Primera prueba

Junior logró su primera victoria en la Liga Águila 2016, para muchos debut soñado, para otros mucho mas críticos, era obligación ganar en casa ante Huila.

Siendo objetivos, se consiguieron tres importantes puntos y además se pudo “tantear” al equipo y a algunas nuevas incorporaciones.  Si bien se mantuvo la base del año anterior en la titular , hubo tres caras nuevas en dos zonas importantes del campo como lo son la defensa y el medio campo. 

Deiby Balanta, Jorge Arias y James Sánchez saltaron como titulares al terreno de juego.  Los dos primeros con poco trabajo durante los primeros 45 minutos, el último demostró que tiene gran calidad para jugar como recuperador y además de eso generar opciones de ataque con buenos pases y habilitaciones hacia la delantera.  Uno de mis mayores temores era encontrar un buen reemplazo que llenara el vacío que dejaría Gustavo Cuellar justamente porque reunía dos características importantes  y escasas para su posición: recuperar el balón y generar juego de ataque.  Sin embargo en el partido del Sábado por la noche Sánchez dio pinceladas del nivel que puede llegar a obtener una vez se engrane por completo con sus compañeros. 

Tal como dejé entrever anteriormente, el primer tiempo fue dominio completo del cuadro Barranquillero, que obtendría la ventaja al minuto 31 con gol de Vladimir Hernández después de una espectacular jugada de Roberto Ovelar. 

De esta manera y con un Viera como un espectador mas, terminarían los primeros 45 minutos.

Para la parte complementaria los Opitas  saldría a proponer un mejor esquema de juego ofensivo y con mayor volumen de ataque estuvieron cerca de sorprender a un Junior que entró adormecido de los camerinos, hasta el punto de encontrarse con un gol del visitante Jackson Palacios que fue anulado por fuera de juego.  

Afortunadamente los regaños de Pachequito – Alexis no dirigió por el fallecimiento de su padre – despertaron a los tiburones y recuperaron nuevamente el balón, logrando anotar  dos goles – Celis y Toloza - que serian anulados por “supuestos” fuera de lugar de Tolotelli.  

A los dos goles anulados hay que sumarle una opción clarísima que tuvo el paraguayo Ovelar debajo del arco pero que infortunadamente no pudo capitalizar.

Finalmente la victoria se logró con un solitario gol que nos dio la tranquilidad de iniciar este nuevo año y torneo con el pie derecho.

Es cierto que el rival por momentos no opuso mucha resistencia, pero hubo momentos en los cuales se le “ midió el aceite “ a las nuevas contrataciones, no serán las superestrellas de renombre nacional e internacional, pero personalmente pienso que ayer cumplieron con su tarea.  Cabe anotar que la pareja de centrales fue primípara en su presentación, y sin embargo cumplieron con el objetivo asignado, dejando entrever que cualquiera de los dos esta a la altura para ser la pareja del titular indiscutible: el Pecoso Correa. 

Por otro lado, sigo pensando que hace falta un centro delantero que oxigene a Ovelar y que sopese las cargas con Toloza, quien siendo honestos mereció su gol.  Por otra parte hubo momentos donde entendía la ubicación de los delanteros en la cancha, creería que el nueve de área debe ser sin lugar a dudas Roberto Ovelar, mientras que Toloza debería ir por las bandas para explotar su rapidez;  sin embargo en varios pasajes del partido se les observó con funciones cambiadas a los dos, quedando Toloza en punta con un Ovelar retrasado en el campo de juego.

No puedo cerrar sin comentar sobre el nuevo “10” de Junior, Jarlan por momentos busco el balón e intentaba ser el guía y engranaje del medio campo, asociándose en muchas ocasiones con Vladimir – que nuevamente ratifica que está en un muy buen nivel, el mejor de Junior sin dudas  – pero en otros momentos desaparecía y se quedaba pegado a las bandas ahogado físicamente.  Es un jugador que continua en formación, a quien se le entregó una inmensa responsabilidad de ser el creador del medio campo, lo cual exigirá tiempo y paciencia de todos para con el. 

En conclusión ganamos e iniciamos con tres puntos en la tabla, falta mucho por mejorar, niveles que retomar, errores por corregir y puntos que afinar.  Lo cierto es que ayer vi un equipo acoplado en el campo, con una buena dinámica de juego al ataque y con un retroceso ordenado. 

Ahora es cuestión de respetar un proceso que ya nos dio una Copa y una final y mas importante aun es cuestión de acompañar al equipo no solo en redes sociales sino en el estadio.

Se viene un duro rival como lo es el Independiente Medellín en una plaza complicada como el Atanasio, pero nuevamente retomo una de mis frases del año pasado: Hay como y con que plantear un buen partido, un buen torneo y porque no, soñar con la octava. 

Noche de gala en los Premios Aguila


Con la ceremonia de entrega de los Premios Águila se dio inicio al nuevo año futbolero en Colombia.  Es realmente un paso hacia la evolución y el progreso la innovación en la entrega de galardones que reconozcan a los mejores durante el año en nuestro país.   

Soy de esas personas que piensan que lo bueno es para emularlo, para la muestra un botón.  Guardando todas las proporciones, la gala de los premios FIFA reúne a los mejores futbolistas del mundo,  siendo ocasión de festejo y además reconociendo  a la crema innata del futbol;  del mismo modo ayer se reunieron los mejores del año en Colombia dándole una mención especial a los ganadores en cada categoría y así mismo presentando al país el sorteo de los torneos que se llevaran a cabo durante el año 2.016

El método de elección para cada una de las categorías fue mediante votaciones que tenían adjudicadas un porcentaje específico:  

-Técnico de la Selección Colombia 15%

-Capitán de la Selección Colombia 15%

-Capitanes de los clubes asociados a la Dimayor 15%

-DTs de los clubes asociados a la Dimayor 20%

-Prensa deportiva 20%

-Votación del público en general 15%

Realizada las votaciones estos fueron los ganadores en cada una de las categorías:

•Mejor atajada:  Nicolás Vikonis (Millonarios)   
El premio fue entregado por el ex arquero Faryd Mondragón .  Estuvieron nominados: Cristian Bonilla, David González, Franco Armani, José Fernando Cuadrado y el ganador Nicolás Vikonis.   Sin demeritar al ganador, sostengo que incluso él tuvo mejores y más espectaculares atajadas durante el año.  En mi criterio, de las nominadas las mejores eran la de González y la de Armani.  Pero en este caso es cuestión de gustos  al momento de elegir. 

•Mejor Hinchada: Atlético Nacional
Estuvieron nominadas las hinchadas del Deportivo Cali, Junior de Barranquilla, Independiente Medellín, Millonarios y el ganador Atlético Nacional.  Merecido reconocimiento a una hinchada que en todas las entradas de su equipo al Atanasio Girardot brindó un espectáculo digno de admirar colmando al máximo sus tribunas.  Punto para emular en las demás hinchadas, particularmente en Barranquilla donde ni siquiera en la final se llenó el estadio Metropolitano. 

