Junior en Carnaval

Una comparsa desordenada y descoordinada fue lo que vimos el Domingo en el estadio Jaime Morón de Cartagena.  Junior en su tercera presentación en la Liga Águila sumó su tercera derrota consecutiva, ubicándose en el último lugar de la tabla de posiciones con cero puntos cosechados.  Los goles del rival fueron anotados por Cesar Arias y Juan Diaz mientras que el empate parcial de los rojiblancos fue anotado por Edinson Toloza.

El partido ante Alianza Petrolera  fue deprimente, iniciando desde la titular escogida por el técnico Gamero hasta lo hecho en cancha por los jugadores.  Sigo sin entender porque tan solo a poco más de 3 días de declarar que no jugaría con dos delanteros el técnico destruye todas sus palabras y alinea a dos nueves puros de área, pero los manda a la guerra desahuciados. Sí, desahuciados, o entonces ¿Cuál era el objetivo de plantar dos jugadores de área netos sin nadie atrás que respalde o que genere alguna oportunidad de gol? ¿Por qué el sacrificio innecesario de Michael Rangel y Bernando Cuesta sin un solo 10 o falso 10 atrás que les surta de oportunidades?

Más increíble aun que en la rueda de prensa el técnico declare “Jugar con dos delanteros se me hace complicado…. Hoy los volví a ver a enredados…no había elaboración de juego cuando teníamos el balón.”  Y ¿Qué era entonces lo que esperaba al alinear a Toloza por una banda, Aguirre por la otra y dos nueves apretados en el área? ¿Cuál era su esquema “generador de juego”? Claro que las cosas cambiaron con el ingreso de Jarlam, si bien viene de un largo periodo de inactividad su ADN es generar juego en el medio y con su presencia en cancha Junior mostró un poquito de intención ofensiva.

Sinceramente si a la derrota de ayer se le debe colocar algún responsable el primero es Alberto Gamero, así como destaque su coherencia en los argumentos expresados en partidos anteriores, hay que reconocer que lo del Domingo careció de la misma. 

En segunda instancia es necesario un “hasta aquí” para algunos jugadores del plantel, ¿Quién puede explicar la displicencia, falta de ritmo, falta de técnica y hasta falta de sentido común de Félix Noguera? ¿Es acaso un nuevo activo pasivo en Junior? Inexplicable su desempeño en cancha y la cantidad de minutos que le otorgo el cuerpo técnico.

De Toloza ni hablaré, irreal que algunos “cobren por ventanilla” el gol que anotó ayer, ¿será que se les olvidó que le pagan por eso? ¿Qué su obligación y trabajo es anotar goles? En fin, es un tema que no se agotará jamás.

Lo rescatable de la negra tarde de Junior fue el juego serio y ordenado de Enrique Serge, la inclusión del Pecoso Correa y el regreso de Jarlam.  Todo lo demás para el olvido y para tomar correctivos.

Lo cierto es que hasta hoy, jugada la cuarta fecha de la Liga Águila, Junior es un carnaval que no suma un solo punto y se hunde cada vez más en el fondo de la tabla…. ¿Alcanzará una victoria ante Tucumán para sopesar el tsunami de malos resultados en el torneo local? En caso de avanzar en la Libertadores ¿Qué piensa hacer Gamero para afrontar Libertadores, Liga y Copa? Complicada situación…. Esperemos haya un buen desenlace a corto, muy corto plazo.  

Apretada victoria

Complicado partido jugó Junior en la ciudad de Cartagena, era sabido que la sinfonía que se vio ante Carabobo pasaba también por las bajas exigencias del rival.  Sin embargo el objetivo principal que era ganar e ir con la ventaja a Argentina se logró. Que es una distancia muy corta sí, pero tampoco podemos asegurar que fue un mal resultado.

Del funcionamiento del equipo hay muchas cosas por depurar. Claramente el equipo que tuvo la posesión del balón durante el 85-90% del partido fue el cuadro rojiblanco, pero esto no quiere decir que haya sido dominador e incisivo. Lejos de esto, se vio errático y corto de ideas con el esférico. 

La estrategia de Gamero sigue siendo apostar por un 4-2-3-1, siendo ese uno solitario Ovelar. Nuevamente reitero mi pensamiento, Roberto es un excelente jugador técnico y jamás lo pondré en duda, pero es evidente que no se está aprovechando todo su potencial.  En la noche del Jueves se vio muy retrasado, saliendo constantemente del área para buscar el balón y  por ende nunca estaba en posición clara de gol.  Lo anterior se debe también a que la producción detrás de el jamás estuvo, Sebastián Hernández nuevamente ratifica que esta pidiendo la banca a gritos.  Camino la cancha durante todo el tiempo que estuvo dentro de ella, es más terminado el primer tiempo no le contabilice un solo pase hacia adelante en el terreno de juego… y se supone que es el encargado de la creación.  Es increíble como Estrada se quiere comer la cancha con movilidades individuales de lado a lado, pero no encuentra el engranaje en el medio del campo. 

Por la otra banda pasa igual, Aponzá con mas gambeta y encare intenta sobrepasar las líneas rivales, pero Tucumán sumó muchos hombres en defensa y nunca encontró, mientas estuvo Hernández en cancha, un socio que rompiera las líneas con paredes y toques rápidos.

La cuestión cambió radicalmente con el ingreso de Aguirre y Cuesta, el primero le dio la movilidad que no tenia el equipo y además fue el apoyo y el anclaje para devolver jugadas cortas con Estrada, así como también fue clave en la apertura de la cancha por los costados.  Justamente en una linda jugada en la que participaron Estrada, Aguirre y Cuesta llegó el centro que remataria Aponzá para el gol de la victoria.

En mi opinión Gamero tiene dos opciones en el frente de ataque:

1.     Mantener el 3-1, pero ahí tiene que rotar a Hernández por Aguirre y dejar a Estrada por el medio y así mismo rotar a Ovelar por Cuesta que le da mas diagonales y se queda como centro delantero de área.

2.     Cambiar la figura y jugar 2-2 ó 3-1 siendo la línea de tres Ovelar, Estrada y Aponzá y el punta Cuesta o Rangel.

Jugando a ser Gamero en Argentina, con un Tucumán que saldrá a buscar la victoria, me iría por la primera opción que me brinda mayor aporte en marca sin balón y mayor rapidez en el ataque.

Cambiando de frente de ataque a defensa, resaltar que Balanta a pesar que inició dubitativo y lento fue mejorando con el pasar de los minutos, tuvo varios cierres importantes que nos salvaron en la ultima línea;  por su parte Alexis como siempre serio, seguro y empujando al equipo desde el fondo. 

En el medio recuperador, Pico claro y doblándose en esfuerzo ya que Sánchez tuvo uno de los peores partidos que se le ha visto con la rojiblanca, errático en los pases en salida dejó mal parado en varias ocasiones al equipo hasta el punto que esto obligó a su sustitución por Roa en la segunda mitad.

En líneas generales fue un partido duro y complicado como se preveía ante un rival ordenado que presiona alto y no te deja avanzar con el balón.  Lo que se viene en Argentina es bravo, ya demostraron en la llave anterior que alma y ganas de avanzar tienen y de sobra.  Junior tiene que aprovechar la mínima ventaja que tiene en el marcador y jugar un partido inteligente, eso sí, aprovechar las oportunidades que tenga con una alta eficacia…un gol de visitante nos daría la tranquilidad necesaria para avanzar de fase.

En manos de Gamero esta la estrategia y la táctica que quiera y crea mas conveniente usar en tierras gauchas, así como también decidir quienes serán los encargados de llevar a la practica la idea de juego que escoja.

Vamos junior carajo, cada vez mas cerca!

Una serie de eventos desafortunados

Desazón es el sentimiento generalizado después de la abultada, pero inmerecida derrota tres por uno ante el América de Cali.  Complicado plasmar en unas líneas el buen juego de Junior porque no está acompañado por un resultado que así lo soporte.

