Viera Superhéroe

Amanece el día con tres equipos Colombianos clasificados a cuartos de final de la Copa Sudamericana y con la puerta abierta para que sean cuatro los ubicados en estas instancias.

Afortunadamente, Junior es uno de los ya clasificados.  Sufriendo, como es costumbre, y hasta un poco más de lo normal, el cuadro Barranquillero avanzó tras dejar en el camino por penales a Wanderers de Uruguay.

Hay que celebrar, si, finalmente con las uñas se logró el objetivo que era pasar de ronda;  hay que sacar el carro de bomberos y rasgarse vestiduras por haberlo hecho, NO, el equipo nuevamente evidenció falencias que pudieron haberle costado el partido… viéndolo desde otro punto de vista, estuvimos a un penal de la eliminación.

Empezaré por decir que en el juego ante los uruguayos Junior mejoró notablemente de lo hecho en el partido de ida.  Fue el dueño del balón y  gestó innumerables oportunidades de gol que fueron dilapidadas y que además convirtieron en figura durante los 90 minutos al cancerbero Burián.  Sin embargo, no se puede aseverar que “Junior jugó bien” cuando no se logró un solo gol. Jugar bien es sinónimo de triunfo, victoria y goles;  de posesión y posición no se ganan los partidos y mucho menos los torneos. 

Ahora, meter goles no es sinónimo de tener más delanteros en el terreno.  Sigo sin entender la bipolaridad en los planteamientos tácticos de Giovanni, empieza con un solo delantero (Ovelar) en la titular para poder sostener una improvisada línea de tres volantes donde acomoda a la fuerza nuevamente a Juan Guillermo Domínguez.  Cuando se ve encima el reloj y evidencia la ausencia de gol, conocida desde hace años, decide recargar el equipo con delanteros más: Toloza y Rangel ingresan por Domínguez y un desapercibido González.  ¿Esperaba en serio goles mágicos en los minutos finales? Con mucho respeto sus cambios me parecieron, además de tardíos, novatos.

El equipo sigue sin mostrar una identidad o un estilo de juego, ni siquiera se perfila hacia un proyecto o modelo. Giovanni requiere con urgencia sentar un polo a tierra y darle continuidad por lo menos a una figura táctica.  Además tiene que ser más crítico al momento de elegir los titulares y las posiciones indicadas para cada uno de ellos.   Lejos de eso, sigue empeñado y obsesionado con algunos jugadores que poco o nada aportan al equipo y menos aún en posiciones ajenas a las suyas. 

Afortunadamente para enmascarar toda esta serie de fallas colectivas e individuales está San Sebastián Viera.  El uruguayo tiene gastada la capa de superhéroe de tanto salvar a Junior en instancias definitivas y ayer no fue la excepción. Si bien durante los 90 minutos no fue exigido por el débil Wanderers, abrió sus alas para atajar en los penales para darnos la clasificación. Gracias Uruguayo, gracias por nuevamente darnos una alegría y gracias por llorar de emoción por esta camiseta.

Por lo demás, aparte de feliz por la clasificación sigo altamente preocupada por la situación actual del equipo, experimento un sabor agridulce en el paladar futbolístico. Junior ajustó ocho fechas sin ganar (dos meses), continua al borde de la eliminación en la Liga y ahora en Copa llegaron los rivales de peso.  Sino muestra una mejoría diametral a lo que se ha venido desarrollando hasta ahora, el futbol no nos va  a alcanzar.

Espero que Vladimir sostenga el nivel mostrado anoche, todas las jugadas ofensivas importantes pasaron por sus pies. Es evidente que cuando el pequeño esta enchufado, genera opciones claras de gol. Lamentablemente siguen mal posicionando a Ovelar, mientras estuvo solo, era él contra el mundo.  Mal contadas vi tres ocasiones en donde tuvo que recoger el balón en el medio campo para cabalgar, cual llanero solitario, hasta el área rival… imposible que reciba, corra, se autohabilite y anote.  

Así como no hay tiempo para celebrar, tampoco lo hay para lamentarse, solo hay tiempo para trabajar y corregir, el calendario no da espera, en un par de días continua la épica batalla por entrar al G8 y un par días después la lucha para avanzar a semifinales en Sudamericana…  ¿alcanzará? 


Posdata: Los estancos reventándose y el Metro vacío, ¿será que el dueño de Junior estará contento ahora?

La cruda realidad

Tenso ambiente el que se vive estos días en Junior de Barranquilla.  La seguidilla de “malos” resultados en la Liga y el poco futbol mostrado en el torneo local e internacional dan pie a una lluvia de críticas que recaen principalmente sobre su técnico Giovanni Hernández y que además hacen eco en los jugadores de la plantilla.
A todo lo anterior debemos sumar los cruces entre las declaraciones de exjugadores e ídolos de la institución contra el actual director técnico del equipo, quien de forma no muy prudente contestó a sus detractores con declaraciones igual de fuertes en los medios de comunicación, cazando una batalla, además de innecesaria, diría que perdida.
No es un secreto que Giovanni es un técnico “en formación”, sin embargo como profesional y adulto que es sabía a lo que se enfrentaba al dirigir un equipo con una hinchada y unos dirigentes como los que tiene Junior, más aún después de haber sido durante varios años el foco de críticas y elogios en el club.  También era conocido por él y por los dueños del club que se avecinaba un semestre lleno de partidos, sin tiempos largos de descanso y/o trabajo, sin embargo con todas esas premisas, se aceptó el reto y tomó las riendas en un momento álgido para el equipo.
Desde entonces en el equipo se vivió un “eco” del trabajo de Alexis Mendoza, claramente en los primeros partidos que dirigió G10 aún se tenía la memoria reciente del estilo impreso por Mendoza en el equipo.  Eso junto con algunas anotaciones de Hernández dieron como resultado la seguidilla de triunfos y resultados positivos del equipo, que llevó a más de uno a elogiar desmedidamente la labor del nuevo técnico.
Pero como todo tiene su final, el eco terminó y la dura y cruda realidad golpeó fuertemente al club,   seis partidos sin conocer la victoria tienen a Junior en los últimos lugares de la Liga Águila y en lucha por continuar en la Copa Sudamericana.
La realidad es que a la fecha la propuesta futbolística de G10 sigue siendo un enigma, ha cambiado la figura táctica del equipo en varias oportunidades y no ha logrado encontrar el mejor funcionamiento para el mismo.  Para la muestra el juego de anoche ante Montevideo Wanderers, si bien fue el mejor resultado que pudimos traer al no anotar goles, también es cierto que futbolísticamente nada de nada.   Con “la pesada” del equipo disponible – hay muchos lesionados- se esperaba ver un equipo con mayor aporte ofensivo ante un rival bastante discreto.  No obstante, los 90 minutos estuvieron distantes de ser una buena presentación del equipo.
Insisto en que hay muchos jugadores que NO deben ser titular por encima de otros disponibles, caso James Sánchez y  Michael Rangel.  Por otro lado, sigo sin entender la fijación con Yony González como titular, o más aun el voto de confianza a Enrique Serje en un partido internacional y no en uno local donde lo relegó a la banca.  Así mismo insisto en que hay jugadores que están siendo sacrificados en el terreno de juego, casos Ovelar y Hernández, el primero debe retrasarse cual volante de creación y atravesar con el balón hasta el arco y el segundo en vez de ocupar su lugar de volante diez está cumpliendo tareas defensivas y de recuperación.
Con eso no excuso a ninguno, el parte de responsabilidad es compartido para técnico y jugadores (no me voy a desgastar en los dirigentes que es donde está el inicio de todo), con el cuento de “rotaciones” inventadas Junior está poniendo en la cuerda floja los TRES torneos, todo porque los jugadores tienen que descansar.  No sé ustedes pero yo acabo de ver jugar a la plantilla titular del Madrid, Barcelona y City (ojo nuevo técnico también) en Champions  y liga local con la misma distancia en tiempo de descanso y allá no hay “rotaciones” obligadas. Entendible que se varíen algunas posiciones para alcanzar un mejor rendimiento, pero ¿y ahora? ¿Qué va a decidir el técnico? En tres días se juega ante Chicó por el milagro de la clasificación al OBLIGADO G8, y  tres días después es la vuelta del esperado torneo internacional.
Panorama complicado por todos los lados para el club, calendario apretado y recortada nomina por lesiones y suspendidos para cada torneo.  Sinceramente en estos momentos no quisiera estar en los zapatos de Giovanni, solo me atrevo a darle un único consejo y es que las acusaciones y criticas de cualquier persona se responden en la cancha, las bocas se tapan jugando y no hablando.  Es el momento de demostrar si tiene o no la madera necesaria para comandar un barco que naufraga llamado Junior. 

