El Maestro y el Profesor

Poco o nada que rescatar del terrible partido que se jugó en el estadio Metropolitano donde el Atlético Nacional literalmente, le pasó por encima a un desdibujado Junior de Barranquilla.
Finalmente “cesó la horrible noche” en la arenosa y la cuenta llegó al total de cuatro goles para los visitantes y ni un solo gol para los locales, sumándole la expulsión de Guillermo Celis y la segura suspensión de la plaza por agresión de los hinchas a la terna arbitral y al equipo rival después de la clara provocación de Alexis Henríquez.
En el tema futbolístico se puede concluir que tal como lo deja ver el resultado, los visitantes jugaron su mejor partido del semestre, ayudados por el que también fue el peor partido de Junior. 
Se necesitaron solo cuarenta minutos para sentenciar la goleada y para dar un knock out de autoridad a los locales.  Tan solo al minuto ocho de juego Jefferson Duque dejaba ver la tragedia que se asomaba al coloso de la ciudadela.  La pesadilla la continuaría Yimmy Chará a los 17 minutos y Marlos Morelo a los 38 y 40 minutos.
Mientras tanto un Junior irreconocible, solo observaba como las camisas azules hacían fiesta en la cancha, se paseaban por el área sin inconvenientes, atravesaban la mitad del campo con facilidad y lujos ante un anclado rival que jamás salió al campo de juego.
Los dirigidos por Alexis Mendoza carecieron de … TODO!! Sinceramente ayer no hubo un solo jugador que sacara la cara por el equipo, todas las líneas estaban erráticas:  en la defensa Correa y Tesillo dejaron que Duque  y Chará les dieran clase de desdoblamiento, encare y pase al vacío, todos lo balones que tocaron se filtraron y ni siquiera hubo posibilidad de mano a mano porque la marca de los centrales solo fue hecha con la vista, mientras tanto Noguera y Vélez ni en ataque ni en defensa;  en la primera línea de volantes se borró el cassette, al terreno no llegaron las recuperaciones de Cuellar y Celis, por el contrario estaban sin timing, sin encare y sin ganas; del medio… el error es del técnico, ¿Por qué coloca a Pérez por la mitad?, pero hay un párrafo exclusivo para el señor Mendoza; los delanteros: Aguirre, no se aun de que quiso jugar, como enlace no estuvo y al arco nunca llegó, y Toloza, las escasas pelotas que le medio llegaban, las dejaba ir porque se la paso cayéndose en el campo, al parecer salió al terreno de juego sin taches en los guayos.
Un verdadero circo fue lo que vimos en el Metropolitano, sin brújula y sin norte los jugadores parecían veletas en el campo de juego y corrían sin fundamento atrás del balón – cuando corrían – lo mas preocupante de todo, es que este barco se hundió sin capitán, Alexis Mendoza nuevamente queda con el saldo en rojo en Barranquilla, lo que anteriormente era un fortín – Metropolitano – hoy es una carpa grande para la función del circo.
En la calurosa noche de Barranquilla quedó plasmado en el papel, en el resultado y en el terreno de juego que Reynaldo Rueda sigue siendo el “ Maestro” del profesor Alexis Mendoza.  El técnico verde le propinó una clase magistral de cómo plantear un buen partido y además de cómo mover sabiamente sus fichas.  Por su parte Mendoza nuevamente se equivoca de principio a fin, aun sigo sin comprender ¿Cuál fue su intención con la titular alineada?  Como lo expresé previamente, colocar a Juan David Pérez por el medio es sacrificarlo y perderlo, dejar a Vladimir sin socio es sentenciarlo a muerte, insistir con Aguirre es terquedad y dejar en punta a  Toloza es crucificarlo con la hinchada.  A todo lo anterior le agrego la increíble pasividad y falta de determinación en la toma de decisiones del estratega,  ¿Cómo es posible que teniendo un marcador 0-2 al minuto 17, no se inmute siquiera para un cambio y espere hasta el minuto 36 para ejecutar uno? Increíble la parsimonia e inclusive terquedad para sostener un modulo que no funcionó jamás; además se equivoca monumentalmente en el cambio, ingresando a Ovelar  por Toloza, solo modifica jugador y no figura táctica, cuando todos los asistentes evidenciábamos que el problema no era definición, sino falta de creación. ¿No era mas coherente ingresar a Jarlan por Aguirre?... Pero la noche aun era virgen y la terrible lectura del partido por parte del técnico apenas comenzaba.  La verdad todos sus cambios me parecieron completamente desacertados, nunca debió sacar a Pérez del campo, el problema que aquejo a Junior los 90 minutos fue la falta de tenencia de balón y por supuesto la falta de creación.  Erróneamente el cuerpo técnico aplicó la teoría de “con mas delanteros llega el gol” e ingresó a SU solución – digo SU porque la llegada del jugador al Junior fue solicitud expresa del técnico – Zamir Valoyes, para que lo ingresó? Solo consiguió que se ganara mas abucheos y criticas de la hinchada.  En conclusión con sus cambios el cuerpo técnico jamás enderezo el camino, por el contrario termino empeorando la situación y aumentó la presión y las criticas en su contra.
Una noche para el olvido, un equipo carente de todo, incluso de pundonor, si bien es cierto que la clasificación esta muy cerca, también es cierto que ayer desnudaron TODAS las falencias tácticas y técnicas de Junior.  Equipos como Nacional son los que “miden el aceite” y te dan una sentencia clara del nivel futbolístico propio, la cual evidentemente fue catastrófica.
Finalmente fue un partido mas, pero aquí lo que preocupa no es la derrota sino la forma como se llegó a ella.  No pido la cabeza del técnico, porque no es momento de cambio de uno, estamos previos a una final en Copa Águila y en la recta final de la Liga Águila, no es inteligente un “revolcón” en este momento, pero si espero que este 0-4 no pase desapercibido,  no se puede solo pasar la pagina sin hacer una lectura lenta, detenida y con altos niveles de autocritica de lo vivido.

Estos cuatro goles no me hacen mas ni menos hincha de Junior, el sentimiento hacia un equipo no se mide por triunfos y derrotas, sino por amor a una institución y a una camiseta. Ese amor esta intacto, pero el ego como hincha esta dolido.

