde el punto penal. 
En los penales simplemente diré: gracias totales Sebastian Viera! No hay mas para explicar, el uruguayo atajó dos disparos (Silva y Rangel) y dejó todo servido a sus compañeros para que con el gol de Toloza se sellara el pase a la semifinal. 
Para estudiar y corregir, muchísimo…. Sigo sin entender el cambio de Mendoza al dejar por fuera el que claramente es su bastión en el medio campo ante la ausencia de Celis.  Si la explicacion era la amarilla – tal como lo dijo en la rueda de prensa – ¿Porqué se decidió por Sanchez  y no por Narvaez que tambien estaba amonestado? ¿Es imposible calmar con un sermón o una charla a un jugador en intancias tan importantes como en las que estamos?
Por otro lado, no toda la culpa es de Alexis, es inexplicabe como un equipo con las caracteristicas de Junior se desconecta del partido a tal punto y pierde la concentración hasta dejarse encajar cuatro goles en menos de quince minutos.  Como es posible que no haya un líder o una voz de mando en el campo y fuera de él que organice, hable y de un sacudón con uno, dos y tres goles en contra.  ¿Porqué espero cuatro goles Alexis para hacer su segunda modificación? ¿Qué buscó con el ingreso de Murillo, no sabia que ya estábamos eliminados?
Afortunadamente Jorge Arias mantuvo la cabeza fría y con tranquilidad habilitó a Vladimir para darnos el oxigeno de los penales, de lo contrario hoy la historia sería completamente diferente.  Afortunadamente Israel tuvo la maravillosa idea – para nosotros – de desarticular un equipo que estaba mas cerca del quinto gol que nosotros del segundo, el técnico embajador sacó a sus mejores cartas de peligro y abrió una pequeña ventana que supimos aprovechar.
Ganamos sí, pero eso no anula los errores garrafales que hubo desde el cuerpo técnico hasta todos y cada uno de los jugadores.  Siempre he dicho que es mucho mejor corregir con una victoria en el bolsillo, es mejor tomar medidas para no repetir errores y aprender tambien de los errores de los demás: en futbol al caído hay que caerle, si vas goleando busca uno mas que nunca sobra.
Ayer me baje del bus de Alexis y despues me tocó recoger mis palabras, pero me mantengo en el siguiente pensamiento: Alexis le ha dado identidad a Junior, ha vencido el tabú del visitante y plantea perfectamente los partidos, estudia al rival y escoge jugadores y figuras adecuadas, pero cuando algo adverso ocurre durante el partido .. se paraliza, piensa demasiado y demora la contrarespuesta.  Un técnico tiene que tener agilidad mental para actuar en un minuto, es algo que debe corregir ya, afortunamente Vladimir le salvó la papeleta y me alegra que haya sido así.  Pero Junior tiene equipo para ganar bien, sin necesidad de sufrir, sin agonías. 
Ahora se viene una revancha para Alexis ante su mentor, para los jugadores ante un rival que le quitó un título hace pocos meses y para la hinchada para que demuestre con su apoyo y asistencia al Metropolitano que respalda a una institución por encima de todo.
Por ahora celebremos todos bailando como Narvaez .... Porque el que gana es el goza y más se goza cuando es agónico. Esto es Junior, tienes que matarlo! 