Colombia: Diferentes perspectivas

Se cerró una nueva fecha de eliminatorias al mundial de Rusia 2018 con un saldo de tres puntos obtenidos de seis disputados.  A primera vista se puede decir que la selección sigue a medias, sin embargo para analizar los puntos, el juego y desempeño del equipo hay que ver hacer un “cara a cara” de opiniones.
Iniciare por destacar que la selección de los últimos 12 puntos disputados ha obtenido 9, lo cual deja un rendimiento del 75%  que no está nada mal, siendo ratificado por el cuarto lugar que ubicamos a la fecha en la tabla de posiciones. Los resultados de esta doble fecha fueron los previsibles: ganamos ante el rival a vencer en nuestra casa y perdimos ante una potencia – sea como sea Brasil siempre fue, es y será potencia – en su casa.
En contraparte debemos añadir que claramente ésta Brasil no es la misma de las eliminatorias anteriores, no tiene las figuras acostumbradas y a las que tanto se respetaban, por lo tanto si había una Brasil ganable era ésta. Sin embargo, hasta el día de hoy, no sigue ganando la camiseta rival.  Tal como leí anoche, a Colombia le falta creérsela, pecamos por inocentes o por ingenuos y nos vence nuestra propia falta de convicción.
Vamos a la figura táctica, particularmente no estuve de acuerdo con el planteamiento técnico del profesor Pekerman.  Era sabido que Brasil explota su juego por los costados, con laterales como Marcelo y Alves propone el ataque desde las bandas, incluso Neymar siempre juega recostado a la línea.  Entonces ¿por qué dejarles el callejón abierto planteando un 4-2-3 cuando de esa última línea de 3 alineada solo Muriel cumplía con las características de marca necesarias? Macnelly y James nunca han cumplido esa función en la selección, por eso ahí peco Pekerman.  Debió jugar con un 4-3-2 o si quería sostener el 4-2-3 alinear volantes ofensivos con marca tipo Berrío o incluso Cardona.
Ahora, en contraparte, existe la teoría que dice que equipo ganador no se toca.  Puede que a eso se haya ceñido el técnico para sostener el equipo que ganó en Barranquilla con un solo cambio obligado.  Tal vez planeó el partido con un James como el que vimos en Barranquilla y no como el que jugó en Manaos, esperó que Bacca despertara del letargo vivido y saliera del dejavú y confió en un Macnelly incisivo que manejara el balón y le diera tenencia al equipo.  Lo cierto es que nada de eso se dio y además se recibió un gol antes del primer minuto que destrozó cualquier planteamiento técnico que se hubiera podido trabajar.
Colombia, pese a haber jugado un terrible primer tiempo que estuvo lleno de miedo, desorden, equivocaciones individuales y colectivas, logró milagrosamente y con la clara ayuda de Ospina encontrar el empate, inmerecido pero empate al fin y al cabo, antes de finalizar la primera mitad.
Para el segundo tiempo se vio un equipo diferente, con el cambio de banda Muriel y el ingreso de Cuadrado se logró contener la salida del rival.  Un Wilmar Barrios crecido fue el estandarte del medio campo junto con Carlos Sánchez.  Sin embargo seguíamos sin la guía clara de James, todos los balones que pasaron por el 10 colombiano carecieron de malicia y en muchas ocasiones fueron mal entregados.  Así mismo Bacca estuvo ahogado arriba pasando desapercibido ante la defensa auriverde.
Pekerman ingresó a Cuadrado, Roger y Marlos… insisto mucho jugador de ataque, poco de contención. Con un resultado favorable como lo era el empate a uno, debió poblar el medio recuperador con un tercer volante de marca e ingresar a un delantero fresco y rápido para aprovechar cualquier contraataque. 
En contraparte podemos deducir que el argentino pensó que teníamos suficiente potencial para jugarle de tú a tú todo el partido a Brasil y se la jugó con cambios ofensivos para buscar un marcador favorable.
Infortunadamente en un error en doblajes de marca llega la genialidad de Neymar.   Medina cubre un error de los centrales y recupera un balón por el centro con dos cierres precisos, para nuestra desgracia el rebote le cae a un rival que abre la cancha para Neymar por derecha que completamente solo recibe y sentencia el partido.  Para los que acribillan a Medina, les diré que revisen la jugada completa, él sale a cerrar por el centro, ¿Dónde estaba Cuadrado para el doblaje en marca por derecha? ¿Dónde estaba Barrios para apoyar la marca por su zona? Es muy fácil al caído caerle, pero en ese gol particular eximo de culpa a Steffan.
En contraparte opinaré, ¿no te brinda mayor marca por derecha Arias que Medina? ¿Por qué dejar en el banco al jugador que ha sido siempre tu titular por esa punta y que viene de ser el jugador de la fecha en su liga? Preguntas que nadie le hace a Pekerman cuando se puede, solo él tiene la respuesta a estos interrogantes.
Lo cierto es que Colombia a parte de un mal planteamiento, tuvo la ausencia de sus figuras referentes: James, Bacca, Macnelly no estuvieron.  Es más si somos bastante críticos el único que estuvo perfecto los dos partidos fue David Ospina.  Sin embargo con todo y la pérdida en Manaos se pueden rescatar cosas positivas: Wilmar Barrios jugó fantástico, lastima el balón perdido en la jugada del segundo gol, aunque su desgaste físico fue tremendo (él era un candidato a ser sustituido). 
Lo más rescatable es que los rivales directos de Colombia se enredaron en sus partidos, Ecuador al que muchos daban por clasificado se cayó abruptamente y no sumó un solo punto, Chile viene en caída libre con un camerino reventado y sumó un solo punto. Paraguay resucitó sumando tres y Bolivia dio la sorpresa al sumar cuatro.  Colombia con altos y bajos sumó tres puntos y se mantiene hasta hoy dentro del grupo de clasificados directos al mundial.
La siguiente doble fecha es a muerte contra dos rivales DIRECTOS, primero hay que ir a sacar un triunfo en Paraguay y rematar con otra victoria ante una envalentonada Uruguay en Barranquilla.  No comparto a los que destruyen y acaban a la selección en cada derrota, como tampoco a los triunfalistas que ya compraron tiquetes a Rusia. Jugamos las eliminatorias más difíciles y parejas del mundo que solo tienen cinco puntos de distancia entre el primero y el séptimo. ¿Vamos cuartos y vamos llorando?  Sigo creyendo, la Fe sigue intacta…. Rusia nos espera