•Mejor Gol: Vladimir Hernández (Junior de Barranquilla)
El premio fue entregado por el exfutbolista Willington Ortiz.  Estuvieron nominados:  Harold Preciado, Michael Rangel, Wilder Salazar, Yulian Anchico y el ganador Vladimir Hernández.  Sin lugar a dudas un espectacular golazo que dejo sin oportunidad a cualquier otra anotación del año, el pequeño gigante anotó uno de los goles que quedaran en la historia por la concepción y la precisión del remate.  Merecido premio a un jugador que fue bastante regular a lo largo del año.

•Mejor Director Técnico: Reinaldo Rueda (Atlético Nacional)
Premio entregado por el técnico de la Selección Colombia José Néstor Pekerman.  Los nominados fueron Alberto Gamero, Alexis Mendoza, Fernando Castro, Gerardo Pelusso y el ganador Reinaldo Rueda.   Puede ser el premio en el que estuve inconforme, sin dejar de reconocer la excelente labor de Rueda en seis meses con el Nacional, pienso que ganó el mismo premio que obtuvo el Pecoso Castro con el Cali, siendo el segundo más meritorio por el hecho de crear un proceso con jóvenes sin recorrido.  Sin embargo, para mí, Gerardo Pelusso fue el mejor técnico del año, sostuvo a su equipo en tres torneos simultáneos, llegando a instancias definitivas como la final de la Copa Águila, finales de la Liga Águila y obteniendo el título de la Copa Sudamericana.  Muchos aducen que se premia solo el ámbito local por lo que la Sudamericana no cuenta, siendo así, Castro llego a la misma final que Rueda y ganó el mismo título, por otro lado Mendoza llego a dos finales y ganó una ……

•Mejor jugador: Yimmi Chará (Atlético Nacional)
Premio entregado por el exjugador y eterno capitán de la Selección Colombia Mario Alberto Yepes.  Los nominados fueron Francisco Mesa, Harold Preciado, Jefferson Duque, Vladimir Hernández y el ganador Yimmi Chará.  Reconocimiento a un jugador que siempre cambio la cara de su equipo cuando ingreso al terreno de juego, sencillamente es un jugador que marca la diferencia dentro del terreno de juego.

Otros galardones que se entregaron fueron a Ayron Del Valle (América de Cali) por ser el goleador del Torneo Águila;  Rafael Santos Borré (Deportivo Cali) y Carlos Ibarguen (Cortulua) goleadores de la Copa Águila; Fernando Uribe (Millonarios) goleador de la Liga Águila I: y Jefferson Duque (Atlético Nacional) goleador de la Liga Águila II.

En la ceremonia también se realizaron los sorteos del Torneo y la Liga Águila, se establecieron las fechas de inicio y final de cada una y los rivales de cada equipo en la “fecha de clásicos” que siendo realistas de “clásicos” muy poco. 

Noche de gala, noche de celebración y noche de premiaciones para los mejores del país, se cierra un año y  se da inicio a otro que sin lugar a dudas llegará con nuevos invitados, mayor competencia  y  lo más importante para todos: buen futbol!



Se acerca la octava!

Pasadas mas de 24 horas de la clasificación a la gran final del futbol colombiano aun se sigue festejando en la ciudad el logro obtenido por Junior de Barranquilla.  Y no es para menos, Junior con una nomina corta – en tamaño – compitió en tres torneos, alcanzando hasta ahora el titulo en uno de ellos y muy cerca de conseguir el doblete en el semestre.
Personalmente soy de las que pienso que el año ya se ganó, Alexis Mendoza en su primera incursión como técnico ha alcanzado logros que parecían muy complicados al inicio del semestre y hoy nos tiene soñando con mucha esperanza en conseguir no solo el titulo de la Liga Águila sino también la participación en la Copa Libertadores, recordemos que ya tenemos el tiquete a la Copa Sudamericana.  Lo anterior no quiere decir que se deben bajar los brazos, Junior tiene un equipo que sabe darle buen trato al balón, equipo que cuando se asocia causa estragos en las defensas rivales y equipo que por méritos propios hizo una gran campaña a lo largo de semestre ocupando el segundo lugar en la tabla….. Claramente hay como y con qué ganar esta final!
Hablando del partido jugado ante Deportes Tolima debo admitir que fue un partido de táctica, inteligencia y mucha paciencia.  Siendo coherente con mis afirmaciones previas al resultado final ratifico que no estuve de acuerdo con la titular planteada por el técnico.  Es muy fácil, y además respetado, asegurar hoy o incluso el mismo Domingo a las 9:00 pm, lo correcta y clara que había sido la decisión técnica de incluir tres volantes de marca en Barranquilla;  sin embargo, en el momento que conocí la titular inmediatamente estuve en contra, mas aun cuando durante los primeros 20 minutos del partido Junior estuvo encerrado en su propia cancha, ayudando a que la línea defensiva de los pijaos se posesionara en la mitad del terreno….. en el Metropolitano!!!!
Hoy aplaudo a Alexis – finamente logró su objetivo y nos tiene en la final – pero durante el partido siempre estuve dubitativa pensando en que la diferencia era muy corta para solo “aguantar”.
El mismo Roberto Ovelar en declaraciones al final del partido afirmó: “Hemos hecho un gran esfuerzo, hemos corrido mucho, nosotros siempre jugamos futbol, hoy hemos corrido mas”
Pero el futbol es tan lindo y subjetivo que hay argumentos para soportar el planteamiento, se puede decir que gracias a los tres volantes de marca Junior pobló el medio campo y coartó el flujo rival;  pero también es cierto que al no tener un hombre mas de creación le dio el papayazo al Tolima de adelantar sus líneas y presionar fuertemente arriba, manteniendo lejos la opción de un gol de tranquilidad rojiblanca.
Retomo las declaraciones de Ovelar: “ Con la entrada de Jarlan tuvimos la posibilidad de no defender mucho, fue vital la entrada de él para pararnos mas adelante”  Completamente de acuerdo, la entrada de Barrera y el desespero de Tolima abrieron el camino para que nuevamente el búfalo de oro quebrara caderas y con par de amagues de genio enviara el balón a fondo de la red….. gol muy similar al anotado en Tolima pero al palo contrario… gol de goleador, gol de crack, gol de clasificación!
Justamente ese par de goles y las atajadas de Viera nos tienen hoy a 180 minutos de ser campeones, afortunadamente para el equipo este par de jugadores encontraron la curva ascendente de su rendimiento en la recta final del torneo.
Ahora jugadores, cuerpo técnico e hinchas estamos enfocados en un solo objetivo: quedar campeones!  El primer paso será este miércoles en el estadio Metropolitano, Junior recibe al Atlético Nacional para los primeros 90 minutos de esta finalísima que trae consigo un nuevo enfrentamiento deportivo entre Reynaldo Rueda y Alexis Mendoza;  se vuelven a ver las caras el profesor y el alumno en un marco inmejorable: la gran final.  El alumno deberá pensar muy bien su estrategia, ¿repetirá la figura del ultimo partido ante su mentor? ¿Arriesgara y sorprenderá con dos volantes? ¿O será mas conservador y continuara con tres? Muchas interrogantes que en gran parte dependerán del estado físico de los jugadores, afortunadamente ayer conocimos la noticia de que el Pecoso Correa esta listo y al 100% para el partido, mientras que Ovelar realiza trabajos diferenciados y se esperará hasta el ultimo momento para confirmar su participación en el mismo.  Por otro lado regresa un gran ausente, Juan David Perez que aporta claridad y rapidez en la ofensiva tiburona.