Perdida de memoria


Dura derrota sufrió la Selección Colombia en el que sin miedo a equivocarme fue y espero sea el peor de los partidos desde que José Néstor Pekerman es el técnico de la tricolor.  Con un claro desorden dentro y fuera de la cancha, ideas incomprensibles y falta de reacción se selló un apabullante 3 – 0 de los charrúas sobre los cafeteros.
Con cabeza fría y apegándonos exclusivamente a los números y a las matemáticas, el inicio de eliminatorias de Colombia fue aceptable:  tres puntos de seis disputados, se ganó en casa y se perdió en Montevideo ante un rival directo, pero siempre difícil.  Tal como exprese en varios trinos, la derrota ante Uruguay no nos elimina de Rusia y de haber logrado una victoria tampoco nos clasificaba al mundial.  Ahora bien, se jugó mal, terrible, horroroso, nos pasaron por encima y nos golearon, lo que duele no es perder, sino la forma como se perdió.
La derrota se empezó a gestar desde el momento que se dio a conocer la titular del equipo. Fue un desacierto completo el repetir la nómina que enfrentó a Perú, en este caso no encajaba la dichosa frase de cajón : “Equipo ganador no se toca”, bastaba con revisar el juego ante los Incas para darse cuenta que el partido ganado ante ellos fue una carambola a tres bandas: jugamos igual de mal que ante Uruguay, pero el palo y un par de goles nos dieron los tres puntos -  valiosos y preciados puntos que serán de gran importancia a lo largo de esta eliminatoria – que amortiguaron un poco las críticas a la selección nacional. En otras palabras, la suerte nos acompañó en Barranquilla, pero en Montevideo  no hubo suerte ni azar que nos librara de la efectividad Uruguaya.
Me rehúso a aceptar que a los jugadores no se les advirtió o no conocían la superioridad del juego aéreo del rival, el primer gol es imperdonable, cabecea solo y sin problema dentro del área el máximo referente Uruguayo: Diego Godín… gol de libro, gol de historia, gol que no tiene justificación.  Se quedan en marca varios jugadores Colombianos, entre ellos Zapata que ni siquiera salta para estorbar el impacto y le deja el camino libre al defensor charrúa que ya suma dos goles iguales en esta eliminatoria.
El mar de errores  en la Selección continuaría durante todo el partido, la defensa estuvo irreconocible.  La zona que ha sido el baluarte del equipo se desmoronó en mil pedazos cada vez que los rivales atacaban;  todo parecía una película repetida, llegadas sin cesar por las bandas que terminaban en centros peligrosos al área, despejes errados que recuperaban fácilmente los uruguayos e imposibilidad para al menos sostener el balón y bajarle la revolución al juego rápido que proponía el rival.  Un medio campo desconectado que nunca encontró el camino para conducir el balón a los delanteros y dos islas solitarias arriba que murieron desahuciadas por la falta de creación.
En síntesis Colombia ayer evidencio un mal que lo aqueja desde la Copa América: pérdida de memoria táctica.  Justamente en lapsus como ese es cuando el equipo debe resucitar de la mano de un líder en el campo – no existe en estos momentos en Colombia alguien que cumpla la tarea completa de ser capitán, como extrañamos esa faceta del Gran Yepes  -  y debe ser reconstruido con reajustes y cambios ideados por el cuerpo  técnico....
Puntos suspensivos, eso fue lo que dejaron las acciones del profesor Pekerman, a quien admiro y respeto profundamente, pero quien estuvo completamente desacertado en sus decisiones de principio a fin: escogió terriblemente los once titulares, ubicó erradamente en el campo los once que eligió y cuando se vino la noche, sus cambios terminaron confundiendo aún más a los jugadores.  Para cerrar, en la rueda de prensa declara afirmaciones incoherentes como “Cuadrado estaba cumpliendo su tarea …”  un poco más de autocrítica hubiera sido mejor que salirse por la tangente en varias preguntas directas que le realizaron.
Si bien el cuerpo técnico tuvo un alto porcentaje de responsabilidad en la derrota, los jugadores pusieron la otra mitad.  En el Centenario no se salvó uno solo, colectiva e individualmente la plantilla completa se rajó:
David Ospina: no tuvo atajadas espectaculares, por el contrario se vio bastante comprometido en el tercer gol cuando el balón entra por su palo.
Santiago Arias: encabeza los peores de la noche, completamente errático en las salidas, no entregó un solo pase acertado y se quedó muchas veces en la defensa.  El segundo gol fue un error imperdonable del lateral.
Cristian Zapata: lejos de su acostumbrado nivel,  se vio inseguro, sin timing y sin fuerza en la marca personal.  Comprometido altamente en el primer gol cuando suelta la marca de Godín – perdió todos los saltos con el charrúa-  y en el segundo gol cuando no logra rechazar un balón.
Jeison Murillo: también inseguro en los cierres, sin coordinación en el juego aéreo y blando en marca. Comprometido en el tercer gol cuando Abel Hernández lo deja atrás con un amague.  Tampoco pudo ganarle a Godín por arriba.
Frank Fabra: nuevamente dejó ver que en marca y recuperación tiene una asignatura pendiente, intentó subir al ataque pero sus entregas tampoco fueron certeras.
Carlos Sánchez: recuperó numerosos balones, pero en la entrega estuvo impreciso, los rebotes y rechazos terminaron en su mayoría con receptores de camisas azules.
Edwin Cardona: por más que intentó enlazar la defensa con el ataque estuvo lejos de lograr cumplir su objetivo, queda claro que la responsabilidad de la generación de fútbol no puede ser responsabilidad suya, necesita un socio en el medio campo que maneje los hilos del partido.
Freddy Guarín: nuevamente desastroso, solo la terquedad de Pekerman lo llevo a jugar este partido. Totalmente perdido en el terreno de juego, gravitando por el medio sin encontrar su posición, intentó con remates de larga distancia que llegarían primero a Plutón que al arco de Muslera.
Juan Cuadrado: pésimo, además de jugar dos muy malos partidos, al final se hace expulsar infantilmente, a pesar de no haber conectado la cara del uruguayo, la intención es lo que le merece la roja directa. No le salió una sola gambeta, perdió en todos los mano a mano que tuvo.
Teofilo Gutiérrez: perdido adelante no pudo generar riesgo, la pelota nunca le llegó y las veces que la tuvo sucumbió ante la ordenada defensa charrúa.
Carlos Bacca: una isla en el ataque de Colombia, el porteño poco o nada pudo hacer ante la falta de oportunidades creadas por el equipo.
Macnelly Torres: suponíamos que con su ingreso se ubicaría en la segunda línea de volantes para alimentar con balones a los delanteros, pero el técnico lo utilizo como un volante seis dejándolo por detrás de la mitad de la cancha donde de magia no se vio nada.
Fabián Castillo: entró pero ni para opinar algo dio material. Su entrada cuestiona fuertemente al director técnico al ponerlo por encima de jugadores como Jackson Martínez. Claramente el estratega no utiliza la misma balanza a la hora de tomar decisiones: a Cuellar lo deja en las gradas porque lo lleva lentamente en su proceso, mientras que el jugador en mención juega en los dos partidos de la eliminatoria…… tal “Pascual”?
Falcao García: sigo sin entender su ingreso, mas allá de ser Falcao o cualquier otro … que pretendía Pekerman al ingresar otro delantero a la isla ofensiva? Obviamente el tigre siguió sin rugir.
En conclusión no se salvó ni uno solo, todos hicieron su parte en la fatídica fría noche uruguaya, todos estuvieron comprometidos en el resultado y todos deben mejorar individual y colectivamente para poder lograr el objetivo: Rusia 2.018
La eliminatoria apenas está comenzando, un largo camino de dos años cerró su primer capítulo, dejando a Colombia en la sexta posición con tres puntos.  Para los escépticos y radicales que quieren la cabeza de Pekerman: calma y paciencia, o creen que es una jugada maestra desbancar al técnico a un mes de enfrentar al líder  Chile y a una necesitada Argentina?  Y si lo sacan, a quien traerían? Hay que pensar con cabeza fría, no solo es cortar un proceso, sino iniciar otro en medio del camino.  Pekerman tenía vidas acumuladas por lo hecho en las eliminatorias pasadas y lo obtenido en Brasil, esas vidas se están acabando y él lo sabe. 
Es cierto que se perdió feo, pero también es verdad que esa derrota estaba dentro de las cuentas, para clasificar debemos ganar TODO de local y buscar tres puntos en cada una de las visitas a los que ya se perfilan como los débiles de la eliminatoria: Perú, Bolivia y Venezuela.
Es hora de empezar a trabajar y reorganizar la idea táctica del equipo, la llegada James ayudará, pero no será la solución a todos los problemas.  Es momento para que el cuerpo técnico visite uno a uno los estadios del país y realice una convocatoria inteligente, no solo para pasear – caso Cuellar – sino para retomar la memoria y el fútbol que nos caracterizó en Brasil 2.014

Yo sigo creyendo en la Selección y en el proceso Pekerman, tengo memoria y sé el punto de quiebre que implicó el Argentino en la tricolor y el cambio de chip que le hizo a todo un país; pero también sé que estas son y serán las Eliminatorias más parejas y difíciles de la historia y que si no reaccionamos ahora, tal vez mañana sea muy tarde. 