Moñona rojiblanca

Una semana perfecta cerró el cuadro barranquillero al hilar tres triunfos en menos de siete días. Pese a todos los pronósticos y dificultades, el equipo comandado por Giovanni Hernández alcanzó triunfos en los todos los torneos en los cuales está participando. 
Es cierto que el partido que se jugó ante Jaguares no fue vistoso ni tampoco agradable futbolísticamente, pero bastó un minuto de genialidad para lograr lo más importante: la victoria.
Fue un partido trabado e interrumpido, a la escasez de ideas y proposición de Junior se le debe sumar el orden y el juego compacto de los visitantes.  Con cierres, marcas certeras y en ocasiones juego fuerte, los dirigidos por Hubert Bodhert supieron cerrar muy bien los espacios en el fondo generando dificultad para los locales.
Junior, si bien fue dueño absoluto del balón, intentaba sin éxito penetrar la muralla amarilla;  sin embargo no sería sino hasta el minuto 54 cuando se gestaría una espectacular jugada colectiva en la que participaron Juan Guillermo Domínguez, Sebastián Hernández y Michael Rangel. Pared entre los dos primeros acompañada de una cortina perfecta de Hernández y una definición exquisita de Rangel.
Un gol que significó concretar una moñona rojiblanca perfecta, el equipo ganó en Copa Sudamericana, en Copa Águila y en Liga Águila.  A mi parecer éste equipo está demostrando un alto nivel de efectividad y jerarquía.  Con pocas oportunidades concreta goles y con un juego moderado sella victorias. 
Sigo soñando con ver en cancha la dupla Ovelar/Rangel, la genialidad y técnica del primero junto con la eficacia y definición del segundo me llevan a imaginar lo que seria una delantera de respeto.  Por otro lado, ayer Gio se aventuró y alineó un solo volante recuperador, apostó por Dominguez en una posición no habitual para él, y siendo honestos, ha sido de los mejores, sino el mejor partido que ha jugado Carachito. 
Ahora, soñando un poquito más, si ya G10 se atrevió a jugar con un solo recuperador… ¿Sería muy osado el visualizar un Ovelar / Rangel asociado a un Jarlan/S.Hernández/Vladimir? Arriesgado, pero cabe en las posibilidades tácticas, sería una “tromba” imparable. 
Por el momento a disfrutar el momento que vive el equipo, sin lugar a dudas está alcanzado resultados que muchos veíamos imposibles por lo difícil del calendario y lo corto de la plantilla, sin embargo titulares y suplentes están jugando con orden, técnica y táctica precisa para obtener resultados, virtud de Giovanni.
La seguidilla de partidos no se detiene, Junior no descansará a pesar de ser fecha FIFA, esta semana enfrentará los partidos atrasados que tiene por Liga ante Jaguares y Huila, de continuar con resultados positivos se ubicará en los primeros lugares de la tabla, el Junior de Gio está dando resultado. 

El bus de Gio

La campaña en números de Giovanni Hernández como técnico de Junior es bastante buena y positiva: cinco victorias, dos empates y una derrota es el saldo que deja hasta el día de hoy la presentación del cuadro currambero bajo su dirección técnica.
Junior ha ganado los partidos que tiene que ganar, el objetivo número uno del cuerpo técnico – declarado por el mismo Gio – es la Copa Sudamericana, seguida en orden de importancia por la Liga Águila y por último la Copa Águila. En ese orden de ideas el plantel ha tenido una respuesta efectiva en su objetivo primario, ha ganado los partidos que ha tenido ante rivales, que siendo igual de objetivos, han demostrado estar un escalón abajo en el nivel futbolístico.
Lo anterior fue corroborado una vez más en Santa Cruz de la Sierra, el cuadro rojiblanco sin mayores exigencias logró un cómodo triunfo dos por cero en condición de visitante dejando casi sentenciada la serie.  Escribo casi, porque en fútbol nada esta sentenciado hasta el pitazo final, sin embargo venir a jugar a casa con un marcador favorable es un plus que no se puede desaprovechar.
El partido fue lento, inicialmente algo enredado para Junior, los locales intentaron proponer en ataque y en un par de ocasiones inquietaron el arco de Sebastián Viera que estuvo atento y con algo de suerte en el tiro libre que se estrelló en el horizontal.  
Con el pasar de los minutos Junior se organizó en el campo de juego e impuso condiciones de la mano de Roberto Ovelar.  El paraguayo sin duda alguna fue la figura del partido, no solo aportó el primer gol con un remate seco e inatajable, sino que también en varias ocasiones se vistió de asistidor y 10 para habilitar a sus compañeros.  Justamente de balón cruzado de él nació el segundo gol concretado por Toloza.
En líneas generales Junior fue práctico, sobrio y contundente, sin demasiado esfuerzo venció a un desordenado Blooming que sinceramente la sacó barata porque la goleada pudo ser mayor. De a poco se borra la siempre vivida “paridera” de los minutos finales y hemos podido cerrar con tranquilidad y calma los partidos.
A Gio solo le sugeriría una dupla Ovelar-Rangel, el nivel que está mostrando el paraguayo pide a gritos un buen definidor en el área, contamos con la fortuna de tener en nuestra nómina un jugador polifacético al mejor estilo Teo que no solo anota goles, sino que también los asiste.  Es necesario un buen finalizador… y claramente Toloza no lo es.  No le resto que corre y ocupa espacios en toda la cancha, pero prefiero un definidor que me de goles y triunfos.  Ademas, se supone que Rangel era el súper refuerzo del semestre... ¿Por qué dejarlo para torneos locales?
La seguidilla de partidos continua, mañana se juega otro importante partido ante el Deportivo Independiente Medellín.  Enfrentamiento en el que claramente ambos planteles saldrán con nominas alternas.  Es claro que en Colombia por más que se tenga un plantel de 30 jugadores de primer nivel es prácticamente imposible competir con decoro en todas las competiciones.  Siempre he sostenido que pareciera  que aquí se “castiga” el que un equipo esté compitiendo internacionalmente porque poco o nada colaboran con los calendarios.  
Por ahora el bus de Gio va andando por buen camino, a pesar de curvas y trochas que aparecen ha sabido manejar la situación y con victorias y buenos resultados ha sostenido los tres torneos, esperemos que la tendencia se mantenga. Vamos Junior carajo! 

Sentimiento Juniorista

¿Cómo hacer para plasmar el sentimiento que embarga el alma de la mayoría de Junioristas en estos días?  Vergüenza, decepción e impotencia pueden ser las tres palabras que más se acercan a describirlo.

Fuimos testigos de cómo el dueño, amo y señor del equipo intentó sacar por la puerta trasera al que ha sido y fue uno de los técnicos más querido por la hinchada.  Digo intentó porque le salió el tiro por la culata, Alexis Mendoza se fue de Junior, pero no por la puerta de atrás, se fue por la puerta grande y demostró que en la vida los valores están por encima del dinero y del poder, que en fútbol, así sea un juego, el respeto, la honestidad y la dignidad son más importantes que cualquier estatus social.

El profesor Alexis, como todos los técnicos, tuvo aciertos y también tuvo errores, a pesar que Junior fue su escuela y universidad alcanzó en poco más de un año un título y dos subcampeonatos.  Para muchos insuficiente, pero en la realidad una campaña de admirar.   Es cierto que hubo errores gigantes como los cuatro extranjeros, incluso yo lo critiqué en su momento, pero no olvidaré su cara y sus palabras en la rueda de prensa, la gallardía para asumir la responsabilidad y pedir perdón.  Eso solo lo hace alguien que tiene arraigados los colores de una institución en el alma y por eso se ganó el respeto de una difícil y complicada hinchada.

Con una corta plantilla logró crear una identidad de juego y dejar el nombre de Junior en los primeros lugares, tal como lo dijo en sus declaraciones de despedida tenía un proyecto de un Junior internacional.  Infortunadamente las cosas de la vida, o más bien los dueños del equipo no lo permitieron, de la manera más abrupta y descarada, se da por terminado el ciclo de alguien de la casa, de un ídolo de la institución.  Se cortó  la continuidad de un buen proceso en el momento menos oportuno, ni siquiera eso tuvo en cuenta Don Fuad al momento de realizar sus fatídicas, nefastas e incoherentes declaraciones.  A días de debutar en un torneo internacional, el máximo accionista y el claro dueño del equipo, decidió literalmente hacerle el cajón al cuerpo técnico.