Para los que solo leen o ven los resultados de los partidos la consigna será: “Reviviendo un muerto o volvemos a lo mismo”, pero para los que analizamos el cómo se llegó a ese resultado hay una serie de análisis que en el fondo nos dejan algo tranquilos.

Hablando con hechos Junior fue mucho mas que América durante la mayoría del partido, es más hasta el minuto 34 fue ampliamente superior. Manejó los tiempos del partido e incluso estuvo arriba en el marcador con el gol anotado de cabeza por Alexis Pérez a los dieciocho minutos después de un centro de Estrada. Fue un equipo compacto que ejerció presión alta con las líneas adelantadas y que nuevamente jugó a buscar el arco rival.  La consigna de Gamero sigue siendo muy clara, este Junior no se va a esconder en ninguna plaza y por el contrario intenta proponer con balón al piso un futbol vistoso y agradable.

Todo iba perfecto y acorde a los planes hasta que Balanta inició una noche personal de terror, para iniciar comete un claro primer e infantil penal sobre el Tecla Farias que sirvió para que Martínez Borja anotara el primero de su triplete de la noche. Tan solo un par de minutos después Balanta nuevamente se equivoca y suelta la marca dentro del arco dejando libre a Martínez Borja para que anotara el segundo en su cuenta personal.

Con el resultado en contra terminaría el primer tiempo, sin embargo lejos de cualquier recriminación, en el segundo tiempo Junior salta al campo de juego en busca de el empate parcial.  Aponzá tuvo en sus pies tres oportunidades clarísimas de gol que no supo concretar desperdiciando así la posibilidad, no solo de igualar, sino de remontar el marcador. 

Para terminar con una serie de eventos desafortunados Balanta nuevamente comete otro claro e innecesario penal que le costó la roja y además la tripleta de Martínez Borja.

Obviamente el resultado es abultado y claro, pero al mismo tiempo se puede decir que es mentiroso. Junior fue quien manejó el balón y quien creó oportunidades para obtener un resultado favorable, lastimosamente Aponzá se contagió de la ya conocida falta de definición que ronda por el equipo y esta vez los goles se necesitaba, ya que no eran para una goleada sino para una remontada que no se dio. 

A Gamero solo le criticaría el seguir insistiendo con Toloza como primera opción de cambio, mas aun teniendo en la misma banca a jugadores como Rangel y Cuesta.  Día a día me pregunto que es lo que hace Toloza en los entrenamientos que lo hacen merecedor de semejante premio… porque durante los partidos no hace ningún merecimiento, el Sábado paseo la cancha como correcaminos sin pena ni gloria. 

En conclusión puedo decir que Junior NO JUGÓ MAL, esta vez podemos usar el conocido cliché “nos falto suerte”, se juntó una noche para el olvido de Deiby Balanta con una de desperdicio de Aponzá.  Si Correa estaba esperando una oportunidad para retomar su puesto de titular, se la sirvieron en bandeja de plata, no queriendo decir con esto que hay que desechar a Balanta, pero la banca se la ganó mucho mas allá de la forzada por la expulsión.

Otro que sigue mas intermitente que la luz de electricaribe es Sebastián Hernández, en Cali estuvo lejos y distante del 10 que jugó ante Carabobo.  Es increíble como Estrada con muchísimo menos tiempo de estar en el equipo se ha acoplado de mejor manera y se ha convertido en el socio de todos en el terreno de juego.  Hernández tiene que despertar, el semestre no está para esperarlo nuevamente y eso es algo que debe exigir el técnico.

Este equipo me sigue gustando, el estilo de Gamero es claro y definido, hay herramientas individuales importantes para engranar un conjunto completo y competitivo. 

Así como con el triunfo ante Carabobo no se tenia que sacar el carro de bomberos, ahora tampoco hay que colocar la lapida al proceso. Con trabajo – y de eso sabe el técnico – y organización Junior promete una buena campaña, eso si, no hay que quedarse dormidos sino atacar las falencias puntuales que nos costaron este duro e inmerecido resultado.

Junior Bakano

Excelente demostración de futbol nos regaló ayer Junior de Barranquilla en Cartagena en su contundente triunfo tres por cero ante Carabobo Fc.  Si bien es cierto que el rival de turno no le opuso resistencia, no hay que desmeritar ni un segundo el fútbol alegre y llamativo que desplegaron los rojiblancos. 

Durante los primeros minutos Carabobo intentó replegar en su propia cancha a los locales ejerciendo una presión alta continuada, sin embargo fue cuestión de 8-10 minutos para que Junior se plantara con comodidad en el terreno de juego y deslumbrara con juego vistoso que incluía variantes de todo tipo: cambios de frente precisos, salidas con sus laterales por las bandas, pases a un toque entre los creadores, relevos completos, juego aéreo eficaz… en conclusión un Junior bakano, que juega con el balón pegado al piso y juntando individualidades en sociedades de forma productiva.

Difícil escoger una sola figura del partido de anoche, por un lado la defensa y el arquero nuevamente sacaron el arco en cero, dejándolo limpio en esta primera serie.  Regresó el Alexis Pérez de siempre, seguro, rendidor y responsable en el fondo acompañado de otro cerrojo, Deiby Balanta. Juntos estuvieron certeros atrás dejando casi sin posibilidad a cualquier atacante Venezolano.  

A los centrales hay que sumarle el apoyo de los laterales, tal como lo mencioné previamente, entre sus posiciones se hicieron relevos completos que taparon cualquier hueco en marca durante el desarrollo del partido.  Por fin volvemos a ver salidas por los costados en el equipo, hace pocos meses no podíamos ni soñar con proyecciones por las bandas, mucho menos con centros efectivos.  Ochoa y Quiñonez mejoraron radicalmente su presentación y le aportaron no solo marca al equipo sino oportunidades de ataque por sus bandas, abriendo la cancha al máximo y regularmente con cambios de frente que tenían enloquecidos a los rivales.

Para seguir en orden, la pareja de recuperadores brillante, silenciosos pero aplicados, James Sánchez como en sus mejores momentos, oportuno e inteligente con el balón, fue el apoyo que se pedía a gritos para los creadores;  por su parte Pico ordenado y aplicado se comió el medio campo… me gustaría tener la estadística de balones entregados correctamente por este par de jugadores durante los noventa minutos.

Llegamos a la línea de la magia, por fin se juntaron los que saben, Hernández, Estrada y Aponzá manejaron los hilos del partido a su antojo.  Abrieron espacios, rompieron la defensa una y otra vez con paredes a un toque entre líneas, se mantuvieron activos durante todo el juego buscando y pidiendo el balón para jugadas rápidas y precisas. Va poco tiempo y ya saben dónde se ubica cada uno en las jugadas, lo que les permite jugar rápido y al espacio… me ilusiona pensar lo que pueden seguir mejorando cuando con el tiempo memoricen y automaticen mucho más cada uno de sus movimientos.  Los tres se complementan fácilmente: Hernández da la pausa, Estrada la movilidad y Aponzá la gambeta y el encare.

Para cerrar la estrategia Gamero, la punta la tiene Ovelar.  Gratificante que se haya reencontrado con el gol, y más aun de la manera como lo hizo: a la paraguaya, sostenido en el aire clavó el balón en la esquina baja del palo derecho del arquero dejándolo sin ninguna posibilidad.  Claramente después de anotar se le vio mucho más confiado y buscando el arco desde distintas perspectivas, parece que se acabó la pólvora mojada y ahora vienen los juegos pirotécnicos propios de él.