No hay excusas para no llenar la casa y darle un recibimiento al Junior como se lo merece, la hinchada será el jugador numero 12 de la cancha y lo cierto es que de Barranquilla debemos irnos con una ventaja cómoda a Medellín.  Ya se acerca la hora cero, aumentan los latidos del corazón y aumenta la ilusión de tejer una nueva estrella en nuestro amado escudo de Junior de Barranquilla!

Junior: cerrojo de ángel y fuerza de búfalo.


Un golpe de autoridad dio el equipo Barranquillero al traerse un resultado mas que positivo de su visita a Tolima.  Los dirigidos por Alexis Mendoza jugaron un partido inteligente en el que tuvieron dos figuras fundamentales: Sebastián Viera y Roberto Ovelar.

Desde el primer minuto los jugadores de Junior dejaron ver una actitud inmejorable en el terreno de juego, algunos como Vladimir Hernández realizaron un gran desgaste al realizar tarea añadida de marcación y presión alta en el área rival, que acompañado por la criticada, pero efectiva, línea de tres volantes de recuperación le dio al equipo rojiblanco mayor autoridad en el medio campo. 

En conjunto el equipo adelanto sus líneas logrando con esto errores en la saga defensiva Tolimense.  Esta vez podemos decir que los once que estaban en el terreno de juego tenían claro lo que se estaba disputando: una semifinal del futbol profesional Colombiano.  Todos corrían ordenadamente y no daban ninguna pelota por perdida, siempre mantuvieron la figura táctica y lo mas importante fue que no se desesperaron por el resultado.

Sin embargo el balón por momentos fue posesión del Deportes Tolima, quienes con incesantes remates de Andres Ibarguen, Jhontan Estrada y Marcos Perez convirtieron en figura indiscutible al uruguayo Sebastián Viera.  El guardameta rojiblanco jugó uno de sus mejores partidos bajo los tres palos y ahogó en mas de una ocasión el grito de gol de los pijaos.

Pero si en el fondo de la cancha el arco esta sellado por un par de alas de ángel, la delantera tiene un búfalo con fuerza que cabalgaría casi toda la cancha al minuto 30 del segundo tiempo.  Roberto Ovelar anotaría de esta manera el gol que le daría el triunfo al equipo tiburón, la jugada nacería después de un ataque local.  En el despeje, el paraguayo dominaría el balón y atravesaría toda la cancha para al final engañar completamente a Joel Silva con  un exquisito gesto técnico  que terminaría enviando el balón al fondo de la red.

Acto seguido Alexis sabia que tenia que mantener el resultado, los locales se volcaron al ataque en búsqueda de la igualdad, pero el técnico oxigenó el medio campo con el ingreso de Jhony Ramirez  y posteriormente intento explotar la salida y aprovechar los espacios con la inclusión de Yessy Mena.

A Junior le alcanzaría con un solitario e importante gol, el equipo llega a Barranquilla con un resultado que ilusiona a toda la hinchada con una nueva final, pero no debemos confiarnos ni ser triunfalistas, si bien el Metropolitano se ha convertido últimamente en el fortín del equipo, es cierto que esto no se acaba hasta el pitazo final. 

Es importante reconocer la labor de jugadores como Edinson Toloza, aunque nuevamente falló en la ejecución final,  tanto en el partido de ayer como en el que se jugó ante SantaFe el jugador ha realizado movimientos interesantes en el terreno de juego y con su velocidad ha sido un gran dolor de cabeza para las defensas rivales… esperemos que logre afinar la puntería en estas instancias finales.

Por otro lado lo hecho por Guillermo Celis fue también para resaltar, esta vez fue él quien dirigió la línea de tres recuperadores, escalonó con inteligencia las marcas y muchas veces organizó la salida del equipo desde atrás con el balón pegado a la grama.

Obviamente hay cosas por corregir, no podemos quedar satisfechos al saber que la figura fue el arquero, pero hay que resaltar que se jugó un partido como equipo, un partido en el que todos los jugadores engranaron en la cancha la idea de juego pensada por el técnico y que además dejo ver que cuando hay actitud en los jugadores el equipo muestra un gran nivel colectivo.  

El equipo esta muy cerca de conseguir un primer objetivo que es llegar a la final, la actitud no debe cambiar en los próximos 90 minutos y la mentalidad debe ser la misma: ganar.  Hay que esperar para conocer la estrategia de Alexis en casa, suponemos que modificara la figura y solo saldrá con dos recuperadores, pero hasta no ver la planilla de titulares no sabremos a ciencia cierta quienes serán los encargados de instalarnos en la gran final. 

La vuelta será el próximo Domingo a las 7:30 de la noche, y sinceramente no hay excusas para no llenar el Metropolitano.  Este es el estilo de juego que nos gusta ver, esta es la actitud que demandamos de la plantilla, ahora es momento de mostrar respaldo en las tribunas…. Si no es ahora, ¿Cuándo?


Campeón Tu Papá!