No solo se va Alexis y su cuerpo técnico - Pachequito y Araujo están hasta el Sábado - también se dañó algo más.  Se rompió la hipócrita relación que había entre la hinchada y los dueños del equipo.  Hipócrita porque la hinchada seria siempre criticó el manejo que recibía el equipo administrativamente, siempre criticó el estado de las sedes deportivas y administrativas de la institución, siempre criticó las decisiones deportivas al momento de contratar jugadores y la alcahuetería al permitir irresponsabilidades e indisciplinas de algunos.

Más allá de todo eso, con las declaraciones de Don Fuad me quedó bastante claro que Junior nunca fue de Barranquilla, nunca fue de la Costa ni de la región, Junior siempre ha sido, es y será de una sola familia.  Familia que al principio si le importaba el equipo,  invertían, dejaban trabajar y apoyaban a Junior.  Hoy simplemente lo tratan y lo ven como un negocio más.  Bien dijo el señor que no necesita hinchas en el estadio, que “si él fuera hincha” vería los partidos desde un estadero.  Nos dejó muy claro que con sus patrocinadores tiene el negocio andando y lo puede sostener. 

Que tristeza, que lástima y que gran desacierto hay en sus palabras, para mí un equipo sin hinchada no es nada, no existe.  Un equipo serio y grande de fútbol necesita directivas, jugadores e hinchada, sin eso no está completo.

Claramente nunca tuve acciones en Junior, pero yo si consideré a Junior como mío, como parte de mí, desde pequeña me enamoré del equipo de la ciudad donde nací pensando que era el sentimiento que representaba una ciudad y una región. Lo sentí como mío porque cada vez que me puse la camiseta pude llorar de alegría y también de tristeza con sus triunfos y derrotas, porque cada ida al estadio era como llegar a mi otra casa.  Lamentablemente su dueño material fue muy explícito al aseverar que además de las acciones económicas es dueño de todo lo que alrededor de la institución se maneja…. Bueno si es que se puede catalogar a Junior como una institución, ahora mismo ni a equipo de barrio llega, nos falta demasiado para ser una institución deportiva de altura y prestigio.

El sentimiento por los colores NO cambia, Junior es, fue y será mi equipo del alma, como dice un cantico: “Rojiblanca de la cuna hasta el cajón”, pero indiscutiblemente algo cambió, algo murió, algo duele y pesa por dentro.

Al profesor Alexis mi admiración y mis mejores deseos, su actitud y sus declaraciones ratificaron ante la Costa y ante el país entero el caballero que es.  Sé que volverás profe, y sé que lo harás siendo grande y dando cátedra, infortunadamente para nosotros estarás en la banca de la izquierda, en la de visitante y con el corazón arrugado de una Juniorista mas, te aplaudiré de pie y siempre te desearé lo mejor vayas donde vayas.

Buen viento y buena mar, éxitos y miles de bendiciones…

Cuando se gana es más fácil

Un estadio prácticamente vacío representa la posición que tiene gran parte de la hinchada ante la actual situación del equipo Barranquillero.  En un partido que usualmente afora mucho más en taquilla – se estaba enfrentando al actual campeón de la Copa Sudamericana, considerado uno de los “grandes” de Colombia – una pobre asistencia fue la primera carta de presentación del partido. 
En el tema futbolístico es importante empezar por el final: Junior agónicamente  logró quedarse con los tres puntos al derrotar dos por uno a los cardenales. Sin embargo, a pesar de la victoria, el equipo dista muchísimo de convencer a sus críticos – me incluyo – de que está en el nivel óptimo esperado. 
Como es costumbre en todos los partidos del cuadro rojiblanco se viven noventa minutos de altibajos o montaña rusa, si bien es cierto que el equipo intenta dominar y crear un futbol vistoso, el objetivo no es alcanzado a cabalidad  por sus jugadores.
Aquí no voy a criticar a Luis Narváez por haber errado el penal en los primeros minutos, la situación se tiene que analizar a fondo. ¿Por qué fue el quien tomo el balón para cobrarlo? ¿Dónde estaban los encargados de anotar goles? Muy mal estamos si un volante seis es el que tiene la personalidad para cobrar un tiro penal, en su defecto si lo es también Vladimir, ¿Desde cuándo es una tarea de los volantes ser los goleadores de un equipo profesional? Tan simple es el futbol como las matemáticas, así como 2+2 es cuatro, los goles de un equipo son responsabilidad de sus delanteros.  Pero en Junior hay escases de goleadores, tema sabido, tema viejo y tema ya tratado ¿Hace cuánto? Unos tres semestres mal contados y ni aun para este semestre donde afrontaremos tres torneos se ha hecho algo para remediarlo.  Así que no desgastaré líneas en discutir que en Junior no hay goleadores. Punto.
Afortunadamente a la suma de tres puntos le podemos agregar un par de cosas positivas: Roberto Ovelar volvió a reencontrarse con la red. Siempre he pensado que es un jugador diferente y de altísima calidad técnica, desafortunadamente no ha estado fino con la definición, pero sin lugar a dudas sigo sosteniendo que es lo mejor que tenemos.  Aquí ha faltado potenciarlo, un delantero no puede arrancar en la mitad del terreno de juego, ese no es su hábitat natural.  Ayer se evidenció que cuando tiene dos volantes creativos atrás y sube a ubicarse arriba encuentra el gol. Fácil y sencillo el delantero tiene que estar en el área rival para anotar goles, no para crearlos ni gestarlos, sino para anotarlos. Ovelar es delantero y pienso que con los Hernández y/o Barrera atrás se potenciara su capacidad goleadora.
Me alegra que Jarlan anote, mucho más con la clase de goles que consigue, es otro jugador diferente, pero en contra tiene que es demasiado irregular. Jarlan querido, para cobrarle a la hinchada te falta mucho, sin temor a equivocarme puedo asegurar que tu tío, el gran Pibe Valderrama, nunca fue a cobrar a la tribuna, y él sí que tiene pergaminos para hacerlo.  El día que te decidas a ser el mejor, no tengo duda que lo lograras, tienes todo el potencial para ser el 10 de Junior y porque no de la selección, es cuestión de creértelo y trabajar a conciencia para lograrlo.
Un párrafo aparte merece Alexis Pérez, que jugador! Ayer ratifique aún más mi inconformismo al no ver su nombre en la lista de convocados del Piscis Restrepo para la selección olímpica. ¿Qué otro jugador sale desde su propia cancha con manejo del balón eludiendo a varios contrarios hasta el área contraria? ¿Qué jugador tiene la seguridad y el timing para los cierres impecables de este joven jugador? Mis sinceras felicitaciones para un jugador profesional no solo dentro sino también fuera de la cancha, de quien solo he escuchado comentarios positivos. 
En resumen fue un suspiro, fue un oasis el haber conseguido los tres puntos, los goles de Ovelar y Jarlan sirven para aumentar la confianza en cada uno y para empujar positivamente al equipo.  Sin embargo el triunfo no tapa la realidad, el equipo está lejos de convencer futbolísticamente con argumentos sólidos que tienen una coordinación y una idea de juego establecida. Sumar tres puntos y tener unas estadísticas numéricas de invicto en casa no suponen un buen nivel de juego.  El futbol no es de números estadísticos, el futbol es de calidad, de juego y al final es de títulos, y en eso seguimos con asignatura pendiente, ¿o no?  
Sin embargo como declaró Carlos Bacca, que acompaño al equipo en el estadio: “Cuando se gana es más fácil” Junior tiene que levantar cabeza con esta victoria, dejar atrás la mala racha de empates  y enderezar el camino desde los jugadores hasta las directivas.  Todos estamos esperando nuevas contrataciones en la dichosa ventana, porque claramente para los tres torneos no alcanza, más aun teniendo en cuenta las recientes lesiones de jugadores claves como Aguirre y Rangel.
Quiero dejar claro que  cuando reclamo y critico lo hago al jugador de futbol profesional, al final todos devengan un salario por jugar (trabajar) en Junior, nunca he estado de acuerdo con acribillar al ser humano y a su familia, pero si con exigir respeto y rendimiento profesional como en cualquier otro trabajo, más aún cuando es en una institución como Junior que genera tantas emociones. 