Durante los noventa minutos Gamero movió la banca en tres oportunidades: Toloza por Hernández, Rangel por Ovelar y Correa por Ochoa.   Con el ingreso de Toloza se buscaba abrir las bandas  y generar opciones – lo cual se hizo – en tan solo tres minutos Edinson tuvo tres clarísimas oportunidades de gol que infortunadamente no pudo concretar.  A favor diré, que genera espacios y oportunidades fácilmente, pero en contra anotar que no sabe cómo definir;  ¿será que le pueden sacar de la cabeza que es delantero y ubicarlo como volante o lateral? Por su parte Rangel aprovechó la primera que tuvo y convirtió el tercer gol que firmaba la goleada de la noche.  Mientras que el último cambio fue obligado por un golpe que recibió Ochoa, dejando a Correa en una línea de tres al lado de Pérez y Balanta.

Me gustó mucho este equipo, así es que nos gusta el juego en Barranquilla y Gamero lo sabe, con el despliegue futbolístico mostrado demuestra que hay nomina para competir con decoro en los torneos que se están enfrentando y que los refuerzos traídos están respondiendo a las expectativas.  Me agrada ver que, a pesar de ir ganando ampliamente en el resultado, Gamero siempre estuvo parado en la línea dando indicaciones y nunca se vio un movimiento de “cuidar el marcador” siempre sus indicaciones y sus movimientos tácticos fueron ofensivos.  

Es cierto que Carabobo fue, con el respeto que merecen, un rival liviano, se viene en Copa un debutante que juega con el alma: Atlético Tucumán; y en Liga un dolido y necesitado América. Bonita oportunidad para demostrar que el juego de Junior no depende del rival sino de sus capacidades propias. Este es el Junior lindo, este es el Junior bakano!

Debut y triunfo


Con pie derecho inició Junior su semestre, mejor aún su presentación en el torneo internacional más importante del continente.  Un soberbio y espectacular remate de Aponzá al minuto 31 de juego le bastó al cuadro tiburón para traerse la victoria y ventaja para Colombia.

Si bien es cierto que el juego ante Carabobo no fue vistoso ni de exportación, tan bien hay que tener en cuenta que Junior en estos momentos está en proceso de formación.  No se debe olvidar el hecho que tan solo en la titular Gamero alineó cinco jugadores oficialmente debutantes: Ochoa, Quiñonez, Pico, Aponzá y Estrada.  A lo anterior sumarle que dos de los tres cambios realizados también eran nuevas caras: Carrascal y Ávila.   En total anoche pudimos ver siete jugadores nuevos con la camiseta rojiblanca y además conocer mejor la visión y el estilo que Gamero, también debutante oficial, le quiere imprimir al equipo.

Dejando un poco de lado todo el tema de nuevos jugadores y adentrándonos en el funcionamiento del equipo me gustó la propuesta del técnico, claramente no es de los que se casa con una sola figura táctica durante los noventa minutos y por el contrario va modificando su estrategia acorde con las exigencias del partido. Con la titular plantó un claro 4-2-3-1 pero fue variando el dibujo durante los noventa minutos a 4-2-2-2 e incluso con el ingreso de Toloza marcó una línea de tres para taponar la salida rival.   Sus cambios nunca enmascararon un deseo de “guardar el marcador” dejando claro que su intención es jugar bien a la pelota y buscar el arco rival.

Claramente ayer el jugar bien a la pelota se vio ensuciado por una terrible cancha que no permitía desplegar ningún tipo de fútbol de altura, me impresiona que permitan jugar un torneo internacional en una cancha con esas condiciones.  Si bien la condición fue para los dos equipos por igual, Junior se vio más afectado al no estar acostumbrado a esta superficie y más aún, en el  estado en el que se encontraba.  De los jugadores, el que más sufrió el cambio de superficie, fue Alexis Pérez, quien se vio incomodo durante todo el partido, incluso se resbaló en varias oportunidades y en consecuencia la zaga defensiva del equipo no estuvo ordenada.

Los laterales siguen estando en deuda, pero confío en que su trabajo será mejor a medida que se engrane el equipo.  Entre los dos tuvo un mejor desempeño Ochoa que Quiñonez, éste último tuvo varios errores personales en rechazos, marcas y entregas de balones en la salida que dejaron mal parado y en situación de desventaja al equipo.  Afortunadamente Viera no perdió la costumbre de ser figura y por el contrario mejoró notablemente sus atajadas dando menos rebotes.

Hernández debe buscar y pedir más el balón, adueñarse de su rol de “10” y tomar las riendas del equipo, buscar sociedades que abran caminos de ataque y generar pases ofensivos y no devolver tanto la pelota (recuerdo las palabras del Pibe en su entrevista, el 10 genera pases hacia adelante, no le devuelve el balón al seis o al ocho). 

Me preocupa que Sánchez se ha convertido en jugador de cristal, se ha vuelto costumbre tenerlo lesionado, lo cual desvaloriza al jugador y además vuelve imposible el generar una continuidad o un trabajo táctico completo para el equipo. Tema para revisar con los preparadores físicos y con el jugador. 

Sigo pensando que el hombre de punta no debe ser Roberto Ovelar, igual que en los partidos anteriores ayer jugó de espaldas al arco y aguantando el balón… esperaré a ver si Gamero me hace el milagro de verlo jugando al lado de Rangel y/o Cuesta.

En términos generales no se puede dar un concepto final del funcionamiento del equipo con un solo partido, quedaron explícitas las intenciones de juego del técnico, como también las falencias en defensa, juego aéreo y demás anotaciones por mejorar.  Me gustó su declaración donde coherentemente dijo “claramente hay que mejorar”

Siempre sostendré que es mejor revisar y mejorar cuando se tiene el marcador a favor, más aun cuando se obtuvo un triunfo como visitante en el primer partido del semestre que además fue en la Copa Libertadores.  Le tengo Fe al equipo, cuando es evidente el trabajo se generan expectativas.  Se viene el debut en la Liga Colombiana para después cerrar la primera pre – fase Libertadores en Cartagena ojalá con un avance a la siguiente ronda.

Vamos que vamos Junior!

La Fe sigue, pero no intacta.

Sextos… el lugar que ahora ocupamos en la tabla de posiciones.  Después de haber permanecido durante toda la eliminatoria dentro de los parcialmente “clasificados” la suerte se nos acabó y el mal funcionamiento de la tricolor nos ubica en un puesto que está más acorde a nuestro desempeño en la cancha: sextos, parcialmente fuera de Rusia.

Cierto era el pensamiento que se sentía en el país: “Tenemos más puntos que fútbol” Sin embargo, la suerte siempre estuvo de nuestro lado y los demás equipos jugaron para nosotros hasta ayer.  Se puede decir que fue crónica de una muerte anunciada -  aunque aun no estamos muertos – Pekerman viene sumido en un mar de dudas y confusiones que desde el planteamiento táctico y técnico de los partidos hacen que arranquemos los mismos con una clara desventaja.

Para nadie es un secreto que las titulares se han vuelto un laboratorio de experimentos que hasta ahora no han dado resultados.  En tan solo las dos últimas fechas rotó a más de la mitad del equipo, puso a debutar a jugadores tirándolos al escarnio público y como si fuera poco en posiciones no propias.

Pasó con Brasil, pasó con Chile y ahora con Argentina, titulares sacadas de un invento, módulos tácticos errados que conllevaron a resultados adversos que hoy nos tienen dubitativos ante la clasificación a Rusia.  La Fe está, pero no está intacta.  Si la cabeza del equipo está mal, evidentemente todo lo que desde ahí se gesta y despliega estará igual de mal.

A Pekerman le preguntaría: ¿Para qué convocó a Fabra? Si tan limitado le parece, hasta el punto de preferir improvisar con un debutante como Balanta en esa posición, ¿para qué gastó un cupo de la convocatoria en él? ¿Por qué relega a Macnelly, jugador que le cambió la cara a Colombia ante Chile, a la banca? ¿Por qué pormenorizó al que fue su mejor jugador en la doble fecha anterior a la suplencia (Muriel)? ¿Por qué no le dio continuidad a su mejor jugador ante Chile, Abel, para contener a una Argentina herida? ¿Qué ganó con enlistar a Berrio (desaparecido), Barrios (perdido y errático), Balanta (improvisado y sin seguridad) todos debutantes, por encima de jugadores con trayectoria?