Triunfo Jerárquico


Con pie derecho inició la Selección Colombia su participación en las Eliminatorias a Rusia 2018, es cierto que no fue un decoroso partido,  sufrimos y apretamos diente durante gran parte de los noventa minutos, pero al final con el pitazo del árbitro se sentenciaron los primeros tres puntos de esta dura y difícil eliminatoria Sudamericana.

Discrepo completamente de los que hoy acribillan al equipo y más aun de los que aseguran que no merecimos ganar, que fue un resultado muy amplio para lo visto en el terreo y que incluso Perú mereció empatar como mínimo…. A ellos les recuerdo y refresco la memoria:  ¿Cuántas veces Colombia jugó como nunca y perdió como siempre? ¿Cuántas veces por falta de eficacia nos quedamos con las manos vacías? Y para los que les encanta comparar, ¿Cuántas veces equipos como Argentina, Uruguay o Brasil, jugaron pésimo y con una pelota detenida lograron el gol del triunfo?  Por favor señores, si todo lo hiciéramos perfecto sencillamente seriamos campeones mundiales !!!

Particularmente yo sí celebro la victoria, lo importante era ganar y sumar tres puntos, más aun siendo locales ante un complicado rival como Perú, o es que ya olvidamos como por perder puntos en casa ante ellos se nos escapó en eliminatorias anteriores el paso a un mundial? 

Que tenemos que mejorar… Si, por supuesto, Colombia aún sigue distante del nivel mostrado en  el mundial de Brasil, pero es mucho más fácil enderezar el rumbo con tres puntos en el bolsillo y no empezar con una caja con saldo en rojo.  Además no podemos obviar la gran ausencia de James y Macnelly, aceptémoslo o no, ese par de jugadores son la rueda de engranaje en el medio campo Colombiano, su ausencia fue más que notoria en el partido de ayer donde se evidenció un cráter gigante en el medio campo.

La selección en conjunto logró el objetivo, la zona defensiva fue la más clara, segura y compacta a lo largo de los noventa minutos,  en el medio estuvo la gran deficiencia del equipo y en la delantera se desperdiciaron algunas oportunidades de gol.  Aquí les dejo el uno a uno de los jugadores Colombianos:

David Ospina:  Muy buen partido del guardameta, si bien Perú le exigió poco en cantidad, cuando lo hizo demostró calidad, y seguridad completa evitando goles rivales.  Achicó bien en un par de oportunidades y estuvo firme en cobros de pelotas detenidas y aéreas.

Santiago Arias: consolidado en su posición, su titular la tiene ganada a pulso.  Se proyectó y buscó sociedades en el ataque por su banda y en defensa estuvo certero en los cierres. Taponó la salida Inca y cortó el juego cuando se requería, ganó todos los mano a mano.

Cristian Zapata: seguridad en los cierres y gran velocidad. Destaco un regreso rapidísimo en un contragolpe de Perú, donde el central alcanza al atacante rival y recupera el balón evitando una clara opción de gol. Muy seguro en el juego aéreo.

Jeison Murillo: baluarte de la defensa, el mejor relevo que pudo quedar por Mario Yepes.  Con fuerza y técnica recuperó numerosos balones, imprime seguridad e incluso liderazgo en la línea defensiva, es el organizador de la primera línea tricolor.

Frank Fabra: aplausos!! Gratísima sorpresa por la banda izquierda, mejoró notablemente del partido amistoso al jugado en el Metropolitano.  En el ataque llevó peligro al área rival y filtro pases precisos para dejar mano a mano a los delanteros.  En defensa recuperó varios balones y con buenos cierres cortó algunos avances peruanos.  Aún tiene mucho más margen de crecimiento en la parte defensiva, pero respondió muy bien al voto de confianza otorgado por el entrenador.

Carlos Sánchez: el jefecito del medio campo, impecable en todo el partido.  No se acobarda ante el ancho de la cancha y el calor de la ciudad, cubrió todos los espacios del medio campo adelantándose en las recuperaciones de balón con buenas entregas a sus compañeros.  Merecida entrega de banda de capitán a quien es la columna vertebral y el equilibrio de la Selección.

Fredy Guarín: el jugador más parco de Colombia, se vio incómodo y amarrado en la posición de primera línea de volantes, no encontró su lugar en el campo y tampoco tuvo fortuna con los remates de larga distancia.

Edwin Cardona : cumplió su tarea, la orden táctica de Pekerman fue pegarse y jugar por las bandas, por donde buscó sociedad con Cuadrado a lo largo del partido.  Si bien no brilló como James, aportó con  remates de tiros libres directos al arco y finalmente con el gol de la tranquilidad  un exquisito remate de borde externo en el último minuto de juego.  

Juan Cuadrado: entró al partido con las revoluciones sobrepasadas, le falto pausa y tranquilidad en su juego, se vio muy acelerado y por lo tanto falló en la definición y entrega del balón.  Está en deuda con la tricolor – sabemos su gran nivel en la Juventus -  sin embargo hay que reconocerle que siempre fue hacia adelante buscando romper la sólida defensa Inca, jamás bajo los brazos en el ataque y siempre retorno  para ayudar en la defensa.

Carlos Bacca:  lejos de su nivel con el Milán el porteño estuvo impreciso e inseguro en la definición.  Desperdició una clara oportunidad de gol en la primera parte con un cabezazo desviado - en la repetición se observa como señala que el sol lo cegó al momento de impactar el balón -  Tampoco se vio cómodo en el campo de juego y no fue el socio esperado de Teo.

Teófilo Gutiérrez: crack, jugador estelar de la selección.  No solo anotó el gol que abrió el camino a la victoria, sino que realizó una tarea silenciosa pero fundamental en la táctica defensiva: bloqueó y anuló completamente la salida de Advincula desde su propio terreno, cortando la mayor generación ofensiva rival. Teo fue el jugador que se movió por el centro de la cancha y por ambos costados, encontró espacios para romper la doble línea defensiva de Perú y siempre retrocedió para aportar en defensa.

Alex Mejía: ingresó por Guarín al minuto 63.  Fue el apoyo de Sánchez en la recuperación con cierres precisos y cortó avances ofensivos en el juego aéreo.  Cambio necesario para buscar mantener el resultado y cerrar el partido.

Falcao García: ingresó al minuto 75 por Teo Gutiérrez.  El Tigre sigue sin rugir con su fútbol, no tuvo opciones de gol y poco pudo aportar en el cierre del partido.

Fabian Castillo: ingresó por Bacca en el minuto 91.  Muy poco tiempo en cancha, sin embargo tuvo una oportunidad de contragolpe en la que fue controlado por el central Peruano.

Una apreciación generalizada en los jugadores  Colombianos fue el alto desgate físico, se supone que el calor y la humedad deben jugar a favor a nosotros, pero ayer vimos a varios terminar con calambres como Murillo y Teo.  Punto para revisar en el cuerpo técnico con el preparador físico.