Caníbales de jugadores

Vivimos en tiempos donde se ha perdido el disfrute y el deleite de ver jugar fútbol, hemos entrado  a una época donde el fútbol está manchado con intereses políticos y económicos.  Peor aún una época donde a los buenos jugadores, a los diferentes, se les exige siempre perfección continua, y si no la alcanzan – dejando en evidencia que son humanos -  simplemente los acribillamos y olvidamos que en el fondo son personas ordinarias que juegan de forma extraordinaria el más lindo deporte.
Hoy estallan todos los titulares deportivos porque Messi dijo adiós a la selección argentina, hoy después de tantos insultos y tantas exigencias uno de los mejores de esta época se despidió entre lágrimas porque nuevamente perdió una final, porque días antes el referente argentino envió un fuerte mensaje que decía: “si no la ganan que no vuelvan”
Ayer  fue Messi, hace una semana fue Cristiano y hoy fue Iniesta, todos jugadores de élite, todos con un don diferente para jugar a la pelota y todos criticados porque erraron o perdieron un partido. Pareciera que al final es un castigo y un sacrificio ser destacado en este deporte porque siempre te exigirán perfección.   Desde afuera, al parecer olvidamos que en la cancha los 22 son humanos, olvidamos que hay días buenos y que hay días malos. 
No por errar un penal Cristiano borra los 86 que ya ha convertido en su carrera, no por errar un pase Iniesta tira a la basura su efectividad y suspicacia habitual y no por perder una nueva final Messi pierde la destreza para gambetear. 
¿En que hemos convertido el deporte más apasionante del mundo? ¿Somos ahora caníbales de jugadores de élite? Parece que una parte del periodismo deportivo está a la expectativa de errores de referentes a nivel mundial para, con prensa amarillista, aumentar su popularidad.  Esperan como cazadores un mal partido de James, un penal errado de Messi o Ronaldo, un gol en contra de Piqué y mil situaciones más para explotar en redes sociales.
Quisiera que alguien me explicara ¿por qué insisten en comparar a Ronaldo y a Messi con Pelé y Maradona? Siendo jugadores tan extremadamente diferentes, incluso me atrevería  a asegurar que los cuatro podrían conformar un equipo sin invadir espacios en el terreno porque se desenvuelven en lugares distintos.  Pienso que los héroes del pasado dejaron estándares muy  altos para las nuevas generaciones y a mi modo de ver, ninguno se acerca a igualarlos.  Sin embargo eso no es excusa para la constante comparación enfermiza que existe día tras día.
Creo que es momento de hacer un alto en el camino, es momento de volver a lo básico, de volver a la esencia del fútbol,  de disfrutar a los mejores mientras están en actividad.  No olvidemos que no duran para siempre, las gambetas de Pelé llegaron a su fin, el liderazgo de Maradona se acabó, hace una semana los malabares de Zlatan cesaron con su país, hace un par de años la magia de Pirlo terminó  en Italia… los jugadores diferentes están por momentos efímeros, disfrutémoslos y seamos agradecidos con la vida por poder deleitarnos con ellos,  no desperdiciemos el tiempo acabándolos antes de tiempo.  

Conclusiones de la Copa Centenario

El torneo continental dejó muchas  conclusiones para el equipo nacional.  Opiniones divididas  en el país acerca de la selección y del cuerpo  técnico. Para algunos todo fue negativo y su óptica solo enfoca los errores o baches evidenciados en los partidos disputados.  Para otros, un poco más optimistas y realistas, el torneo sirvió como un laboratorio experimental, permitiendo al cuerpo técnico ensayos y pruebas en aras de consolidar en nuevo proceso tricolor con el objetivo principal: Rusia 2.018
Particularmente me ubico en el segundo grupo, si bien es cierto que veníamos de dos muy buenos partidos y resultados en las eliminatorias, para nadie es un secreto que el rendimiento de la selección ha venido en descenso después del último mundial en Brasil 2.014.  Desde entonces comenzó el “recambio generacional” en el equipo asociado a variantes obligadas por bajos o nulos rendimientos internacionales: casos de Falcao, Armero, Zuñiga, Aguilar, entre otros.  
Infortunadamente para todos en Conmebol, los equipos solo se reúnen un par de días antes de las fechas de eliminatorias y el tiempo de engranaje y preparación es muy corto.  Por esa sencilla razón veo como una rotunda ganancia las cuatro semanas que estuvieron reunidos todos los jugadores con el cuerpo técnico.  Sinceramente dudo, estando casi que segura, que será imposible lograr por lo menos 15 días continuos de entrenamientos y charlas técnicas ininterrumpidos.  
Creo firmemente que el objetivo de la Copa América Centenario era abrir el abanico de posibilidades en cuanto a jugadores se refiere, si bien fue una convocatoria extraña, poco convencional y también debo decirlo no equitativa, se llevaron jugadores que estaban en el radar del técnico.  Es por eso que no critiqué cuando Pekerman alineo a toda la suplencia ante Costa Rica, era el único momento en el que podía probar realmente a los proyectos que tenía en mente, evaluarlos y determinar que puede utilizar en las eliminatorias y que no se adapta a su modelo táctico.  En ese momento, Colombia no tenía nada que perder, pero si mucho por ganar.
En cuanto a la eliminación discrepo completamente  con los que hoy aseguran que Chile fue y es ampliamente superior a Colombia, el resultado de anoche no fue un reflejo del desarrollo del partido.  Perdimos dos a cero por dos errores puntuales, casi que personales, en la línea defensiva que los australes inteligente y eficazmente tradujeron en gol.  Fuera de esas dos jugadas solo hubo un cabezazo que detuvo Ospina en el segundo tiempo, lo demás fue dominio de Colombia que terminó por convertir, al menos en la primera parte, en figura al guardameta Bravo.
Evidentemente hubo falencias claras en la selección, ambos goles entraron por las bandas: el primero fue una seguidilla de errores iniciando en la marca de Fabra, el no posicionamiento de Arias y terminando con el mal cabezazo de Cuadrado;  mientras que el segundo fue una mala marca en la banda de Arias. En común ambos goles confluyen en la escasez de laterales con jerarquía en el país.  Desde el adiós de Zuñiga y Armero se sabía que no había suplentes para esa posición.  Santiago Arias se ha perfilado y es el dueño de la banda derecha con buenas actuaciones – exceptuando la de anoche- mientras que en la banda izquierda está el dolor de cabeza.  Diaz es el titular, pero ante cualquier lesión o expulsión sinceramente no hay quien ocupe ese lugar.  Con el respeto que me merece Fabra, está demasiado inmaduro para ser el indicado, todos sabemos las grandes falencias que tiene en la defensa y al momento de ir al ataque es muy desordenado.
En este punto radicó el error de Pekerman para enfrentar a Chile, conociendo el estilo de juego del rival debió tapar las bandas, más aun cuando por obligación el titular fue Fabra, debió colocar un apoyo con una línea de tres volantes de marca por delante.  Tarea que Cardona no cumplió y que nunca ha cumplido, él es un jugador de ataque y no de marca, además se vio muy lento en toda la Copa América lo cual pronosticaba una ventaja para los chilenos.  El profesor debió poblar el ancho de la cancha para cubrir espacios y aumentar la presión, sin embargo se dejó llevar por un estilo establecido que debilitó la defensa y nos pasó factura.
A todo lo anterior debemos agregar que jugadores referentes como Bacca, James y Cuadrado no estuvieron al nivel mostrado y conocido en sus clubes.  El primero llegó resentido físicamente – razón por la cual no fue titular ante Chile – el segundo viene sin ritmo en su club y el tercero estuvo siempre con una o dos revoluciones por encima de lo requerido.  Sin embargo no se puede ocultar el sacrificio que ellos y todos hicieron en cada partido, si hay algo que no se esconder es el compromiso de la mayoría de los jugadores al vestir la camiseta nacional.  Muchos se burlaron de las lágrimas de alegría de James al clasificar, pero eso denota compromiso y amor por un país. 
La Copa América dejó un equipo mas compacto, con mayor engranaje entre los jugadores.  Además dejo claro en que posiciones el cuerpo técnico debe seguir escarbando para encontrar variantes y en cuales otras se debe volver a sus inicios: Teofilo Gutierrez debe estar si o si en las siguientes convocatorias nacionales.  Espero que se haya aprendido la lección en cuanto al confeccionamiento de la lista de convocados, se debe prever lesiones, suspensiones y expulsiones y armar un grupo inteligente que te de variables y opciones en cada una de las posiciones.
Respaldo completamente el proceso de Pekerman, siempre he estado montada en este bus y lo seguiré estando, es un PRO-CE-SO que requiere tiempo, en la barra de carga de loading  vamos mucho más allá de la mitad, cortarlo ahora o darle F5 al proceso sería un retroceso gigante.  El objetivo es Rusia 2.018 y después mejorar lo hecho en Brasil, disto del pensamiento que promueve que lo que se hizo en el mundial fue por el buen momento de los jugadores, dejando sin validez al cuerpo técnico. Acorde con eso, ¿Tuvimos 16 años de malos momentos en los jugadores del país? Algo tuvo que ver y en algo tuvo que impactar la sabiduría de Pekerman.  La selección Colombia tiene material, tiene jugadores y tiene técnico para permitirnos soñar con más, por aquí la Fe sigue intacta y el objetivo Rusia 2.018 se mantiene y nos espera.