Ángel del Gol

Junior cumplió, claramente el norte y el objetivo fundamental del partido en Barranquilla era ganarle a Millonarios para ir con alguna ventaja a Bogotá.  Sin quedarse satisfecho con el uno a cero, Junior (Viera) anotó un segundo gol que le dio tranquilidad a la hinchada rojiblanca y a todo el plantel. 
Fue un partido equilibrado en el que por fin Junior supo cómo mantener un nivel ecuánime durante los 90 minutos, desde el principio del juego los locales se mostraron con jerarquía en el campo de juego.  Sin embargo los embajadores plantearon un esquema defensivo, esperando en su área por momentos y espacios para contraatacar, la línea de cuatro puesta por los visitantes en el fondo se superpoblaba hasta confeccionar una línea de cinco defensores  con la inclusión de Rojas, pero ni siquiera eso pudo detener la avanzada tiburona que siempre estuvo manejando los hilos del partido. 
Con una cancha pesada por la lluvia y un clima con el 100% de humedad el equipo local supo administrar el balón creando varias – numerosas e incontables – oportunidades de gol, sacando como figura al guardameta uruguayo Vikonis.  Previo al primer gol de Junior, Toloza, Ovelar y Sánchez habían tenido opciones claras ante el marco rival repitiendo la historia que tanto nos aqueja: la mala definición.  
Afortunadamente en el último suspiro del primer tiempo un remate desviado de Toloza se convirtió en asistencia para Aguirre, quien de cabeza anotaría un importante gol para irse con la ventaja al entretiempo.
Para la segunda mitad Alexis movería su banco e ingresaría a Jarlan Barrera al terreno de juego.  Durante los primeros minutos Millonarios intentó sorprender a Junior pero el “Ángel” estaría seguro e inspirado bajo los tres palos.  Las oportunidades de gol para Junior seguirían a la orden del día, paredes y habilitaciones de Jarlan dejaban mano a mano a los delanteros sin que estos pudieran dar la puntada final.  
Solo sería hasta el minuto 78  cuando Sebastián Viera atravesaría toda la cancha con el balón en sus manos y pediría a sus compañeros el cobro de tiro libre para decretar un espectacular GOLAZO incrustando el balón en el ángulo derecho de la portería de Vikonis que solo pudo seguir el esférico con la mirada.  Tembló el Metro, los 20 mil aficionados que acompañamos al equipo presenciamos  un hecho histórico en Junior al ver al segundo arquero en su historia convertirle un gol al rival ( Milton Patiño 2003 y Sebastián Viera 2016).
El gol fue un envión anímico para el equipo estando muy cerca de sentenciar la serie con un tercer gol, sin embargo Vikonis sería el responsable de mantener con vida a los embajadores en esta serie.
Junior demostró que puede jugar noventa minutos completos, que no es un equipo de medio tiempo.  Ademes la línea defensiva ratificó que está en un gran nivel, la pareja de centrales estuvo milimétricamente sincronizada en los cierres .  Los laterales quedaron en deuda, si bien Vélez mejoro su nivel, aún dista del que le conocemos.  Particularmente no me gustó el trabajo de Carachito, ayer tuvo autopista libre por su carril y no le vi la explosión que acostumbra por su banda, estuvo errático en los centros, aunque reconozco que en la labor defensiva siempre cumplió.  
Los recuperadores ordenados y de gran sacrificio, se adelantaron a las líneas albiazules y no permitieron que Millonarios generara juego desde el centro del campo, cortaron numerosas jugadas y recorrieron a lo ancho la cancha para estorbar a los visitantes. Vladimir sin hacer un gran partido se filtró en la defensa de Millonarios cuando quiso, con su movilidad mantuvo ocupados a los defensores abriéndole espacio a los delanteros tiburones. Aguirre rendidor, puede ser su mejor cualidad, silencioso pero laborioso y además de todo fundamental estando en el momento indicado para anotar el gol que abrió la senda del triunfo, fue uno de los jugadores con más desgaste en el partido. 
Infortunadamente sigue la pólvora mojada en Ovelar y Toloza, ambos tuvieron más de una opción clara ante Vikonis que no pudieron resolver favorablemente.  Asignatura pendiente para el cuadro tiburón la definición en los pies de sus delanteros, estas instancias finales son el momento perfecto para afinar la definición, se necesita más trabajo en la semana solo para rematar al arco. 
Por último, la gran figura, Sebastián Viera y su partido de once puntos, además de estar soberbio bajo los tres palos – atajó tres claras en el primer tiempo y dos en el segundo – fue el encargado de decretar el dos a cero.  Nervios de acero del capitán para tomar el riesgo de cobrar ese tiro libre dejando el arco vacío, evidentemente practicó durante más de una semana en los entrenamientos.
Nada se ha ganado, es cierto, pero se dio un paso importantísimo para alcanzar el primer objetivo, ahora hay que esperar el partido de vuelta en Bogotá.  Sera de vital importancia la lectura que le de al encuentro el estratega rojiblanco: saldrá a esperar a Millonarios o saldrá a proponer para encontrar el gol que le dé la tranquilidad?  Afortunadamente el Junior de Alexis se ha caracterizado por sacar buenos resultados como visitante, esperemos continúe manteniéndose la tendencia.

Quién es el culpable?

Se vuelve una tarea tediosa y repetitiva el analizar los partidos del equipo. La monotonía y la falta evidente de progreso en el juego colectivo se han vuelto una constante semana a semana.  Es cierto que sumamos un punto y que ya matemáticamente estamos clasificados a los cuadrangulares finales, pero ¿De qué manera llega el equipo a estas instancias? ¿Estamos en una curva descendente o en una caída libre? O peor aún, ¿Se acabó la suerte y ahora estamos ante los resultados que de verdad consigue el equipo?

Para los optimistas es solo un bache, para los pesimistas siempre ha sido así pero ahora se acabó la suerte y para los realistas, simplemente esto es lo que hay y esto es Junior.   Así de sencillo, este es el equipo y la plantilla que tenemos, una plantilla limitada y corta, que no permite recambios y que no te da la opción de modificar esquemas o de sustituir jugadores.  ¿Por qué? Evidentemente Junior tiene un jugador por posición, no hay variantes para armar figuras tácticas acorde a cada partido y a cada rival, peor aún, no hay quien sustituya a jugadores titulares que se lesionan.  La distancia entre titulares y suplentes es abismal no solo en nivel de juego sino también en edades, es una plantilla demasiado joven y carente de un líder dentro y fuera de la cancha. 

Por otro lado jugadores de experiencia – con esto me refiero a que llevan bastantes partidos jugados como profesionales – como  Toloza, Domínguez, Vélez, etc  están en el terreno de juego sin luz ni sombra, no aportan nada extra al equipo, es más, algunos ni siquiera aportan algo al equipo.  Sinceramente no sé si es dejadez, falta de interés o de verdad falta de técnica y nivel, creo que a estas alturas eso solo lo sabe cada uno de ellos  y tal vez el cuerpo técnico. Digo tal vez, porque es posible que se practique y se juegue de una manera durante la semana en los entrenamientos y en los 90 minutos de verdad se “patee el tablero” dentro del campo de juego. 

Ahora, ¿Quién es el culpable de toda esta catombe? ¿Es culpa del  técnico, de los jugadores, de los directivos, de la hinchada?  Para algunos la culpa es de los jugadores porque son ellos los que juegan, son ellos los que erran los goles, son ellos los que se hacen los goles, etc;  para otros es culpa de Alexis que “no hace bien los cambios” o que mete a los mismos de siempre o fue quien armó la plantilla;  y para otros es culpa de los dueños y directivos que no armaron un equipo ecuánime a la exigencia de un club como Junior.   Para mí la culpabilidad es todos, desde el hincha hasta el jugador, pasando por directivos, dueños y cuerpo técnico.  Les explico mi teoría:  Barranquilla se ha caracterizado por ser una hinchada resultadista, aquí no importa si juega bien o juega mal, si al final estamos arriba por un gol convertimos a los jugadores en ídolos e inmediatamente olvidamos su verdadero nivel, colocando un ejemplo palpable:  les aseguro que si Toloza hubiese metido un gol en el segundo tiempo que significara el 1-2 a favor la gran mayoría de la hinchada hubiera olvidado el pésimo nivel de su primer tiempo, los titulares de la prensa hubieran sido “Tolotelli nos dio el triunfo o Tologol”  Empezando por nosotros mismos, somos los que hemos mal acostumbrado al jugador de Junior, basta que haga una buena para que sea el ídolo de la ciudad y una mala para crucificarlo,  tenemos que ser más ecuánimes y coherentes y menos pasionales y circunstanciales, especialmente en el gremio periodístico. 