Amaneceres lindos y uno como el de hoy, alegría en todas las caras de la ciudad de Barranquilla que aún tienen en la mente y en el corazón la frase: “Junior Campeón” Imágenes con Viera levantando el trofeo inundan las redes sociales y  los periódicos de la ciudad y hacen soñar a toda la hinchada con el objetivo de alcanzar la octava estrella en la Liga Águila.
Fue una fría noche capitalina donde el cuadro rojiblanco con actitud y amor propio jugó un partidazo digno de una final ante un muy buen rival como lo fue Santafé.  Infortunadamente para los nuestros el camino de los 90 minutos sería difícil y complicado en consecuencia de un tempranero gol de Seijas de tiro libre cuando tan solo iba poco más de un minuto de juego. 
Como buena hincha y fiel seguidora del cuadro currambero ya estoy acostumbrada a que si no se sufre, no es Junior.  Para la muestra el partido de ayer, solo un minuto nos duró la ventaja por dos goles, fueron 88 minutos de agonía y de sufrimiento en los que no solo enfrentamos a los once jugadores cardenales, sino que también sufrimos el inclemente pito del señor Adrián Vélez, a quien no pienso dedicarle más allá de estas líneas en mi escrito, pero sobre quien si espero caiga alguna amonestación por tan nefasta presentación. 
En temas futbolísticos, Junior fue un equipo de adultos, justo cuando todos pensábamos que el equipo se iba a desmoronar ocurrió lo contrario, los rojiblancos sacaron la casta y se agruparon fuertemente en sus líneas defensivas. Claramente el gol fue un duro golpe en el equipo, nadie esperaba irse abajo en el marcador en tan poco tiempo, a algunos jugadores les tomo más tiempo que a otros el reacomodarse en la cancha, pero sin embargo el equipo en conjunto supo manejar el resultado adverso parcial.
El primer tiempo fue de mayor resistencia, la presión del equipo cardenal era evidente, los santafereños adelantaron notablemente sus líneas en búsqueda del gol que les diera la igualdad en la serie.  Afortunadamente el profesor Alexis alineó una línea con tres volantes recuperadores para poblar el medio campo: Cuellar, Narváez y Celis se convirtieron en la primera línea defensiva del equipo, recuperando innumerables balones que inicialmente eran rechazados a cualquier parte, dándole a Santafé, durante aproximadamente 20 minutos,  el dominio del balón y la oportunidad para organizar un nuevo ataque local.  
Gracias a Dios tenemos en nuestras filas a un guerrero que se crece en las finales: Luis Narváez asumió el liderazgo del medio campo y junto con Gustavo Cuellar no solo recuperaban y cortaban los avances rivales, sino que colocaron el  balón en juego;  ya con el esférico en el piso Junior cambio su cara, aparecieron Vladimir Hernández y Juan David Pérez que con rápidos contragolpes y triangulaciones a un toque inquietaron en varias ocasiones el arco rival.  
Para la segunda mitad el cambio era cantado, ingresó Ovelar y se retiró Toloza – de muy discreto partido, no le daré palo por aquello que hoy solo celebramos el campeonato – del campo de juego.  Mientras tanto los cardenales retiraron a Anchico e ingresaron a Omar Pérez, cambio con el que perdería marca, pero buscaría mayor dominio y generación en la mitad del campo.
Con el paraguayo en la cancha el juego de Junior creció, el Búfalo sirvió de pivot y además con su técnica controló innumerables pelotas aéreas manejando los tiempos y bajando las revoluciones del partido. Posteriormente saldría Juan David Pérez – agotado físicamente – quien dejo todo en la cancha, e ingresaría Jorge Aguirre para cumplir doble función: ataque en contragolpes y defensiva haciendo una segunda línea de cuatro en los retrocesos. 
Sinceramente los cambios hechos por Alexis fueron perfectos y a tiempo, incluso cuando el central expulsa injustamente a Tesillo, el técnico rearma el equipo ingresando a Ramírez por Vladimir y dejando a Narváez como segundo central en el fondo para aguantar los minutos finales del compromiso.  Minutos que fueron eternos, más aun por los exagerados seis de reposición que añadió la terna arbitral, minutos en los que los centrales  mostraron un nivel notable y ganaron todas las pelotas aéreas que llovían al área de Viera. 
Pero finalmente terminaron, Vélez no tuvo más remedio que llevar su silbato a la boca y sentenciar el final del partido que acreditaba a Junior como flamante campeón de la Copa Águila.   Triunfo merecido por un equipo que en el camino dejó a los “grandes” de Colombia: Nacional, Tolima, Independiente Medellín y por ultimo Santafé.  Merecido para un técnico que a sus 54 años es el primer Barranquillero en llevar a Junior a conseguir un campeonato, que además se une a un selecto grupo que ha tenido el privilegio de coronarse campeón como jugador (con Junior en el 95 y 93)y como técnico. Merecido para un grupo de jugadores que con actitud demostraron que tienen calidad para jugar este lindo deporte, jugadores que no se amedrentaron ante un gol de camerino y que con un alto nivel de concentración y amor propio lograron el objetivo.  Merecido para una hinchada que siempre aguanta y que nunca pierde la Fe en el equipo de sus amores, Fe que está reactivada para la búsqueda de la octava estrella en la Liga, Fe que hoy nos hace celebrar y gritar a todo pulmón: Viva Junior tu Papá, Viva Junior Campeón de la Copa Águila 2.015 !!!

Las cosas buenas de la vida...Si existen!


Hace un par de semanas recibí un mensaje donde el movimiento #CocaColaConLaSelección me extendía una invitación para acompañar a la tricolor en el partido que se jugaría ante Argentina en el estadio de Barranquilla.  ¿La condición? Ser hincha fiel del equipo, alentar sin detenerme durante noventa minutos y disfrutar con un acompañante la oportunidad.
Al principio estaba algo insegura y con algunas dudas de que en realidad me dieran dos de las anheladas y escasas boletas… pero tal como enuncie en mi título: las cosas buenas de la vida si existen! Sin ningún tipo de inconvenientes me dieron el pasaporte para ir a apoyar a la Selección en su casa.
Al llegar al estadio el ambiente era inigualable, música y camisas amarillas decoraban los alrededores del metropolitano, ni las largas filas ni el calor pudieron mermar los ánimos que llevábamos los hinchas.
Ya en la tribuna todo fue alegría, conocí compañeros que también llegaron al estadio gracias a #CocaColaConLaSelección al igual que yo, muchos habíamos perdido la esperanza de obtener una boleta y nuestro patrocinador favorito nos solucionó el problema, convirtiéndolo en una de las mejores experiencias. 
Gritos, pitos, canticos, #CocaCola, banderas, risas y ansiedad previo al inicio del partido, con una panorámica inigualable – se lució nuevamente #CocaColaConLaSelección con la ubicación  – nos concentramos en el partido,  rodó el balón y los nervios se dispararon. 
Lastimosamente todos sabemos cómo quedo el resultado y la alegría no fue completa, sin embargo quedaron múltiples recuerdos fotográficos de la experiencia, además de la gratitud de todos los que conformamos la mejor tribuna del estadio: La tribuna CocaCola!
Hoy después de la derrota sufrida, las palabras de agradecimiento son para #CocaColaConLaSelección , gracias por pensar en los que deseamos apoyar a la Selección, gracias por unir a un país y por abrirle las puertas del estadio a los que más amamos el futbol: los hinchas.