Exijo como hincha

Así es la vida y así es el futbol, claramente el que gana es el que goza y los que perdemos tenemos que agachar cabeza, llorar y corregir el camino.  Hay que felicitar la organización administrativa  del rival, desde los inicios de la temporada se evidenció inversión económica confeccionando un equipo para ganar una estrella, pocas veces el futbol es justo y retribuye los esfuerzos, esta vez lo hizo. 
Perder duele, y mas de la manera como perdimos esta final.  Junior no hizo un mal partido, pero tampoco hizo uno bueno, con lo que hay se hizo una presentación aceptable que termino con el final que muchos vaticinamos desde inicio de temporada:  sin goles.
El equipo incluso jugó mejor en Medellín que aquí en Barranquilla, con un equipo ordenado supo pararse en el terreno de juego y estaba realizando el objetivo – arco en cero- hasta el error garrafal entre Vélez y Viera.  La falta de comunicación en esa precisa jugada marcó el rumbo final, solo ellos dos saben de quien fue el error.  ¿Fue Viera que se quedó callado y no pidió el balón? ¿O fue Vélez que se metió en la mitad en un balón controlado?  Lo cierto es que ahí cambió todo, Medellín encontró con Marrugo un golazo de otro partido que modificó las reglas de juego, el local que estaba obligado a buscar el resultado inteligentemente retrasó las líneas para esperar a un Junior necesitado.
Si analizamos el resumen del partido mayor opciones  de “intentos” de ataque tuvo Junior, esta vez Viera no fue el héroe – como siempre lo fue en las ultimas series, no lo olviden – y no lo fue porque Medellín tampoco propuso nada.  El segundo gol simplemente fue un riesgo tomado, a expensas de un minuto yo hubiera hecho exactamente lo mismo que Sebastián, ir a buscar un gol para forzar los penales.  No se dio y DIM aprovechó para sentenciar, nada que reprochar al capitán. 
Perdimos, por tercera vez consecutiva se escapa la posibilidad de la octava estrella, ¿no creen que es momento de reflexionar y atacar el problema de raíz? ¿Qué mas tiene que suceder en esta institución para que sus directivos la tomen en serio? ¿Estamos destinados a amar a un equipo que es manejado como una tienda?
Si me preguntan el sentimiento que mas me embarga ahora es la impotencia, es ver como algo tan grande como Junior se vuelve diminuto por malas administraciones y por terribles decisiones. No quiero ahondar en el partido perdido, quiero ahondar en el semestre desperdiciado. 
¿Hace cuanto se escucha en el ambiente que no hay delanteros? ¿Es justo y es justificable que solo hasta ayer y después de perder la tercera final consecutiva el señor presidente de Junior acepte dicha falencia?  Esto es lo que duele señores, Junior no es un equipo pobre, no es un equipo sin hinchada, para demostrarlo está la asistencia al estadio, la compra masiva de abonos.  Entonces ¿Por qué lo “refuerzan” como equipo chico, porqué llenan espacios en las inscripciones con cualquier nombre? Revisando la plantilla hay siete delanteros, siete, y no hay un solo recambio para Ovelar…..no hay un solo goleador.
Es aquí cuando se confirma que el mayor problema en Junior es la falta de organización.  Con mucho respeto me permito dirigirme a la parte administrativa, a toda la junta  completa, ¿qué hay que hacer para que cambien las cosas? Si es cuestión de competencia entreguen el equipo a alguien que la tenga, les aseguro que si el equipo tiene una buena campaña lo verán reflejado en sus bolsillos.  Esta hinchada pide respeto, yo pido respeto, yo que voy siempre al estadio, que todos los años compro mi abono y espero un refuerzo de categoría, yo que sigo creyendo exijo respeto.  Desde lo mas sencillo como lo son las instalaciones administrativas hasta lo mas elemental como lo es la contratación de jugadores.
Junior está catalogado como uno de los grandes equipos de Colombia, es hora que lo manejen y administren como tal.  Las sedes del equipo dan vergüenza, por dentro y por fuera son de un equipo de segunda o tercera división, ni que hablar de la sede deportiva, un potrero, un bosque que no provee el ambiente necesario para los jugadores y cuerpo técnico.  ¿Necesitan plata? Gestionen!! Les aseguro que hay miles de inversionistas de la región que tienen el mismo concepto que aquí describo, dejen que la gente potencie al equipo, suelten al equipo y déjenlo surgir, no lo maten maltratándolo como equipo de barrio.
Inicien la labor con una modificación extrema de la plantilla, es mas que justo que algunos jugadores tengan la valentía de dar un paso al costado.  Si son ecuánimes hoy mismo debería haber una fila para que por lo menos 10 jugadores estén pasando su carta de renuncia:  Mena 1, Mena 2, Domínguez, Vélez, Toloza, Escalante, Noguera, Vásquez J, entre otros.  
A algunos de ellos se les debe agradecer porque en su momento le dieron todo al equipo, sin embargo la institución está por encima, varios ya cumplieron su ciclo y deben reconocer que su permanencia solo ancla al equipo al no mejoramiento. 
A otros se les dejó pasar mucho por alto, nunca rindieron como se esperaba dejando su armario lleno de gorras para la celebración que jamás llegó.
Por último quiero dedicar un ultimo párrafo a agradecerle al señor Alexis Mendoza, criticado y resistido por muchos, con altibajos, ha tenido errores, como también ha tenido aciertos.  Este señor, además de caballero ha demostrado que es un buen técnico, no cualquiera lleva a un equipo tan limitado a jugar la final, no cualquiera con una nómina tan escasa y corta elimina a Nacional y a Millonarios en las instancias finales.  ¿Qué mas le podemos exigir si cuando al mira al banco de suplentes no ve nada? Malabares y milagros hizo Alexis con esta nomina, espero que le armen un equipo completo, es mas no uno sino varios, se vienen tres torneos simultáneos, uno de ellos internacional, y si ahora no alcanzaba ni siquiera para un torneo, no quiero pensar que ocurrirá ahora que sean tres. A Alexis solo le pido carácter para exigir un plantel de altura, sino profe por su bienestar y por el progreso de su carrera, busque un equipo donde le den elementos óptimos para trabajar.  De mi parte estaré eternamente agradecida porque usted creyó, porque tumbó el tabú de que Junior no conseguía resultados de visitantes y porque con lo poco que tuvo buscó darle identidad de juego al equipo.
Yo no elegí ser hincha de Junior, yo nací siendo hincha del mejor, es un sentimiento que llevo en el alma y me corre por la sangre, un sentimiento que me ha hecho llorar y me ha hecho reír.  Por esa sencilla razón exijo un cambio palpable en la institución, estamos a quince días del nuevo torneo y aun no hay contrataciones ¿para cuándo?