Por otro lado, también es culpa de los jugadores, a todos se les conoce su nivel, sabemos que son y que no son capaces de dar, entonces ¿Por qué  en algunos partidos si salen dispuestos a jugar bien y en otros la principal característica del equipo es la displicencia? Una cosa es perder dejando todo en la cancha y otra es perder sin hacer por lo menos un esfuerzo creíble.  Entendible que todos tendrán buenos y malos partidos, pero que se note el profesionalismo dentro y fuera de las canchas, son jugadores de FUTBOL PROFESIONAL, no de amateur ni aficionado, jugar es su trabajo y al igual que todas las demás labores denota responsabilidad y cumplimiento de metas.

En el tema Alexis opino que ya no es un “novato”,  ya tiene experiencia ganada dirigiendo a junior y es hora de mayor coherencia en sus acciones.  No por ser Junior su primer equipo como técnico se debe aceptar una y otra vez errores de principiante al margen de la raya.  Creo firmemente que es un técnico que le ha aportado grandes cosas al equipo, rompió el tabú de las derrotas como visitantes y le ha ido imprimiendo al equipo un estilo de juego acorde con sus ideales, los números ratifican su buena campaña, pero le hace falta el carácter necesario para ser el capitán de este equipo;  es función de él meter en cintura a sus jugadores cuando no están respondiendo, sentarlos cuando sus acciones dentro y fuera de la cancha así lo requieran  y exigir una plantilla para llevar a cabo la campaña ideal y no dejarse meter rellenos y nombres sin futbol para completar una plantilla, mucho menos respaldar contrataciones baratas que no aportan nada.

Por último los directivos, que desde mi óptica son el pilar fundamental en esta cascada de culpabilidades, ¿quién más que ellos que son los que tienen la última palabra al momento de contratar y renovar contratos en la plantilla? ¿Por qué no planifican refuerzos acorde a las necesidades del equipo? Ahora, ¿Dónde están los llamados de atención, las sanciones económicas – es lo que finalmente afecta -  a los jugadores con conductas inapropiadas? Ya está bueno de seguir corroborando a la visión que tienen en Colombia de Junior y Barranquilla: es una ciudad folclórica.  Si, somos costeños y somos alegres, pero eso no tiene que afectar las responsabilidades, Junior es un club, es una empresa con trabajadores a los cuales hay que exigirles y demandarles profesionalmente, no es un club social o un equipo de barrio.  Señores directivos exijan respeto y también respeten al equipo y a la hinchada, convoquen a una reunión y estudien los problemas que hay en la plantilla, muchos jugadores claves se van a mitad de año, a ¿quién van a traer en su reemplazo? Por favor les suplico que no repitan la historia de siempre y contraten “refuerzos” que no llenan las expectativas, menos ahora que se avecina un torneo internacional, por favor, no nos hagan repetir el ridículo otra vez.

Despertemos todos, esto no es de un solo culpable, aquí todos somos responsables en cierto grado de lo que está pasando, la pregunta es ¿se harán las correcciones necesarias en cada uno de los niveles implicados? O simplemente seguiremos así hasta el final ….

Aburrido punto

Largo, plano y aburrido partido fue el que nos brindaron Once Caldas y Junior de Barranquilla en la tarde del Domingo.  Un pálido cero a cero fue el resultado de un juego que careció de emoción, sin oportunidades de gol y sin una sola exigencia a los guardametas siendo el resumen de 90 minutos que de fútbol brindaron poco.
Resultado justo para ambos equipos teniendo en cuenta que ninguno tomo la iniciativa por proponer algo diferente, Caldas con muy poco intentó buscar el marcador favorable en casa, pero claramente su amague en el intento fue nulo y quedo en deuda con su hinchada.  
Por otro lado, los visitantes tampoco se esforzaron, con un plantel superior al de su rival, la propuesta futbolística fue igual de pobre que la de los locales.  Cabe anotar que los rojiblancos tuvieron que remar contra la corriente durante 45 minutos después de una discutida expulsión a Vladimir Hernández sobre el final del primer tiempo.   Sin embargo la primera mitad el plantel currambero contó con los once jugadores en cancha y realmente no crearon ninguna opción de riesgo en el arco contrario.
No haré protagonista a quien debe pasar desapercibido, pero el juez central no estuvo asertivo en sus decisiones.  No solo por la roja a Hernández -  que en mi concepto fue exagerada, se debe medir la intencionalidad del jugador tal como lo hizo en el codazo en la final de Nacional vs Junior cuando Oscar Murillo golpeo fuertemente a Roberto Ovelar y no se sancionó falta - sino también por el desarrollo del juego, evidentemente el juez fue permisivo con el contacto físico y la pierna fuerte a lo largo de los 90 minutos.  
Alexis Mendoza si bien se fue satisfecho con el punto obtenido deberá replantear la actitud y la propuesta futbolística del equipo, es un hecho que Junior  no fue el mismo que jugó ante Atlético Nacional en el Metropolitano, ayer se vio falto de ideas, sin chispa y sin iniciativa.  El encargado de la creación en el medio estuvo desaparecido durante todo el tiempo que estuvo en cancha (Jarlan Barrera) y sus compañeros tampoco colaboraron, poca proyección de los laterales - situación que es repetitiva en los partidos - y cero sociedades en la parte alta del equipo. 
Difícil sacar una figura del encuentro y  bastante complicado entrar a evaluar individualmente a cada uno de los jugadores cuando no hubo una sola acción destacada.  En conclusión y resumen el equipo estuvo lejos de su nivel habitual y afortunadamente en frente tuvo un rival que lo hizo igual o peor.
Si hay que comparar y sacar conclusiones, es claro que el resultado es favorable para Junior, con 10 hombres en cancha durante un tiempo logró traer un punto de Manizales y lo más importante sumó para mantenerse en los primeros lugares de la tabla.  Junior se ubica en el cuarto puesto con  27 puntos los mismos que el tercero Millonarios y tan solo a dos y tres puntos del segundo y primero respectivamente.
En la siguiente fecha debe enfrentar en casa a Boyacá Chicó y para mantenerse arriba en la tabla deberá sumar tres puntos necesitando si o si mejorar y demostrar el nivel futbolístico que se le conoce.