La Selección va paso a paso en un duro camino, este equipo tiene algo nuevo en su ADN que es " jerarquía".  Insisto que lo importante a recalcar es el triunfo obtenido, más aun con los resultados que se dieron en la primera fecha de la Eliminatoria: Argentina perdió en su casa ante un ordenado, peligroso y difícil Ecuador, mientras que Chile pasó literalmente por encima de un desconocido Brasil.  Todo esto me hace valorar mucho más la victoria ante Perú y la unidad que se refleja en el campo y fuera de él, gestos como el abrazo en la celebración del gol entre Teo y Falcao y la dedicatoria del gol de Cardona a James dejan ver que es un grupo unido que sabe que en la Selección no se busca el brillo propio sino el objetivo común: Rusia 2.018

La siguiente estación será la difícil y aguerrida Uruguay, que mejor manera de acompañarlos en esta travesía que con nuestro apoyo incondicional. Fe, gente, eso es lo que necesitamos, el equipo ayer demostró que no depende de un solo jugador – James Rodriguez- para obtener resultados.  Obviamente requerimos de su talento para desplegar un mejor juego, pero el objetivo se consiguió, cosa que no lograron selecciones como Brasil y Argentina sin sus referentes Neymar y Messi.  Esto una vez más demuestra que la Selección Colombia es un equipo unido y no una galaxia de estrellas individuales.


Dosis de Magia


Se rompió el hechizo y por primera vez Junior está en la final de la Copa Águila, instancia que a lo largo de los años ha sido esquiva para el cuadro currambero.  Finalmente después de tres  semifinales disputadas  (2.009 – 2.011 – 2.014)  los rojiblancos rompieron el tabú y se instalaron en la gran final, ahora están  a la espera de conocer a su rival entre Santafé y Once Caldas.

Manteniendo la característica línea de  sufrimiento, la clasificación estuvo precedida de angustia y ansiedad al máximo, no solo por la definición desde el punto penal, sino por el desarrollo de los noventa minutos de partido.

Como era de esperarse los locales saltaron al terreno de juego en búsqueda del gol que les diera la igualdad, por su parte Junior estaba como su camisa de visitante: “blanco y sin ideas”. Afortunadamente el color de la camisa de Viera fue azul de principio a fin, el uruguayo fue el artífice y figura durante los 90 reglamentarios y obviamente durante la tanda de penales.

Los rojiblancos carecieron de ideas en la primera mitad, es mas continuaron de la misma manera hasta el antológico gol de Jarlan Barrrera.  Ese mítico momento del minuto 67 partió la historia del partido en dos, no solo por lo que representaba sino porque cambió drásticamente la actitud en ambos equipos.

En los primeros 66 minutos el claro dominador de juego fue el Poderoso de la Montaña, los locales ejercieron una fuerte presión en el área rival y llevaron a los visitantes a replegarse por completo en su propia área. Junior cayó en el juego del Medellín, perdió la pelota  y juntó demasiado sus dos primeras líneas defensivas, poblando de gente el espacio, pero sin lograr marca eficiente sobre los rivales.  Los rojos se movían a su antojo en el área de Junior  y rompían las tibias líneas defensivas con movimientos y pases a un toque.  Justamente sería de esta forma que el Medellín llegaría al gol a través de un desvío de Juan Fernando Caicedo que deja vencido y sin oportunidad a Sebastián Viera. 

La noche se tornaría más fría y oscura, Junior continuaba sin rumbo en el campo, abajo en el marcador, con  Ortega lesionado y ahora con un penal en contra a los cuarenta minutos de juego.  Pero justo en ese momento, empezó el milagro. Cuando estábamos al borde del abismo, Cristian Marrugo desperdicia la oportunidad de anotar el segundo gol estrellando en el palo el lanzamiento del punto penal, dejando el partido abierto para la segunda mitad.

La tendencia de Junior ha sido clara a lo largo del semestre: jugar un tiempo para el olvido y un tiempo espectacular.  Afortunadamente se mantuvo la premisa y el cuadro tiburón salió con una nueva actitud a los 45 finales.  Sin embargo Medellín no bajaría la guardia y nuevamente probó, sin suerte para ellos,  a un inspirado Viera que si bien atajo la mayoría de remates,  vería caer su arco a los 59 minutos tras una enredada jugada que no logran despejar los defensores, pero que Jhon Pajoy si emboca en el fondo de la red. 

Golpe duro para Junior, pero utópicamente, ese fue el momento en el que los jugadores comprendieron lo que estaban dejando escapar, se evidenció las  ganas y la actitud en el equipo y gracias a eso llegó el minuto mágico del partido – Minuto 68 – cuando Jarlan Barrera marca el gol del torneo, del semestre y del año….. G O L A Z O !!!!  Gol que cambió el rumbo del partido, gol que literalmente “ revivió un muerto”, a partir de ese momento, Junior recuperó el balón y se adueñó de él, manejo los tiempos y obligó a  la definición del finalista a través de los tiros desde el punto penal.

Desde los doce pasos la figura fue una sola: Sebastián Viera, el uruguayo atajó tres penales  (Angulo, Arias y Caicedo);  mientras tanto sus compañeros prolongaban la sentencia, erraron Aguirre, Pérez y Domínguez, y anotaron Vladimir, Jarlan, Cuellar, Tesillo y finalmente para la clasificación Guillermo Celis.

Nuevamente Junior celebra y silencia el Atanasio Girardot, los rojiblancos de la mano de Alexis, con la dosis de magia de Jarlan y la claridad de Viera se ubican en la final de la Copa Águila, tal como lo escribió mi buen amigo Tito Puccetti en su cuenta “ La genialidad visita el Atanasio.  El talento de Jarlan no tiene Barrera” 

Luna Rojiblanca.


En una noche de astros, eclipse y fútbol, la luna no se resistió y se ilumino de rojo para celebrar un nuevo triunfo Juniorista con el que alcanza el segundo lugar de la tabla de posiciones tras derrotar dos goles por cero al Deportivo Pasto en el estadio Metropolitano.

Como es ya costumbre, Junior jugó dos tiempos completamente diferentes, un primer tiempo con poco o nada que comentar donde los locales no generaron un solo tiro al arco rival.  Por su parte los visitantes presionaron fuertemente y durante cuarenta y cinco minutos desactivaron todos los circuitos rojiblancos y en algunas oportunidades inquietaron con remates al arco a Sebastián Viera, quien estuvo seguro y certero bajo los tres palos.

Para la segunda mitad Alexis tuvo que realizar un cambio forzado tras la lesión de Roberto Ovelar, ingresando al terreno de juego a Edinson Toloza – cambio que en su momento fue criticado ya que no se sabía de la lesión del Paraguayo –   Sin embargo, Alexis no solo realizo  cambio de jugador, sino que también modifico la ubicación de sus jugadores en el terreno, reacomodo a un perdido Aguirre en el centro del campo y movió a Ortega hacia la derecha.   Modificaciones que con el ingreso de Toloza generaron el punto de quiebre del partido, Junior explotó las espaldas de los defensores nariñenses y  de esa manera se convirtió en el dominador absoluto del segundo tiempo.

El primer gol se gestó inicialmente con una espectacular recuperación de Gustavo Cuellar, dejando en el camino a tres rivales para adelantar el balón hasta los pies de Toloza, quien se vistió de asistidor y en otra buena jugada habilita perfectamente a Aguirre para que con un potente zurdazo enviara la pelota al fondo de la red…. Golazo de principio a fin… recuperación, gambeta, habilitación y remate….

El equipo continuaría buscando ampliar la ventaja y Aguirre estuvo cerca de anotar su doblete, pero sería Vladimir Hernández el encargado de marcar el segundo gol de la noche tras una nueva habilitación de Edinson Toloza previo a una gran recuperación de Michael Ortega.