Incomprensible cambio

Medellín hizo su negocio en la caldereta del Metropolitano.  Ante más de 40 mil hinchas Junior de Barranquilla dejo escapar la primera oportunidad para irse arriba en esta gran final.   Los comandados por Alexis Mendoza no supieron contraatacar el esquema defensivo propuesto por Leonel  Álvarez.
El DIM desde el primer minuto dejó ver la que sería su propuesta durante todo el partido, un juego cerrado, con pocos espacios, pero con un alto nivel de orden táctico fue la apuesta hecha por el visitante.  Mientras tanto Junior inició con actitud el partido, con paciencia y secuencia de toques elaboró una de las pocas llegadas al arco de González que terminaría en el gol anotado por Aguirre.
Sin embargo la actitud y la celebración durarían pocos minutos,  en un error colectivo y un par de bloopers de los centrales Cabeza anotaría el empate para los visitantes.  A partir de ese momento Junior sintió un knockout que diluyó la actitud del inicio del partido.  Los visitantes cerraron mucho más sus líneas y con una clara doble línea de cuatro en el fondo organizaron la que fue una muralla durante todo el partido.
Los rojiblancos carecieron de presión alta, los volantes recuperadores estaban como cometas en el campo de juego corriendo de un lado para el otro sin sincronía.  Jarlan fue el más claro de la cancha  pero sus intenciones de ataque se veían frustradas al utilizar siempre la mitad del campo como vía para atacar el área rival.  Los laterales nunca colaboraron  con el ataque, jamás se proyectaron para intentar romper las líneas o estirar el campo de juego, por el contrario Vélez parecía anclado a un campo magnético en el fondo y Domínguez tenía un imán pegado en el zapato, nunca pudo conectar un solo centro certero al área contraria.  Los pocos balones que llegaban cerca al arco rival fueron dilapidados en las piernas del delantero de turno: Ovelar, Toloza y Escalante pasearon sin pena ni gloria en los minutos que estuvieron en el campo de juego.  Nuevamente la falta de definición paso su cuenta de cobro.
Junior por más que tuvo el dominio del balón, no fue quien dominó el partido.  Irónicamente los hilos del juego los manejó el Medellín sin necesidad de tener posesión  del esférico.   Los visitantes hicieron su negocio cómodamente y con la muralla plantada cercaron el arco de David González.
Es incomprensible el cambio de 180° en la propuesta futbolistica de un plantel, ¿Donde quedó el equipo que jugó un partido impecable en Medellín hace cuatro días? ¿Porqué un altibajo colectivo tan notorio siendo que es la misma titular? La unica respuesta coherente tendria que ir ligada con actitu, este mismo equipo ya demostró que cuando quiere juega como lo hizo ante Nacional en Medellin, pero cuando no, juega como lo ha hecho en Barranquilla los dos últimos partidos. 
Realmente el empate fue un justo resultado para estos dos equipos: uno no propuso nada en el ataque y  encontró el gol en una jugada aislada y el otro careció de actitud y de lógica al momento de vulnerar la estrategia rival.
Cabe aclarar que Alexis no fue artífice del desempeño de Junior en este partido, el técnico alineó a los que tenía que utilizar y con lo poco que tenía en banca intentó cambiar la cara del equipo.  Sin embargo las diferencias entre ambos bancos de suplentes eran abismales.  A estas alturas se debe elogiar al profesor Mendoza por tenernos en una final con una plantilla tan altamente limitada, con las uñas ha intentado establecer un estilo de juego, luchando ante desgaste, lesiones y demás.  
Estamos en tiempo de contratación y por Barranquilla no hay noticias, me pregunto si nuevamente pasara el mercado y se contratará lo que sea para enfrentar un torneo internacional… ¿No hemos aprendido la lección al momento de conformar una plantilla?  Temas que son completamente administrativos y que debe ir en  paralelo con la definición del título.  Título que aún no está definido, recordemos que Junior viene de lograr dos resultados favorables como visitante en las últimas series, así que a todos los que ayer se bajaron del bus les refresco la memoria y les digo que a Junior tienes que matarlo!!

Silenciador marca Junior

Un corazón de roble mezclado con hierro es lo que tenemos en el pecho  todos los hinchas del equipo tiburón.  Es lo único que nos sostiene durante los agónicos partidos de nuestro equipo, si bien sufrimos como nadie más, también gozamos como ninguno.

Fue un partido en el que dominó el cuadro visitante, con la titular perfecta los alineados por Alexis Mendoza no se dejaron amilanar en la capital de la montaña. Por el contrario impusieron su ritmo y sus condiciones desde el primer minuto jugando un primer tiempo casi que perfecto.  Lo único que le faltó para la perfección fue concretar uno o varios goles, porque oportunidades hubo a lo largo de los noventa minutos: dos de Aguirre, dos de Ovelar, dos de Arias y una de Vladimir.  Esta vez la actitud de toda la plantilla fue la de un equipo guerrero, un equipo que tenía una herida en su ego y que con amor propio y respeto por la camiseta lograron conseguir el objetivo. 

El destino estaba marcado para repetir la dosis de tiros desde el punto penal, tanto así que minutos antes de que finalizaran los 90 reglamentarios Henríquez tuvo en su cabeza la más clara opción de Nacional estrellando en el ángulo el balón después de un cabezazo en el área.  En ese momento todos pensamos “la suerte del campeón”.  Sinceramente hubiera sido injusto un gol agónico de los locales en ese momento, Nacional fue un equipo desdibujado, desordenado y sin creación.  Los que en Barranquilla manejaron el partido se vieron diminutos ante la jerarquía del visitante, no estuvieron claros en defensa y nunca aparecieron en ataque.

Junior fue un equipo organizado en todas las líneas, los centrales nuevamente ratificaron que atraviesan un momento estupendo, empujando al equipo desde la primera línea dieron seguridad y tranquilidad durante todo el partido.  Esta vez Carachito y Vélez estuvieron acertados por sus bandas, además de aportar en el ataque, tuvieron retornos rápidos que mantuvieron la figura defensiva intacta. 

Narváez y James se comieron el medio campo, el primero con la tranquilidad y la calma que lo caracteriza en este tipo de partidos y el segundo fue el estandarte de equilibrio en la mitad.  Entre los dos borraron a MacNelly y opacaron a Sherman, los hicieron lucir desesperados y desacertados en los pocos balones que les llegaban.