Esas serian  algunas de mis interrogantes para el cuerpo técnico, sin embargo no toda la repercusión y culpa es para él.  Los jugadores tienen la misma responsabilidad que el cuerpo técnico. No es posible que siendo jugadores internacionales y con experiencia desplieguen un nivel tan bajo de juego. Es irracional que él 10 del Real Madrid no haya podido concretar un solo pase habilitador en 180 minutos, increíble que los laterales de turno no hayan podido generar una aproximación de peligro por las bandas, indefendible que un central como Murillo juegue a la gallinita con un tal Lio Messi…  En fin, si bien es cierto que el técnico falló en su propuesta, también es verdad que los jugadores están viviendo otra realidad.  Los tratamos como estrellas, viven y levitan como tales fuera de la cancha, pero adentro se transforman en jugadores normalitos que ni siquiera juegan como equipo.

Los llamados a ser referentes brillan por su ausencia y no por su juego, incluso brillan más por sus declaraciones erróneas que por sus jugadas con el balón. ¿Dónde quedo el James que se echaba la selección al hombro y luchaba todos los balones? Ahora el 10 camina la cancha y discute con el árbitro… ¿Dónde están los delanteros a los que les bastaba una oportunidad para anotar? ¿Dónde quedaron los centrales que hacían respetar el área y eran los estandartes de la defensa? ¿Dónde está el estratega que me deslumbró con sus brillantes lecturas de partido?

Al mundial no se llega por ayudas externas o por resultados ajenos favorables, si la selección  – JUGADORES Y CUERPO TÉCNICO – no se pellizca y cambia radicalmente, será una espectadora por televisión del mundial. Quedan cuatro meses para el próximo partido… ¿se hará algún trabajo en ellos? ¿Los amistosos serán con Islas Fiji y Haiti? O por el contrario ¿habrá un trabajo de fondo y forma para tratar de darle vuelta a esto?

El camino por recorrer es escabroso, digamos que los únicos puntos medio seguros que tenemos en el papel son ante Bolivia y Paraguay.  Brasil aquí complicado y las visitas a Venezuela, Ecuador y Perú siempre han sido difíciles.

Lo bueno es que aun dependemos de nosotros, de nuestro desempeño y de los resultados que alcancemos, ¿quedará gasolina en el bus de Pekerman para Rusia?  Espero mayor autocritica por parte de cada uno de los integrantes de la selección, tienen cuatro meses para autoevaluarse, ¿de verdad creen que dieron todo en estos 180 minutos? Sencillamente hay que salir a jugar serios y a ganar sin importar la cancha, el árbitro, la falta, etc.   Rusia está a la vuelta de la esquina, es nuestra decisión si queremos ir o no.  En nuestras manos, bueno en nuestros pies y juego está el tiquete a Rusia… ojala no desaprovechemos esta oportunidad, como lo dije antes la Fe está, pero no está intacta.


Sin brújula

Un equipo desorientado y perdido en el terreno de juego fue la conclusión del pálido empate ante la selección Chilena.  No es exagerado asegurar que éste ha sido el juego mas discreto de la Selección en lo que va de esta eliminatoria.

Claramente atravesamos un mal momento que inicia desde la cabeza del grupo, el técnico argentino perdió la brújula y se quedo sin norte en el estilo de juego.  Lo anterior se comprueba con las constantes variantes en las titulares utilizadas para cada juego que se afronta, si bien es cierto que cada partido exige unas características y una táctica de juego especifica, también es verdad que un equipo debe tener una idea de juego establecida con una columna vertebral determinada.  Es claro que a Pekerman se le extravió la titular hace tiempo y desde entonces esta divagando para poder encontrarla nuevamente.

Para todos fue una gran sorpresa la línea titular que saltó al gramado del estadio Metropolitano, a pesar de haber sostenido el 4-2-3-1 la selección no encontró el engranaje requerido para manejar los hilos del partido.  

Particularmente, la alineación de Berrio y Borja fue una decisión desacertada, no porque no tengan las condiciones técnicas, sino porque no tuvo en cuenta primero, la presión del publico y la plaza – tener a Falcao en la banca era algo arriesgado y contradictorio – y segundo, no tuvo en cuenta la memoria futbolística, era evidente el riesgo que se corría al modificar de un solo golpe todo el ataque nacional, jugadores que no habían interactuado entre sí y que estaban prácticamente debutando con la selección serían los encargados de conducir el ataque tricolor.

A todo lo anterior debemos agregarle el excelente planteamiento táctico de Chile, durante los primeros 30 minutos se adueñaron del balón y explotaron la banda de Faryd Diaz a su antojo, afortunadamente para nosotros sin riesgo sobre el arco de Ospina que fue prácticamente un espectador mas.  Después de los minutos de reposición el clima “ayudó” a Colombia que pudo recuperar el balón pero sin ningún tipo de profundidad.  Desde ese momento hasta el final de partido los australes se posicionaron en el fondo de la cancha dejando a Vargas como único punta en busca de alguna sorpresa en contraataque. Razón por la cual siempre me sobró un volante de marca, ¿cuál era la necesidad de tener dos contenciones con un equipo que estaba totalmente replegado? ¿No era mas necesario un creador como Macnelly para ayudar a James y a Cardona?

No obstante, Pekerman espero hasta el medio tiempo para empezar con la modificaciones, pero solo hizo cambio de nombre y mantuvo el esquema, Borja por Falcao, sin resolver el eterno problema: falta de creación. Siguiendo la línea de cambios ingresó a Muriel por Berrio – de discretísimo partido- sin que esto ayudara a la situación.

Tan solo hasta el minuto 82, después de una lesión de Yerry Mina, el estratega Argentino decidió arriesgar al ingresar en su lugar a Macnelly Torres, jugador que debió estar en el terreno de juego desde el primer minuto.  Con su ingreso al partido Colombia mejoró un poquito en creación, con pausa y toques cortos, intentó romper la doble línea defensiva rival, sin embargo el tiempo no fue suficiente y al final Colombia no ganó un punto, sino que perdió dos.

Si se trata de buscar responsables, el que debe encabezar la lista esta vez es Jose Nestor, su planteamiento estuvo errático y por estar buscando enredar o confundir al rival, termino confundiéndose él y confundiendo a los jugadores.  Sus cambios tampoco fueron asertivos y fueron demasiado demorados.

Ahora bien, los jugadores también tiene su cuota de responsabilidad, James brilló por su ausencia y no por su juego, Cardona se vio lento y pesado en el terreno de juego.  Los dos encargados de generar fútbol, estuvieron ausentes y erráticos en la entrega de pases, jamás lograron asociarse entre sí y cuando tenían el balón buscaban transportar de forma individual es esférico.   Los laterales ratificaron que carecen de apoyo en el ataque y al menos por la banda izquierda Díaz fue una autopista en materia defensiva.  Todo eso confluyó en el sacrificio del delantero de turno, quedó nuevamente demostrado que la culpa no era de la Bacca.  Sea Falcao, Borja, Bacca, o quien sea que este solo en punta no podrá anotar goles si el balón no le llega limpio, el problema de la selección es la generación de juego.  El jueves, en 90 minutos el equipo solo tuvo dos opciones claras de gol, ambas de pelota quieta…. CERO opciones de juego colectivo.

El problema está identificado, falta la resolución del técnico.  Si bien todos los equipos jugaron para nosotros en esta fecha y quedamos ubicados en el tercer lugar, la siguiente fecha puede ratificar nuestra posición o saltar al sexto lugar.  Nos espera una Argentina dolida, preocupada, desesperada y al borde del abismo…. ¿Seremos capaces de desahuciarla? ¿O nuevamente seremos los encargados de revivirla? La suerte esta echada, los deficiencias identificadas …. ¿jugaremos bien o seguiremos dando como excusas la cancha, lesiones, etc?