Triunfo satisfactorio por el resultado y más allá de eso porque Alexis demostró que si sabe leer los partidos, con un solo cambio y variantes posicionales logró cambiarle la cara a un pálido y bastante enredado partido.  Así como ha sido criticado por errores cometidos en partidos anteriores, hoy se le debe aplaudir porque en gran parte el estratega de esta victoria final fue él.

Hay que resaltar el espectacular partido de Gustavo Cuellar, jugador que día a día demuestra las capacidades futbolísticas que tiene y la personalidad para ser el guía en el medio campo recuperador, sin lugar a dudas se ganó con méritos propios  su llamado a la selección Colombia.  Por otra parte Toloza, figura a mi juicio, fue el ingrediente que cambio el final de la receta, su ingreso fue fundamental en el cambio de propuesta del equipo, finalmente el jugador mejoro su técnica y aprendió a levantar la cabeza antes de patear, acción que repitió numerosas veces en el partido de ayer, colocando varias pelotas en oportunidades claras de gol para sus compañeros. 

Victoria importante que nos deja muy bien situados en la tabla general y en la reclasificación y de paso en la tabla de goleadores con ocho anotaciones para Vladimir Hernández ubicándolo en el segundo lugar.  Sin embargo no hay que olvidar el primer tiempo, siendo sinceros Junior regalo 45 minutos en los que el futbol fue el gran ausente.  Nuevamente quedó demostrado que materia prima hay y de sobra, la cuestión es generar orden táctico – Alexis Mendoza -  y  una buena interpretación de los jugadores en el terreno de juego.

El calendario que se avecina para el cuadro Currambero está diseñado para medir el nivel del equipo, irá a visitar a Santafé e inmediatamente recibirá en el Metropolitano a Nacional y Medellín.  Llegó el momento de probar la calidad del plantel ante los equipos “grandes” de la Liga Águila Colombiana y esperar que a pesar de no haber más eclipse lunar, el astro siga  vistiéndose de rojo Juniorista.

La Davis de Colombia

Pasado el momento de efervescencia y de profundo dolor por la oportunidad desperdiciada quedan muchos interrogantes por contestar respecto a la presentación del equipo Colombiano en la Copa Davis. 

Siendo honestos, esta oportunidad de clasificación al grupo mundial era única, no solo por ser locales, sino también porque al serlo se escogían ítems como: superficie, pelotas y obviamente ciudad o sede.   Además de lo anterior, Japón, rival de Colombia era un equipo “ganable”, por más que en su lista figurara un top 10 como Keil  Nishikori, los otros integrantes del equipo eran poco conocidos a nivel mundial, algunos como Taro Daniel jugaban por primera vez un torneo como la Davis y no estaban acostumbrados a jugar partidos exigentes a cinco sets.

Sin embargo no supimos aprovechar las ventajas otorgadas, y más allá de culpar a un jugador por la derrota, debemos evaluar la conformación del equipo por parte del técnico nacional Mauricio Hadad.   

Tan solo hace dos años Colombia también estuvo a puertas de ascender al grupo mundial, justamente ante Japón, pero en aquel entonces la sede era Tokio, allá Colombia vio esfumar el sueño cuando el mismo equipo no pudo alcanzar los tres puntos.

La vida y el tenis nos dieron la revancha, esta vez en casa, con ambiente Colombiano y con una nueva figura: Alejandro González.  Jugador que fue el completo responsable y autor de la clasificación Colombiana sobre Uruguay al vencer en sus dos partidos a las raquetas uno y dos del país Charrúa:  Paolo y Martin Cuevas.   

Pero el técnico Colombiano decidió descartar a su carta sorpresa, y escogió entre los Alejandros al veterano Falla, por encima del juvenil y explosivo González.  Equipo armado, errónea decisión – en mi concepto – y cartas jugadas.  Como era de esperarse Nishikori ganó sus dos puntos, nuestros doblistas Farah y Cabal sumaron un punto y Giraldo logró otro más ante la segunda raqueta oriental.  Todo se definiría como estaba planeado entre las segundas raquetas de cada equipo: Alejandro Falla y Taro Daniel. 

Lastimosamente ya todos sabemos cómo termino la historia, el asiático venció en sets corrido al colombiano y nuevamente dejamos escapar una nueva oportunidad, pero esta vez en casa, con nuestra gente apoyando y ante un rival muy accesible.  

Sinceramente, el responsable no es Falla, el cuestionamiento debe dirigirse más bien al líder del equipo y preguntarle  ¿Por qué no le dio la oportunidad al jugador que nos clasificó? ¿Por qué no vario las fichas en su equipo tal como lo hizo Japón, siendo que ya eran viejos conocidos? Y más importante aún, ¿Qué le hizo cambiar de opinión? En todas las ruedas de prensas de los días previos al inicio de la llave estuvo González al lado de Giraldo, Farah y Cabal, y solo hasta el último momento decidió dejarlo por fuera.

Preguntas que creo, quedaran sin respuestas o al menos sin una veraz, ahora solo queda volver a empezar el camino y esperar una nueva oportunidad tan dorada como la que se acaba de ir para por fin hacer parte del selecto grupo mundial de la Copa Davis. 

Ortegol


Con una victoria necesaria y trabajada el cuadro Junior de Barranquilla logró ubicarse en el tercer lugar de la tabla a dos puntos del líder y con posibilidades de seguir escalando teniendo en cuenta que tiene un partido menos. 

Alexis regresó a sus inicios y alineo en la titular a los habituales jugadores de experiencia, regresaron Iván Vélez y Carachito Domínguez por los juveniles Murillo y  Gutiérrez y recupero su lugar Roberto Ovelar tras recuperarse de su lesión.  Por otra parte le entregó la confianza a Michael Ortega dejando en la banca a Jarlan Barrera.

En una tarde/noche  lluviosa los rojiblancos  buscaron desde muy temprano el gol que les diera la ventaja, sin embargo serían los visitantes quienes se irían arriba en el marcador con un gol a los 14 minutos de juego de Víctor Castillo.  Después de un mal rebote de la zaga defensiva de Junior, el volante remataría al arco y ayudado por un desvío en Tesillo el balón ingresa al fondo de la red. 

La tarde nublada se tornaba oscura para los tiburones,  el equipo se ahogaba en un juego de imprecisiones y desorden en el campo de juego, no se  encontraba un líder que tomara la responsabilidad de la creación de fútbol y se vaticinaba lo peor.  Afortunadamente antes de finalizar el primer tiempo en una jugada en el área rival hay un clara, pero sutil falta sobre Ovelar, el Paraguayo es empujado dentro del área decretándose penalti a favor de los locales.   Vladimir Hernández  con la confianza completa ejecuta el cobro consiguiendo el empate para irse a camerinos.

Las palabras de Alexis en vestidores surtieron efecto y el equipo salió con una mentalidad y actitud diferente al  campo de juego, en la segunda mitad  los mismo once del primer tiempo jugaban de otra manera, Ortega se puso el overol de volante creativo y empezó a asociarse con un encendido Juan David Pérez. 

Los tiburones acorralaron en su área a Alianza Petrolera generando varias oportunidades de gol,  finalmente al minuto 68 seria Michael Ortega –  criticado y resistido, con mas bajos que altos desde su llegada a Junior -  quien con un potente derechazo cruzado anotaría el gol del triunfo, gol que celebra con ganas y con rabia, sacándose la bronca de encima, esperamos sea el primero de una senda goleadora que tanto se ha esperado de su parte,  porque ¿Qué mejor manera de callar a la crítica – incluyéndome - que con goles y buen fútbol en la cancha de juego? 