Amargo empate

Escasean las palabras para plasmar todas las emociones que se vivieron en la tarde del Sábado en el estadio Metropolitano en el partidazo que nos regalaron los que hasta el momento eran los lideres de la Liga Águila.
Un empate con dos caras diferentes:  para Nacional tuvo un dulce sabor, mientras que para los locales todo lo contrario, una desazón y un amargo quedaron rondando en jugadores, cuerpo técnico e hinchas rojiblancos. 
Los visitantes se irían arriba en el marcador con un gol de Alejandro Guerra a los17 minutos del primer tiempo, claramente aprovecharon el desorden que tenia  Junior en la cancha.  Los locales erráticos en los movimientos, sin marca ni presión dieron espacios al rival y con un alto índice de desconcentración facilitaron la tarea de los verdolagas que supieron manejar sin esfuerzos los primeros 45 minutos del partido. 
¿La razón? Una mala lectura del profesor Alexis al momento de escoger el modulo táctico y los nombres de la titular, regalando no solo un tiempo completo de juego, sino también dos cambios que debieron ser titulares desde el principio:  James Sanchez y Edinson Toloza.  Cuesta entender porque decidió dejar en la banca al que ha sido en numerosas oportunidades el bastión del medio campo y al jugador que mas goles y daño le ha hecho a Nacional en los últimos partidos. 
En cuanto a la figura táctica, ¿Por qué salir en Barranquilla con un solo delantero? ¿Demasiado respeto a su mentor?¿Incredulidad a lo propio o miedo a lo ajeno?  
Lo cierto es que a partir de esas decisiones técnicas Junior empezó de atrás para adelante como siempre lo tuvo que hacer a lo largo del partido. 
En aras de corregir los errores, ingresa Toloza denotando un cambio radical en el ataque rojiblanco.  La velocidad, fuerza y corazón de Toloza empujaron al equipo y le cambiaron la cara al partido. 
En la segunda mitad Junior encontraría muy temprano el empate parcial a través de una clara pena máxima cometida  a David Murillo y ejecutada por el goleador Vladimir Hernandez.  Pero nuevamente empezaría de atrás para adelante la situación cuando Ponton se inventa una falta sobre Ruiz y desde el punto penal Nacional se va arriba en el marcador.
Ingresan Jarlan y James en Junior y el partido es otro, con mayor dominio de balón los locales inquietaron el área rival hasta que en una jugada personal de Toloza habilita a Roberto Ovelar con el pase de la muerte y el paraguayo consigue nuevamente la igualdad en el marcador.
Con empuje, ganas, corazón y coraje el equipo siguió buscando el resultado positivo en un intenso partido de toma y dame, donde se exigían ambos planteles en todas las líneas del campo. 
El momento de éxtasis total llegaría al minuto 85, Jarlan Barrera frotaría la lámpara mágica y anotaría un GO LA ZO monumental de tiro libre inatajable para cualquier guardameta, desatando locura en el Metropolitano.  Locura que duraría exactamente siete minutos, quedando tan solo un minuto para el final del tiempo adicional Copete anotaría el gol del amargo 3-3 final.
¿Lecciones y conclusiones? Como lo dije anteriormente, Junior –Alexis- regaló el primer tiempo con un mal planteamiento táctico y una mala escogencia de la titular.  Claramente jugamos con 10 hombres durante 30 minutos y la verdad la sacamos bastante barata ante un rival que no suele perdonar.  Espero que esta vez las notas se hayan tomado con un marcador imborrable y se aprenda que en Barranquilla Junior juega con dos delanteros y es quien debe proponer e imponer las condiciones.  
Por otro lado, preocupa el bajo nivel de Jarlan, exceptuando el golazo que anotó, estuvo completamente perdido en el terreno de juego, cuando tenia posesión de balón siempre buscó la individual y termino perdiendo el esférico.  En ese orden de ideas, mejor no desgastarme en Yonny González que aparte de falto de futbol, evidenció su falta de compromiso con una clara carencia de actitud mientras estuvo en el campo de juego, displicencia al 100%
Creo que ya es hora que aprendamos que los partidos no duran 90 minutos sino 93,94,95 y hasta 96.  No es la primera vez que no sabemos manejar un resultado favorable y que nos cobran por ventanilla en el ultimo suspiro.  Los minutos finales es donde se necesita jerarquía, inteligencia y audacia para cerrar un partido.
Otro punto importante, es que quedó evidenciado que Nacional no es el Barcelona, no es el equipo invencible que muchos tratan de vender.  Con un planteamiento sólido, orden de juego y concentración es tan vencible como cualquier otro, claro está sin demeritar en lo absoluto el gran nivel de juego que tienen.  Junior en un solo tiempo bien jugado logró remontar un 0-1 hasta un 3-2, ¿qué tal si hubiéramos jugado los dos tiempos como el segundo?
Por ultimo, para no darle mas protagonismo del que ya se robó, deplorable presentación de Juan Pontón, fue el gran lunar del espectáculo brindado por ambos planteles. Un juez que busca ser el centro de atención con faltas, amarillas y penales inexistentes debería ser severamente castigado por el comité disciplinario…..