El bus de Pekerman

Nublada, gris y lluviosa amaneció la casa de la Selección después del triste y negro partido que se jugó ayer en el estadio Metropolitano.  Uno a uno se van los jugadores a sus respectivos clubes con la cabeza abajo y la sensación de no haber cumplido con un objetivo, que ayer más que nunca, estaba más cerca de alcanzarse: hacer respetar la casa ante Argentina.  Sin embargo pasaran otros cuatro años para poder lograrlo – sumando para entonces 26 años de triunfos gauchos en Colombia  - la albiceleste nuevamente se llevó tres puntos de oro que fueron además una inyección de adrenalina que revivió un moribundo en las eliminatorias…. Y dejando ahora  en cuidados intensivos a Colombia, ocupando el séptimo lugar (solo por encima de Bolivia, Perú y Venezuela) con cuatro puntos. 
Pero como en el fútbol todo es tan subjetivo, depende entonces de la óptica con que se mire, Colombia está en el séptimo lugar con cuatro puntos, pero a tan solo tres puntos del tercero.  La eliminatoria esta tan reñida e impredecible que entre el tercer y el noveno lugar solo hay cuatro puntos de diferencia;  el mejor equipo de Sudamérica empató en casa con Colombia y también fue goleado por Uruguay en Montevideo, Argentina y Brasil revivieron tan solo en la cuarta fecha y el que comanda el grupo es un intratable Ecuador.  Con esto quiero dejar claro que aún no está nada establecido, el camino es largo y si bien ya está avanzado no vamos ni siquiera por la mitad.  Entonces no entierren desde ya al equipo y a su cuerpo técnico, y tampoco entierren la clasificación al mundial.
Dicho lo anterior, analicemos el pésimo partido de la tricolor.  Colombia jugó sin lugar a dudas su peor partido en la era Pekerman en Barranquilla, desde que estamos bajo la dirección del argentino es la primera derrota en casa, a la fecha tenemos seis triunfos, un empate y la derrota del día de ayer.  Irónicamente después de venir del que fue sin dudas el mejor partido táctico de José Néstor nos estrellamos con una Colombia perdida, pobre y sin ideas.  Sin embargo la titular escogida por el técnico era la adecuada, teniendo en cuenta el terreno, el clima y la forma de juego de la selección –además de los suspendidos - siempre se anticipó jugar con dos volantes de marca, dos volantes creativos y dos delanteros.  El gran problema fue el abismo que hubo entre lo planeado por el estratega en su cabeza y lo ejecutado por los jugadores en el terreno de juego.  Los once que entraron a la cancha estaban completamente desconectados mentalmente, con tristeza debo anotar que Colombia no tuvo una sola opción clara al arco, hubo un par de indicios como la jugada de Bacca o el remate de Palacios, pero Romero bien pudo sacar su mate y tomarlo con calma porque jamás fue exigido.
Todo lo ocurrido fue crónica de una muerte anunciada, mientras muchos celebraban por anticipado un triunfo por las bajas sensibles que traía argentina, otros más coherentes anticiparon las falencias que también llevaba Colombia.  Ayer me dolió mucho más la amarilla que le sacaron infantilmente a Arias ante Chile, la selección tenía dos callejones libres en las bandas que fueron explotadas por Argentina cada vez que quiso, Fabra y Palacios – como se sabía – no marcaron en lo absoluto a los rivales en sus zonas y en el ataque tampoco fueron desequilibrantes, no creo haber contado un solo centro correcto de alguno de los dos.  Por su parte los recuperadores tampoco hicieron el relevo que se esperaba, Torres y Mejía se vieron sumamente inferiores ante los gauchos, reventando balones a cualquier parte y cuando intentaban el pase corto, era errado.   Los centrales se vieron nerviosos todo el partido, para la muestra el garrafal error de Zapata en el gol. 
Pero si atrás estábamos mal, del medio para adelante ni se diga, a los delanteros no les llegaba el balón, y los pocos que llegaron los desaprovecharon con mal control, ni siquiera remataron al arco!!!  MacNelly y James brillaron por su ausencia, se supone que la estrategia era tenencia y administración del balón en el campo, pero ocurrió todo lo contrario, Colombia se dedicó a tirar pelotazos y nunca puso el balón al piso.  MacNelly no estuvo claro, es más nunca estuvo en el campo y James… personalmente pienso que fue el peor del partido, y no es para acribillarlo, es y será por mucho tiempo el mejor jugador y el referente de Colombia, pero ayer se evidenció su falta de fútbol, por lo que debió ser reemplazado desde el entretiempo.  Es ahí donde va mi crítica a Pekerman, siendo el técnico su función es tomar decisiones, entre ellas está no solo colocar una titular, sino modificarla con cambios efectivos cuando no de resultados.  Por muy estrella y “10” del Real Madrid que sea, James es humano y puede tener un mal partido, es responsabilidad del técnico sostenerlo los 94 minutos y exponerlo como lo hizo.  Además ¿Qué solución brindó con el ingreso de Muriel por MacNelly? ¿De que sirven tres y cuatro delanteros en cancha si el balón no pasa limpio por la mitad del campo? ¿Por qué dejarle la responsabilidad completa de la creación a James cuando es evidente que está desgastado físicamente y agotado mentalmente?   Supongo que al ver que no hubo solución con lo propuesto decide ingresar a Cardona al terreno de juego, pero saca a Teo, errado nuevamente, es cierto que Teofilo al igual que todos los demás jugadores estaba muy por debajo de su nivel, pero si la gran falencia es el manejo de balón y la transición del  medio al ataque, ¿no es un mejor enlace Teo que Bacca?  En un último intento, claramente desesperado, ingresa a Ramos por Mejía, poblando el campo de delanteros, pero sin ningún conductor…. ¿Por qué  no refresco el medio con otro volante creativo que pudiera colocar el balón arriba y dejar mano a mano a los delanteros?  Preguntas que nadie  hizo en la rueda de prensa y que nuevamente se quedaran en el tintero. 
Lo cierto es que perdimos feo y la sacamos barata, fácilmente pudo quedar cero a tres y la humillación hubiera sido mayor.  Nadie sabe a ciencia cierta cuál habría sido el resultado final con Messi, Agüero y compañía, pero es cierto que, respetando completamente a los jugadores que estuvieron, las ausencias eran bastantes sonoras y mal o bien jugamos con cinco suplentes de Argentina.
La próxima fecha es en el mes de Marzo, lo cual quiere decir que hay cuatro meses para trabajar y preparar, por lo menos, a los jugadores locales pensando en  los partidos que se vienen en la Paz ante Bolivia y en Barranquilla ante la revelación Ecuador. De más está aclarar que hay que sacar seis de seis puntos. A favor tenemos que se sacaran puntos entre sí: Chile que enfrenta a Argentina y Brasil que enfrenta Uruguay.
Ratificó que no es momento de acribillar jugadores y destronar a un técnico, sin embargo si hay que exigirle trabajo en el día a día y no en la previa a los partidos.  Es momento de hacer microciclos como el de España y de realizar un seguimiento a fondo para cada uno de los jugadores que se van a convocar, es momento de visitar a todos los equipos de la liga local, es momento de hacer un cronograma de trabajo con metas a corto, mediano y largo plazo. Colombia no puede ser Jamesdependiente, Colombia debe crear una identidad de juego y un estilo propio que se potencie con un buen momento de James, Bacca, Teo, Jackson, Sánchez, Ospina, entre otros. Que las individualidades potencien un grupo y no que un grupo dependa de individualidades.
No es momento de bajar los brazos, es momento de ponerse el overol y trabajar, un equipo es más que un jugador y más que un técnico. No seamos un país sin memoria y no seamos un país amarillista y oportunista,  el bus de Pekerman está en el taller, pero sigue siendo una buena máquina, hay que hacerle cambio de aceite, revisión de frenos y cambio de filtros, volver a encenderlo y seguir luchando en la carrera… la Fe sigue intacta…. Rusia nos espera!