Con los goles anotados Vladimir llega a su séptimo gol de esta temporada,  ubicándose en el primer lugar de la tabla de artilleros junto a Harold Preciado (Deportivo Cali) y Jefferson Duque (Atlético Nacional);  por su parte Michael Ortega llegó a su séptimo gol con la camiseta del Junior, primero en la Liga Águila de este año cortando así una racha de 1.736 minutos sin gol por liga.

Insisto, aún hay mucho por corregir, Alexis tiene que sentar al equipo y hacer énfasis en la importancia que le da al juego la actitud aportada de cada uno individual y colectivamente.   Ayer fue un claro ejemplo que el mayor problema que aqueja a la plantilla es cuestión de actitud y no de aptitud.  Los mismos once jugadores jugaron dos partidos completamente diferentes, uno  con displicencia y otro con ganas y hambre de triunfo.

Las figuras del partido nuevamente fueron Juan David Pérez – quien corrió y buscó el área rival incansablemente – y Gustavo Cuellar que sigue ratificando su buen nivel y lo imprescindible que es para el equipo.  

Lo importante es el triunfo con sus tres puntos, el equipo necesitaba un buen resultado después del duro golpe de la eliminación de la Copa Sudamericana, ahora tiene que enfocarse en los dos torneos que tiene en carrera y que mejor manera de enfrentar una semifinal en Medellín ante el DIM que habiendo ganado con buena actitud en casa ante el líder del torneo.


Displicencia total.


Sin temor a equivocarme Junior sufrió el fracaso del semestre.  Es cierto que aún siguen dos competencias vigentes, pero el equipo completo tiro por la ventana el torneo más importante, el torneo internacional.

Hace cuanto Junior no clasificaba a una competencia internacional? Cuanto duró para poder lograr el objetivo de participar en este tipo de certamen? … Y ahora estando adentro con rivales parejos, ganables, esto el lo que hace? Realmente deprimente, lamentable y vergonzoso…

La responsabilidad es absolutamente compartida entre todos los entes de la institución: jugadores, cuerpo técnico y dirigentes.  Como es posible que hace más de cuatro torneos hay un sentir generalizado en cuanto a la ausencia de delanteros y los dirigentes, sabiendo que se enfrentarían tres torneos simultáneos, no refuerzan y no se inmutan por conformar una plantilla que tenga por lo menos un recambio en las posiciones fundamentales del equipo?  Pasó lo que todos vaticinábamos, se lesionó Ovelar y no hubo como reemplazarlo.  Con el perdón de Vásquez, Mena, Escalante, Valoyes y Toloza, ninguno tiene las capacidades y/o el nivel necesario para afrontar una responsabilidad como la que es ser el delantero/goleador del Junior de Barranquilla.  Entonces, considero que en esta derrota jugó un papel fundamental la mala organización y la poca ambición en la conformación de una plantilla que es corta incluso para un solo torneo, ahora deduzcamos cuan limitada puede ser para enfrentar tres…

Por otro lado el cuerpo técnico sigue dejando interrogantes abiertas, no sé si será la falta de experiencia, terquedad personal o mala suerte.  Lo que es cierto es que Alexis Mendoza ha tomado malas decisiones en la conformación de las convocatorias y la definición de las titulares para cada partido.  Jamás tuvo claro las prioridades entre los torneos disputados y más de una vez fue la suerte quien lo ayudo a pasar raspando las pruebas que afrontaba.  No podré entender como deja a Cuellar en la banca adjudicándolo a “equipo ganador no se cambia”, entonces un jugador pierde su titular en el club por ser convocado a la selección Colombia? Si bien la eliminación no fue su total responsabilidad, Alexis con sus decisiones y cambios fue un factor determinante en la misma.  Su proceso en Junior debe continuar con algo así como “matricula condicional” y debe tomar, urgentemente, un curso rápido de como rotar jugadores en un equipo de futbol sin destrozar la identidad de su juego. 

Por último los jugadores, que se puede decir o comentar de un grupo de profesionales que salieron a desfilar ayer en el terreno de juego? No hay explicación para que hace cuatro días desplegaran un muy buen nivel de juego y ayer parecieran novatos o modelos en el campo.  Hay cosas que no se pueden observar desde la pantalla del televisor porque ésta solo persigue al balón, pero era irritante y desesperante ver como nadie se movía sin el esférico, estaban anclados a su parcela de tierra y ni siquiera simulaban intento de correr o trotar en el campo.  Si hay una palabra que resume la actitud del partido es displicencia, todos carecieron de ganas o de hambre de juego.  Incluso en la forma como Vladimir ejecutó el tiro penal se evidenció la falta de compromiso. Un penal que resume la actitud de 90 minutos y la falta de profesionalidad de todo un plantel.  No es excusa el desgaste físico, Tolima jugó el Lunes ante Nacional, y hasta ahora había tenido el mismo calendario que Junior participando en Liga y Copa Águila y hasta ayer en Copa Sudamericana, entonces porque a los Pijaos si se les vio pundonor y respeto por su club y a los locales no?  

Muchas, demasiadas cosas sin comprender tras una dolorosa y penosa eliminación, no por la despedida como tal de un torneo internacional, sino por la forma como se llegó a ella. 

Visitante de Lujo


Junior continua imparable en su racha ganadora de visitante, con la victoria conseguida ante Águilas Doradas ajusta su cuarto triunfo en línea y se convierte en un visitante de lujo ratificando su posición de mejor visitante de la actual Liga Águila.

Un partido complicado por la altura, el horario y la cancha sintética – definitivamente se evidenció que la pelota pica y corre diferente en esta superficie – no fueron impedimentos para que el cuadro currambero obtuviera su objetivo.

Siendo sinceros el primer tiempo fue bastante parco y aburrido para los equipos y fabricante de bostezos para los espectadores.  Ambos planteles se veían incomodos en la cancha, lo que significó la ausencia de buen futbol.  Hubo una jugada polémica al inicio del partido donde el guardameta Kevin Piedrahita derriba a Jarlan Barrera cometiendo un claro penal no sancionado por Juan Pontón, juez central del compromiso.  

Durante los primeros veinticinco minutos fue Junior quien dominó el balón,  pero no tuvo la profundidad necesaria para inquietar el arco rival.  Ya sobre el final de la primera parte, Viera desviaría al tiro de esquina el único remate directo a arco por parte de Águilas, firmando así la igualdad sin goles para el entretiempo.

Para la segunda mitad las dos escuadras salieron al campo sin modificaciones, Junior mostró mas incisión en el área rival y Juan David Pérez estuvo cerca de abrir el marcador.   Pero el encargado de romper la paridad seria Luis Narváez, el Barranquillero anotaría al minuto sesenta por medio de un cabezazo – extraño e incomodo – después de un cobro de tiro libre de Vladimir Hernández.  

Con el marcador a favor, Alexis movió su banca y le dio descanso a un desgastado Ovelar, ingresando al juvenil Jhon Vásquez, quien solo necesitaría tres minutos en cancha para anotar su primer gol como profesional con Junior y aumentar la diferencia de gol al marcar, también de cabeza, el segundo gol Juniorista.  Cabe resaltar que el jugador se libró de su marcador con un impresionante salto que lo dejo bien acomodado para cabecear.

Con el resultado a favor, Alexis ingresó a Ortega y Ramírez por Jarlan y Pérez.  Con esto el estratega buscaba mayor control del balón en el medio, aumentar la recuperación y obviamente cuidar a sus titulares para el partido de mitad de semana ante Tolima por la vuelta de la Copa Sudamericana. 