Relojito marca Pekerman

Al mejor estilo de un reloj Rolex la selección Colombia jugó el que hasta ahora ha sido el mejor partido de la tricolor en la eliminatoria.  Fueron noventa minutos de sincronización, concentración, sacrificio y juego en equipo que dieron como resultado no solo la obtención de los tres puntos y con ellos una buena ubicación en la tabla, sino que también llena nuevamente de esperanza y Fe a un país futbolero.
El profesor Pekerman nuevamente dio cátedra de como preparar un partido inteligente, con su titular demostró que estudió al rival cuidadosamente hasta el punto de modificar su modulo táctico e iniciar con un 4-2-3-1 en la cancha, comprobando una vez mas que no ataca mas quien coloca mas delanteros sino quien sabe como ocupar los espacios.
Todas las líneas del equipo estuvieron impecables, David Ospina solo fue exigido en dos oportunidades en las cuales confirmó que su nivel esta a la altura de cualquier guardameta internacional (cero responsabilidad en la ejecución del gol de Ecuador).
La línea defensiva respondió al espaldarazo del cuerpo técnico, Pekerman literalmente se la jugó al sostener en la titular a Oscar Murillo y a Faryd Diaz por encima de los ya consolidados Jeison Murillo y de quien muchos especulaban jugaría, Frank Fabra.  Con la titularidad de Oscar no se demerita el nivel de Jeison, pero esta vez se le dio prioridad al momento actual de cada jugador. El central colombiano jugó un partido perfecto, ganó todos los balones aéreos y estuvo certero en los cierres, su timing estaba cronometrado y siempre llegó a tiempo para cortar cualquier ataque rival.  Zapata ratificó que es un estandarte en la pareja de centrales y fue la cuota de experiencia de la defensa, se entendió perfectamente con su compañero y entre los dos dieron gran seguridad a todo el equipo.
Discrepo con muchos críticos que hoy reniegan del desempeño de los laterales, por un lado Santiago Arias estuvo seguro y certero en los cierres, se vio bastante concentrado y en varias ocasiones subió al ataque, justamente de una recuperación de alta viveza de él nació el tercer gol de Colombia.  Por la otra banda Díaz supo taponar la proyección en ataque que intentó proponer Ecuador.  El lateral colombiano fue una carta inteligente del  estratega argentino, claramente aportaba más marca que Fabra en su posición y además su contextura le permitía ganar los duelos cuerpo a cuerpo a los grandes y fornidos  laterales ecuatorianos.
Avanzando en el campo llegamos a una de las más gratas sorpresas de este partido, la pareja de recuperadores fue apoteósica.  Daniel Torres y Sebastián Pérez literalmente se comieron el medio campo del estadio Metropolitano.  Anteriormente sufríamos con la ausencia y lesiones de los únicos volantes de recuperación que se convocaban, Sánchez y Aguilar fueron el mayor vacío y así mismo el más difícil de rellenar con la renovación de la selección.  Pero como bien dice el dicho, al que le van a dar le guardan, y de qué manera nos guardaron!!!   Daniel Torres jugó un partidazo de principio a fin,  el volante estuvo con alto grado de concentración durante los noventa minutos y se consolidó en el medio del campo.  Su alta efectividad sirvió para que Sebastián Pérez jugara mucho más libre en el medio del campo, dejando en evidencia que además de recuperar balones sabe entregarlos y además asociarse para jugadas de ataque, justamente en un avance colectivo es él quien finaliza la jugada anotando el segundo gol después de una espectacular jugada previa de Edwin Cardona.
Los volantes creativos de la selección se movieron a su antojo en el terreno de juego, en la parte alta de la cancha las sociedades volvieron a ser amarillas.  Un James on fire fue el líder en el ataque colombiano, el criticado “10” de la selección no solo aportó notablemente en el ataque, sino que también sudo una cuota de sacrificio, achicó espacios y ejerció presión alta durante todo el partido.  James nuevamente brilló con luz propia, atrás dejo las críticas del viejo continente y tal como lo expresó en declaraciones posteriores ratificó que es más fácil jugar cuando siente el apoyo del equipo y de la gente.  Su calidad no está perdida, su calidad está intacta, sigue teniendo ese segundo de más para saber dónde debe mandar el balón y si bien no pudo sellar con un gol propio la espectacular tarde que tuvo, fue el asistidor en dos de los tres goles de Colombia.
Acompañando a James estaban Edwin Cardona y Juan G.Cuadrado, ambos jugadores tuvieron un alto grado de sacrifico y desgaste, no solo por el partido en Barranquilla, sino porque traían a cuestas los noventa minutos de La Paz. Sin embargo no hubo excusa o calor que los frenara, cada cual por su lado ejemplarizo lo solicitado por el cuerpo técnico, sin el balón ejercían presión y marca alta y con el esférico siempre buscaron avances y se proyectaron por su línea.
En punta, pero no solitario, el goleador Carlitos Bacca hizo que recordáramos las grandes épocas de Valenciano.  Anotó el doblete que lo tiene como goleador de la selección en esta eliminatoria y sigue demostrando que además de goleador de raza, tiene una técnica de alto nivel, para comprobarlo solo basta observar la repetición del primer gol donde girando sobre su eje engaña a todos los defensores y al mismo arquero rival.  Bacca es grande señores, discrepo y muchísimo de quienes afirman que Carlitos no le amarra un guayo a Falcao …. Solo es cuestión de darle la pelota en el área y tu tranquilo, que Bacca resuelve.
Para cerrar es una obligación y un honor poder decir que detrás de toda esta orquesta esta un director genio y crack… José Néstor Pekerman dio cátedra, no solo aquí en Barranquilla, sino desde el momento en el que dio a conocer su convocatoria. Muchos criticaron y especularon que fue una medida de desespero ante un supuesto “ no saber que hacer”, pero este señor callo bocas como mejor lo sabe hacer… sin decir una palabra, todo lo dejó al campo de juego. La lectura de dos partidos opuestos, como lo fueron el de Bolivia y el de Ecuador, reconfirman una vez mas que Pekerman es sabio en su tema, que no son accidentes las convocatorias y las alineaciones, sino que es el producto de un trabajo que solo lo conoce  y lo hace él y su cuerpo de asistentes.
Estoy feliz y sigo optimista (nunca perdí la Fe en la selección), el reto era obtener 6 de 6 y lo logramos, solo Argentina y Colombia lo consiguieron en esta fecha,  parcialmente estamos en la quinta posición en la tabla, pero ahora las distancias son mas cortas.  Basta con mirar que entre el primero y el séptimo en la tabla hay solo 4 puntos de diferencia para saber que éstas sin lugar a dudas serán las eliminatorias mas parejas de la historia.  Aun no estamos clasificados, así como tampoco estuvimos eliminados cuando termino la fecha anterior.  Es un camino largo, ahora hay que esperar 6 meses para una nueva fecha.  Ya veremos como nos sorprende el mago Pekerman y sus jugadores, pero tal como declaró posterior al partido “ Colombia efectuó el plan con efectividad, todos fueron figuras”