Desolada clasificación

Un estadio vacío fue el marco para que Junior lograra una desolada clasificación, aún siguen haciendo eco las desacertadas declaraciones del dueño del equipo de un par de meses atrás.

En contra de eso, y a pesar del mal juego, Junior de Barranquilla consigue por segundo año consecutivo instalarse en la final de la Copa Águila.  ¿Ganamos y clasificamos? Lo primero no, con éste se suman once partidos sin conocer el significado de una victoria en los 90 minutos en la casa rojiblanca;  lo segundo, sí.  Por supuesto que siempre será bueno avanzar y más aún llegar a la final, sin embargo no se trata de ver solo el resultado, se trata de analizar e interpretar la forma y el fondo de lo realizado en el partido.

Empecemos por la titular, es muy fácil después de terminado el partido, aplaudir la inclusión de Escalante en la titular; pero, antes del pitazo inicial la mayoría nos preguntábamos que intentaba Giovanni al dejar en la banca a Rangel y a Sebastián Hernández para colocar a Domínguez – con función mixta, incluso más de ofensiva por la figura y los nombres alineados – y a Escalante.

Afortunadamente uno de los dos resulto siendo una buena apuesta, Escalante fue una de las figuras del encuentro. Con un gol y un pase gol fue el encargado de incursionar en el área rival por todo el frente de ataque.  Increíblemente a pesar de lo hecho, el técnico consideró oportuna su salida del campo a quince minutos del final para ingresar a Sebastián Toro y “parquear” el bus en búsqueda de sostener el marcador a favor que hasta ese momento se tenía. Literalmente, le salió el tiro por la culata y como bien saben, terminamos con gol en contra y sufriendo desde los tiros penales.

La otra apuesta de Giovanni en la titular fue la inclusión de Juan Guillermo Domínguez como volante mixto, claramente éste no le resulto para nada.  Nuevamente improvisa al jugador en una posición no natural para él, luciendo perdido en ataque y nulo en defensa durante todo el partido.  Sigo preguntándome, ¿Por qué improvisar una posición con un jugador teniendo otro de corte neto para esa posición? Por mucha crítica que tenga Sebastián Hernández, indiscutiblemente siempre será mucho más volante que Domínguez, siempre habrá una mayor probabilidad con él de un pase filtrado o una habilitación…Pero bueno, donde manda capitán, no manda marinero, ¿cierto?

La mayor de las interrogantes que hay en el ambiente es ¿Qué hizo Michael Rangel para no ser tenido en cuenta nunca jamás? No quiero hacer conjeturas, pero claramente es algo extrafutbolístico. La decisión no pasa por lesión física ni malas presentaciones en los escasos minutos que ha estado en cancha, es más, estando en racha de gol por partido lo mando a la banca indefinidamente. La inquietud es aún más arraigada teniendo en cuenta que fue uno de los dos refuerzos traídos para el semestre y no juega en ninguno de los tres torneos, como lo evidenciamos ayer,  no es ni siquiera la segunda opción, incluso peor, ni siquiera para los penales fue tenido en cuenta… la razón solo la conoce el cuerpo técnico, podría decirse que ese es el misterio de la Libélula.

Por otro lado, además de la clasificación, hay que destacar el trabajo de tres jugadores: Alexis Pérez, James Sánchez y Enrique Serje.  De los dos primeros ya conocemos el nivel y el talento que tienen,  afortunadamente en el juego de anoche desempolvaron su fútbol y nuevamente están intentando recobrar su nivel habitual. Me quiero concentrar el Serje, jugador silencioso, pero aplicado, poco a poco ha ido adueñándose de la posición con cortes precisos y recuperaciones efectivas en el medio.  Es un diamante en bruto para ser trabajado por Junior, tiene todo el potencial para convertirse en columna vertebral del equipo en el medio campo.

Uno que anda con la pólvora mojada es Ovelar, está divorciado con la red, y si bien es cierto que tiene que recoger el balón por detrás de la línea del medio campo, también es cierto que ha dilapidado opciones claras de gol.  Seguiré insistiendo en una dupla Ovelar/ Rangel, con el juego actual de Roberto, jamás se pisarían sus áreas y se aprovecharía a un centro delantero como lo es Michael.  Sin embargo aquí seguimos dándole largas a las definiciones inexistentes de Toloza, la de ayer fue la mejor en toda su carrera… Pero para ser justos Rangel debería tener oportunidad, más aun cuando sus competencias actuales son un Roberto apagado y un Toloza, bueno siendo Toloza.

No puedo dejar de mencionar a la otra figura del partido: José Luis Chunga.  Pacientemente ha esperado su oportunidad y esta vez no hubo lesión que se lo impidiera, ayer no solo atajo el penal que nos dio la clasificación, sino que también durante los noventa tuvo un par de atajadas que ahogaron el gol pijao. Merecido momento para un gran jugador.

En conclusión, Junior sigue con sin mostrar un estilo o identidad de juego clara, sin embargo con el pasito tun tun de G10 nos instalamos en la final de la Copa con más sufrimiento y suerte que otra cosa. ¿Alcanzaran las oraciones y las suplicas para concretar el titulo?  ¿Tapa una final, o incluso un posible titulo la ausencia de fútbol en el equipo y la palpable eliminación del G8? Cada uno saque sus propias conclusiones… 

Cuatro de seis

Se puede decir que el empate a dos entre Colombia y Uruguay fue un justo marcador en un partido complicado, fuerte y además pasado por la intensa lluvia que cayó en el estadio Metropolitano.

Si empezamos por el principio debo respaldar el planteamiento táctico de José Pekerman, particularmente no me pareció errado.  El técnico modificó la figura táctica utilizada en Paraguay, obviamente en Barranquilla era impensable repetir una línea de tres volantes;  no obstante, el rival de turno era una de las mejores selecciones del continente y que además cuenta con la mejor pareja de delanteros a nivel mundial. Con base en lo anterior, fue coherente y prudente al alinear un 4-2-3-1. 

A los jugadores, antes que nada y más allá del resultado,  hay que aplaudirles la entrega y la actitud, esa que muchas veces exigíamos. Ayer todos, sin excepción dejaron el alma en la cancha, razón por la cual me parecía injusta una derrota.  Ahora bien, el rendimiento de algunos en la parte técnica no está en su mejor nivel.

Iniciemos por la figura, Abel Aguilar, después de ser la convocatoria más resistida y criticada de estas dos fechas, se convirtió en la figura de ambos partidos.  Su nivel con la selección es excelente, aporta seguridad y jerarquía y además goles y marca aérea. Nombramiento especial para Yerry Mina, quien igual que el anterior, destacó en ambos partidos por su seguridad defensiva y como cereza del postre, anotó el gol del empate ante Uruguay, ratificando que con trabajo serio se ganó la titular.  Cabe anotar, que la inclusión de ambos jugadores en la convocatoria y además el voto de confianza de colocarlos y sostenerlos titulares en ambos partidos fue de Pekerman.

Pero como evidentemente no tuvimos una “buena presentación” y como buenos colombianos siempre buscamos lo malo y él o los responsables desglosemos algunas individualidades:

Carlitos Bacca, no es un secreto que no está en un momento estelar con la selección, coincido con muchos cuando anotan que esta divorciado del gol.  Por esa razón no discutí su cambio el día de ayer por Roger, pero con ese mismo cambio quedó demostrado que si bien no está en su nivel, no hay un jugador que lo reemplace eficazmente. Es cierto que la disposición táctica no es la más favorable para su tipo de juego, el porteño es finalizador y no pivot, su máximo rendimiento es de frente al arco y no de espaldas al mismo;  sin embargo la ansiedad por la falta de gol es evidente en sus movimientos técnicos. Ahora, a no ser que reencarne el Falcao de las eliminatorias pasadas, no veo un reemplazante que supere a Bacca.