El resto de partido Junior se adueño del balón, toques continuos entre sus jugadores sirvieron para que la tribuna coreara “ole ole ole” a favor de los Barranquilleros.  Incluso tuvo una opción clarísima de gol en los pies de Vásquez después de conectar 35 pases seguidos, pero infortunadamente el delantero no definió bien.

Finalmente Junior concretó otra nueva victoria como visitante, igualando una racha ganadora  a domicilio que no veíamos desde la temporada 83/84 comandada por Jorge Solari.  Particularmente mas allá de lo obtenido, me causa gran orgullo y mayor satisfacción que el técnico que lidere este logro sea Alexis Mendoza, estratega y jugador hecho y fabricado en Junior que siente amor por la camiseta, lo que le da un plus extra a lo conseguido.  

Tal parece que razón  tenían los sabios del futbol cuando pedían calma y tiempo para el proceso Mendoza, con aciertos y/o desaciertos a la fecha estamos bien posicionados en la Liga Águila (con un partido menos), clasificados a semifinales en la Copa Águila y a un paso de avanzar a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana.

A lo anterior hay que sumarle que por fin Junior sale a proponer y a buscar un resultado sin importar la plaza, finalmente se rompió el tabú de jugar defensivos en la altura y rezar por un contrataque milagroso. 

Sin embargo, debemos mantener los pies en la Tierra, si bien hemos alcanzado importantes triunfos, es tan bien verdad que a la fecha aun no logramos ningún titulo.  El equipo aun esta en fase de formación y consolidación de una idea e identidad de juego, y el cuerpo técnico sigue estirando de mil maneras la corta nomina que tenemos para tres torneos.  Es el momento preciso para que jugadores que estaban “dormidos” despierten del sueño y sirvan como apoyo siendo una  herramienta fundamental en esta maratónica carrera por lograr un triplete histórico. 

En conclusión como coloquialmente se diría: “ Ni tanto que queme al santo, ni poco que no lo alumbre”

Gol de oro!


Se rompió la historia, se acabó la eterna seguidilla de partidos sin conocer la victoria en el estadio El Campín ante Millonarios.  Anoche Junior de Barranquilla mandó a guardar todos los tabúes escritos en cuanto a la altura y después de once años y once días logró derrotar 2 -1 a los capitalinos.

Fue un partido con muchos altibajos para ambos planteles,  Junior arrancó con el pie en el acelerador y dejo en evidencia que su objetivo eran los tres puntos.  Durante los primeros minutos el cuadro rojiblanco fue el dueño del balón, desdibujó a un Millonarios que se veía errático y lento;   además con una fuerte presión alta y un excelente relevo  en la marca  los curramberos taponaron la salida azul y  encerraron en su propia cancha a los locales convirtiendo en  figura al guardameta Vikonis.   Las oportunidades de gol más claras en el inicio fueron para los visitantes, el palo después del cobro de tiro libre de Jarlan ahogó el grito de gol de los hinchas rojiblancos que acompañaron al equipo en la capital del país. 

Pero tal como comente al inicio fue un partido lleno de altibajos,  Junior con errores propios en la salida – malas entregas de Narváez – le daba vida y oportunidades a los delanteros rivales, afortunadamente nuestro capitán estaría en una noche casi perfecta y en más de una oportunidad fue el encargado de salvar al equipo y mantener la igualdad hasta el final de la primera mitad. 

El inicio del segundo tiempo fue muy similar al final del primero, Millonarios salió dispuesto a buscar el partido y termino convirtiendo en figura al uruguayo Sebastián Viera quien en varias oportunidades tuvo que estirarse y poner a prueba sus reflejos en los mano a mano con Maxi Nuñez y Federico Insua. Justamente cuando más instigaban los locales Junior era mas errático en la entrega del balón, si bien recuperaban el esférico, lo remataban a cualquier parte del campo generando un nuevo ataque azul.

Sin embargo en el minuto 63  aparecería el gladiador de siempre, Vladimir Hernández recibió sin marca el balón después de un tiro de esquina y con un potente zurdazo enviaría el balón al fondo de la red. Nada que hacer para Vikonis, un golazo que colocaba arriba, merecidamente, al cuadro tiburón.  Tan solo un minuto después Luis Mosquera sería expulsado con roja directa tras una doble agresión sin balón.   Pero cuando todo apuntaba a una victoria rojiblanca, Millonarios encuentra el empate tras un infortunado autogol de Felipe Correa, la mala suerte acompaño al central y en un tiro de esquina el balón rebota en su espalda y se desvía al fondo de la red… nuevamente estábamos empatados.

Mientras que Rubén Israel movía  su banca para reacomodar la defensa  -  siendo algo arriesgado y  dejando la mitad del campo desprotegida   con poca o nula recuperación – Alexis Mendoza retrasaba los cambios.  Finalmente se decidió e ingreso a Escalante y Ortega por Pérez y Jarlan.  Inteligentemente el estratega leyó el partido y supo aprovechar los espacios que estaba regalando Millonarios.  Con piernas frescas y rapidez en los ataques verticales buscó aprovechar el hombre de más en el campo y justamente de esta manera llegaría el agónico gol del triunfo al minuto 90 del partido.  

Un espectacular pase de Vladimir para Ortega y una impecable habilitación de éste hacia Celis,con el pase de la muerte, sellarían el gol de oro del triunfo conseguido por Guillermo. 

Victoria más que merecida del equipo rojiblanco, logrando recuperar el saldo en rojo por la derrota sufrida en Barranquilla ante la Autónoma en la fecha anterior.  Hay que reconocer que el equipo que alineo el profesor Mendoza fue completamente ofensivo y hasta ahora las cuentas le salen a la perfección en los tres torneos. 

Por otro lado Murillo sigue sorprendiendo con su nivel, joven jugador con una importante proyección en su puesto.  Y no puedo dejar de mencionar a Michael Ortega, finalmente el jugador me calló la boca y fue artífice en el gol del triunfo, pero creo que Alexis le debió dar más minutos en el campo teniendo en cuenta la situación de juego.

El próximo rival será Águilas Doradas, para después cerrar la llave en la Copa Sudamericana ante Tolima en Barranquilla, evidentemente este triunfo será un envión anímico para toda la plantilla para enfrentar el calendario que se avecina. 