Jerarquía en la altura


Importantes e invaluables tres puntos consiguió la selección Colombia en su visita a Bolivia.  Era conocido por todos que la dificultad de este partido no pasaba por el nivel futbolístico del rival, sino por la batalla propia contra la altura de La Paz, es imposible jugar noventa minutos perfectos a  3.600 metros de altura y por esta razón el nivel del equipo tuvo altibajos durante todo el partido.  
La tricolor jugó 45 minutos perfectos en la primera parte, Pekerman muy audazmente alineó un 4-3-2 que en la practica se convertía en un 4-5, dejando dos líneas defensivas que jugaban muy cerca entre sí y que llenaron la mitad del campo evitando cualquier intento de avance rival.  A  lo anterior hay que sumarle que cuando Colombia tuvo posesión de pelota y posición de gol, fue 100% efectivo.  
Los referentes del equipo sacaron la casta e hicieron valer su renombre  anotando los dos primeros goles del partido.  El primero seria asistencia de Bacca a James y el segundo pase de Cuadrado y asistencia regresada de James a Bacca.
Hasta ahí, todo era elogios para la selección, con un alto grado de concentacion y eficacia estaban trayendo un resultado perfecto.  
En la segunda mitad empezaría el camino cuesta arriba para los nuestros.  No solo disminuia notoriamente el nivel del tanque de oxigeno, sino que Bolivia encontraría muy rápido el descuento y la paridad en el marcador.
Pekerman movió las fichas de su banca, ingresó a Cardona por Pérez y a Muriel por Bacca.  Cambios resistidos e inentendibles en ese momento, si bien Cardona era uno de los jugadores a ingresar, primeramente hubiera sacado a Cuadrado para no tocar la línea de tres.  Posteriormente conoceríamos en declaraciones de los mismos jugadores que Pérez fue quien solicitó el cambio por agotamiento al igual que Bacca, quedando en el tintero si Dayro hubiera sido el mejor recambio por Bacca y no Muriel.
Con el ingreso de Cardona, Colombia buscaba nuevamente la tenencia de balón, sin embargo sacrificó el medio recuperador,  evidentemente Celis y Torres estaban mas expuestos al tener el ancho de la cancha para los dos y además al ya haber recorrido mas de 50 minutos en la altura.  Afortunadamente los tiempos de lucidez de cada uno se escalonaron en el partido, Celis y Pérez fueron claves en el primer tiempo, mientras que Torres lo fue en el segundo.
Un ultimo cambio seria el encargado de dar el puntazo final para el triunfo, Marlos Moreno ingresaría por Juan Guillermo Cuadrado, convirtiéndose en el oxigeno y juventud que requería la selección.  Justamente de una asistencia suya, después de recorrer media cancha en una jugada personal,  termina habilitando a Edwin Cardona para anotar el gol del triunfo.  Hay que destacar la claridad del jugador para entregar el balón y no buscar el arco de forma personal. 
Gol agónico, en el ocaso del partido, pero al fin y al cabo gol de tres puntos.  Gol que premia el esfuerzo colectivo de un plantel, gol que nos mete nuevamente en la pelea por la obtención de un cupo a Rusia y gol que calla las bocas de muchos que solo están esperando una caída de la selección para acribillar a toda la plantilla.
Indiscutiblemente la figura del partido fue James Rodríguez, resistido por muchos y criticado por otros tantos, ayer el 10 colombiano demostró que siente la camiseta amarilla, que aun cuando no tenia piernas ni oxigeno batalló una ultima pelota y dio inicio a la jugada que terminaría en el gol del triunfo, y que además estuvo presente en los otros dos goles del equipo: anotó el primero y asistió el segundo.
El de ayer es un triunfo en equipo, desde el planteamiento táctico del cuerpo técnico, hasta la puesta en escena, pasando por los detalles intracamerino.  La plantilla completa de la selección Colombia dio muestras de colectividad, ayer no brillo una estrella, ayer se consolidó un equipo.  Ayer no fueron individualidades – aunque hay que reconocer que los referentes internacionales mostraron jerarquía y demostraron que NO pertenecen a la banca – ayer fue un trabajo conjunto, ayer fue un triunfo trabajado afuera y dentro de la cancha con una alta cuota de sacrificio.
Hay que darle una mención especial a todos los que debutaron con la selección, una jugada arriesgada del cuerpo técnico al alinear a cuatro caras nuevas en la titular: Murillo, Diaz, Perez y Celis.
Finalmente el resultado fue positivo, el primer objetivo esta conseguido, y será mucho mas notorio si se logran sumar tres puntos en casa ante Ecuador.  A Pekerman le salió la apuesta con los debutantes y cerró con broche de oro con los cambios, finalmente fue una jugada entre Marlos y Edwin la que dio el gol del triunfo, en otras palabras, sus cambios fueron efectivos. 
Disto mucho de decir que si se gana a partir de ahí se analiza, pero en este partido en particular había un factor determinante: la altura.  Aquí el planteamiento técnico y los cambios no eran para reorganizar un esquema o para impulsar una idea técnica, aquí los cambios eran para ganarle al clima y soportar un partido completo, partido en el que además de todo hicimos moñona con los tres puntos.