Colombia: Uno a uno

Uno de los mejores partidos tácticos en lo colectivo de la selección sirvió para otorgar un punto importante en la tabla y en lo anímico del grupo.  Sin embargo hay que discriminar el rendimiento de cada uno de los jugadores de forma individual y también, porque no, del cuerpo técnico:
David Ospina: excelente, respondió desde el primer minuto con atajadas claras en momentos claves del partido demostrando los reflejos que tiene.  Mucho más meritorio teniendo en cuenta que viene de estar sentado y por fuera de canchas por la lesión del hombro.  No estuvo implicado en el gol.

Santiago Arias: inicio nervioso y permitiendo avances rivales de Beausejour  por su banda, después rectifico el camino y colaboro en la defensa y en el escalonamiento.  Debe soltarse más por la banda para colaborar en el ataque.  Irresponsablemente se hace amonestar con una amarilla que lo margina del partido ante Argentina.

Cristian Zapata: Ganó firmemente en el juego aéreo y fue seguro en los cortes de avances chilenos.  Cometió mas faltas de las necesarias en cercanías al área. 

Jeison Murillo: estuvo implicado en el gol de Chile, perdió la marca de Vidal que termino en la anotación. En ocasiones estuvo a destiempo en los cortes, pero en la mayoría de las veces brindo seguridad en la zaga defensiva.

Frank Fabra: mantiene su lugar en la selección, tuvo aciertos en la labor defensiva, cortó avances rivales repetidamente.  Sigue en deuda con la faceta ofensiva. 

Daniel Torres: debutó ante una difícil selección y cumplió las expectativas. Seguro en los cierres, se acopló bien en el tridente de marca y cubrió todos los espacios cuando solo quedaron dos recuperadores netos.  Asomó su cara ofensiva y sin miedo remato directo al arco exigiendo a Bravo.

Carlos Sánchez:   inició desconcentrado y sin hallarse cómodo en la mitad de los tres recuperadores. Sin embargo con los minutos se apropió del medio y fue una piedra en el zapato para Alexis y Valdivia. Infortunadamente recibió amarilla y nuevamente no estará ante Argentina, asignatura pendiente.

Alex Mejía: cumplió la labor en la línea de tres, pero su nivel mejoró notablemente cuando se desarmo el tridente y quedo en dupla con Daniel Torres.  Se quedó en la marca en el gol y acompaño el balón con la mirada.  

James Rodríguez: anotó el gol. Eso le perdona todo, a pesar de no estar en forma por su lesión su entrega en el campo fue evidente, esta distante de su nivel conocido, en algunas jugadas pecó por exceso de intento de dominio de balón, pero después de gol desplego mejor futbol. Tal como declaró “para los que dicen que no estoy listo” ya tiene dos goles en poco más de 90 minutos.

Jackson Martínez: partido de gran sacrifico del delantero, mas allá de estar en ataque ejerció una profunda presión en la salida chilena.  Además hizo las veces de pivot y se asoció de forma perfecta con Muriel.  Tuvo un remate directo al área que fue desviado por el central chileno. Lamentablemente salió lesionado y ya se confirmó su esguince de tobillo que lo saca del partido ante Argentina. 

Luis Muriel: la figura.  Indiscutiblemente se evidenciaron las ganas y el hambre de selección del jugador. Corrió de principio a fin y enloqueció con sus encares a los defensores chilenos ganando casi todos los mano a mano que enfrentó.  Gestor del gol del empate, jamás renuncio al balón y nos hizo recordar el estilo y la fuerza de Ivan René Valenciano.   El jugador estaba exhausto y pidió su sustitución.

Edwin Cardona: le cambió la cara al partido, su ingreso significo el inicio de la sociedad con James y la apertura para el ataque de la Selección.  Aporto en salida y estuvo cerca de anotar el gol de la victoria. Cada vez se ve mejor físicamente.

Carlos Bacca y Pipe Pardo: ingresaron para aportar en el ataque, ambos cumplieron su tarea sin lograr el objetivo de gol.  

José Néstor Pekerman: artífice del empate y de la buena presentación colombiana en Chile. Demostró que es un estratega en todo el sentido de la palabra y le ganó en el planteamiento a su compatriota Sampaoli.  Los jugadores ejecutaron casi a la perfección lo que el gaucho gestó en su cabeza. Inteligentemente abordó al central en el entretiempo del partido por inconformismo con el mismo. Ayer ratificó que su compromiso es total con la selección Colombia y además callo muchas bocas demostrando que de táctica sabe y mucho!

Mordisco de gloria.