Edwin Cardona, jugador que le dio vida al equipo, con su ingreso Colombia se vio más activa e impulsó a un apagadísimo Macnelly que encontró en él un socio para intentar proponer algo más de futbol ofensivo.  Como todos pudimos ver, las condiciones del campo tampoco favorecían un juego rastrero de sociedad por lo que su juego se vio limitado, además le faltó confianza para rematar al arco. Con un terreno y balón mojados, la primera opción debió ser la media distancia.

Faryd Diaz jugó el peor partido con la selección, estuvo implicado en los dos goles recibidos, en el primero comete una falta innecesaria y peligrosa y en su ejecución  cabecea hacia atrás en vez de rechazar y en el segundo nuevamente por arriba pierde el balón.  Lo que era su mayor virtud, la marca defensiva, fue su mayor error.  Sin embargo, igual que con Bacca, no visualizo un reemplazante que lo supere.

Oscar Murillo tuvo una tarea complicadísima, encargado de anular a Luis Suarez.  Tarea que cumplió en un 99%, solo tuvo un error que el uruguayo transformó en gol. Hay que resaltar que durante los 90 minutos Suarez tuvo una sola oportunidad clara, lo cual fue merito del central colombiano, sin embargo el futbol es así y con una sola bastó para cobrarnos.

Macnelly, como lo mencioné anteriormente, apagado, sin ideas y con un campo en contra de su juego careció de ideas para empujar el equipo hacia adelante.  El momento donde debió aparecer como líder del equipo, con el gol de Aguilar, fue cuando más opaco estuvo. Quedo en evidencia que para que su juego sea efectivo necesita un socio como James o Cardona al lado.

Muriel se dedicó a cumplir la tarea de marca encomendada por el técnico y por momentos olvidó que su posición en el campo es de atacante;  Arias, sin pena ni gloria, jugador normalito, pero que al igual que otros no tiene un reemplazo inminente, se perfila Bocanegra y porque no, al menos de local, regresar al Cuadrado lateral.

De este último, en discordancia con los que lo azotan por un terrible partido. En el primer tiempo fue quien más instigó a los rivales y quien intentó echarse el equipo al hombro ofensivamente.  Su pecado capital es el mismo de siempre, ser individualista, el día que entienda que con una gambeta es suficiente, aprenderá a soltar el balón en pro del equipo.

Lo cierto es que a todos y a cada uno se les agradece y reconoce el esfuerzo realizado, corazón y compromiso hay de sobra en este equipo, falta afinar la fase ofensiva para redondear la propuesta. 

Mal o bien, en las dos fechas se lograron cuatro puntos de seis posibles, solo fuimos superados por el nuevo Brasil con seis e igualados por Ecuador y Uruguay.  Chile y Paraguay revivieron sumando tres y Argentina sorprende con un solo punto.  Por su parte Perú, Bolivia y Venezuela se despidieron oficialmente de cualquier posibilidad.

No hay que sacar pecho por el cómo ni el cuánto, pero tampoco hay que masacrar porque mal no nos fue. Estamos acostumbrados a exigir resultados como si Colombia tuviera el palmarés y nivel de Brasil, y miramos por encima del hombro y con triunfalismo a equipos poderosos como Uruguay;  le restamos valor a triunfos ante Paraguay por ser “débiles” pero olvidamos que ese mismo rival, dejó destrozado a la gran Argentina.  

No faltará el que desde ya exija seis puntos en la próxima fecha (Chile y Argentina)  o sino catalogará como fracaso, al igual que ahora, haber sumado cuatro puntos en la eliminatoria más difícil del mundo.  Recordemos que hoy por hoy somos cuartos en la tabla, mesura y objetividad, Rusia está cerca, la Fe sigue intacta.


Triunfo inteligente

La camiseta amarilla se llenó de aire con el triunfo de la tricolor en Paraguay.  Colombia fue el único equipo visitante en lograr un triunfo en la novena fecha de las eliminatorias a Rusia 2018 en Sudamérica, dejándolo ubicado en el cuarto lugar de la estrecha tabla de posiciones.

Si hay que utilizar una palabra para describir el juego ante Paraguay esa sería “inteligencia”.   Desde el planteamiento táctico utilizado por el técnico hasta lo ejecutado por los jugadores en cancha lo que más se evidenció fue inteligencia futbolística.  Claramente Pekerman aprendió la lección del error en la lectura de juego ante Brasil, esta vez, estudió cuidadosamente al rival y así mismo lo hizo con Colombia, supo cómo manejar la ausencia de un referente como James Rodríguez hasta el punto de modificar su esquema táctico y variar el ADN colombiano para plantar un 4-1-4-1 que desvirtuó por completo a los guaraníes.

Disto de los que opinan que Paraguay jugó mal, simplemente fue eficazmente sometido bajo los términos que impuso la selección Colombia.  No fue que Paraguay no propuso o no intentó, fue que Colombia no lo dejó. Con la figura táctica planteada los cambios constantes en el circuito hicieron que la selección se adueñara del medio campo, causando un cortocircuito en la generación del juego guaraní. Plantar tres volantes de marca en el medio, apoyados con una extraordinaria labor defensiva de Muriel y Cuadrado por las bandas,  le dieron a Colombia el dominio en todo lo ancho del campo en la zona dos de la cancha, taponando cualquier intento de salida de los locales, para corroborarlo está el hecho que Ospina, por primera vez en los últimos  partidos, no fue el héroe ni la figura, sin demeritar que estuvo fino y seguro en las dos únicas llegadas que tuvieron los paraguayos en el segundo tiempo, pero en el trámite general del partido no fue exigido como en ocasiones anteriores.

Para destacar también el trabajo, de quien a mi juicio fue la figura del partido, Carlos Sánchez.  Fue el eje central de la propuesta táctica de Pekerman, estuvo preciso en los cortes y con una actitud avasalladora en todas las disputas del balón. Además, sus movimientos sin el esférico demostraron que era el encargado de organizar el equipo en la cancha, en varias ocasiones vimos cómo se metía entre los dos centrales soltando a Arias y a Diaz para que se fueran por los carriles en sociedad con Cuadrado y Muriel respectivamente. 

Del mismo modo hay que destacar la labor defensiva  colectiva e individualmente.  El equipo tenía sus líneas tan pegadas que los desdoblamientos que se hicieron entre laterales y centrales fueron perfectos.  Acierto total la inclusión en la titular de Yerry Mina, jugador al que no le pesó para nada su primera actuación con el equipo mayor de Colombia, por el contrario ratificó el porqué de su llamado y respondió a la confianza entregada por el cuerpo técnico al colocarlo en los once iniciales.  Se tumbó el cliché de no alinear jugadores sin “memoria futbolística”, Oscar Murillo y Yerry Mina se entendieron y se complementaron a la perfección como pareja de centrales…. Creería que a Jeison le espera una buena temporada en la banca.

Digamos que la tarea defensiva de Colombia fue prácticamente perfecta y para darle gusto a los que siempre ubican el punto negro, digamos también, que ofensivamente no se propuso tanto juego como se quería.  Sin embargo, hay que tener claro que el planteamiento utilizado no fue ofensivo, por eso, el gran sacrificado del equipo fue Carlos Bacca.  Solo en punta, estirando al equipo y dejando anclados a los defensores paraguayos, el delantero colombiano cumplió su labor. Es claro que dilapidó la más clara del primer tiempo, pero también es verdad que con la pared y la habilitación a Cardona pagó con creces al equipo.

Lo cierto es que el trabajo colectivo que tanto se le exigía a la selección fue evidente en Defensores del Chaco.  Ésta vez la malicia de Pekerman fue determinante  para conseguir tres puntos de oro ante un rival directo y que al mismo tiempo sirvieron para distanciarnos un poco de Chile y del mismo Paraguay.  Sus cambios me parecieron un poco demorados, pero acertados. El discutido ingreso de Mejía fue en el momento en que Paraguay incluyó a Derlis González, el 10 paraguayo generó más fútbol en el medio y por ende le quitó el balón a Colombia.  Inteligentemente el argentino coloca a Mejía para recuperar el esférico y minutos después ingresa a Cardona para darle manejo y buscar el gol que finalmente llegó.