Triunfazo de Líder

Triunfazo que debe ir en negrita, subrayado, cursiva y entre comillas en todas y cada una de las páginas deportivas de esta ciudad.   No tanto por el juego del equipo, sino por como lo consiguió. 
Junior de Barranquilla se sobrepuso a todas las adversidades que se presentaron para su partido ante Jaguares en Montería.  Desde un principio eran conocidas las bajas sensibles en el medio de la cancha, jugadores claves como Guillermo Celis y Jarlan Barrera estarían ausentes por su convocatoria a la selección Colombia.  Sin embargo el profesor Alexis Mendoza reorganizó su grupo y confeccionó una titular con un claro objetivo: traer  los tres puntos y alargar la distancia con los demás equipos en la tabla.
Todo iba saliendo de acuerdo a lo planificado, Junior jugaba ordenado y bastante compacto, los primeros quince minutos fue el dueño del balón gracias a la destacada actuación de Yhony Ramírez. En un par de ocasiones inquietó el arco rival y por poco encuentra el gol de la ventaja.
Sin embargo las planificaciones llegarían a su fin cuando en un balón dividido  Ramírez termina lesionado y tiene que abandonar el campo de juego y en su lugar ingresa Jhony Vásquez. Infortunadamente el equipo sintió demasiado el cambio, perdió la pelota y la brújula en el terreno de juego, dándole protagonismo al local, al punto de exigir en varias ocasiones a Sebastián Viera.  
Las malas noticias para los tiburones no terminaban ahí, James Sánchez también saldría lesionado del terreno de juego dejando al equipo sin volantes de marca netos dentro y fuera de la cancha.  En su lugar ingresaría el joven Alexis Pérez que tuvo un muy buen desempeño en el partido. 
Es en este momento donde se debe empezar a subrayar y resaltar la labor del equipo, en un rio de lesiones y ausencias, los referentes del equipo asumieron la responsabilidad y “sacaron la casta” tiburona.  Vladimir Hernández haciéndose más grande y alto que nunca anota de cabeza el primer gol rojiblanco.   Gol que recargaría las energías del equipo y que además golpearía moralmente a los locales. 
Junior continuaría instigando el arco rival y en más de una ocasión estuvo cerca de aumentar el marcador.  Lastimosamente errores bastante infantiles, como el fuera de lugar ilógico de Mena, evitaban que la diferencia en el marcador se ampliara.  Pero como el futbol es tan lindo y te da revancha, el mismo Mena tuvo la oportunidad de anotar el segundo gol en el ocaso del partido.  Lo recalcable del gol es la espectacular jugada previa de Ovelar, el paraguayo cabalga con la pelota desde la mitad de la cancha, dejando en el camino a dos rivales y habilitando a Yessy para que anotara el gol de la tranquilidad.
Nuevamente recalco, triunfazo…. El equipo consigue una nueva victoria, en nueve partidos jugados ha conseguido siete triunfos, un empate y solo una derrota, sumando 22 puntos de 27 posibles que lo tienen con un 81% de efectividad ubicado en el primer puesto de la tabla de posiciones y con uno de los dos goleadores de la Liga: Vladimir Hernandez con 6 goles. 
Obviamente hay mucho, muchísimo por mejorar: la puntería de Toloza, la normatividad del futbol en Mena, la confección de la banca para Alexis (utilizar todos los cupos), etc… pero nadie me puede negar que lo obtenido es para sacar pecho y estar orgullosos, el equipo con jerarquía y sacrificio logró tres difíciles puntos en medio de un mar de adversidades.

45 de 90

A pesar del incomodo horario establecido para el partido de Junior ante Tolima, la hinchada barranquillera se hizo sentir en las gradas del estadio Metropolitano y con un espectacular marco recibió al equipo en la noche del Domingo para el cierre de la fecha de la Liga Águila.

El cuadro tiburón saltó a la cancha dispuesto a obtener los tres puntos y desde el primer minuto se le vio con una actitud claramente ofensiva, generando opciones ante el arco de Joel Silva quien finalmente seria vencido por el paraguayo Roberto Ovelar al minuto trece llegando al gol número 100 de su carrera profesional. 