Sin lugar a dudas el partido disputado en Santiago de Chile fue uno de los mejores juegos tácticos de la era José Néstor Pekerman, el estratega envió un claro mensaje a sus detractores en el país que se resume en: callen, aprendan y déjenme trabajar tranquilo.  El argentino dio un golpe de autoridad con un planteamiento táctico exquisito, inicialmente sorprendió a la gran mayoría – por no decir todos -  cuando dio a conocer la titular que saltaría al estadio Nacional.  En contra de todos los pronósticos el cuerpo técnico alineo tres volantes netos de marca (Torres, Sánchez y Mejía) por delante de la ya conocida línea defensiva de cuatro, dejó libre y solo a James Rodríguez en el medio  y en el ataque colocó como titular a Jackson y Muriel, pareja inicialista que no estaba en los papeles de nadie.  Como era de esperarse  lluvia de críticas durante la hora previa al partido, frases como: “saldrá a defenderse”, “nos van a llenar” y “No es momento para empezar a experimentar” inundaron las redes sociales;  pero sería solo cuestión de minutos una vez iniciado el partido para entender y comprender el porqué de la alineación.  
Chile salió a ganar el compromiso, los dirigidos por Sampaoli parecían hormigas en el terreno de juego, ocupaban todos los espacios y se movían con gran velocidad en el campo.  Esa fue la primera victoria de Colombia y de Pekerman, con su línea de tres volantes, redujo los espacios y tapono la salida de los laterales chilenos.  Además hubo sincronía entre las dos líneas defensivas que se evidenciaron con escalonamientos organizados para cortar las triangulaciones chilenas. 
A todo lo anterior hay que agregarle el trabajo de desgaste que realizaron James y Jackson, si bien su fuerte es de la mitad de la cancha para arriba, la presión que realizaron ayer incomodando la salida de los australes fue fenomenal.
Lastimosamente para la selección y para el cuerpo técnico todo el trabajo ordenado de la primera parte se vendría abajo en el último minuto.  Un cobro de pelota quieta lanzaría, momentáneamente, por la borda el sacrificio y la concentración de 45 minutos casi perfectos…. Arturo Vidal de cabeza anotó el gol chileno a tan solo segundos de finalizar la primera mitad.  Punto importante para corregir en los pocos días previos al choque ante Argentina, no es viable que nuevamente se reciba un gol en contra con pelota quieta, mucho menos de una selección en la que la gran mayoría son bajos de estatura, en el gol claramente se quedaron en marca Mejia (marcó con la mirada) y Murillo (marcó por detrás).
Ciertamente, duro golpe para la moral colombiana, golpe que se notó durante los primeros minutos del segundo tiempo.  Colombia estaba perdida y errática en el campo, sin  embargo la solución y el cambio vendrían justamente de la banca, a los 10 minutos de la parte complementaria  ingresa Edwin Cardona por Carlos Sánchez – quien se salvó de la expulsión después de una falta que bien pudo ser su segunda amarilla – y con él ingresó el socio que necesitaba el 10 colombiano.  A partir de ese momento la figura de juego cambió, Colombia con Muriel como figura, explotó los contraataques y justamente en uno de ellos sería el propio Luis Fernando quien desbordaría por izquierda dejando a dos defensas chilenos atrás  para luego realizar el pase de la muerte a James, el creador colombiano de media vuelta anotaría el gol del empate que al final significaría traerse de un mordisco un punto de oro de Santiago. 
A partir de ese momento todo cambió, Colombia creció en su juego y James apareció más en el ataque individual y colectivo; infortunadamente Muriel no pudo continuar y solicitó cambio después de haber dejado el alma en el campo,  en su lugar ingresaría el porteño Carlos Bacca.  
Por otro lado Chile sintió el gol en contra y así lo dejo evidenciado en su juego, disminuyó la velocidad de ataque y estaba errático en las entregas de balón, incluso cometió un claro penal sobre Cardona que pudo haber significado el triunfo colombiano, pero que no fue sancionado por el árbitro Enrique Cáceres, de discreta presentación, quien tampoco sentencio la falta sobre Jackson Martínez que le significo el cambio por Pipe Pardo.
En conclusión fue un muy buen partido de la selección Colombia con un resultado positivo que nos ayuda a sumar en la tabla, a eliminar dudas acerca del compromiso de nuestro cuerpo técnico y a callar las voces que pedían su cabeza y la de algunos jugadores.  Hay que tener en cuenta que anoche  la Selección Colombia con un James a medias,   prácticamente dos debutantes: Daniel Torres y Luis Muriel y jugadores sin minutos como Ospina y Zapata logró un empate y por poco un triunfo ante la que hoy por hoy es la mejor selección de Sudamérica.
Obviamente ante Argentina surgirán cambios en la titular y en la figura táctica, pero creo que ya el país aprendió la lección y la moraleja es:  Dejar trabajar tranquilo a José Néstor.  Él es un estratega en todo el sentido de la palabra y la experiencia y los años que tiene los tiene plenamente a disposición y en función de la Selección Colombia. 

Pegó primero!


El profesor Alexis Mendoza no se guardó nada y en una calurosa noche en el estadio Metropolitano el estratega alineó a toda la titular disponible para iniciar la búsqueda del primer campeonato de Copa Aguila para el cuadro Barranquillero.
Esta vez los jugadores respondieron al llamado y al voto de confianza, desde el minuto uno se evidenció en el terreno de juego una actitud completamente diferente a la de noches y partidos anteriores.  
No puedo hablar de monologo porque SantaFe también tuvo sus oportunidades en el arco de Viera, pero sin lugar a dudas el  equipo que fue dueño del balón y que además lo manejo durante la mayor parte del tiempo de juego fue uno solo: Junior de Barranquilla.
Si bien el cuadro local no fue una máquina volcada al ataque como muchos pedían, el equipo tiburón supo administrar la tenencia de balón, con paciencia y cantidad de toques certeros desgastó al cuadro capitalino y en ocasiones, cuando tenía la oportunidad, presionaba a fondo el acelerador e inquietaba el arco de Robinson Zapata.
Sin embargo SantaFe no fue un rival fácil, sabiendo las dificultades de la plaza – el clima –  Gustavo Pelusso alineó un equipo muy ordenado tácticamente y dispuso inteligentemente sus líneas defensivas en campo propio, cerrándole los espacios a Junior durante todo el partido.
Pero ayer la mayor virtud del cuadro rojiblanco fue la paciencia y el trabajo en equipo, con tranquilidad y calma los jugadores se dedicaron a rotar el balón de un lado a otro para intentar abrir la solida muralla cardenal y cuando lo lograba la rapidez de Vladimir Hernandez, para mi figura de la cancha, ganaba en los manos a manos y dejaba con oportunidad de gol a los delanteros tiburones.  
La estrategia de “aguante” cardenal solo resistiría hasta el minuto 22 del primer tiempo cuando después de un impecable pase de Vladimir Hernandez, Juan David Perez anotaría el primer gol de la noche.   Tan solo ocho minutos después Edinson Toloza tendría en sus pies la oportunidad de anotar el segundo gol, pero …. Buehh... como todos saben el primer tiempo finalizaría 1 – 0 a favor de los locales.
Para el segundo tiempo no hubo modificaciones, Junior siguió siendo el dueño del balón, pero era claro que algunos jugadores estaban desgastados físicamente.  Jarlan que nunca apareció en el partido fue la primera modificación del técnico Barranquillero y en su lugar ingresaría Jorge Aguirre.  Tan solo un par de minutos despues el desgaste físico en Juan David Perez le significó la sustitución para que ingresara Jessy Mena.
Particularmente critiqué las modificaciones, si bien es cierto que Barrera fue imperceptible en el juego -  a titulo muy personal y sin aún haberse anotado el segundo gol – yo no lo hubiera sacado. ¿Por qué? Porque era claro que Perez no aguantaría la totalidad de juego, y sin Ortega habilitado para un reelevo… Quién seria el encargado de las ideas en el terreno? Mi primer cambio habría sido Perez por Aguirre y esperar alguna genialidad de Jarlan.
Sin embargo, hoy ya sabiendo que tan solo tres minutos después de la segunda modificación llegó el gol, mas bien golazo de Jorge Aguirre, acepto que al profesor Alexis le salió claramente su moñona y que mas allá de eso, los cambios que hizo fueron precisos y certeros y nos dieron el gol de la tranquilidad.
Aclaro todo lo anterior, porque: primero, al César lo que es de César, Alexis se la jugó y le salieron a la perfeccion sus cambios, merito completo del entrenador, los jugadores entendieron y plasmaron en el campo la idea que él gestó en su cabeza;  y segundo, porque en los minutos que transcurrieron entre el cambio de Jarlan y el gol de Aguirre critique fuertemente a Alexis, ya que su lectura me parecio bastante errada…. Sin embargo goles son amores y hoy nos tienen gozando.
Ya con el partido dos a cero ingresa Luis Narvaez por Edinson Toloza para cerrar el partido y darle mayor dominio de balón al equipo, sin embargo las oportunidades continuaron apareciendo y por poco alcanzamos el tercer gol.
Buen resultado para el cuadro Juniorista que ahora debe ir a ratificar lo hecho en casa en la altura de Bogota, el equipo debe estar tranquilo, pero no confiado.  Estamos a noventa minutos de alcanzar por primera vez el título de la Copa Aguila y si en la capital el equipo tiene la misma actitud ganadora de ayer….. muy probablemente lo logremos.
Para criticar un solo punto: LA HINCHADA (?) …. Triste y lamentable que en una final de Copa ante un buen rival como lo es SantaFe las gradas del estadio Metropolitano estuvieran vacías, las únicas tribunas que se llenaron fueron Sur y Norte…. Entonces solo somos hinchas de televisión y de redes sociales? Hay que apoyar gente, cuando el equipo responde hay que respaldarlo tal como lo hicieron anoche los asistentes de Sur con el espectacular mosaico de bienvenida en la entrada del equipo al campo de juego.