La figura de la cancha fue Jarlan, premio merecido que su penal nos diera la clasificación.  El 10 tiburón se puso el overol de creador, se echó el equipo al hombro y fue quien dirigió los hilos del partido.  Fue un Barrera ecuánime, concentrado, calmado y con mucha personalidad.  Siempre se movió a lo ancho del terreno pidiendo el balón y en más de una ocasión habilitó con precisión a sus compañeros en jugadas clarísimas de gol.  Este es el fútbol que se le pide a Jarlan, este es el fútbol que todos sabemos que tiene en sus pies, este es el fútbol que lo puede hacer llegar muy lejos en su carrera profesional. 

Por otro lado Vladimir enloqueció a las torres de Nacional, aprovechando su estatura y su perfil escurridizo fue un dolor de cabeza constante para la línea defensiva.  Tuvo una oportunidad clarísima para anotar un gol en los noventa reglamentarios que infortunadamente se fue desviada. Vladimir es uno de los pocos jugadores que nunca ha dejado de correr, su carta de presentación es la entrega constante en cada uno de los partidos.

Aguirre y Ovelar no estuvieron finos en la definición, en sus pies se dilapidaron varias opciones de gol claras, sin embargo guardo la esperanza y la Fe que la puntería será certera en la llave final.  Es necesario castigar con goles en estas instancias y ambos tienen el potencial para hacerlo.

En la tanda de penales nuevamente solo diré: Gracias Sebastián Viera, gracias totales!  El arquero uruguayo atajó un tiro desde los doce pasos, a mi modo de ver, una atajada espectacular, no es fácil sostenerse en el medio del arco sin decidir tirarte a un costado.  El capitán ha sido la piedra angular de este equipo, con atajadas y goles claves en los partidos importantes.

Glorioso triunfo, espectacular silenciador de estadios marca Junior de Barranquilla, esa mística sensación de dejavú en el que nos dan por muertos, pero que al final nuevamente en su casa hacemos una fiesta a distancia. Junior eliminó con argumentos al segundo y al tercero en la tabla de clasificación, ahora la final será ante el primero.  Momento de revancha para Alexis, es el tiempo de sacarse la espinita de  los cuatro extranjeros, es el tiempo de llorar de alegría como lo hizo en Medellín.  

Criticado y resistido, Alexis calladito tiene en su primera dirigencia como técnico tres finales y una Copa, merece levantar el título de la Liga y merece sentir que lo respalda TODA una hinchada. 

Hoy bailemos como Narváez y saltemos como el Pibe porque este sentimiento tan lindo solo lo entendemos los que somos hinchas del Papá, del silenciador, del que tienes que matarlo, porque si lo dejas vivo, te daña la fiesta en el último minuto, sencillamente lo entendemos los que llevamos en el corazón a una institución tan grande y única como  Junior de Barranquilla!

Sin alma

Decepción e impotencia pueden ser las dos palabras que recojan el sentir de cualquier Juniorista después del primer  partido jugado por las semifinales ante Atlético Nacional. 
Un repaso técnico y táctico le propinó  Reynaldo Rueda a su pupilo Alexis Mendoza en Barranquilla.  Un equipo que llegó con bajas sensibles por los convocados a la Copa América fue ampliamente superior al cuadro local.  Las explicaciones -  que retumban más como excusas – que presentó Alexis en rueda de prensa dejan numerosas incógnitas en muchos aspectos: Si bien es cierto que hubo un desgaste físico en Bogotá, ¿Por qué alineo entonces prácticamente la misma titular (Murillo y Gutiérrez  únicos cambios)? ¿Por qué no les dio prioridad a jugadores que no jugaron ante Millonarios, caso Jarlan Barrera? Ahora, jugadores como Toloza, Murillo, Vélez y Sánchez no jugaron los 90 minutos en la altura, entonces ¿Por qué tanto desgaste o más bien porque tanta pasividad anoche?  Respeto profundamente a Mendoza, ratifico que ha dado identidad de juego y ha roto tabúes históricos, pero ayer sus declaraciones no fueron acertadas, así como tampoco lo fueron sus cambios.  Nuevamente estuvo lento al momento de realizarlos, esperar hasta el minuto 60 para ingresar a Jarlan cuando todos estaban siendo espectadores en la cancha, eso no tiene explicación. No sé realmente a que se refirió cuando declaró que se  “quitaba el sombrero ante la entrega de los jugadores” claramente vimos dos partidos opuestos.
Particularmente no vi entrega en los jugadores, por el contrario vi un equipo sin alma, un primer tiempo displicente, carente de carácter, parecía que estuvieran jugando cualquier partido del semestre y no una semifinal ante Nacional. Ninguno presionaba, nadie achicaba, no había marca y dejaron que Sherman, Ibargüen y Macnelly hicieran fiesta a placer en la ofensiva verdolaga. Para la muestra el gol de Bocanegra, sin esfuerzo alguno Ibarguen rompió – como lo hizo todo el partido – la banda derecha y habilito a Bocanegra que sin ningún tipo de estorbo o sombra de marca entro solitario al área para liquidar a Viera.
Me quedo con la imagen de Viera que intentó sacudir al equipo después del gol, es el único que tuvo un partido digno y de altura, estuvo cerca de anotar nuevamente de tiro libre y gracias a él Nacional solo anoto un gol y arañamos un empate que en el papel nos deja con vida para ir a Medellín.
En el segundo tiempo la actitud fue la misma, afortunadamente algunos jugadores recapacitaron e intentaron contagiar al equipo: Alexis Pérez, Jorge Arias y Vladimir Hernández quisieron empujar al equipo y entre ellos tres trataban de generar algo de juego en el Metropolitano. Irónicamente Arias en varias ocasiones tuvo que transportar el balón de área a área para intentar buscar el gol o al menos pellizcar a los volantes y delanteros.  Justamente de su cobro de tiro libre nació el gol de Vladimir que le dio un aire de 10 minutos al equipo local. 
El tardío ingreso de Jarlan cambió un poco la cara de apatía del equipo, el 10 se echó el equipo al hombro y corrió por el medio campo, filtró los pases que pudo, pero desafortunadamente Ovelar y Escalante no dieron para parar un solo balón.  Es aquí cuando recalco ¿Para qué fue o qué buscó Alexis con el cambio de Escalante por Toloza? Es cierto que Toloza jugó desastroso, se recrimina aún más porque no tuvo desgaste en Bogotá, pero si algo tenía antes que ya no tiene ahora son las  ganas, rapidez y entrega, ayer modelaba por la cancha y miraba por donde iba el malón, pero jamás lo buscó.  Sin embargo ¿Cuál fue el cambio que imprimió Escalante? ¿Corrió, marcó, remató al arco? Yo no lo vi, ah sí mentira, una opción clarísima que desperdició ante Armani fue la única jugada que se le anota.
Por otro lado, partido para enterrar de Sánchez, perdido, impreciso, retardado en los cierres y ¿Cuál fue la causa? Tampoco desgaste físico, recordemos que solo jugó 45 minutos ante Millonarios porque lo estaban cuidando para este partido…
En conclusión véase por donde se vea la presentación de Junior ni siquiera fue discreta, fue mala, un empate que termino maquillando  lo que debió ser una derrota abultada. Recarga de culpabilidad nuevamente compartida, Alexis pasivo y errático y los jugadores estáticos y displicentes.  Crónica de algo anunciado, se sabía que así sería el cierre del torneo, partidos cada tres días, sin embargo no se armó plantilla para ello, no hay recambio ni plan B en el equipo.  Pero esto es Junior, es un sentimiento, es agonía y es sufrir y morir creyendo, no está muerto quien pelea y como dijo el gran Edgar Perea “A Junior tienes que matarlo” y aún no está muerto, ayer parecían zombis en la cancha, pero hoy todavía  late una esperanza.  
¿Se podrá lograr la hazaña? ¿Conseguiremos el pase a la final? Si se quiere, se puede, todo depende de la ACTITUD que tengan los jugadores y la astucia y audacia que tenga el cuerpo técnico.