La Fe sigue intacta, Rusia está cerca.  Llevamos cinco triunfos en los últimos seis partidos.  A la fecha de hoy, Colombia estaría clasificada al próximo mundial,  se viene una durísima prueba ante un aguerrido Uruguay comandado por Cavani y Suarez…. En Barranquilla los esperamos! 


Viera Superhéroe

Amanece el día con tres equipos Colombianos clasificados a cuartos de final de la Copa Sudamericana y con la puerta abierta para que sean cuatro los ubicados en estas instancias.

Afortunadamente, Junior es uno de los ya clasificados.  Sufriendo, como es costumbre, y hasta un poco más de lo normal, el cuadro Barranquillero avanzó tras dejar en el camino por penales a Wanderers de Uruguay.

Hay que celebrar, si, finalmente con las uñas se logró el objetivo que era pasar de ronda;  hay que sacar el carro de bomberos y rasgarse vestiduras por haberlo hecho, NO, el equipo nuevamente evidenció falencias que pudieron haberle costado el partido… viéndolo desde otro punto de vista, estuvimos a un penal de la eliminación.

Empezaré por decir que en el juego ante los uruguayos Junior mejoró notablemente de lo hecho en el partido de ida.  Fue el dueño del balón y  gestó innumerables oportunidades de gol que fueron dilapidadas y que además convirtieron en figura durante los 90 minutos al cancerbero Burián.  Sin embargo, no se puede aseverar que “Junior jugó bien” cuando no se logró un solo gol. Jugar bien es sinónimo de triunfo, victoria y goles;  de posesión y posición no se ganan los partidos y mucho menos los torneos. 

Ahora, meter goles no es sinónimo de tener más delanteros en el terreno.  Sigo sin entender la bipolaridad en los planteamientos tácticos de Giovanni, empieza con un solo delantero (Ovelar) en la titular para poder sostener una improvisada línea de tres volantes donde acomoda a la fuerza nuevamente a Juan Guillermo Domínguez.  Cuando se ve encima el reloj y evidencia la ausencia de gol, conocida desde hace años, decide recargar el equipo con delanteros más: Toloza y Rangel ingresan por Domínguez y un desapercibido González.  ¿Esperaba en serio goles mágicos en los minutos finales? Con mucho respeto sus cambios me parecieron, además de tardíos, novatos.

El equipo sigue sin mostrar una identidad o un estilo de juego, ni siquiera se perfila hacia un proyecto o modelo. Giovanni requiere con urgencia sentar un polo a tierra y darle continuidad por lo menos a una figura táctica.  Además tiene que ser más crítico al momento de elegir los titulares y las posiciones indicadas para cada uno de ellos.   Lejos de eso, sigue empeñado y obsesionado con algunos jugadores que poco o nada aportan al equipo y menos aún en posiciones ajenas a las suyas. 

Afortunadamente para enmascarar toda esta serie de fallas colectivas e individuales está San Sebastián Viera.  El uruguayo tiene gastada la capa de superhéroe de tanto salvar a Junior en instancias definitivas y ayer no fue la excepción. Si bien durante los 90 minutos no fue exigido por el débil Wanderers, abrió sus alas para atajar en los penales para darnos la clasificación. Gracias Uruguayo, gracias por nuevamente darnos una alegría y gracias por llorar de emoción por esta camiseta.

Por lo demás, aparte de feliz por la clasificación sigo altamente preocupada por la situación actual del equipo, experimento un sabor agridulce en el paladar futbolístico. Junior ajustó ocho fechas sin ganar (dos meses), continua al borde de la eliminación en la Liga y ahora en Copa llegaron los rivales de peso.  Sino muestra una mejoría diametral a lo que se ha venido desarrollando hasta ahora, el futbol no nos va  a alcanzar.

Espero que Vladimir sostenga el nivel mostrado anoche, todas las jugadas ofensivas importantes pasaron por sus pies. Es evidente que cuando el pequeño esta enchufado, genera opciones claras de gol. Lamentablemente siguen mal posicionando a Ovelar, mientras estuvo solo, era él contra el mundo.  Mal contadas vi tres ocasiones en donde tuvo que recoger el balón en el medio campo para cabalgar, cual llanero solitario, hasta el área rival… imposible que reciba, corra, se autohabilite y anote.  

Así como no hay tiempo para celebrar, tampoco lo hay para lamentarse, solo hay tiempo para trabajar y corregir, el calendario no da espera, en un par de días continua la épica batalla por entrar al G8 y un par días después la lucha para avanzar a semifinales en Sudamericana…  ¿alcanzará? 


Posdata: Los estancos reventándose y el Metro vacío, ¿será que el dueño de Junior estará contento ahora?

La cruda realidad

Tenso ambiente el que se vive estos días en Junior de Barranquilla.  La seguidilla de “malos” resultados en la Liga y el poco futbol mostrado en el torneo local e internacional dan pie a una lluvia de críticas que recaen principalmente sobre su técnico Giovanni Hernández y que además hacen eco en los jugadores de la plantilla.
A todo lo anterior debemos sumar los cruces entre las declaraciones de exjugadores e ídolos de la institución contra el actual director técnico del equipo, quien de forma no muy prudente contestó a sus detractores con declaraciones igual de fuertes en los medios de comunicación, cazando una batalla, además de innecesaria, diría que perdida.
No es un secreto que Giovanni es un técnico “en formación”, sin embargo como profesional y adulto que es sabía a lo que se enfrentaba al dirigir un equipo con una hinchada y unos dirigentes como los que tiene Junior, más aún después de haber sido durante varios años el foco de críticas y elogios en el club.  También era conocido por él y por los dueños del club que se avecinaba un semestre lleno de partidos, sin tiempos largos de descanso y/o trabajo, sin embargo con todas esas premisas, se aceptó el reto y tomó las riendas en un momento álgido para el equipo.
Desde entonces en el equipo se vivió un “eco” del trabajo de Alexis Mendoza, claramente en los primeros partidos que dirigió G10 aún se tenía la memoria reciente del estilo impreso por Mendoza en el equipo.  Eso junto con algunas anotaciones de Hernández dieron como resultado la seguidilla de triunfos y resultados positivos del equipo, que llevó a más de uno a elogiar desmedidamente la labor del nuevo técnico.
Pero como todo tiene su final, el eco terminó y la dura y cruda realidad golpeó fuertemente al club,   seis partidos sin conocer la victoria tienen a Junior en los últimos lugares de la Liga Águila y en lucha por continuar en la Copa Sudamericana.
La realidad es que a la fecha la propuesta futbolística de G10 sigue siendo un enigma, ha cambiado la figura táctica del equipo en varias oportunidades y no ha logrado encontrar el mejor funcionamiento para el mismo.  Para la muestra el juego de anoche ante Montevideo Wanderers, si bien fue el mejor resultado que pudimos traer al no anotar goles, también es cierto que futbolísticamente nada de nada.   Con “la pesada” del equipo disponible – hay muchos lesionados- se esperaba ver un equipo con mayor aporte ofensivo ante un rival bastante discreto.  No obstante, los 90 minutos estuvieron distantes de ser una buena presentación del equipo.
Insisto en que hay muchos jugadores que NO deben ser titular por encima de otros disponibles, caso James Sánchez y  Michael Rangel.  Por otro lado, sigo sin entender la fijación con Yony González como titular, o más aun el voto de confianza a Enrique Serje en un partido internacional y no en uno local donde lo relegó a la banca.  Así mismo insisto en que hay jugadores que están siendo sacrificados en el terreno de juego, casos Ovelar y Hernández, el primero debe retrasarse cual volante de creación y atravesar con el balón hasta el arco y el segundo en vez de ocupar su lugar de volante diez está cumpliendo tareas defensivas y de recuperación.
Con eso no excuso a ninguno, el parte de responsabilidad es compartido para técnico y jugadores (no me voy a desgastar en los dirigentes que es donde está el inicio de todo), con el cuento de “rotaciones” inventadas Junior está poniendo en la cuerda floja los TRES torneos, todo porque los jugadores tienen que descansar.  No sé ustedes pero yo acabo de ver jugar a la plantilla titular del Madrid, Barcelona y City (ojo nuevo técnico también) en Champions  y liga local con la misma distancia en tiempo de descanso y allá no hay “rotaciones” obligadas. Entendible que se varíen algunas posiciones para alcanzar un mejor rendimiento, pero ¿y ahora? ¿Qué va a decidir el técnico? En tres días se juega ante Chicó por el milagro de la clasificación al OBLIGADO G8, y  tres días después es la vuelta del esperado torneo internacional.
Panorama complicado por todos los lados para el club, calendario apretado y recortada nomina por lesiones y suspendidos para cada torneo.  Sinceramente en estos momentos no quisiera estar en los zapatos de Giovanni, solo me atrevo a darle un único consejo y es que las acusaciones y criticas de cualquier persona se responden en la cancha, las bocas se tapan jugando y no hablando.  Es el momento de demostrar si tiene o no la madera necesaria para comandar un barco que naufraga llamado Junior. 