La Colombia de Pekerman


Como es ya costumbre a siete días del primer partido de la fecha eliminatoria la lista de convocados de la Selección Colombia  es aún un misterio y mientras no esté la lista oficial lo que más circulara en todos los medios son las especulaciones acerca de los elegidos. 
Lo difícil que debe ser en estos días Jose Pekerman....con lo subjetivo que es el futbol cada persona – hincha o periodista – cree tener dentro de sí la verdad absoluta y la razón integral, exigiendo con vehemencia a más de un jugador en la selección y argumentando de distintas formas su convocatoria.   Nombres como Jefferson Duque, Felipe Pardo, Daniel Torres, Rufay Zapata, Vladimir Hernández , Yimmy Chará entre tantos otros se escuchan y se leen en todos los medios de comunicación. 
Para  empezar a pensar en convocados hay que aceptar que individualmente el momento actual de cada uno de los jugadores de la Selección en sus clubes no es el mejor, uno por uno me atrevo a afirmar que los únicos que están atravesando un buen momento  son: Carlos Bacca, Teofilo Gutierrez , Jeison Murillo y Santiago Arias.  Si bien Juan Guillermo Cuadrado está atravesando un buen presente con la Juventus, no experimenta el mismo nivel con la Selección, además de la ya conocida sanción de dos fechas por la expulsión sufrida ante Uruguay.    
Partiendo del hecho que solo cuatro de 23 jugadores que conformarían la lista tienen continuidad,  buen ritmo y nivel de competencia apto, debemos entonces asumir una de dos posiciones:
1. Mantener la base del equipo trabajado por el proceso de Pekerman, obviando el hecho de falta de minutos, falta de juego, etc en TODAS las posiciones.
2. Revolcón en la Selección, traer nuevas caras al equipo y apostar a individualidades nuevas que surgen del medio local e incluso – he leído – sostener el proceso y/o base de un equipo local para que sirva como estructura de la Selección.
Particularmente escojo la primera, soy fiel creyente que la Colombia de Pekerman es una Selección que tiene una memoria de juego,  es cierto que está algo extraviada y empolvada, pero me rehúso a aceptar que a un grupo de jugadores se les olvide un estilo de juego tan rápidamente.  Infortunadamente de ese gran rompecabezas de la “Colombia del mundial”  salieron fichas claves que eran parte de la columna vertebral del proceso: Yepes,  Armero, Zuñiga y Valdes dejaron vacíos que hasta ahora han sido difíciles de rellenar.  Empezando por la capitanía del equipo,  a la fecha sigue siendo una incógnita, hoy por hoy no hay un líder innato que sobresalga.  Por otro lado las lesiones nos han acompañado continuamente,  jugadores como Edwin Valencia, James Rodriguez, MacNelly Torres, David Ospina y ahora Radamel Falcao han interrumpido su entrenamiento y ritmo de juego al verse afectados por diferentes lesiones físicas que al final de cuentas terminaron por desbaratar mucho más a la Selección. 
Con todo esto solo quiero llegar a un punto, no se trata que Pekerman sea un terco o que su cuerpo técnico no haga nada, evidentemente la materia prima de su trabajo no ha estado completa en ninguna ocasión últimamente.  Tampoco se trata que los jugadores pasaron de ser los grandes ídolos que nos dieron el mejor mundial de la historia a ser los peores jugadores, los más viejos, lentos y erráticos del país, sencillamente se trata de un proceso LARGO, muy largo y complicado que se llama eliminatorias sudamericanas, donde el nivel de exigencia es altísimo y el tiempo de preparación es extremadamente corto, donde no podemos pretender ganar jugando bonito cada partido que afrontemos, donde tendremos que aceptar y valorar victorias jugando feo como la de Perú y aceptar dolorosamente que habrán derrotas jugando horrendo como la de Uruguay.  Pero no por eso debemos pedir inmediatamente cambios de técnico, cambios de jugadores y hasta cambio del lugar de la casa de la Selección.  Creen ustedes que hay que modificar la convocatoria sustancialmente para cada partido? Que beneficio puede traer una rotación casi completa de la plantilla de jugadores? O es que acaso tres o cuatro días de preparación serán suficientes para formar un nuevo estilo? Por supuesto que el futbol es dinámico y cambiante, pero pienso que se deben modificar jugadores con cautela en cada convocatoria  y no derrumbar estilos y procesos por resultados. 
A mi parecer el hincha Colombiano siempre peca por excesos: cuando ganamos la fiesta y la celebración dura como mínimo un mes, llevamos a la Selección a lo más alto que se pueda, pero cuando perdemos todos tenemos memoria selectiva y solo atacamos con lo peor que encontremos en el momento. 
Debemos dejar de señalar, dejar de exigir jugadores y técnicos, despojarnos del sentimiento de verdad absoluta y más bien apoyar a la selección, obviamente con críticas constructivas para su mejoramiento.  No olvidemos que los goles de Falcao nos llevaron al mundial, que las gambetas de James nos instalaron en cuartos de final del mismo, que las atajadas de Ospina nos dieron la tranquilidad y que esos jugadores no han perdido la memoria de lo aprendido, ellos al igual que  los demás no han olvidado el estilo de la Selección Colombia de Jose Nestor Pekerman.