Sin embargo tan solo dos minutos después Marcos Pérez anotaría el que sin duda alguna será el gol de la fecha.  El delantero recibió dentro del área un balón completamente solo, tanto así, que tuvo el tiempo necesario y requerido para gestar una chilena perfecta y embocar el balón al fondo de la red.  Golazo si, un gesto técnico perfecto del jugador, pero evidentemente Junior facilitó la acción al no generar marca ni presión sobre la jugada.

Los locales seguirían dominando el balon y generando opciones cerca al área rival hasta que en el minuto 27 Jorge Arias en un doble remate al arco termina por vencer nuevamente a Joel Silva y decretar el que sería el gol del triunfo rojiblanco.

Ojala ahí terminara mi análisis y ese hubiera sido el final de los  90 minutos y no solo de los primeros 45, así todos hubiéramos podido celebrar la que hubiera sido una gran presentación del Junior.  Pero como el futbol es de 90 y no de 45 minutos faltaba la mitad del parto.  Como ya es costumbre y ley, el equipo se vino  abajo en la segunda mitad, le entregaron el balón al Tolima y le daban el espacio suficiente para rematar desde cualquier parte próxima al arco de Sebastián Viera.  En más de una ocasión los visitantes tuvieron oportunidades claras de anotar el empate, pero afortunadamente para nosotros ninguno supo definir bien. 

Que ganamos, vamos de líderes y sumamos tres puntos importantes, es cierto, pero que desnudaron nuevamente las fallas en las segundas partes es evidente también.  No sé si es cuestión de físico, o es algo mental lo que evita que se mantenga la concentración y el nivel parejo durante todo el partido, pero ya es tiempo de corregirlo.  Con el respeto que me merecen todos, hasta ahora hemos enfrentado rivales de medio peso – con excepción de Independiente Medellín, Tolima claramente no está en su mejor momento – me pregunto si cuando enfrentemos a rivales de mayor envergadura será suficiente solo con 45 minutos de buen futbol? 

Por otro lado, espero que los cambios que realizo Alexis tengan un soporte lógico con tema físico en cada uno de los jugadores, sino jamás podre entender como desbarato la ofensiva del equipo hasta el punto de no generar una sola llegada después del ingreso de González y Mena, en quien no pienso desgastar más de una línea, solo anotaré que su nivel es totalmente proporcional al ÚNICO gol que marcó en su equipo anterior durante todo un año. 

Finalmente me gustaría dejar una inquietud sobre la mesa:  No es o era mejor dejar que el capitán descansara y se recuperara completamente de su lesión para así tenerlo al 100% con los enfrentamientos que se vienen después del receso por eliminatorias ante rivales como Nacional, Millonarios, etc?  Mediten y me cuentan que opinan al respecto, por ahora feliz semana y disfruten porque bien o mal, papá es líder una semana mas!

Crónica de una derrota anunciada

Igual que en el libro de Gabriel García Márquez donde todos sabían que iban a matar a Santiago Nasar y nadie hizo nada hasta que por fin lo mataron,  así paso con Junior: todos sabíamos que iba a perder  - venia jugando muy mal – y nadie hizo nada y finalmente perdió.
El punto y el disgusto no es por perder, al fin y al cabo es un torneo largo donde estamos expuestos a tener resultados adversos en cualquier momento, el malestar es por la forma como se perdió.  Todos los análisis de los partidos de Junior parecen un disco rayado o una copia en la que se modifica únicamente el nombre del rival.
A estas alturas del campeonato, ¿Quién no sabe que Junior es completamente frágil en el juego aéreo? Hinchas, técnicos y jugadores están seguros que para anotarle al equipo tiburón solo hay que levantar el balón desde los costados.  Junior ha recibido cinco goles en este torneo y todos han sido por el juego aéreo, ¿Qué se ha hecho para corregir los errores primarios y tácticos para mejorar esta situación?  Realmente el momento es preocupante , no tanto por haber perdido, o haber dejado ir el invicto, sino porque la actitud pasiva del equipo en la marca no mejora. 
Además hay un embotellamiento en el medio campo que no permite generar juego de ataque, lo que hace ver aún más desconectados a los delanteros de turno, llámense Ovelar, Mena o Toloza.  Si el equipo en conjunto no genera oportunidades de riesgo para dejarlos mano a mano, ¿Cómo van a anotar goles? Ningún jugador puede hacer durante noventa minutos el sacrificio que se les está exigiendo a los delanteros:  bajar hasta el medio campo o más a buscar el balón y luego en una carrera libre y contra el mundo evadir a todos los defensores y llegar con la fuerza y la potencia suficiente para rematar al arco y anotar. ¿Dónde está el apoyo que en ataque que deben dar los laterales del equipo? ¿Quién es el encargado de ser el conductor del equipo y de generar en la mitad? No es cuestión de un número en la espalda – 10 -  es cuestión de armar una figura táctica que se acople a los recursos que tiene el equipo y explotarlos al máximo para bien del mismo.  
Es momento de hacer un pare y recomponer el camino, hasta ahora – con el respeto que merecen – hemos enfrentado equipos en su mayoría “chicos” y todos, absolutamente todos, nos han vulnerado en defensa, han expuesto las más que obvias debilidades en el fondo y la falta de producción en el frente.  Es ahora cuando se debe ver la mano del entrenador, es ahora cuando se necesita que el director técnico afine los conceptos tácticos en cada una de las líneas y corrija los errores repetitivos que se vienen dando, es ahora cuando se debe trabajar con más énfasis en puntos clave y mostrar la jerarquía que tiene un equipo como Junior de Barranquilla.
Es momento de trabajar, mejorar y corregir errores y evitar repetir nuevamente la crónica de una derrota anunciada.