Colombia: Diferentes perspectivas

Se cerró una nueva fecha de eliminatorias al mundial de Rusia 2018 con un saldo de tres puntos obtenidos de seis disputados.  A primera vista se puede decir que la selección sigue a medias, sin embargo para analizar los puntos, el juego y desempeño del equipo hay que ver hacer un “cara a cara” de opiniones.
Iniciare por destacar que la selección de los últimos 12 puntos disputados ha obtenido 9, lo cual deja un rendimiento del 75%  que no está nada mal, siendo ratificado por el cuarto lugar que ubicamos a la fecha en la tabla de posiciones. Los resultados de esta doble fecha fueron los previsibles: ganamos ante el rival a vencer en nuestra casa y perdimos ante una potencia – sea como sea Brasil siempre fue, es y será potencia – en su casa.
En contraparte debemos añadir que claramente ésta Brasil no es la misma de las eliminatorias anteriores, no tiene las figuras acostumbradas y a las que tanto se respetaban, por lo tanto si había una Brasil ganable era ésta. Sin embargo, hasta el día de hoy, no sigue ganando la camiseta rival.  Tal como leí anoche, a Colombia le falta creérsela, pecamos por inocentes o por ingenuos y nos vence nuestra propia falta de convicción.
Vamos a la figura táctica, particularmente no estuve de acuerdo con el planteamiento técnico del profesor Pekerman.  Era sabido que Brasil explota su juego por los costados, con laterales como Marcelo y Alves propone el ataque desde las bandas, incluso Neymar siempre juega recostado a la línea.  Entonces ¿por qué dejarles el callejón abierto planteando un 4-2-3 cuando de esa última línea de 3 alineada solo Muriel cumplía con las características de marca necesarias? Macnelly y James nunca han cumplido esa función en la selección, por eso ahí peco Pekerman.  Debió jugar con un 4-3-2 o si quería sostener el 4-2-3 alinear volantes ofensivos con marca tipo Berrío o incluso Cardona.
Ahora, en contraparte, existe la teoría que dice que equipo ganador no se toca.  Puede que a eso se haya ceñido el técnico para sostener el equipo que ganó en Barranquilla con un solo cambio obligado.  Tal vez planeó el partido con un James como el que vimos en Barranquilla y no como el que jugó en Manaos, esperó que Bacca despertara del letargo vivido y saliera del dejavú y confió en un Macnelly incisivo que manejara el balón y le diera tenencia al equipo.  Lo cierto es que nada de eso se dio y además se recibió un gol antes del primer minuto que destrozó cualquier planteamiento técnico que se hubiera podido trabajar.
Colombia, pese a haber jugado un terrible primer tiempo que estuvo lleno de miedo, desorden, equivocaciones individuales y colectivas, logró milagrosamente y con la clara ayuda de Ospina encontrar el empate, inmerecido pero empate al fin y al cabo, antes de finalizar la primera mitad.
Para el segundo tiempo se vio un equipo diferente, con el cambio de banda Muriel y el ingreso de Cuadrado se logró contener la salida del rival.  Un Wilmar Barrios crecido fue el estandarte del medio campo junto con Carlos Sánchez.  Sin embargo seguíamos sin la guía clara de James, todos los balones que pasaron por el 10 colombiano carecieron de malicia y en muchas ocasiones fueron mal entregados.  Así mismo Bacca estuvo ahogado arriba pasando desapercibido ante la defensa auriverde.
Pekerman ingresó a Cuadrado, Roger y Marlos… insisto mucho jugador de ataque, poco de contención. Con un resultado favorable como lo era el empate a uno, debió poblar el medio recuperador con un tercer volante de marca e ingresar a un delantero fresco y rápido para aprovechar cualquier contraataque. 
En contraparte podemos deducir que el argentino pensó que teníamos suficiente potencial para jugarle de tú a tú todo el partido a Brasil y se la jugó con cambios ofensivos para buscar un marcador favorable.
Infortunadamente en un error en doblajes de marca llega la genialidad de Neymar.   Medina cubre un error de los centrales y recupera un balón por el centro con dos cierres precisos, para nuestra desgracia el rebote le cae a un rival que abre la cancha para Neymar por derecha que completamente solo recibe y sentencia el partido.  Para los que acribillan a Medina, les diré que revisen la jugada completa, él sale a cerrar por el centro, ¿Dónde estaba Cuadrado para el doblaje en marca por derecha? ¿Dónde estaba Barrios para apoyar la marca por su zona? Es muy fácil al caído caerle, pero en ese gol particular eximo de culpa a Steffan.
En contraparte opinaré, ¿no te brinda mayor marca por derecha Arias que Medina? ¿Por qué dejar en el banco al jugador que ha sido siempre tu titular por esa punta y que viene de ser el jugador de la fecha en su liga? Preguntas que nadie le hace a Pekerman cuando se puede, solo él tiene la respuesta a estos interrogantes.
Lo cierto es que Colombia a parte de un mal planteamiento, tuvo la ausencia de sus figuras referentes: James, Bacca, Macnelly no estuvieron.  Es más si somos bastante críticos el único que estuvo perfecto los dos partidos fue David Ospina.  Sin embargo con todo y la pérdida en Manaos se pueden rescatar cosas positivas: Wilmar Barrios jugó fantástico, lastima el balón perdido en la jugada del segundo gol, aunque su desgaste físico fue tremendo (él era un candidato a ser sustituido). 
Lo más rescatable es que los rivales directos de Colombia se enredaron en sus partidos, Ecuador al que muchos daban por clasificado se cayó abruptamente y no sumó un solo punto, Chile viene en caída libre con un camerino reventado y sumó un solo punto. Paraguay resucitó sumando tres y Bolivia dio la sorpresa al sumar cuatro.  Colombia con altos y bajos sumó tres puntos y se mantiene hasta hoy dentro del grupo de clasificados directos al mundial.
La siguiente doble fecha es a muerte contra dos rivales DIRECTOS, primero hay que ir a sacar un triunfo en Paraguay y rematar con otra victoria ante una envalentonada Uruguay en Barranquilla.  No comparto a los que destruyen y acaban a la selección en cada derrota, como tampoco a los triunfalistas que ya compraron tiquetes a Rusia. Jugamos las eliminatorias más difíciles y parejas del mundo que solo tienen cinco puntos de distancia entre el primero y el séptimo. ¿Vamos cuartos y vamos llorando?  Sigo creyendo, la Fe sigue intacta…. Rusia nos espera