Montaña Rusa


El derby Barranquillero tuvo un amargo sabor agridulce… si, así mismo, si bien el triunfo fue merecido y trabajado para la Autónoma – quien además necesitaba con urgencia sumar de a tres para intentar soñar con conservar la categoría – lo mostrado por Junior en el terreno de juego deja sin palabras a más de uno. 
Es realmente inexplicable que el equipo titular de Junior tenga tantos altibajos, sinceramente parece una montaña rusa, tiene partidos en los que llega al éxtasis máximo de la expresión del futbol con  armonía perfecta con el balón, y de repente tiene partidos en los que está sumido en lo más profundo de un pozo sin fondo y sin futbol….
Lo más preocupante es que estos cambios bruscos de 180° en el rendimiento del equipo se dan con los mismos jugadores, impidiendo así que la explicación sea falta de ritmo o incluso cansancio – recordemos que TODOS  descansaron y se jugó con la suplencia en Bogotá ante Tolima – entonces ¿ Cuál es la verdadera razón de esta bipolaridad? ¿Qué es lo que pasa a puertas cerradas en la plantilla del equipo? ¿Conoce Alexis a sus dirigidos , y tiene además el liderazgo y la autoridad necesaria para exigirles el nivel futbolístico requerido en todas las presentaciones?
Muchas preguntas quedan en el tintero,  la mayoría sin respuesta, pero lo cierto es que a pesar de la falta de continuidad colectiva, el equipo aún está compitiendo en los tres torneos del semestre.
La responsabilidad en ese sentido recae fuertemente sobre el técnico, es Alexis el encargado de dirigir y darle instrucciones a los once del terreno de juego.   Es Alexis el que debe exigirle a Jarlan, Perez y Vladimir un trabajo colectivo y no la gloria personal.  En el partido con Autónoma se evidenció que los jugadores querían brillar con jugadas individuales y se olvidaron de soltar el balón, de habilitar a un compañero con pases básicos y sencillos y no con jugadas de fantasía.  Punto para corregir para los minions, no siempre se pueden marcar goles espectaculares, hacer cañerías y bañar arqueros, a veces una pared sencilla o un pase al vacío puede ser más efectivo.
Por otra parte, la ausencia de Cuellar fue más que evidente, Junior sintió fuertemente el recambio en la pareja de volantes recuperadores.  A pesar que Narváez estuvo claro en la recuperación del balón, sus entregas no eran acertadas y en su mayoría eran hacia atrás;  diferente a Cuellar que además de recuperar proyecta y saca al equipo hacia una jugada ofensiva.  Mientras tanto Jhony Ramírez, lejos de su nivel,  estuvo parco en la marca y nulo en ataque, siendo la primera modificación de Alexis al ingresar a Michael Ortega.  Con su ingreso se buscaba calma, manejo de balón y creación ofensiva,  pero nuevamente quedo en deuda, en  los primeros minutos filtro un par de pases pero después se apagó, no sé si cansado – sinceramente espero que no, solo llevaba un par de minutos en cancha – o simplemente displicencia.
La Autónoma sentenció con un doblete de Pablo Rojas cuando el Junior más buscaba la igualdad, golpe de autoridad para los universitarios y knock-out para el equipo rojiblanco que vio como con goles efectivos los visitantes  aseguraban su primer triunfo en el duelo Barranquillero.  Cabe anotar que gran parte del triunfo fue el trabajo colectivo de los delfines y una lectura casi perfecta del juego por parte de su técnico Giovanni Hernández, quien supo anular con presión y marcas escalonadas a los motores del cuadro rojiblanco.
Y como Junior está en una maratónica carrera de partidos, no hay tiempo para lamentarse, es momento de planear inteligentemente el partido ante Millonarios, plaza complicada ante un equipo necesitado, me pregunto….. ¿Qué alineación pensará utilizar Alexis? ¿Va a “rotar” el equipo nuevamente? ….  

Antes de cerrar debo felicitar y aplaudir el gran gesto que tuvo Roberto Ovelar, tan solo un par de minutos después del 1 – 0 a favor de la Autónoma, al paraguayo le sancionan un penal a favor de Junior por una supuesta mano del defensor universitario.  Sin embargo, el búfalo demostró que en el futbol también existen principios y valores y fue él mismo quien le dijo al árbitro que la mano había sido propia y que por lo tanto no era penalti.  Momento de gran valentía para el atacante paraguayo que dio una lección de integridad a todos los espectadores, sin embargo a pesar de su acción, el árbitro consideró amonestarlo por la mano…..  pero, mejor hubiera sido una tarjeta verde de juego limpio,  no?

Suerte!


Empezare por aclarar que obviamente me alegra  la clasificación conseguida por Junior a la semifinal de la Copa Águila, es cierto que hasta ahora, los tres objetivos se están consiguiendo:  Junior está entre los ocho de la Liga Águila, en semifinales de la Copa Águila y a un paso de octavos de final de la Sudamericana.  Pero hay que ser autocríticos y reconocer  que lo hecho ayer en el terreno de juego ante Deportes Tolima fue lamentable.
Afortunadamente para nosotros, esta vez la suerte estuvo completamente de nuestro lado, sinceramente no fue Junior quien ganó el partido, fue Tolima quien lo perdió, y de la forma más infantil que nos hubiéramos podido imaginar.
Era de conocimiento público que el equipo alineado para el partido no iba a deslumbrar a la hinchada con jugadas de fantasías y goles de antología, pero lo mínimo que se esperaba era pundonor en la cancha y por lo  menos  interés en lograr la clasificación, incluso más allá de eso, intentar demostrar cualidades futbolísticas que permitieran pensar que se contaba con  un equipo alterno en la plantilla.  Pero lejos de lo anterior, ayer se evidenció  y se terminó de comprobar la abismal diferencia que separa los titulares de los suplentes.  El equipo que ayer representó a Junior de Barranquilla carece no solo de nivel futbolístico sino también de hambre de triunfo y al menos inteligencia futbolística.
Justamente serían los Pijaos quienes se irían arriba en el marcador, el gol llegaría al minuto 30 con un potente disparo de Jhon Mendez desde fuera del área, cabe aclarar que la marca hecha por  Narvaez  hacia el jugador fue completamente telepática, dejándolo disparar sin ninguna dificultad. Tolima seguiría presionando en busca del segundo gol, pero afortunadamente para Junior así terminaría la primera mitad.  
Es inconcebible  que tan solo al minuto 95 de juego se generara  el primer remate directo al arco rival, es imperdonable que con un hombre más que el rival - desde el minuto 53  - y dos más -desde el minuto 70 - el equipo no haya podido, al menos, controlar el balón aprovechando esa superioridad numérica;  y es inaceptable que con solo nueve jugadores el Tolima le haya pasado literalmente  por encima al Junior.
Afortunadamente, tal como titulé esta columna, la SUERTE nos acompañó, y con errores infantiles y también imperdonables para un jugador de futbol profesional,  Julián Quiñonez y Breyner Bonilla se autoexpulsaron , y además  este último adelantó el  regalo de navidad otorgando un penal de oro al cuadro Barranquillero.   Penal que sería ejecutado, de la manera más extraña posible, por Edinson Toloza para asegurar la clasificación a semifinales.
Clasificación sufrida y poco trabajada, pero finalmente clasificación que nos tiene con vida en los tres torneos.  Muchas, demasiadas cosas para aprender de lo vivido ayer, tanto para el técnico como para los jugadores.  Espero que Alexis por fin entienda y aprenda qué es y cómo se hace una “rotación” y comprenda que rotar no es cambiar todos los jugadores de una titular, rotar es variar algunas fichas, pero manteniendo una identidad de juego,  o en su defecto modificar un planteamiento al cambiar jugadores por otros con características distintas.  En todo caso rotar no es lo que se hizo ayer, ayer se suplantó un equipo, ayer se improvisó con once jugadores en una cancha y la verdad la sacamos barata.
Por otra parte, es tiempo que estos suplentes entiendan que están en un equipo grande como lo es Junior, y que si están  inscritos en la plantilla es porque asumimos que tienen la capacidad futbolística necesaria para competir como profesionales.  Es hora que jueguen con responsabilidad, entrenen con seriedad y suban el nivel, porque lo visto ayer por TODOS los que jugaron fue impresentable, sinceramente no parecía un equipo profesional y ya ha corrido bastante tiempo en la eterna espera de mejora algunos jugadores.

El semestre sigue avanzando y aun hasta hoy, por suerte y/o merito, seguimos con los tres objetivos, la pregunta es:  ¿Hay plantel suficiente para afrontar las estancias definitivas de los tres campeonatos? ¿O tendremos que renunciar a uno o incluso dos de ellos para dedicarnos solo al más importante?